CC Ādi 2.12

tāṅhāra aṅgera śuddha kiraṇa-maṇḍala
upaniṣat kahe tāṅre brahma sunirmala
brahmaivedam amṛtaṁ purastād brahma
paścād brahma dakṣiṇataś cottareṇa
adhaś cordhvaṁ ca prasṛtaṁ brahmai-
vedaṁ viśvam idaṁ variṣṭham
Palabra por palabra: 
tāṅhāra — Suyo; aṅgera — del cuerpo; śuddha — puro; kiraṇa — de rayos; maṇḍala — reino; upaniṣat — los Upaniṣads; kahe — dicen; tāṅre — a eso; brahma — Brahman; su-nirmala — trascendental.
Traducción: 
Lo que los Upaniṣads llaman el Brahman trascendental e impersonal es el reino de la refulgencia brillante de la misma Persona Suprema.
Significado: 

SIGNIFICADO: Tres mantras del Muṇḍaka Upaniṣad (2.2.9-11) informan sobre la refulgencia corporal de la Suprema Personalidad de Dios. Estos afirman:

hiraṇmaye pare kośe
virajaṁ brahma niṣkalam
tac chubhraṁ jyotiṣāṁ jyotis
tad yad ātma-vido viduḥ
na tatra sūryo bhāti na candra-tārakaṁ
nemā vidyuto bhānti kuto ’yam agniḥ
tam eva bhāntam anubhāti sarvaṁ
tasya bhāsā sarvam idaṁ vibhāti

«En el reino espiritual, más allá de la cobertura material, está la refulgencia ilimitada, Brahman, que se encuentra libre de la contaminación material. Los trascendentalistas consideran que esa blanca y refulgente luz es la luz de todas las luces. Ese reino no precisa de la iluminación de los rayos del Sol ni del brillo de la Luna, ni del fuego ni la electricidad. En realidad, toda forma de iluminación en el mundo material es solamente un reflejo de aquella iluminación suprema. Ese Brahman está ante nosotros y detrás de nosotros, al norte, sur, este y oeste, y también encima y debajo. Dicho de otro modo, esa refulgencia suprema Brahman se extiende por ambos cielos, el material y el espiritual».