Antya 14: Los sentimientos de separación de Kṛṣṇadel Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura da el siguiente resumen del Capítulo Catorce. Los sentimientos de separación de Kṛṣṇa de Śrī Caitanya Mahāprabhu desembocaron en una locura trascendental muy elevada. En cierta ocasión, mientras oraba al Señor Jagannātha cerca de la Garuḍa-stambha, una mujer de Orissa, ansiosa por ver al Señor Jagannātha, apoyó un pie en el hombro del Señor. Govinda la riñó, pero Caitanya Mahāprabhu alabó su ferviente deseo. Cuando fue al templo del Señor Jagannātha, Caitanya Mahāprabhu estaba absorto en amor extático y solamente veía a Kṛṣṇa. Sin embargo, al notar la presencia de la mujer, recobró la conciencia externa y vio a Jagannātha, Baladeva y Subhadrā. En otra ocasión, Caitanya Mahāprabhu había soñado con Kṛṣṇa, y el amor extático Le dominaba. Cuando dejó de ver a Kṛṣṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se comparó con un yogī, y explicó que ese yogī veía Vṛndāvana. A veces, se manifestaban en Él todos los signos del éxtasis trascendental. Una noche, Govinda y Svarūpa Dāmodara notaron que el Señor no estaba en Su habitación, si bien las tres puertas estaban cerradas y con el cerrojo echado. Al darse cuenta de esto, Svarūpa Dāmodara y los demás devotos salieron y encontraron al Señor inconsciente ante la puerta Siṁha-dvāra. Su cuerpo era mucho más largo de lo habitual, y las articulaciones de los huesos estaban flojas. Poco a poco, cantando el mantra Hare Kṛṣṇa, los devotos lograron que Śrī Caitanya Mahāprabhu recobrara el conocimiento, y Le llevaron de nuevo a Su morada. Un día, Śrī Caitanya Mahāprabhu confundió una duna de arena, conocida con el nombre de Caṭaka-parvata, con la colina Govardhana. Corriendo hacia ella, Le sobrevino el aturdimiento, y Su gran amor por Kṛṣṇa hizo aparecer en Su cuerpo las ocho transformaciones extáticas. En ese momento, todos los devotos cantaron el mantra Hare Kṛṣṇa para calmarle.

CC Antya 14.1 Ahora narraré una parte muy pequeña de las actividades que Śrī Caitanya Mahāprabhu llevaba a cabo con la mente, la inteligencia y el cuerpo cuando Se llenaba de desconcierto debido a fuertes sentimientos de separación de Kṛṣṇa.
CC Antya 14.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu, la Suprema Personalidad de Dios! ¡Toda gloria al Señor Gauracandra, la vida misma de Sus devotos!
CC Antya 14.3 ¡Toda gloria al Señor Nityānanda, que es la vida misma de Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Y toda gloria a Advaita Ācārya, que es inmensamente querido a Śrī Caitanya Mahāprabhu!
CC Antya 14.4 ¡Toda gloria a Svarūpa Dāmodara y a todos los demás devotos, comenzando por Śrīvāsa Ṭhākura! Por favor, dadme la fuerza para describir la personalidad de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.5 La locura trascendental que Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía debido a la separación de Kṛṣṇa, es una emoción muy profunda y misteriosa. Ni siquiera quienes son muy avanzados y eruditos pueden entenderla.
CC Antya 14.6 ¿Cómo explicar temas insondables? Sólo es posible si Śrī Caitanya Mahāprabhu da la capacidad de hacerlo.
CC Antya 14.7 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Raghunātha dāsa Gosvāmī anotaron todas esas actividades trascendentales de Śrī Caitanya Mahāprabhu en sus libros de apuntes.
CC Antya 14.8 En aquellos días, Svarūpa Dāmodara y Raghunātha dāsa Gosvāmī vivían con Śrī Caitanya Mahāprabhu, mientras que todos los demás comentaristas vivían muy lejos de Él.
CC Antya 14.9 Esas dos grandes personalidades [Svarūpa Dāmodara y Raghunātha dāsa Gosvāmī] tomaron nota de las actividades de Śrī Caitanya Mahāprabhu momento tras momento. En sus apuntes narraron esas actividades, tanto en pocas palabras como por extenso.
CC Antya 14.10 Svarūpa Dāmodara escribió notas breves, mientras que los apuntes de Raghunātha dāsa Gosvāmī son descripciones detalladas. Ahora narraré las actividades de Śrī Caitanya Mahāprabhu con mayor detalle, como cuando se carda el algodón prensado.
CC Antya 14.11 Por favor, escuchad con fe esta descripción de las emociones extáticas de Caitanya Mahāprabhu. De ese modo llegaréis a saber acerca de Su amor extático, y, en última instancia, alcanzaréis el amor por Dios.
CC Antya 14.12 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía la separación de Kṛṣṇa, Su estado era idéntico al de las gopīs de Vṛndāvana después de que Kṛṣṇa Se marchó a Mathurā.
CC Antya 14.13 Poco a poco, la lamentación de Śrīmatī Rādhārāṇī cuando Uddhava visitó Vṛndāvana pasó a ser un rasgo de la locura trascendental de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.14 Las emociones de Śrī Caitanya Mahāprabhu coincidían exactamente con las de Śrīmatī Rādhārāṇī en Su encuentro con Uddhava. El Señor siempre Se identificaba con la posición de Rādhārāṇī, y a veces pensaba que era la propia Śrīmatī Rādhārāṇī.
CC Antya 14.15 Así es el estado de locura trascendental. ¿Por qué resulta dificil entenderlo? Cuando alguien es muy elevado en el amor por Kṛṣṇa, se vuelve trascendentalmente loco y habla como un loco.
CC Antya 14.16 «Con el progreso gradual, la emoción extática del encantamiento llega a parecerse a la confusión. Entonces se alcanza el estado de asombro [vaicitrī], que despierta la locura trascendental. Udghūrṇā y citra-jalpa son dos de las muchas divisiones de la locura trascendental.»
CC Antya 14.17 Un día, mientras descansaba, Śrī Caitanya Mahāprabhu soñó que veía a Kṛṣṇa en Su danza rāsa.
CC Antya 14.18 Śrī Caitanya Mahāprabhu vio al Señor Kṛṣṇa de pie, con Su hermoso cuerpo curvado en tres puntos, llevándose una flauta a los labios. Vestido de amarillo y con collares de flores silvestres, podía cautivar al propio Cupido.
CC Antya 14.19 Las gopīs danzaban formando un círculo, y, en medio del círculo, Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda, danzaba con Rādhārāṇī.
CC Antya 14.20 Al ver esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu, sobrecogido con la melosidad trascendental de la danza rāsa, pensó: «Ahora estoy con Kṛṣṇa en Vṛndāvana».
CC Antya 14.21 Al ver que el Señor todavía no Se había levantado, Govinda Le despertó. Al comprender que sólo había sido un sueño, el Señor Se sintió un tanto triste.
CC Antya 14.22 Śrī Caitanya Mahāprabhu cumplió con Sus habituales deberes diarios, y, a la hora de costumbre, fue al templo a ver al Señor Jagannātha.
CC Antya 14.23 Mientras veía al Señor Jagannātha desde detrás de la columna de Garuḍa, miles de personas contemplaban la Deidad delante de Él.
CC Antya 14.24 De pronto, una mujer de Orissa que no podía ver al Señor Jagannātha debido a la multitud, se subió a la columna de Garuḍa, apoyando el pie en el hombro de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.25 Al ver esto, Govinda, el sirviente personal de Caitanya Mahāprabhu, la hizo bajar rápidamente de donde estaba. Śrī Caitanya Mahāprabhu, sin embargo, riñó a Govinda.
CC Antya 14.26 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Govinda: «¡Oh, ādi-vasyā [hombre sin civilizar]!, no prohibas a esa mujer subirse a la Garuḍa-stambha. Déjale ver al Señor Jagannātha a su entera satisfacción».
CC Antya 14.27 Sin embargo, la mujer, al recobrar la razón, se bajó rápidamente de la columna y, viendo a Śrī Caitanya Mahāprabhu, inmediatamente pidió perdón a Sus pies de loto.
CC Antya 14.28 Al ver el fervor de la mujer, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «El Señor Jagannātha no Me ha dado un fervor tan intenso como a ella.
CC Antya 14.29 «Ella tiene el cuerpo, la mente y la vida completamente absortos en el Señor Jagannātha. Por eso no se dio cuenta de que estaba apoyando su pie en Mi hombro.
CC Antya 14.30 «¡Ay, qué afortunada es esta mujer! Yo oro a sus pies para que Me favorezca con su intenso deseo de ver al Señor Jagannātha.»
CC Antya 14.31 Un momento antes, Śrī Caitanya Mahāprabhu veía en el Señor Jagannātha a Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda, en persona.
CC Antya 14.32 Completamente absorto en esa visión, Śrī Caitanya Mahāprabhu había adoptado la actitud de las gopīs, en tal medida que, allí donde miraba, veía a Kṛṣṇa de pie con la flauta en los labios.
CC Antya 14.33 Al ver a la mujer, el Señor recobró la conciencia externa, y vio de nuevo las formas de las deidades del Señor Jagannātha, Subhadrā y el Señor Balarāma.
CC Antya 14.34 Cuando vio las deidades, el Señor Caitanya creyó ver a Kṛṣṇa en Kurukṣetra. Se preguntaba: «¿He venido a Kurukṣetra? ¿Dónde está Vṛndāvana?».
CC Antya 14.35 El Señor Caitanya Se agitó mucho, como quien pierde una joya que acaba de comprar. Entonces, muy apesadumbrado, regresó a casa.
CC Antya 14.36 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sentó en el suelo y comenzó a hacer marcas en él con las uñas. Las lágrimas, que fluían de Sus ojos como el Ganges no Le dejaban ver.
CC Antya 14.37 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Había encontrado a Kṛṣṇa, el Señor de Vṛndāvana, pero he vuelto a perderle. ¿Quién Se ha llevado a Mi Kṛṣṇa? ¿Adónde he venido?».
CC Antya 14.38 Cuando soñó con la danza rāsa, Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba completamente absorto en la bienaventuranza trascendental, pero al despertar de Su sueño, pensó que había perdido una joya de gran valor.
CC Antya 14.39 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu cantaba y danzaba, siempre absorto en la bienaventuranza de la locura trascendental. Cumplía con las necesidades del cuerpo, como comer y bañarse, simplemente por hábito.
CC Antya 14.40 Por la noche, el Señor Caitanya revelaba a Svarūpa Dāmodara y a Rāmānanda Rāya los sentimientos extáticos de Su mente.
CC Antya 14.41 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Al principio, Mi mente alcanzó de alguna forma el tesoro de Kṛṣṇa, pero de nuevo Le perdió. Por ello, presa de la lamentación, abandonó Mi cuerpo y Mi hogar y adoptó los principios religiosos de un kāpālika-yogī. Mi mente, entonces, se fue a Vṛndāvana con sus discípulos, Mis sentidos».
CC Antya 14.42 Habiendo perdido la joya recién adquirida, Śrī Caitanya Mahāprabhu, al recordar sus cualidades, Se vio abrumado por la lamentación. Entonces, tomándose del cuello de Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, lloraba: «¡Ay!, ¿dónde está Mi Señor Hari?, ¿dónde está Hari?». Finalmente, lleno de inquietud, perdió por completo la paciencia.
CC Antya 14.43 «Mis queridos amigos —dijo—, escuchad, por favor, acerca de la dulzura de Kṛṣṇa. Por su gran deseo de esa dulzura, Mi mente ha abandonado todos los principios religiosos sociales y védicos, y ahora se dedica a mendigar, como un yogī místico.
CC Antya 14.44 «El anillo del rāsa-līlā de Kṛṣṇa, que es obra de Śukadeva Gosvāmī, el orfebre más auspicioso, es tan puro como un pendiente hecho de caracola. El yogī de Mi mente lleva ese pendiente en la oreja. Ha vaciado una calabaza y ha hecho de ella el cuenco de Mis aspiraciones, y se ha echado al hombro la bolsa de Mis expectativas.
CC Antya 14.45 «El yogī de Mi mente viste su desaseado cuerpo, cubierto de polvo y cenizas, con el raído manto de la ansiedad. Sus únicas palabras son: «¡Ay de Mí! ¡Kṛṣṇa!». En la muñeca lleva doce pulseras de aflicción, y en la cabeza un turbante de avidez. No ha comido nada, y por ello está muy delgado.
CC Antya 14.46 «El gran yogī de Mi mente estudia constantemente la poesía y los comentarios de los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa en Vṛndāvana. En el Śrīmad-Bhāgavatam y otras Escrituras, grandes yogīs santos, como Vyāsadeva y Śukadeva Gosvāmī, han explicado que el Señor Kṛṣṇa es la Superalma y está más allá de toda contaminación material.
CC Antya 14.47 «El yogī místico de Mi mente ha adoptado el nombre de Mahābāula y ha hecho de Mis diez sentidos sus discípulos. De ese modo, Mi mente ha ido a Vṛndāvana, dejando atrás el hogar de Mi cuerpo y el gran tesoro del disfrute material.
CC Antya 14.48 «En Vṛndāvana, va de puerta en puerta pidiendo limosna con todos sus discípulos. Desde los ciudadanos a los árboles y enredaderas, pide a todos los habitantes de Vṛndāvana, tanto móviles como inertes. De ese modo, vive de frutas, raíces y hojas.
CC Antya 14.49 «Las gopīs de Vrajabhūmi saborean constantemente el néctar de los atributos de Kṛṣṇa, Su belleza, Su dulzura, Su aroma, el sonido de Su flauta y el tacto de Su cuerpo. Los cinco discípulos de Mi mente, los sentidos de percepción, recogen los remanentes de ese néctar de las gopīs y los traen al yogī de Mi mente. Los sentidos se mantienen con vida comiendo esos remanentes.
CC Antya 14.50 Hay un jardín solitario en el que Kṛṣṇa disfruta de Sus pasatiempos, y, en un rincón de un pabellón de ese jardín, el yogī de Mi mente, con sus discípulos, practica el yoga místico. Con el deseo de ver a Kṛṣṇa directamente, ese yogī pasa la noche despierto, meditando en Kṛṣṇa, que es la Superalma y está libre de la contaminación de las tres modalidades de la naturaleza.
CC Antya 14.51 «Al perder la compañía de Kṛṣṇa y no poder verle más, Mi mente, deprimida, ha emprendido el proceso del yoga místico. En el vacío de la separación de Kṛṣṇa, ha experimentando diez transformaciones trascendentales. Agitada por esas transformaciones, Mi mente ha huido, dejando vacío Mi cuerpo, su lugar de residencia. De ese modo, estoy completamente en trance.»
CC Antya 14.52 Cuando sentían la separación de Kṛṣṇa, las gopīs experimentaban diez tipos de transformaciones corporales. Esos mismos signos aparecieron en el cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.53 «Las diez transformaciones corporales producto de la separación de Kṛṣṇa son: ansiedad, desvelo, agitación mental, delgadez, falta de aseo, hablar como un loco, enfermedad, locura, ilusión y muerte.»
CC Antya 14.54 Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba el día y la noche abrumado por esas diez manifestaciones extáticas. Cada vez que surgían esos signos, Su mente se veía dominada por la inquietud.
CC Antya 14.55 Tras estas palabras, Śrī Caitanya Mahāprabhu guardó silencio. Entonces, Rāmānanda Rāya recitó unos versos.
CC Antya 14.56 Rāmānanda Rāya recitó versos del Śrīmad-Bhāgavatam, y Svarūpa Dāmodara Gosvāmī cantó acerca de los pasatiempos de Kṛṣṇa. De ese modo, devolvieron a Śrī Caitanya Mahāprabhu a la conciencia externa.
CC Antya 14.57 Así pasaron la mitad de la noche. Después, Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara Gosvāmī llevaron a Śrī Caitanya Mahāprabhu a la habitación interior para que Se acostase en Su cama.
CC Antya 14.58 Rāmānanda Rāya regresó a casa; Svarūpa Dāmodara y Govinda se acostaron ante la puerta de la habitación de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.59 Śrī Caitanya Mahāprabhu permaneció despierto toda la noche, cantando en voz muy alta el mantra Hare Kṛṣṇa.
CC Antya 14.60 Pasado algún tiempo, Svarūpa Dāmodara dejó de escuchar el canto de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Cuando entró en la habitación, encontró las tres puertas cerradas, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu Se había ido.
CC Antya 14.61 Cuando vieron que el Señor no estaba en Su habitación, los devotos se llenaron de ansiedad y se pusieron a buscarle por todas partes con una antorcha.
CC Antya 14.62 Después de buscarle durante algún tiempo, encontraron a Śrī Caitanya Mahāprabhu tendido en un rincón, junto a la parte norte de la puerta Siṁha-dvāra.
CC Antya 14.63 Al principio se pusieron muy contentos de verle, pero, al ver el estado en que Se hallaba, todos los devotos, encabezados por Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, se llenaron de ansiedad.
CC Antya 14.64 Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba inconsciente, y Su cuerpo se había alargado y medía cinco o seis codos. En Su nariz no se percibía respiración alguna.
CC Antya 14.65-66 Sus brazos y piernas medían ahora tres codos de longitud; las articulaciones estaban separadas y unidas sólo por la piel. La temperatura del cuerpo del Señor, que indicaba que vivía, era muy baja. En las articulaciones de los brazos, las piernas, el cuello y la cintura, la separación mínima era de quince centímetros.
CC Antya 14.67 Parecía que sólo la piel cubría Sus alargadas articulaciones. Al ver al Señor en aquellas condiciones, todos los devotos se sintieron muy desdichados.
CC Antya 14.68 Ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu con la boca llena de saliva y espuma y los ojos vueltos hacia arriba fue prácticamente la muerte para ellos.
CC Antya 14.69 En esas circunstancias, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y los demás devotos se pusieron a recitar el santo nombre de Kṛṣṇa en voz muy alta al oído de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.70 Después de mucho tiempo de cantar de ese modo, el santo nombre de Kṛṣṇa entró en el corazón de Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien, de pronto, Se levantó con una fuerte exclamación: «¡Hari bol!».
CC Antya 14.71 Tan pronto como el Señor recobró la conciencia externa, todas Sus articulaciones se contrajeron y Su cuerpo volvió a la normalidad.
CC Antya 14.72 Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī ha narrado esos pasatiempos con todo detalle en su Gaurāṅga-stava-kalpavṛkṣa.
CC Antya 14.73 «En la casa de Kāśī Miśra, Śrī Caitanya Mahāprabhu a veces estaba desconsolado, debido a la separación de Kṛṣṇa. Las articulaciones de Su cuerpo trascendental se aflojaban, y Sus brazos y piernas se alargaban. Rodando por el suelo, el Señor clamaba, muy afligido, con la voz quebrada, y lloraba lleno de pesar. La aparición de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que surge en mi corazón, me hace enloquecer».
CC Antya 14.74 Muy asombrado de hallarse ante el Siṁha-dvāra, Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó a Svarūpa Dāmodara Gosvāmī: «¿Dónde estoy? ¿Qué estoy haciendo aquí?».
CC Antya 14.75 Svarūpa Dāmodara dijo: «Mi querido Señor, levántate, por favor. Vayamos a Tus habitaciones. Allí Te explicaré todo lo que ha ocurrido».
CC Antya 14.76 De ese modo, entre todos los devotos llevaron a Śrī Caitanya Mahāprabhu a Su alojamiento. Allí Le contaron lo que había ocurrido.
CC Antya 14.77 Al escuchar la descripción de Su estado cuando yacía en el suelo cerca del Siṁha-dvāra, Śrī Caitanya Mahāprabhu, muy asombrado, dijo: «No recuerdo nada de eso.
CC Antya 14.78 «Todo lo que puedo recordar es que he visto a Mi Kṛṣṇa, pero sólo por un instante. Apareció ante Mí e inmediatamente, como un relámpago, desapareció.»
CC Antya 14.79 En ese momento, todos oyeron el sonido de la caracola del templo de Jagannātha. Śrī Caitanya Mahāprabhu, inmediatamente, Se bañó y fue a ver al Señor Jagannātha.
CC Antya 14.80 He hablado así de las extraordinarias transformaciones del cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu. La gente se asombra mucho al escuchar estas cosas.
CC Antya 14.81 Nadie ha sido testigo de semejantes cambios corporales en ningún otro lugar, ni nadie ha leído nada parecido al respecto en las Escrituras reveladas. Aun así, Śrī Caitanya Mahāprabhu, el sannyāsī supremo, manifestaba esos signos de éxtasis.
CC Antya 14.82 Esos éxtasis no se describen en los śāstras, y para el hombre común son inconcebibles. Por esa razón, la gente no cree en ellos.
CC Antya 14.83 Raghunātha dāsa Gosvāmī vivió continuamente con Śrī Caitanya Mahāprabhu. Yo simplemente pongo por escrito lo que he escuchado de él. Aunque la gente común no cree en estos pasatiempos, yo creo en ellos completamente.
CC Antya 14.84 Un día, mientras iba al mar a bañarse, Śrī Caitanya Mahāprabhu vio de pronto una duna de arena conocida con el nombre de Caṭaka-parvata.
CC Antya 14.85 Śrī Caitanya Mahāprabhu confundió la colina de arena con la colina Govardhana y echó a correr hacia ella.
CC Antya 14.86 «[El Señor Caitanya dijo:] “¡De todos los devotos, esta colina de Govardhana es el mejor! ¡Oh, amigos Míos!, esta colina abastece a Kṛṣṇa y Balarāma, así como a Sus terneros, vacas y amigos pastorcillos, de todo lo que necesitan: agua para beber, hierbas muy tiernas, cuevas, fruta, flores y hortalizas. De ese modo, la colina presenta sus respetos al Señor. Tocada por los pies de loto de Kṛṣṇa y Balarāma, la colina de Govardhana se muestra llena de júbilo.”»
CC Antya 14.87 Recitando ese verso, Śrī Caitanya Mahāprabhu corrió hacia la duna de arena, rápido como el viento. Govinda corrió tras Él, pero no conseguía alcanzarle.
CC Antya 14.88 Primero fue un solo devoto el que gritó; después se levantó un alboroto estruendoso, cuando todos los devotos se pusieron de pie y echaron a correr tras el Señor.
CC Antya 14.89 Entre los devotos que corrieron tras Śrī Caitanya Mahāprabhu estaban Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, Jagadānanda Paṇḍita, Gadādhara Paṇḍita, Rāmāi, Nandāi y Śaṅkara Paṇḍita.
CC Antya 14.90 También Paramānanda Purī y Brahmānanda Bhāratī se dirigieron a la playa, y Bhagavān Ācārya, que era cojo, les siguió muy despacio.
CC Antya 14.91 Śrī Caitanya Mahāprabhu corría a la velocidad del viento, pero de pronto quedó aturdido de éxtasis y sin fuerzas para seguir adelante.
CC Antya 14.92 La carne brotó por todos Sus poros en forma de granos, y los vellos de Su cuerpo, completamente tiesos, parecían flores kadamba.
CC Antya 14.93 De cada poro de Su cuerpo manaban sin cesar sangre y sudor, y no podía pronunciar palabra alguna, sino solo emitir un sonido como de gárgaras en la garganta.
CC Antya 14.94 Los ojos del Señor se llenaron de lágrimas, que se desbordaban ilimitadamente, como el Ganges y el Yamunā cuando desembocan en el mar.
CC Antya 14.95 Todo Su cuerpo palideció hasta adquirir el color de una caracola blanca, y entonces comenzó a temblar como las olas en el océano.
CC Antya 14.96 Temblando de ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se desplomó. Entonces, Govinda se acercó a Él.
CC Antya 14.97 Govinda salpicó agua de un cántaro karaṅga sobre el cuerpo del Señor, y a continuación Le abanicó con una de las prendas que vestía Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 14.98 Svarūpa Dāmodara y los demás devotos, cuando llegaron allí y vieron el estado de Śrī Caitanya Mahāprabhu, se echaron a llorar.
CC Antya 14.99 En el cuerpo del Señor se veían los ocho tipos de transformaciones trascendentales. Todos los devotos estaban completamente maravillados ante aquella imagen.
CC Antya 14.100 Los devotos cantaron en voz alta el mantra Hare Kṛṣṇa cerca de Śrī Caitanya Mahāprabhu y lavaron Su cuerpo con agua fresca.
CC Antya 14.101 Cuando los devotos llevaban ya mucho tiempo cantando, Śrī Caitanya Mahāprabhu, de pronto, Se levantó exclamando: «¡Hari bol!».
CC Antya 14.102 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó, todos los vaiṣṇavas exclamaron: «¡Hari! ¡Hari!», llenos de júbilo. El auspicioso sonido llenó el aire en todas direcciones.
CC Antya 14.103 Muy sorprendido, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó y Se puso a mirar en todas direcciones, como si quisiese ver algo. Sin embargo, no dio con lo que buscaba.
CC Antya 14.104 Al ver a los vaiṣṇavas, Śrī Caitanya Mahāprabhu recobró parcialmente la conciencia externa y habló a Svarūpa Dāmodara.
CC Antya 14.105 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «¿Quién Me ha traído aquí? Yo estaba en la colina Govardhana contemplando los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa, pero ahora no puedo verlos.
CC Antya 14.106 «Hoy fui a la colina Govardhana para ver si Kṛṣṇa estaba allí pastando Sus vacas.
CC Antya 14.107 «He visto al Señor Kṛṣṇa subir a la colina Govardhana y tocar Su flauta, rodeado por todas partes de vacas que pastaban.
CC Antya 14.108 «Al escuchar el sonido de la flauta de Kṛṣṇa, Śrīmatī Rādhārāṇī y todas Sus amigas gopīs fueron a Su encuentro. Todas ellas iban muy bien vestidas.
CC Antya 14.110 «Justo entonces, todos vosotros armasteis un gran tumulto y Me trajisteis aquí.
CC Antya 14.111 «¿Por qué Me habéis traído aquí, causándome sufrimientos innecesarios? Tuve la oportunidad de ver los pasatiempos de Kṛṣṇa, pero no lo he podido hacer.»
CC Antya 14.112 Diciendo esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se echó a llorar. Al ver al Señor en aquel estado, todos los demás vaiṣṇavas también rompieron en sollozos.
CC Antya 14.113 En ese momento llegaron Paramānanda Purī y Brahmānanda Bhāratī. Al verles, Śrī Caitanya Mahāprabhu adoptó una actitud respetuosa.
CC Antya 14.114 Śrī Caitanya Mahāprabhu recobró plenamente la conciencia externa y enseguida les ofreció oraciones. Entonces, los dos ancianos respetables abrazaron al Señor con afecto amoroso.
CC Antya 14.115 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Purī Gosvāmī y Brahmānanda Bhāratī: «¿Por qué habéis venido tan lejos?». Purī Gosvāmī contestó: «Sólo para verte danzar».
CC Antya 14.116 Al escuchar esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió un poco avergonzado. Entonces fue a bañarse al mar con todos los vaiṣṇavas.
CC Antya 14.117 Tras bañarse en el mar, Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Su morada con todos los devotos. Allí almorzaron los remanentes de la comida ofrecida al Señor Jagannātha.
CC Antya 14.118 De este modo, he descrito las emociones de éxtasis trascendental de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Ni el Señor Brahmā puede explicar su influencia.
CC Antya 14.119 En su Gaurāṅga-stava-kalpavṛkṣa, Raghunātha dāsa Gosvāmī ha explicado con todo detalle el pasatiempo en que Śrī Caitanya Mahāprabhu corrió hacia la duna Caṭaka-parvata.
CC Antya 14.120 «Cerca de Jagannātha Purī hay una gran duna de arena conocida con el nombre de Caṭaka-parvata. Al ver la colina, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «¡Oh, iré a la tierra de Vraja a ver la colina Govardhana!». Entonces echó a correr como un loco hacia ella, y todos los vaiṣṇavas corrieron tras Él. Esta escena cobra vida en mi corazón y me hace enloquecer.»
CC Antya 14.121 ¿Quién puede narrar adecuadamente los extraordinarios pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu? Son simplemente un juego Suyo.
CC Antya 14.122 He narrado brevemente Sus pasatiempos trascendentales simplemente para dar una breve referencia. No obstante, todo el que escuche esto alcanzará ciertamente el refugio de los pies de loto del Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 14.123 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.