CC Ādi 3.87

tvāṁ-śīla-rūpa-caritaiḥ parama-prakṛṣṭaiḥ
sattvena sāttvikatayā prabalaiś ca śāstraiḥ
prakhyāta-daiva paramārtha-vidāṁ mataiś ca
naivāsura-prakṛtayaḥ prabhavanti boddhum
Palabra por palabra: 
tvām — Tú; śīla — carácter; rūpa — formas; caritaiḥ — mediante actos; parama — sumamente; prakṛṣṭaiḥ — eminentes; sattvena — mediante poder poco común; sāttvikatayā — con la cualidad de la bondad predominante; prabalaiḥ — gran; ca — y; śāstraiḥ — por las Escrituras; prakhyāta — renombrados; daiva — divinos; parama-artha-vidām — de aquellos que conocen la meta más elevada; mataiḥ — por las opiniones; ca — y; na — no; eva — ciertamente; āsura-prakṛtayaḥ — aquellos cuya predisposición es demoníaca; prabhavanti — pueden; boddhum — conocer.
Traducción: 
«¡Oh, mi Señor! Aquellos que están bajo la influencia de principios demoníacos no pueden comprenderte, aunque Tú eres, sin duda, el Supremo, debido a Tus ensalzadas actividades, forma, carácter y extraordinario poder, que confirman todas las Escrituras reveladas en la cualidad de la bondad y los famosos trascendentalistas situados en la naturaleza divina.»
Significado: 

SIGNIFICADO: Éste es un verso del Stotra-ratna (12) de Yāmunācārya, maestro espiritual de Rāmānujācārya. Las Escrituras auténticas describen las actividades trascendentales, rasgos, forma y cualidades de Kṛṣṇa, y el mismo Kṛṣṇa Se explica a Sí mismo en la Bhagavad-gītā, la Escritura más auténtica del mundo. Además, también Se describe en el Śrīmad-Bhāgavatam, que se considera la explicación del Vedānta-sūtra. El Señor Kṛṣṇa es aceptado como la Suprema Personalidad de Dios por todas estas Escrituras auténticas, no simplemente por vox pópuli. En la época moderna, cierta clase de insensatos cree que se puede elevar a cualquiera por votación a la categoría de Dios, como se puede votar por un hombre como jefe ejecutivo político. Pero la trascendental Suprema Personalidad de Dios está perfectamente descrita en las Escrituras auténticas. En la Bhagavad-gītā, dice el Señor que sólo los insensatos se burlan de Él, pensando que todos son capaces de hablar como Kṛṣṇa.

Incluso según referencias históricas, las actividades de Kṛṣṇa son sumamente extraordinarias. Kṛṣṇa afirmó: «Yo soy Dios», y actuó en consecuencia. Los māyāvādīs creen que cualquiera puede proclamarse Dios, pero esto se debe a la influencia de la ilusión, porque nadie puede llevar a cabo acciones tan extraordinarias como las de Kṛṣṇa. Siendo un niño, en el regazo de Su madre, mató a la bruja Pūtanā. Después, mató a los demonios Tṛṇāvarta, Vatsāsura y Baka. Cuando creció un poco más, mató a los demonios Aghāsura y Ṛṣabhāsura. Por tanto, Dios es Dios desde el principio. La idea de que alguien puede llegar a ser Dios por medio de la meditación es una ridiculez. Con mucho esfuerzo se puede llegar a comprender la naturaleza divina propia, pero nadie puede llegar a ser Dios. Los asuras, o demonios, que creen que todos pueden llegar a ser Dios, se condenan.

Las Escrituras auténticas han sido compuestas por personalidades tales como Vyāsadeva, Nārada, Asita, y Parāśara, que no son hombres comunes. Todos los que siguen la manera védica de vivir han admitido a estas famosas personalidades, cuyos escritos auténticos están en conformidad con las Escrituras védicas. Sin embargo, los demonios no creen sus afirmaciones, y se oponen deliberadamente a la Suprema Personalidad de Dios y a Sus devotos. Hoy en día, está de moda que el hombre común publique escritos caprichosos como si fuera una encarnación de Dios, y que otros hombres comunes los acepten como auténticos. Esta mentalidad demoníaca se condena en el Capítulo Séptimo de la Bhagavad-gītā, donde se dice que los malvados, lo más bajo de la humanidad, que son unos insensatos y unos asnos, no pueden admitir a la Suprema Personalidad de Dios, a causa de su naturaleza demoníaca. Se les compara a los ulūkas, búhos, que no pueden abrir los ojos a la luz del Sol. Como no pueden soportar la luz del Sol, se esconden de ella y no la ven nunca. No pueden creer que exista semejante iluminación.