Bg 9.34

man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru
mām evaiṣyasi yuktvaivam
ātmānaṁ mat-parāyaṇaḥ
Palabra por palabra: 
mat-manāḥ — pensando en Mí siempre; bhava — vuélvete; mat — Mi; bhaktaḥ — devoto; mat — Mi; yājī — adorador; mām — a Mí; namaskuru — ofrece reverencias; mām — a Mí; eva — completamente; eṣyasi — vendrás; yuktvā — estando absorto; evam — así pues; ātmānam — tu alma; mat-parāyaṇaḥ — consagrado a Mí.
Traducción: 
Siempre ocupa la mente en pensar en Mí, vuélvete devoto Mío, ofréceme reverencias y adórame a Mí. Estando completamente absorto en Mí, es seguro que vendrás a Mí.
Significado: 

En este verso se indica claramente que el proceso de conciencia de Kṛṣṇa es el único medio para liberarse de las garras de este mundo material contaminado. A veces, unos comentaristas inescrupulosos desvirtúan el significado de lo que aquí se afirma claramente: que todo el servicio devocional se le debe ofrecer a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Por desgracia, los comentaristas inescrupulosos apartan la mente del lector hacia aquello que no es factible en absoluto. Esos comentaristas no saben que no hay ninguna diferencia entre Kṛṣṇa y la mente de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa no es un ser humano ordinario; Él es la Verdad Absoluta. Su cuerpo, Su mente y Él Mismo son uno y son absolutos. En el Kūrma Purāṇa se declara, tal como lo cita Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī en sus comentarios Anubhāṣya al Caitanya-caritāmṛta, Quinto Capítulo del Ādi-līlā, versos 41-48, deha-dehi-vibhedo ’yaṁ neśvare vidyate kvacit. Esto significa que en Kṛṣṇa, el Señor Supremo, no existe ninguna diferencia entre Él y Su cuerpo. Pero debido a que los comentaristas no conocen esta ciencia de Kṛṣṇa, esconden a Kṛṣṇa y dividen Su personalidad de Su mente o de Su cuerpo. Aunque esto es signo de una crasa ignorancia de la ciencia de Kṛṣṇa, algunos hombres obtienen ganancias de desorientar a la gente.

Hay algunos hombres que son demoníacos; ellos también piensan en Kṛṣṇa, pero con envidia, tal como el rey Kaṁsa, el tío de Kṛṣṇa. Él también estaba pensando siempre en Kṛṣṇa, pero pensaba en Kṛṣṇa como enemigo. Él siempre estaba angustiado, preguntándose cuándo Kṛṣṇa iría a matarlo. Esa manera de pensar no nos ayudará. Uno debe pensar en Kṛṣṇa con amor devocional. Eso es bhakti. Uno debe cultivar el conocimiento acerca de Kṛṣṇa continuamente. ¿Cómo se hace ese cultivo favorable? Aprendiendo con un maestro genuino. Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, y varias veces hemos explicado que Su cuerpo no es material, sino que es conocimiento eterno y bienaventurado. Esa clase de plática acerca de Kṛṣṇa lo ayudará a uno a volverse devoto. Entender a Kṛṣṇa de otra manera, oyendo a la fuente equivocada, será infructuoso.

Por consiguiente, uno debe ocupar la mente en la forma eterna, la forma primordial de Kṛṣṇa; uno se debe dedicar a adorar a Kṛṣṇa con la convicción en el corazón de que Él es el Supremo. En la India hay cientos de miles de templos para la adoración de Kṛṣṇa, y en ellos se practica el servicio devocional. Cuando esa práctica se lleva a cabo, uno tiene que ofrecerle reverencias a Kṛṣṇa. Uno debe inclinar la cabeza ante la Deidad y ocupar la mente, el cuerpo, las actividades, todo. Eso hará que uno se absorba en Kṛṣṇa por entero sin desviación. Eso lo ayudará a uno a trasladarse a Kṛṣṇaloka. Uno no debe dejarse desviar por los comentaristas inescrupulosos. Uno debe dedicarse a los nueve procesos del servicio devocional, comenzando con los procesos de oír y cantar acerca de Kṛṣṇa. El servicio devocional puro es el máximo logro de la sociedad humana.

Los Capítulos Séptimo y Octavo del Bhagavad-gītā han explicado el servicio devocional puro que se le presta al Señor, el servicio que está libre del conocimiento especulativo, del yoga místico y de las actividades fruitivas. Puede que aquellos que no están plenamente santificados se vean atraídos por diferentes aspectos del Señor, tales como el brahmajyoti impersonal y el Paramātmā localizado, pero un devoto puro emprende directamente el servicio del Señor Supremo.

Hay un hermoso poema acerca de Kṛṣṇa en el que se expresa claramente que, cualquier persona que esté dedicada a la adoración de los semidioses, es muy poco inteligente y no puede obtener en ningún momento la recompensa suprema, que es Kṛṣṇa. Al comienzo puede que el devoto caiga a veces del plano modelo, pero aun así se debe considerar que él es superior a todos los demás filósofos y yogīs. Aquel que siempre está dedicado al proceso de conciencia de Kṛṣṇa, se debe sobrentender que es una persona completamente santa. Sus accidentales actividades no devocionales van a disminuir, y pronto él se verá situado sin ninguna duda en el estado de plena perfección. El devoto puro no tiene ninguna posibilidad de caer, porque la Divinidad Suprema cuida personalmente de Sus devotos puros. En consecuencia, la persona inteligente debe emprender directamente este proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y vivir de una manera dichosa en este mundo material. A su debido tiempo, ella recibirá la recompensa suprema: Kṛṣṇa.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Noveno Capítulo del Śrīmad Bhagavad-gītā, en relación con “El conocimiento más confidencial”.