CC Ādi 7.74

nāma vinu kali-kāle nāhi āra dharma
sarva-mantra-sāra nāma, ei śāstra-marma
Palabra por palabra: 
nāma — el santo nombre; vinu — sin; kali-kāle — en esta era de Kali; nāhi — no hay ninguna; āra — o una alternativa; dharma — principio religioso; sarva — todos; mantra — himnos; sāra — esencia; nāma — el santo nombre; ei — éste es; śāstra — Escrituras reveladas; marma — contenido.
Traducción: 
«“En esta era de Kali no hay más principio religioso que el de cantar el santo nombre, que es la esencia de todos los himnos védicos. Éste es el contenido de todas las Escrituras. ”
Significado: 

SIGNIFICADO: Los principios del sistema paramparā se cumplían estrictamente en las eras anteriores –Satya-yuga, Tretā-yuga y Dvāpara-yuga–, pero en la era actual, Kali-yuga, la gente descuida la importancia de este sistema de śrauta-paramparā, es decir, recibir conocimiento a través de una sucesión discipular. En esta era, la gente dice con mucha facilidad que puede comprender lo que está más allá de su conocimiento limitado y de su percepción por medio de sus observaciones y experimentos supuestamente científicos, sin saber que la verdad real desciende hasta el hombre a través de autoridades. Esta actitud polémica está en contra de los principios védicos, y para el que la adopta es muy difícil comprender que el santo nombre de Kṛṣṇa es igual al mismo Kṛṣṇa. Puesto que Kṛṣṇa y Su santo nombre son idénticos, el santo nombre es eternamente puro y más allá de toda contaminación. Es la Suprema Personalidad de Dios en forma de vibración trascendental. El santo nombre es completamente diferente del sonido material, como ha confirmado Narottama dāsa Ṭhākura: golokera prema-dhana, hari-nāma-saṅkīrtana: La vibración trascendental del hari-nāma-saṅkīrtana nos llega del mundo espiritual. De manera que, aunque los materialistas que son adictos al conocimiento experimental y al método supuestamente científico, no pueden poner su fe en el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, es un hecho que, por tan sólo cantar el mantra Hare Kṛṣṇa sin ofensas, es posible liberarse de todos los condicionamientos materiales sutiles y físicos. El mundo espiritual se llama Vaikuṇṭha, que significa «sin ansiedad». En el mundo material todo está lleno de ansiedad (kuṇṭha) mientras en el espiritual (vaikuṇṭha) todo está libre de ansiedad. Por tanto, aquellos que están afligidos por combinaciones de ansiedades no pueden comprender el mantra Hare Kṛṣṇa, que está libre de toda ansiedad. En la era actual, la vibración del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa es el único proceso que tiene una posición trascendental, más allá de la contaminación material. Puesto que el santo nombre puede liberar al alma condicionada, se afirma aquí que es sarva-mantra-sāra, la esencia de todos los himnos védicos.

Un nombre que representa un objeto en este mundo material puede estar sometido a discusiones y al conocimiento experimental, pero en el mundo absoluto, un nombre y su propietario, la fama y el famoso, son idénticos, e igualmente, las cualidades, pasatiempos y todo lo que pertenece al Absoluto son también absolutos. Aunque los māyāvādīs profesen el monismo, distinguen entre el santo nombre del Señor Supremo y el Señor mismo. Por esta ofensa de nāmāparādha, los māyāvādīs van cayendo gradualmente desde su elevada posición de brahma-jñāna, como se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (Bhāg. 10.2.32):

āruhya kṛcchreṇa paraṁ-padaṁ-tataḥ
patanty adho
’nādṛta-yuṣmad-aṅghrayaḥ

Aunque mediante rigurosas austeridades se eleven a la ensalzada posición de brahma-jñāna, caen de ella a causa de su imperfecto conocimiento de la Verdad Absoluta. Aunque declaran comprender el mantra védico sarvaṁkhalv idaṁ brahma (Chāndogya Up. 3.14.1) que significa («todo es Brahman»), son incapaces de entender que el santo nombre también es Brahman. Ahora bien, si cantan con regularidad el mahā-mantra, pueden liberarse de su error. A no ser que uno se refugie apropiadamente en el santo nombre, no es posible evitar las ofensas al cantarlo.