CC Madhya 1.198

mora karma, mora hāte-galāya bāndhiyā
ku-viṣaya-viṣṭhā-garte diyāche phelāiyā
Palabra por palabra: 
mora — nuestras; karma — actividades; mora — nuestras; hāte — por las manos; galāya — por el cuello; bāndhiyā — atar; ku-viṣaya — de abominables objetos para el placer de los sentidos; viṣṭhā — del excremento; garte — en la fosa; diyāche phelāiyā — haber sido arrojados.
Traducción: 
Los dos hermanos, Sākara Mallika y Dabira Khāsa, expusieron muy humildemente que, debido a sus abominables actividades, habían sido atados por el cuello y las manos y arrojados a un pozo lleno de abominables objetos para el disfrute material de los sentidos, que eran como excremento.
Significado: 

SIGNIFICADO: Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura ha explicado ku-viṣaya garta de la siguiente manera: «Debido a las actividades de los sentidos, quedamos sujetos a muchos procesos de complacencia sensorial y, de ese modo, enredados en las leyes de la naturaleza material. Ese enredo se denomina viṣaya. Los procesos de complacencia sensorial que toman la forma de actividades piadosas se denominan su-viṣaya. La palabra su significa “buenos”, y viṣaya significa “objetos de los sentidos”. Cuando esas actividades de complacencia sensorial toman la forma de condiciones pecaminosas, se denominan ku-viṣaya, mal disfrute de los sentidos. En todo caso, tanto ku-viṣaya como su-viṣaya son actividades materiales y, por serlo, se las compara con el excremento. En otras palabras, son cosas que deben evitarse. Para liberarnos de su-viṣaya y ku-viṣaya, debemos ocuparnos en el servicio amoroso trascendental de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Las actividades de servicio devocional están libres de la contaminación de las cualidades materiales. Por lo tanto, para liberarnos de las reacciones de su-viṣaya y ku-viṣaya, debemos emprender el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. De ese modo, nos salvaremos de la contaminación». En relación con esto, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice en una canción:

karma-kāṇḍa, jñāna-kāṇḍa, kevala viṣera bhāṇḍa
amṛta baliyā yeba khāya
nānā yoni sadā phire, kadarya bhakṣaṇa kare
tāra janma adhaḥ-pāte yāya

Tanto su-viṣaya como ku-viṣaya entran en la categoría de karma-kāṇḍa. Existe otro kāṇḍa (plano de actividad), denominado jñāna-kāṇḍa, el plano de la especulación filosófica acerca de los efectos de ku-viṣaya y su-viṣaya, que pretende descubrir los medios para alcanzar la liberación del enredo material. En el plano de jñāna-kaṇḍa se pueden abandonar los objetos de ku-viṣaya y su-viṣaya. Ésa, sin embargo, no es la perfección de la vida. La perfección es trascendental a jñāna-kāṇḍa y a karma-kāṇḍa; se da en el plano del servicio devocional. Si no cultivamos servicio devocional en el plano de conciencia de Kṛṣṇa, tendremos que permanecer en el mundo material y soportar el ciclo de nacimientos y muertes debido a los efectos de jñāna-kāṇḍa y karma-kāṇḍa. Por esa razón, Narottama dāsa Ṭhākura dice:

nānā yoni sadā phire, kadarya bhakṣaṇa kare
tāra janma adhaḥ-pāte yāya

«Pasamos por diversas especies de vida, y comemos toda clase de porquerías. De ese modo arruinamos nuestra existencia». El hombre que, en el plano material de existencia, está apegado a ku-viṣaya o a su-viṣaya, se halla en la misma posición que el gusano del excremento. Al fin y al cabo, sea fresco o sea seco, el excremento es excremento. De forma similar, las actividades materiales puede que sean piadosas o impías, pero todas ellas son materiales, y por ello se las compara al excremento. Los gusanos no pueden salir del excremento por su propio esfuerzo; del mismo modo, aquellos que están demasiado apegados a la existencia material no pueden liberarse del materialismo y volverse conscientes de Kṛṣṇa repentinamente. Hay un apego. Así lo explica Prahlāda Mahārāja en el Śrīmad-Bhāgavatam (7.5.30):

matir na kṛṣṇe parataḥ svato vā
mitho ’bhipadyeta gṛha-vratānām
adānta-gobhir viśatāṁ tamisraṁ
punaḥ-punaś-carvita-carvaṇānām

«Aquellos que están decididos a permanecer en el mundo material y disfrutar de la complacencia sensorial no pueden volverse conscientes de Kṛṣṇa. Debido a su apego por las actividades materiales, no pueden alcanzar la liberación, ni con las instrucciones de personalidades superiores, ni con su propio esfuerzo, ni con las resoluciones dictadas en grandes conferencias. Como tienen los sentidos descontrolados, gradualmente descienden a las regiones más oscuras de la existencia material para repetir el mismo proceso de nacimiento y muerte en especies de vida deseables o indeseables».