CC Madhya 10.23

kāśī-miśra kahe—āmi baḍa bhāgyavān
mora gṛhe ‘prabhu-pādera’ habe avasthāna
Palabra por palabra: 
kāśī-miśra kahe — Kāśī Miśra dijo; āmi — yo; baḍa — muy; bhāgyavān — afortunado; mora gṛhe — en mi casa; prabhu-pādera — del Señor de los prabhus; habe — habrá; avasthāna — estancia.
Traducción: 
Al escuchar la propuesta, Kāśī Miśra dijo: «Soy muy afortunado de que Śrī Caitanya Mahāprabhu, el Señor de todos los prabhus, vaya a residir en mi casa».
Significado: 

SIGNIFICADO: En este verso es significativa la palabra prabhupāda, con la que se refiere a Śrī Caitanya Mahāprabhu. En relación con esto, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Prabhupāda comenta: «Śrī Caitanya Mahāprabhu es la Suprema Personalidad de Dios mismo, Śrī Kṛṣṇa, y todos Sus sirvientes se dirigen a Él con el título de Prabhupāda. Eso significa que bajo Sus pies de loto se refugian muchos prabhus». El vaiṣṇava puro recibe el tratamiento de prabhu; ese tratamiento es una norma de etiqueta que siguen los vaiṣṇavas. Cuando muchos prabhus se hallan bajo el refugio de los pies de loto de otro prabhu, éste recibe el tratamiento de Prabhupāda. Śrī Nityānanda Prabhu y Śrī Advaita Prabhu también reciben el tratamiento de Prabhupāda. Śrī Caitanya Mahāprabhu, Śrī Advaita Prabhu y Śrī Nityānanda Prabhu son, todos ellos, viṣṇu-tattva, la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Viṣṇu. Por lo tanto, todas las entidades vivientes se hallan bajo Sus pies de loto. El Señor Viṣṇu es el Señor eterno de todos, y el representante del Señor Viṣṇu es el sirviente íntimo del Señor. Esa persona actúa como maestro espiritual para los vaiṣṇavas neófitos; por lo tanto, el maestro espiritual merece tanto respeto como Śrī Kṛṣṇa Caitanya o el Señor Viṣṇu mismo. Por esa razón, el maestro espiritual recibe el tratamiento de Oṁ Viṣṇupāda o Prabhupāda. Al ācārya, el maestro espiritual, se le suele dar el respetuoso tratamiento de Śrīpāda, y a los vaiṣṇavas iniciados se les da el tratamiento de Prabhu. Prabhu, Prabhupāda y Viṣṇupāda son términos que se explican en Escrituras reveladas como el Śrīmad-Bhāgavatam, el Caitanya-caritāmṛta y el Caitanya-bhāgavata. A este respecto, esas Escrituras presentan evidencias aceptadas por los devotos puros.

Los prākṛta-sahajiyās no son siquiera dignos de ser llamados vaiṣṇavas. Creen que sólo los gosvāmīs de casta deben recibir el título de Prabhupāda. Esos ignorantes sahajiyās dicen ser vaiṣṇava-dāsa-anudāsa, «sirvientes del sirviente de los vaiṣṇavas». Sin embargo, están en contra de que se dé a un vaiṣṇava puro el tratamiento de Prabhupāda. En otras palabras, si un maestro espiritual genuino recibe el tratamiento de Prabhupāda, sienten envidia, y, por tomar a un maestro espiritual genuino por un ser humano corriente o por un miembro de determinada casta, cometen ofensas. Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura dice que esos sahajiyās son sumamente desafortunados. Debido a sus erróneos conceptos, caen a una condición infernal.