CC Ādi 7.84

kṛṣṇa-viṣayaka premā—parama puruṣārtha
yāra āge tṛṇa-tulya cāri puruṣārtha
Palabra por palabra: 
kṛṣṇa-viṣayaka — referente a Kṛṣṇa; premā — amor; parama — el más elevado; puruṣa-artha — consecución del objetivo de la vida; yāra — cuyos; āge — antes; tṛṇa-tulya — como una brizna de paja en la calle; cāri — cuatro; puruṣa-artha — logros.
Traducción: 
«“La religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y la liberación se conocen como los cuatro objetivos de la vida, pero ante el amor por Dios, el quinto y más elevado de los objetivos, los primeros parecen tan insignificantes como una brizna de paja en la calle.
Significado: 

SIGNIFICADO: Mientras se canta el santo nombre del Señor no hay que desear las mejoras materiales que representan la religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y, finalmente, la liberación del mundo material. Como declaró Śrī Caitanya Mahāprabhu, la mayor perfección en la vida es obtener amor por Kṛṣṇa (premā pum-artho mahān śrī-caitanya-mahāprabhor matam idam). Cuando comparamos el amor por Dios con la religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y la liberación, podemos comprender que estos logros pueden ser objetivos deseables para bubhukṣus, aquellos que desean disfrutar de este mundo material, y mumukṣus, aquellos que desean liberarse de él, pero que son insignificantes a los ojos de un devoto puro que está en la etapa preliminar del amor por Dios o bhāva.

Dharma (religiosidad), artha (desarrollo económico), kāma (complacencia de los sentidos) y mokṣa (liberación) son los cuatro principios de religión que pertenecen al mundo material. Por tanto, al comienzo del Śrīmad-Bhāgavatam se ha dicho: dharmaḥ projjhita-kaitavo ’tra: Los sistemas religiosos fraudulentos basados en estos cuatro principios materiales están completamente descartados del Śrīmad-Bhāgavatam, porque el Śrīmad-Bhāgavatam enseña solamente cómo despertar nuestro amor latente por Dios. La Bhagavad-gītā es el estudio preliminar del Śrīmad-Bhāgavatam y, por tanto, termina con las palabras: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja, «Abandona toda clase de religión y, sencillamente, entrégate a Mí» (Bg. 18.66). Para adoptar estos medios, hay que rechazar toda idea de religiosidad, desarrollo económico, complacencia de los sentidos y liberación, y ocuparse por completo al servicio del Señor, que es trascendental a estos cuatro principios. El amor por Dios es la función original del alma espiritual, y es tan eterno como lo son el alma y la Suprema Personalidad de Dios. Esta eternidad se llama sanātana. Cuando el alma restablece su propio servicio a la Suprema Personalidad de Dios, hay que comprender que ha logrado el éxito en alcanzar la deseada finalidad de la vida. Entonces todo se lleva a cabo de un modo natural por la gracia del santo nombre, y el devoto avanza en su progreso espiritual.