CC Madhya 12.194

tomāra siddhānta-saṅga kare yei jane
‘eka’ vastu vinā sei ‘dvitīya’ nāhi māne
Palabra por palabra: 
tomāra — Tuya; siddhānta-saṅga — aceptación de la conclusión; kare — hace; yei jane — la persona que; eka — una; vastu — sustancia; vinā — excepto; sei — esa persona; dvitīya — una segunda cosa; nāhi māne — no acepta.
Traducción: 
«Quien participa de Tu filosofía monista impersonal no acepta más que una única substancia, el Brahman.»
Significado: 

SIGNIFICADO: El monista impersonalista no cree que Dios es el único objeto de adoración, ni que las entidades vivientes son Sus sirvientes eternos. Según los monistas, en el estado material Dios y el devoto pueden estar separados, pero en el plano espiritual no hay diferencia entre ellos. Eso se denomina advaita-siddhānta, la conclusión de los monistas. Para los monistas, el servicio devocional del Señor es una actividad material; por eso consideran esas actividades devocionales idénticas al karma, las actividades fruitivas. Ese error monista es un gran obstáculo en la senda del servicio devocional.

En realidad, la discusión entre Advaita Ācārya y Nityānanda era una pelea simulada para que sirviese de instrucción a todos los devotos. Śrī Nityānanda Prabhu quería señalar que Advaita Ācārya, un devoto puro, no estaba de acuerdo con la conclusión monista. La conclusión del servicio devocional es:

vadanti tat tattva-vidas tattvaṁ yaj jñānam advayam
brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate

«Los trascendentalistas eruditos que conocen la Verdad Absoluta llaman a esa sustancia no dual Brahman, Paramātmā o Bhagavān» (Bhāg. 1.2.11).

El conocimiento absoluto comprende el Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Esta conclusión no coincide con la de los monistas. Śrīla Advaita Ācārya recibía el título de ācārya porque propagaba el culto del bhakti, no la filosofía del monismo. La verdadera conclusión de advaita-siddhānta, expresada al mismo principio del Caitanya-caritāmṛta (Ādi 1.3), no es igual a la filosofía de los monistas. En este pasaje, advaita-siddhānta significa advaya-jñāna, unidad en la diversidad. En realidad, Śrīla Nityānanda Prabhu estaba alabando a Śrīla Advaita Ācārya mediante una amistosa riña fingida. Lo que hacía era exponer la conclusión vaiṣṇava en función de las conclusivas palabras del Bhāgavatam: vadanti tat tattva-vidaḥ. Ésa es también la conclusión de un mantra del Chāndogya Upaniṣad: ekam evādvitīyam.

El devoto sabe que hay unidad en la diversidad. Ni los mantras de los śāstras respaldan las conclusiones monistas de los impersonalistas, ni la filosofía vaiṣṇava acepta el impersonalismo sin diversidad. El Brahman es lo más grande, aquel que lo incluye todo, y eso es unidad. Como Kṛṣṇa dice en la Bhagavad-gītā (7.7): mattaḥ parataraṁ nānyat: Nadie es superior a Kṛṣṇa. Él es la sustancia original, porque toda categoría emana de Él. Así, Él es uno y a la vez diferente de todas las demás categorías. Él Señor está siempre ocupado en diversidad de actividades espirituales, pero el monista no puede entender la diversidad espiritual. La conclusión es que, aunque el poderoso y el poder son uno, en la energía del poderoso hay diversidades. En esas diversidades hay diferencia entre las distintas partes del propio ser personal, entre tipos de una misma categoría y entre tipos de categorías distintas. En otras palabras, en las categorías, definidas como el conocimiento, el conocedor y lo cognoscible, siempre hay diversidad. Debido a la existencia eterna del conocimiento, el conocedor y lo cognoscible, todos los devotos conocen la existencia eterna de la forma, el nombre, las cualidades, los pasatiempos y el séquito de la Suprema Personalidad de Dios. Los devotos nunca están de acuerdo con la prédica monista de la unidad. Si no se aceptan los conceptos del conocedor, lo cognoscible y el conocimiento, no hay posibilidad de entender la diversidad espiritual, ni se puede saborear la bienaventuranza trascendental de la diversidad espiritual.

La filosofía monista es un reajuste de la filosofía nihilista del budismo. En este enfrentamiento simulado con Śrī Advaita Ācārya, Śrī Nityānanda Prabhu refutaba ese tipo de filosofía monista. Ciertamente, para los vaiṣṇavas el Señor Śrī Kṛṣṇa es el «uno» supremo, y aquello en lo que no está Kṛṣṇa se llama māyā, es decir, lo que no tiene existencia. La māyā externa se manifiesta en dos fases: jīva-māyā (las entidades vivientes) y guṇa-māyā (el mundo material). En el mundo material existen la prakṛti (la naturaleza material) y el pradhāna (los elementos que componen la naturaleza material). Sin embargo, para quien se vuelve consciente de Kṛṣṇa, la diferencia entre las diversidades material y espiritual no existe. Un devoto avanzado como Prahlāda Mahārāja ve que todo es uno: Kṛṣṇa. Como afirma el Śrīmad-Bhāgavatam (7.4.37): kṛṣṇa-graha-gṛhītātmā na veda jagad īdṛśam. La persona que goza de plena conciencia de Kṛṣṇa no distingue entre cosas materiales y cosas espirituales; para él, todo está relacionado con Kṛṣṇa, y, por lo tanto, todo es espiritual. Mediante advaya-jñāna-darśana, Śrīla Advaita Ācārya ha glorificado el servicio devocional puro. Śrīla Nityānanda Prabhu, en este verso, condena sarcásticamente la filosofía de los monistas impersonalistas y alaba la correcta filosofía no dual de Śrī Advaita Prabhu.