Bg 8.24
ṣaṇ-māsā uttarāyaṇam
tatra prayātā gacchanti
brahma brahma-vido janāḥ
Cuando se mencionan el fuego, la luz, el día y la quincena de la Luna, se sobrentiende que por sobre todos ellos hay diversas deidades regentes que organizan todo para el paso del alma. A la hora de la muerte, la mente lo transporta a uno por la senda que lleva a una nueva vida. Si uno abandona el cuerpo en el momento que se señaló antes, ya sea por accidente o por disposición, le es posible llegar al brahmajyoti impersonal. Los místicos que están adelantados en la práctica del yoga pueden planear en qué momento y lugar van a dejar el cuerpo. Los demás no tienen ningún control sobre ello; si por accidente se van en un momento auspicioso, entonces no regresarán al ciclo del nacimiento y la muerte, pero si no es así, hay muchas probabilidades de que tengan que regresar. Sin embargo, para el devoto puro en estado de conciencia de Kṛṣṇa no hay el temor de que pueda regresar, ya sea que abandone el cuerpo en un momento auspicioso o inauspicioso, por accidente o por disposición.
