Bg 2.60

yatato hy api kaunteya
puruṣasya vipaścitaḥ
indriyāṇi pramāthīni
haranti prasabhaṁ manaḥ
Palabra por palabra: 
yatataḥ — mientras se esfuerza; hi — indudablemente; api — a pesar de; kaunteya — ¡oh, hijo de Kunti!; puruṣasya — de un hombre; vipaścitaḥ — lleno de conocimiento discriminador; indriyāṇi — los sentidos; pramāthīni — agitando; haranti — tiran; prasabham — a la fuerza; manaḥ — la mente.
Traducción: 
¡Oh, Arjuna!, los sentidos son tan fuertes e impetuosos, que incluso arrastran a la fuerza la mente del hombre de buen juicio que se esfuerza por controlarlos.
Significado: 

Hay muchos sabios, filósofos y trascendentalistas eruditos que tratan de conquistar los sentidos, pero, a pesar de sus esfuerzos, hasta los más grandes de ellos se vuelven a veces víctimas del disfrute material de los sentidos, a causa de la agitada mente. Incluso Viśvāmitra, un gran sabio y yogī perfecto, fue inducido por Menakā al disfrute sexual, aunque el yogī se estaba esforzando por controlar los sentidos con severos tipos de penitencia y mediante la práctica del yoga. Y, por supuesto, hay muchísimos casos similares en la historia del mundo. Luego es muy difícil controlar la mente y los sentidos sin estar plenamente consciente de Kṛṣṇa. Si a la mente no se la ocupa en Kṛṣṇa, uno no puede dejar esas ocupaciones materiales. Śrī Yāmunācārya, un gran santo y devoto, da un ejemplo práctico, al decir:

yad-avadhi mama cetaḥ kṛṣṇa-pādāravinde
nava-nava-rasa-dhāmany udyataṁ rantum āsīt
tad avadhi bata nārī-saṅgame smaryamāṇe
bhavati mukha-vikāraḥ suṣṭu niṣṭhīvaṇaṁ ca

“Desde que mi mente se ha dedicado al servicio de los pies de loto del Señor Kṛṣṇa y he estado disfrutando de un humor trascendental nuevo a cada paso, cuando quiera que pienso en la vida sexual, vuelvo la cara al instante y escupo en el pensamiento”.

El estado de conciencia de Kṛṣṇa es una cosa tan hermosa en sentido trascendental, que automáticamente el disfrute material se vuelve desagradable. Es como si un hombre hambriento hubiera satisfecho el hambre con una cantidad suficiente de nutritivos comestibles. Mahārāja Ambarīṣa también venció a un gran yogī, Durvāsā Muni, por el simple hecho de que tenía la mente ocupada en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor vācāṁsi vaikuṇṭha-guṇānuvarṇane).