Bg 18.71

śraddhāvān anasūyaś ca
śṛṇuyād api yo naraḥ
so ’pi muktaḥ śubhāl lokān
prāpnuyāt puṇya-karmaṇām
Palabra por palabra: 
śraddhā-van — fiel; anasūyaḥ — sin envidia; ca — y; śṛṇuyāt — escucha; api — ciertamente; yaḥ — el cual; naraḥ — un hombre; saḥ — él; api — también; muktaḥ — liberándose; śubhān — los propicios; lokān — planetas; prāpnuyāt — llega a; puṇya-karmaṇām — de los piadosos.
Traducción: 
Y aquel que escucha con fe y sin envidia, se libra de las reacciones pecaminosas y llega a los auspiciosos planetas en los que moran los piadosos.
Significado: 

En el verso sesenta y siete de este capítulo, el Señor prohibió explícitamente que el Gītā se les expusiera a aquellos que están envidiosos de Él. En otras palabras, el Bhagavad-gītā es sólo para los devotos. Pero ocurre que a veces un devoto del Señor da una clase pública, y no se espera que en ella todos los alumnos sean devotos. ¿Por qué esas personas dan clases públicas? Aquí se explica que si bien no todo el mundo es devoto, aun así hay muchos hombres que no envidian a Kṛṣṇa. Ellos tienen fe en Él como Suprema Personalidad de Dios. Si esa clase de personas oyen a un devoto genuino hablar del Señor, ello da como resultado que de inmediato quedan libres de todas las reacciones a los pecados y después de eso llegan al sistema planetario en el que se encuentran todas las personas virtuosas. En consecuencia, por el simple hecho de oír el Bhagavad-gītā, hasta una persona que no trata de ser un devoto puro, obtiene el resultado que se obtiene de las actividades virtuosas. Así pues, el devoto puro del Señor les brinda a todos la oportunidad de librarse de todas las reacciones pecaminosas y de convertirse en devoto del Señor.

Por lo general, aquellos que están libres de reacciones pecaminosas, aquellos que son virtuosos, se dan muy fácilmente al proceso de conciencia de Kṛṣṇa. La palabra puṇya-karmaṇām es aquí muy significativa. La misma se refiere a la ejecución de grandes sacrificios, tales como el aśvamedha-yajña, que se mencionan en la literatura védica. Aquellos que son virtuosos en la ejecución del servicio devocional pero que no son puros, pueden llegar al sistema planetario de la estrella Polar, o Dhruvaloka, donde preside Dhruva Mahārāja. Él es un gran devoto del Señor, y tiene un planeta especial, que se conoce como la estrella Polar.