CC Ādi 7.37

aparādha kṣamāila, ḍubila prema-jale
kebā eḍāibe prabhura prema-mahājāle
Palabra por palabra: 
aparādha — ofensa; kṣamāila — perdonó; ḍubila — se sumergieron en; prema-jale — en el océano de amor por Dios; kebā — quién más; eḍāibe — se irá; prabhura — del Señor; prema — de amor; mahā-jāle — red.
Traducción: 
Śrī Caitanya perdonó a todos, y todos ellos se sumergieron en el océano del servicio devocional, porque nadie puede escapar a la incomparable red de amor de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
Significado: 

SIGNIFICADO: Śrī Caitanya Mahāprabhu fue un ācārya ideal. Un ācārya es un maestro ideal que conoce el propósito de las Escrituras reveladas, se comporta exactamente como imponen sus mandatos, y enseña a sus alumnos a que adopten también tales principios. Como ācārya ideal, Śrī Caitanya Mahāprabhu ideó varias maneras para captar a toda clase de ateos y materialistas. Cada ācārya tiene una manera específica de propagar su movimiento espiritual, con el propósito de atraer gente hacia el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Por tanto, el método de un ācārya puede ser diferente del de otro, pero la finalidad principal nunca se descuida. Śrīla Rūpa Gosvāmī aconseja:

tasmāt kenāpy upāyena manaḥ kṛṣṇe niveśayet
sarve vidhi-niṣedhā syur etayor eva kiṅkarāḥ

Un ācārya tiene que idear un medio por el cual, de un modo u otro, venga la gente a la conciencia de Kṛṣṇa. Primero deben llegar a ser conscientes de Kṛṣṇa, y todas las reglas y regulaciones prescritas pueden introducirse más tarde, gradualmente. En nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa seguimos este sistema de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por ejemplo, puesto que en los países occidentales los muchachos y las muchachas se tratan unos a otros con gran libertad, es necesario hacer concesiones especiales en lo que se refiere a sus costumbres, para llevarlos al proceso de conciencia de Kṛṣṇa. El ācārya debe idear la manera de llevarlos al servicio devocional. Por esto, aunque yo soy un sannyāsī, a veces intervengo para que muchachos u muchachas se casen, aunque en la historia de la orden sannyāsa, ningún sannyāsī ha intervenido personalmente en casar a sus discípulos.