CC Antya 3.122

tulasīre tāṅke veśyā namaskāra kari’
dvāre vasi’ nāma śune bale ‘hari’ ‘hari’
Palabra por palabra: 
tulasīre — a la planta de tulasī; tāṅke — a Haridāsa Ṭhākura; veśyā — la prostituta; namaskāra kari’ — tras ofrecer reverencias; dvāre vasi’ — sentándose a la puerta; nāma — el santo nombre; śune — escucha; bale — dice; hari hari — «¡oh, mi Señor Hari!, ¡oh, mi Señor Hari!».
Traducción: 
Tras ofrecer reverencias a la planta de tulasī y a Haridāsa Ṭhākura, la prostituta se sentó a la puerta. Escuchando a Haridāsa Ṭhākura rezar el mantra Hare Kṛṣṇa, también ella repetía: «¡Oh, mi Señor Hari!, ¡oh, mi Señor Hari!».
Significado: 

SIGNIFICADO: En este pasaje podemos ver claramente a un vaiṣṇava que libera a un alma caída mediante un truco trascendental. La prostituta vino a corromper a Haridāsa Ṭhākura, pero él consideró su deber liberarla. Como demuestra claramente este pasaje, el proceso de liberación es muy simple. La prostituta se relacionó con Haridāsa Ṭhākura con fe y reverencia, y él personalmente trató su enfermedad material con el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. De una u otra forma, y pese a sus motivos ocultos, la prostituta se relacionó con un vaiṣṇava y le satisfizo, cantando de cuando en cuando, a modo de imitación: «¡Oh, mi Señor Hari!, ¡oh, mi Señor Hari!». La conclusión es que la relación con un vaiṣṇava, el canto del santo nombre del Señor y ofrecer reverencias a la planta de tulasī o a un vaiṣṇava, son actividades que nos llevan a ser devotos trascendentales, completamente limpios de toda contaminación material.