Madhya 16: El Señor intenta ir a Vṛndāvana

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, en su Amṛta-pravāha-bhāṣya, ofrece el siguiente resumen de este capítulo. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu decidió ir a Vṛndāvana, Rāmānanda Rāya y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya Le pusieron, indirectamente, muchos inconvenientes. Pasó el tiempo y los devotos de Bengala visitaron Jagannātha Purī por tercer año. En esta ocasión, las esposas de los vaiṣṇavas trajeron comida de todo tipo, con idea de invitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu en Jagannātha Purī. Cuando los devotos llegaron, Caitanya Mahāprabhu les envió Sus bendiciones en forma de collares de flores. También aquel año limpiaron el templo de Guṇḍicā, y, una vez concluido el período de cāturmāsya, los devotos regresaron a sus hogares en Bengala. Caitanya Mahāprabhu prohibió a Nityānanda visitar Nīlācala todos los años. Ante la pregunta de los habitantes de Kulīna-grāma, Caitanya Mahāprabhu explicó de nuevo las características del vaiṣṇava. También Vidyānidhi vino a Jagannātha Purī y vio el festival de Oḍana-ṣaṣṭhī. Cuando los devotos se despidieron del Señor, el Señor estaba decidido a ir a Vṛndāvana; el día de Vijayā-daśamī, partió.

Mahārāja Pratāparudra hizo algunos preparativos para el viaje de Śrī Caitanya Mahāprabhu a Vṛndāvana. Cuando el Señor cruzó el río Citrotpalā, fueron con Él Rāmānanda Rāya, Mardarāja y Haricandana. Gadādhara Paṇḍita recibió de Śrī Caitanya Mahāprabhu la orden de regresar a Nīlācala, Jagannātha Purī, pero no la siguió. En Kaṭaka, Śrī Caitanya Mahāprabhu volvió a pedir a Gadādhara Paṇḍita que regresara a Nīlācala, y en Bhadraka Se despidió de Rāmānanda Rāya. Después de esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu cruzó la frontera del estado de Orissa y llegó a Pānihāṭi en barco. A continuación visitó la casa de Rāghava Paṇḍita, desde donde partió hacia Kumārahaṭṭa y, luego, hacia Kuliyā, donde perdonó a muchos ofensores. De allí fue a Rāmakeli, donde vio a Śrī Rūpa y Sanātana y les aceptó como Sus principales discípulos. Al regresar de Rāmakeli, Se encontró con Raghunātha dāsa; después de instruirle, le hizo regresar a casa. A continuación, el Señor regresó a Nīlācala, donde empezó a hacer planes para ir a Vṛndāvana sin compañía alguna.

CC Madhya 16.1 Con el néctar de Su mirada, la nube de Śrī Caitanya Mahāprabhu derramó agua sobre el jardín de Gauḍa-deśa y revivió a la gente, que eran como enredaderas y plantas quemándose en el incendio forestal de la existencia material.
CC Madhya 16.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor!
CC Madhya 16.3 Śrī Caitanya Mahāprabhu decidió ir a Vṛndāvana, y Mahārāja Pratāparudra se puso muy triste al recibir la noticia.
CC Madhya 16.4 Por esa razón, el rey hizo llamar a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y a Rāmānanda Rāya, y, con actitud sumisa, les dijo lo siguiente.
CC Madhya 16.5 Pratāparudra Mahārāja dijo: «Por favor, haced un esfuerzo para retener a Śrī Caitanya Mahāprabhu en Jagannātha Purī, pues ahora piensa en irse a otro sitio.
CC Madhya 16.6 «Sin Śrī Caitanya Mahāprabhu, este reino no tiene para mí ningún atractivo. Por favor, pensad algún plan para que el Señor Se quede aquí.»
CC Madhya 16.7 Después de esto, el propio Śrī Caitanya Mahāprabhu consultó a Rāmānanda Rāya y a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, diciéndoles: «Me voy a Vṛndāvana».
CC Madhya 16.8 Rāmānanda Rāya y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya pidieron al Señor que asistiese al festival de Ratha-yātrā antes de partir. Después, cuando llegase el mes de kārtika, podría ir a Vṛndāvana.
CC Madhya 16.9 Sin embargo, cuando llegó el mes de kārtika, dijeron al Señor: «Ahora hace mucho frío. Es mejor que esperes hasta el festival de Dola-yātrā y partas luego. Ése es un buen plan».
CC Madhya 16.10 De ese modo, los dos Le ponían muchos inconvenientes, negando indirectamente al Señor el permiso para ir a Vṛndāvana. Lo hacían porque les asustaba la idea de verse separados de Él.
CC Madhya 16.11 El Señor es completamente independiente y nadie puede detenerle, pero, aun así, no Se marchó sin el permiso de Sus devotos.
CC Madhya 16.12 Entonces, por tercer año, los devotos de Bengala quisieron visitar de nuevo Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.13 Todos los devotos bengalíes se reunieron en torno a Advaita Ācārya, y Él, con gran júbilo, partió hacia Jagannātha Purī para ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.14-15 Aunque el Señor había dicho a Nityānanda Prabhu que Se quedase en Bengala y propagase el amor extático por Dios, Nityānanda también fue a ver a Caitanya Mahāprabhu. ¿Quién puede entender el amor extático de Nityānanda Prabhu?
CC Madhya 16.16-17 Todos los devotos de Navadvīpa partieron. Iban Ācāryaratna, Vidyānidhi, Śrīvāsa, Rāmāi, Vāsudeva, Murāri, Govinda y sus dos hermanos, y Rāghava Paṇḍita, que llevaba bolsas con alimentos de toda clase. También emprendieron viaje los habitantes de Kulīna-grāma, que llevaban cuerdas de seda.
CC Madhya 16.18 Partieron también Narahari y Śrī Raghunandana, de la aldea de Khaṇḍa, así como muchos otros devotos. ¿Quién podría contarlos?
CC Madhya 16.19 Śivānanda Sena, que estaba encargado del grupo, hizo las gestiones para facilitar el paso por las aduanas de recaudación. Él se hizo cargo de todos los devotos y, muy feliz, viajó con ellos.
CC Madhya 16.20 Śivānanda Sena se encargó de resolver todas las necesidades de los devotos. En particular, se encargaba del alojamiento, y conocía las carreteras de Orissa.
CC Madhya 16.21 Ese año también fueron a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu las esposas de los devotos [ṭhākurāṇīs]. Sītādevī, la madre de Acyutānanda, fue con Advaita Ācārya.
CC Madhya 16.22 Śrīvāsa Paṇḍita llevó a su esposa, Mālinī; también Śivānanda Sena fue acompañado de su esposa.
CC Madhya 16.23 Caitanya dāsa, el hijo de Śivānanda Sena, estaba muy contento de acompañarles en el viaje para ver al Señor.
CC Madhya 16.24 También fue la esposa de Candraśekhara [Ācāryaratna]. Me es imposible explicar la grandeza del amor de Candraśekhara por el Señor.
CC Madhya 16.25 Para ofrecer a Śrī Caitanya Mahāprabhu toda clase de alimentos, las esposas de los grandes devotos traían de sus hogares alimentos que gustaban a Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.26 Como antes se explicó, Śivānanda Sena se encargó de resolver las necesidades del grupo. En particular, tranquilizaba a los encargados de recaudar impuestos y encontraba alojamiento para todos.
CC Madhya 16.27 Śivānanda Sena, además, proveía de alimentos a los devotos y velaba por ellos durante todo el viaje. De ese modo, sintiendo una gran felicidad, fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu a Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.28 Cuando llegaron a Remuṇā, todos ellos fueron a ver al Señor Gopīnātha. En el templo del lugar, Advaita Ācārya cantó y danzó.
CC Madhya 16.29 Todos los sacerdotes del templo ya conocían de antes a Śrī Nityānanda Prabhu; al ver al Señor, fueron a ofrecerle grandes muestras de respeto.
CC Madhya 16.30 Esa noche, todos los grandes devotos se quedaron en el templo; los sacerdotes trajeron doce cuencos de leche condensada y los pusieron ante el Señor Nityānanda Prabhu.
CC Madhya 16.31 Cuando pusieron ante Él la leche condensada, Nityānanda Prabhu sirvió el prasādam a todos; de ese modo, todos se sumergieron en una gran bienaventuranza trascendental.
CC Madhya 16.32 Entonces, entre todos comentaron la historia de Śrī Mādhavendra Purī y la instalación de la Deidad de Gopāla, y de cómo Gopāla le había pedido pasta de madera de sándalo.
CC Madhya 16.33 Fue Gopīnātha quien robó leche condensada para Mādhavendra Purī. El propio Śrī Caitanya Mahāprabhu había narrado ese episodio anteriormente.
CC Madhya 16.34 El Señor Nityānanda explicó de nuevo esa misma narración a todos los devotos, cuya bienaventuranza trascendental aumentó al escuchar de nuevo la historia.
CC Madhya 16.35 Caminando y caminando de ese modo, los devotos llegaron a la ciudad de Kaṭaka, donde se quedaron un día y visitaron el templo de Sākṣi-gopāla.
CC Madhya 16.36 Cuando Nityānanda Prabhu narró las actividades de Sākṣi-gopāla, en la mente de todos los vaiṣṇavas aumentó la bienaventuranza trascendental.
CC Madhya 16.37 Todos los devotos del grupo tenían el corazón lleno de ansiedad por ver a Caitanya Mahāprabhu; por eso se dieron mucha prisa en llegar a Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.38 Cuando llegaron a un puente llamado Āṭhāranālā, Śrī Caitanya Mahāprabhu, al recibir la noticia de su llegada, les envió dos collares de flores por medio de Govinda.
CC Madhya 16.39 Govinda ofreció los dos collares a Advaita Ācārya y a Nityānanda Prabhu, quienes Se sintieron muy felices.
CC Madhya 16.40 En verdad, allí mismo comenzaron a cantar el santo nombre de Kṛṣṇa; y fue así, danzando y danzando, como llegaron Advaita Ācārya y Nityānanda Prabhu a Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.41 Entonces, por segunda vez, Śrī Caitanya Mahāprabhu les envió más collares de flores. Esta vez los traían Svarūpa Dāmodara y otros devotos personales, que se habían adelantado, enviados por el hijo de madre Śacī.
CC Madhya 16.42 Cuando los devotos de Bengala llegaron al lago Narendra, se encontraron con Svarūpa Dāmodara y los demás devotos, quienes les ofrecieron los collares de flores que habían recibido de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.43 Cuando por fin los devotos llegaron a la puerta del león, Śrī Caitanya Mahāprabhu recibió la noticia y fue personalmente a verles.
CC Madhya 16.44 Acto seguido, Śrī Caitanya Mahāprabhu y todos Sus devotos visitaron al Señor Jagannātha. Por último, acompañado de todos ellos, el Señor regresó a Su residencia.
CC Madhya 16.45 Vāṇīnātha Rāya y Kāśī Miśra trajeron entonces una gran cantidad de prasādam, que Śrī Caitanya Mahāprabhu sirvió con Su propia mano, dando de comer a todos.
CC Madhya 16.46 El año anterior, cada uno tenía su propia vivienda, y ese mismo alojamiento les fue ofrecido de nuevo. Así, todos fueron a descansar.
CC Madhya 16.47 Los devotos se quedaron allí cuatro meses seguidos, disfrutando del canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa con Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.48 Como el año anterior, cuando se acercaban las fechas del Ratha-yātrā, limpiaron todos juntos el templo de Guṇḍicā.
CC Madhya 16.49 Los habitantes de Kulīna-grāma entregaron cuerdas de seda al Señor Jagannātha y, como anteriormente, danzaron ante el carro del Señor.
CC Madhya 16.50 Después de mucho danzar, fueron a un jardín cercano y descansaron a orillas de un lago.
CC Madhya 16.51 Un brāhmaṇa llamado Kṛṣṇadāsa, que vivía en Rāḍha-deśa y era un sirviente del Señor Nityānanda, era una persona muy afortunada.
CC Madhya 16.52 Fue Kṛṣṇadāsa quien llenó de agua un gran recipiente y lo vertió sobre el Señor mientras Se bañaba. El Señor Se sintió muy satisfecho con esto.
CC Madhya 16.53 Entonces llegó una gran cantidad de remanentes del alimento ofrecido al Señor en Balagaṇḍi; Śrī Caitanya Mahāprabhu y todos Sus devotos los comieron.
CC Madhya 16.54 Como el año anterior, el Señor asistió, con todos los devotos, a los festivales de Ratha-yātrā y Herā-pañcamī.
CC Madhya 16.55 Advaita Ācārya invitó a Śrī Caitanya Mahāprabhu, y en relación con eso hubo una gran tormenta de lluvia.
CC Madhya 16.56 Ya Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha narrado todos estos episodios con gran detalle. Otro día fue Śrīvāsa Ṭhākura quien invitó al Señor.
CC Madhya 16.57 Mālinīdevī, la esposa de Śrīvāsa Ṭhākura, cocinó las verduras preferidas del Señor. En devoción, se consideraba una sirvienta de Śrī Caitanya Mahāprabhu, pero, por su cariño, era como una madre.
CC Madhya 16.58 Los principales devotos, comenzando con Candraśekhara [Ācāryaratna], solían invitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu cada cierto tiempo.
CC Madhya 16.59 Al final de los cuatro meses de cāturmāsya, Caitanya Mahāprabhu volvió a conversar diariamente con Nityānanda Prabhu en un lugar solitario. Nadie sabía de qué hablaban.
CC Madhya 16.60 Entonces, Śrīla Advaita Ācārya dijo algo a Caitanya Mahāprabhu mediante gestos y leyó unos pasajes poéticos que nadie entendió.
CC Madhya 16.61 Al ver la cara de Advaita Ācārya, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu sonrió. Entendiendo que el Señor había aceptado la propuesta, Advaita Ācārya comenzó a danzar.
CC Madhya 16.62 Nadie sabía qué había pedido Advaita Ācārya ni qué había ordenado el Señor. Después de abrazar al Ācārya, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió de Él.
CC Madhya 16.63 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces a Nityānanda Prabhu: «Por favor, escúchame, ¡oh, hombre santo! Quiero pedirte algo. Por favor, satisface Mi deseo.
CC Madhya 16.64 «No vengas a Jagannātha Purī todos los años. Quédate en Bengala y cumple Mi deseo.»
CC Madhya 16.65 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «Tú puedes hacer una labor que ni siquiera Yo puedo hacer. Excepto Tú, no sé de nadie en Gauḍa-deśa que pueda cumplir con Mi misión en ese lugar».
CC Madhya 16.66 Nityānanda Prabhu contestó: «¡Oh, Señor!, Tú eres la vida y Yo soy el cuerpo. No hay diferencia entre el cuerpo y la vida misma, pero la vida es más importante que el cuerpo.
CC Madhya 16.67 «Con Tu inconcebible energía, puedes hacer todo lo que desees, y todo lo que Me haces hacer a Mí, Yo lo hago sin restricción.»
CC Madhya 16.68 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu abrazó a Nityānanda Prabhu y Se despidió de Él. Después Se despidió de los demás devotos.
CC Madhya 16.69 Como el año anterior, uno de los habitantes de Kulīna-grāma hizo una petición al Señor diciendo: «Mi Señor, por favor, dime cuál es mi deber y cómo debo ponerlo en práctica».
CC Madhya 16.70 El Señor contestó: «Debes ocuparte en el servicio de los sirvientes de Kṛṣṇa y cantar constantemente el santo nombre de Kṛṣṇa. Si haces esas dos cosas, pronto alcanzarás el refugio de los pies de loto de Kṛṣṇa».
CC Madhya 16.71 El habitante de Kulīna-grāma dijo: «Por favor, hazme saber quién es un verdadero vaiṣṇava y cuáles son sus características». Comprendiendo su mentalidad, Śrī Caitanya Mahāprabhu sonrió y le dio la siguiente respuesta.
CC Madhya 16.72 «La persona que canta constantemente el santo nombre del Señor debe ser considerada un vaiṣṇava de primera clase, y tu deber es servir sus pies de loto.»
CC Madhya 16.73 Al año siguiente, los habitantes de Kulīna-grāma volvieron a hacer al Señor la misma pregunta. Al escuchar la pregunta, Śrī Caitanya Mahāprabhu volvió a hablarles de los distintos tipos de vaiṣṇavas.
CC Madhya 16.74 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «El vaiṣṇava de primera clase es aquel cuya sola presencia hace que los demás canten el santo nombre de Kṛṣṇa».
CC Madhya 16.75 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu enseñó las diferencias entre los distintos tipos de vaiṣṇavas: el vaiṣṇava, el vaiṣṇavatara y el vaiṣṇavatama. Así fue explicando paso a paso a los habitantes de Kulīna-grāma todas las características de los vaiṣṇavas.
CC Madhya 16.76 Finalmente, todos los vaiṣṇavas regresaron a Bengala, pero aquel año Puṇḍarīka Vidyānidhi se quedó en Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.77 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Puṇḍarīka Vidyānidhi tenían una relación de amistad muy íntima; en lo que se refiere a hablar de los temas de Kṛṣṇa, estaban al mismo nivel.
CC Madhya 16.78 Puṇḍarīka Vidyānidhi inició a Gadādhara Paṇḍita por segunda vez y asistió al festival del día de Oḍana-ṣaṣṭhī.
CC Madhya 16.79 Al ver que el Señor Jagannātha recibía una prenda almidonada, se irritó un poco. De ese modo, su mente se contaminó.
CC Madhya 16.80 Esa noche, el Señor Jagannātha y Balarāma, los dos hermanos, Se presentaron ante Puṇḍarīka Vidyānidhi y, sonriendo, le abofetearon.
CC Madhya 16.81 Aunque tenía las mejillas hinchadas de las bofetadas recibidas, Puṇḍarīka Vidyānidhi se sentía muy feliz por dentro. Ṭhākura Vṛndāvana dāsa ha narrado este episodio con todo detalle.
CC Madhya 16.82 Cada año, los devotos de Bengala venían y se quedaban con Śrī Caitanya Mahāprabhu para ver el festival de Ratha-yātrā.
CC Madhya 16.83 Más adelante explicaré todas las cosas dignas de notar que sucedieron durante esos años.
CC Madhya 16.84 Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó así cuatro años. Durante los dos primeros, viajó por el sur de la India.
CC Madhya 16.85 Durante los otros dos años, Śrī Caitanya Mahāprabhu quiso ir a Vṛndāvana, pero los ardides de Rāmānanda Rāya le impidieron irse de Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.86 El quinto año, los devotos de Bengala vinieron a ver el festival de Ratha-yātrā. Después del festival, en lugar de quedarse, regresaron a Bengala.
CC Madhya 16.87 Entonces, Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo una propuesta a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y Rāmānanda Rāya. Les abrazó y les habló con palabras dulces.
CC Madhya 16.88 Caitanya Mahāprabhu dijo: «Mi deseo de ir a Vṛndāvana se ha hecho muy fuerte. En los dos últimos años no he podido ir debido a vuestros ardides.
CC Madhya 16.89 «Esta vez tengo que ir. ¿Vais a darme permiso? Aparte de vosotros dos, no tengo a nadie más a quién recurrir.
CC Madhya 16.90 «En Bengala tengo dos refugios: mi madre Śacī y madre Ganges. Las dos son muy misericordiosas.
CC Madhya 16.91 «Iré a Vṛndāvana pasando por Bengala, y allí veré a Mi madre y al río Ganges. Ahora, ¿tendríais la bondad de darme permiso?»
CC Madhya 16.92 Cuando escucharon estas palabras, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y Rāmānanda Rāya comprendieron que no era nada bueno haberse valido de tantos ardides con el Señor.
CC Madhya 16.93 Ambos dijeron: «Ahora comienza la estación de las lluvias, y Te será difícil viajar. Es mejor que esperes a Vijayā-daśamī para partir hacia Vṛndāvana».
CC Madhya 16.94 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy complacido de recibir su permiso. Esperó hasta el fin de la estación de las lluvias y, cuando llegó el día de Vijayā-daśamī, partió hacia Vṛndāvana.
CC Madhya 16.95 El Señor recogió todos los remanentes de la comida del Señor Jagannātha. También llevó consigo remanentes de bálsamo kaḍāra, sándalo y cuerdas.
CC Madhya 16.96 Por la mañana temprano, después de recibir el permiso del Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu partió. Todos los devotos de Orissa Le siguieron.
CC Madhya 16.97 Con mucha delicadeza, Caitanya Mahāprabhu prohibió a los devotos de Orissa que Le siguiesen. Seguido sólo por Sus devotos personales, fue, en primer lugar, a Bhavānīpura.
CC Madhya 16.98 Cuando el Señor Caitanya llegó a Bhavānīpura, llegó también Rāmānanda Rāya en su palanquín. Vāṇīnātha Rāya hizo que enviasen al Señor una gran cantidad de prasādam.
CC Madhya 16.99 Después de tomar prasādam, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó allí toda la noche. Por la mañana temprano, siguió Su camino, y finalmente llegó a Bhuvaneśvara.
CC Madhya 16.100 Al llegar a la ciudad de Kaṭaka, visitó el templo de Gopāla. Allí, un brāhmaṇa llamado Svapneśvara invitó al Señor a comer.
CC Madhya 16.101 Rāmānanda Rāya invitó a comer a todos los demás; Śrī Caitanya Mahāprabhu Se quedó a descansar en un jardín fuera del templo.
CC Madhya 16.102 Mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu descansaba bajo un árbol bakula, Rāmānanda Rāya fue rápidamente a ver a Mahārāja Pratāparudra.
CC Madhya 16.103 El rey se alegró mucho de escuchar la noticia, y fue allí a toda prisa. Al ver al Señor, se tendió en el suelo para ofrecerle reverencias.
CC Madhya 16.104 Dominado por el amor, el rey se levantaba y se postraba una y otra vez. Mientras ofrecía oraciones, le temblaba todo el cuerpo, y de sus ojos caían lágrimas.
CC Madhya 16.105 Muy complacido de ver la devoción del rey, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó para abrazarle.
CC Madhya 16.106 Cuando el Señor abrazó al rey, éste ofreció oraciones y reverencias una y otra vez. De ese modo, la misericordia del Señor hizo surgir las lágrimas del rey, y el cuerpo del Señor se bañó en esas lágrimas.
CC Madhya 16.107 Finalmente, Rāmānanda Rāya calmó al rey y le hizo sentarse. El Señor le concedió misericordia con el cuerpo, la mente y las palabras.
CC Madhya 16.108 Śrī Caitanya Mahāprabhu fue tan misericordioso con el rey que, a partir de aquel día, el Señor fue conocido con el nombre de Pratāparudra-santrātā, el liberador de Mahārāja Pratāparudra.
CC Madhya 16.109 También los funcionarios del gobierno ofrecieron reverencias al Señor; finalmente, el hijo de madre Śacī Se despidió del rey y su séquito.
CC Madhya 16.110 Después de salir, el rey dictó unas órdenes e hizo que fueran enviadas por escrito a los funcionarios del gobierno de su reino.
CC Madhya 16.111 Su orden decía: «Debéis construir alojamientos nuevos en todas las poblaciones, y, en cinco o siete de esas casas nuevas, debéis almacenar todo tipo de alimentos.
CC Madhya 16.112 «Debéis encargaros personalmente de llevar al Señor a esas casas recién construidas. Día y noche debéis ocuparos en Su servicio con una vara en la mano.»
CC Madhya 16.113 El rey ordenó a dos respetables funcionarios, Haricandana y Mardarāja, que hiciesen todo lo necesario para llevar a cabo esas órdenes.
CC Madhya 16.114-115 El rey les ordenó también tener siempre un barco nuevo a orillas del río, y que, allí donde Śrī Caitanya Mahāprabhu Se bañase o cruzase a la otra orilla, deberían levantar una columna conmemorativa y hacer del emplazamiento un gran lugar de peregrinaje. «En verdad —dijo el rey—, yo iré a bañarme allí, y ¡ojalá pudiera morir en ese sitio!»
CC Madhya 16.116 El rey continuó: «Por favor, construid nuevos alojamientos en Caturdvāra. Ahora, Rāmānanda, puedes volver ya con Śrī Caitanya Mahāprabhu».
CC Madhya 16.117 Cuando el rey recibió noticia de que el Señor Se marchaba al anochecer, inmediatamente mandó a buscar varios elefantes con pequeñas tiendas en la grupa. Luego, todas las damas de palacio subieron a los elefantes.
CC Madhya 16.118 Todas esas damas salieron al camino que el Señor iba a seguir y Le esperaron allí formando una línea. Al atardecer, el Señor partió con Sus devotos.
CC Madhya 16.119 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a bañarse a la orilla del río Citrotpalā, todas las reinas y damas del palacio Le ofrecieron reverencias.
CC Madhya 16.120 Al ver al Señor, se sintieron sobrecogidas de amor por Dios y, con lágrimas en los ojos, se pusieron a cantar el santo nombre: «¡Kṛṣṇa!, ¡Kṛṣṇa!».
CC Madhya 16.121 En los tres mundos, no hay nadie tan misericordioso como Śrī Caitanya Mahāprabhu. Basta verle de lejos para quedar sobrecogido de amor por Dios.
CC Madhya 16.122 El Señor montó entonces en un barco nuevo y cruzó el río. Caminando bajo la luz de la Luna llena, finalmente llegó a la población de Caturdvāra.
CC Madhya 16.123 El Señor pasó la noche allí y por la mañana Se bañó. En ese momento, llegaron remanentes de la comida del Señor Jagannātha.
CC Madhya 16.124 Siguiendo órdenes del rey, el superintendente del templo enviaba cada día grandes cantidades de prasādam. En transportarlo se ocupaban muchas personas.
CC Madhya 16.125 Después de tomar el prasādam, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó y siguió Su camino, cantando los santos nombres: «¡Hari!, ¡Hari!».
CC Madhya 16.126 Rāmānanda Rāya, Mardarāja y Śrī Haricandana iban siempre con Śrī Caitanya Mahāprabhu y ofrecían diversos servicios.
CC Madhya 16.127-129 Paramānanda Purī Gosvāmī, Svarūpa Dāmodara, Jagadānanda, Mukunda, Govinda, Kāśīśvara, Haridāsa Ṭhākura, Vakreśvara Paṇḍita, Gopīnātha Ācārya, Dāmodara Paṇḍita, Rāmāi, Nandāi y muchos otros devotos acompañaban al Señor. He mencionado solamente a los principales. Nadie podría nombrarles a todos.
CC Madhya 16.130 Cuando Gadādhara Paṇḍita partía para ir con el Señor, Él se lo prohibió y le pidió que no abandonase el voto de kṣetra-sannyāsa.
CC Madhya 16.131 Cuando el Señor le pidió que regresase a Jagannātha Purī, Gadādhara Paṇḍita Le dijo: «Allí donde Tú estés, ese sitio es Jagannātha Purī. ¡Al infierno con mi supuesto voto de kṣetra-sannyāsa!».
CC Madhya 16.132 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió a Gadādhara Paṇḍita que se quedase en Jagannātha Purī y se ocupase en el servicio de Gopīnātha, Gadādhara Paṇḍita contestó: «Por el simple hecho de ver Tus pies de loto se ofrece servicio a Gopīnātha un millón de veces».
CC Madhya 16.133 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Si abandonas Su servicio, será culpa Mía. Es mejor que te quedes aquí y hagas tu servicio. Eso es lo que Me dará satisfacción».
CC Madhya 16.134 El Paṇḍita contestó: «No Te preocupes. Yo asumo toda la culpa. No Te acompañaré; iré solo.
CC Madhya 16.135 «Iré a ver a Śacīmātā, pero no por Ti. Yo asumo la responsabilidad de abandonar mi voto y el servicio de Gopīnātha.»
CC Madhya 16.136 Así, Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī viajó solo; pero, cuando llegaron a Kaṭaka, Śrī Caitanya Mahāprabhu le llamó, y él se unió al grupo del Señor.
CC Madhya 16.137 Nadie puede comprender la amorosa intimidad de Gadādhara Paṇḍita y Śrī Caitanya Mahāprabhu. Gadādhara Paṇḍita abandonó su voto y el servicio de Gopīnātha tal como se abandona una brizna de paja.
CC Madhya 16.138 Śrī Caitanya Mahāprabhu, en Su corazón, Se sintió muy complacido con el comportamiento de Gadādhara Paṇḍita. Sin embargo, el Señor le tomó de la mano y le habló manifestando el enfado del amor.
CC Madhya 16.139 «Has abandonado el servicio de Gopīnātha y has roto tu voto de vivir en Purī. Ahora todo está consumado, pues has venido hasta tan lejos.
CC Madhya 16.140 «Tu deseo de venir conmigo no es más que un deseo de complacencia de los sentidos. De ese modo, estás rompiendo dos principios religiosos, y debido a ello Me siento muy desdichado.
CC Madhya 16.141 «Si lo que quieres es Mi felicidad, regresa a Nīlācala, por favor. Si dices algo más sobre este tema, no harás más que condenarme.»
CC Madhya 16.142 Después de decir esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se subió en un barco. En ese mismo instante, Gadādhara Paṇḍita cayó al suelo inconsciente.
CC Madhya 16.143 Śrī Caitanya Mahāprabhu ordenó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya que llevase a Gadādhara Paṇḍita con él. El Bhaṭṭācārya dijo a Gadādhara Paṇḍita: «¡Levántate! Así son los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.144 «Debes saber que el Señor Kṛṣṇa personalmente faltó a Su promesa para que el abuelo Bhīṣma pudiera mantener la suya.
CC Madhya 16.145 «“Con el propósito de mantener mi promesa, el Señor Kṛṣṇa rompió la Suya propia de no empuñar ningún arma en Kurukṣetra. El Señor Śrī Kṛṣṇa, con Su manto cayéndosele, saltó de Su cuadriga, levantó una rueda y vino corriendo hacia mí para matarme. En verdad, corrió hacia mí como un león que va a matar a un elefante, e hizo temblar la Tierra entera.”
CC Madhya 16.146 «Del mismo modo, tolerando el separarse de ti, Śrī Caitanya Mahāprabhu, con gran esfuerzo, está protegiendo tu voto.»
CC Madhya 16.147 De ese modo, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya reanimó a Gadādhara Paṇḍita. Después, los dos, abrumados de pesar, regresaron a Jagannātha Purī, Nīlācala.
CC Madhya 16.148 Por Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos los devotos abandonarían toda clase de deberes, pero al Señor no Le gustaba que los devotos abandonasen los deberes que habían prometido cumplir.
CC Madhya 16.149 Así es la aprensión en las relaciones de amor. Todo el que escucha acerca de estos episodios obtiene muy pronto el refugio a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.150 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu y Su grupo llegaron a Yājapura, el Señor pidió a los dos funcionarios del gobierno que habían venido con Él que regresasen.
CC Madhya 16.151 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió de los funcionarios, y Rāya Rāmānanda continuó con el Señor. Día y noche, el Señor hablaba de Śrī Kṛṣṇa a Rāmānanda Rāya.
CC Madhya 16.152 Conforme a la orden del rey, los funcionarios del gobierno habían construido casas nuevas en todas las poblaciones, y las habían llenado con una provisión de cereales. Así sirvieron al Señor.
CC Madhya 16.153 Finalmente, Śrī Caitanya Mahāprabhu llegó a Remuṇā, donde Se despidió de Śrī Rāmānanda Rāya.
CC Madhya 16.154 Cuando Rāmānanda Rāya cayó al suelo y perdió el conocimiento; Śrī Caitanya Mahāprabhu le tomó en Su regazo y rompió a llorar.
CC Madhya 16.155 Los sentimientos de separación de Caitanya Mahāprabhu por Rāmānanda Rāya son muy difíciles de explicar. En verdad, expresar esos sentimientos es prácticamente intolerable, y por ello no puedo decir más al respecto.
CC Madhya 16.156 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu, por último, llegó a la frontera del estado de Orissa, un funcionario del gobierno fue a verle.
CC Madhya 16.157 Durante dos o cuatro días, el funcionario del gobierno sirvió al Señor. También informó al Señor con todo detalle de la situación a partir de allí.
CC Madhya 16.158 Hizo saber al Señor que el rey musulmán que gobernaba en el territorio que iba a recorrer era un borracho. Por temor a él, nadie iba tranquilo por los caminos.
CC Madhya 16.159 La jurisdicción del gobierno musulmán se extendía hasta Pichaladā. Por temor a los musulmanes, nadie cruzaba el río.
CC Madhya 16.160 El funcionario del gobierno de Mahārāja Pratāparudra comunicó a Śrī Caitanya Mahāprabhu que debía quedarse unos días en la frontera de Orissa, de manera que pudiesen negociar un acuerdo pacífico con el gobernador musulmán. De ese modo, el Señor podría cruzar tranquilamente el río en un barco.
CC Madhya 16.161 En ese momento, llegó al campamento de Orissa un seguidor del gobernador musulmán. Venía disfrazado.
CC Madhya 16.162-163 El espía musulmán vio las maravillosas características de Śrī Caitanya Mahāprabhu, y, cuando regresó junto al gobernador musulmán, le dijo: «Ha llegado de Jagannātha Purī un mendicante con muchas personas liberadas.
CC Madhya 16.164 «Todas esas personas santas cantan sin cesar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Todos se ríen, danzan, cantan y lloran.
CC Madhya 16.165 «Millones y millones de personas vienen a verle. Cuando Le ven, ya no pueden regresar a sus hogares.
CC Madhya 16.166 «Es como si todos se hubieran vuelto locos. Simplemente cantan el santo nombre de Kṛṣṇa y danzan. A veces incluso lloran y ruedan por el suelo.
CC Madhya 16.167 «En realidad, no se pueden explicar las cosas que allí ocurren. Sólo viéndolas se pueden entender. Analizando Su influencia, concluyo que Él es la Suprema Personalidad de Dios.»
CC Madhya 16.168 Tras decir esto, el mensajero se puso a cantar los santos nombres de Hari y Kṛṣṇa. También comenzó a reír, a llorar, a danzar y a cantar como un loco.
CC Madhya 16.169 Al escuchar esto, el gobernador musulmán cambió de parecer. Entonces envió a su secretario ante el representante del gobierno de Orissa.
CC Madhya 16.170 El secretario musulmán fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Cuando ofreció reverencias a los pies de loto del Señor y pronunció el santo nombre del Señor, «Kṛṣṇa, Kṛṣṇa», también él se vio abrumado por el amor extático.
CC Madhya 16.171 Después de calmarse, el secretario musulmán presentó sus respetos y dijo al representante del gobierno de Orissa: «El gobernador musulmán me ha enviado aquí.
CC Madhya 16.172 «Si estás de acuerdo, el gobernador musulmán vendrá aquí para ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Después regresará.
CC Madhya 16.173 «El gobernador musulmán está muy deseoso de venir, y presenta esta petición con gran respeto. Es una propuesta de paz. No tienes que temer que vengamos en son de guerra.»
CC Madhya 16.174 Al escuchar esta propuesta, el representante del gobierno de Orissa, el mahā-pātra, estaba muy asombrado. Pensaba: «El gobernador musulmán es un borracho. ¿Quién ha cambiado su mente?
CC Madhya 16.175 «El propio Śrī Caitanya Mahāprabhu debe de haber cambiado la mente del musulmán. Por Su presencia, y hasta por sólo recordarle, el mundo entero se libera.»
CC Madhya 16.176 Tras esta reflexión, el mahā-pātra hizo saber al secretario musulmán: «Es una gran fortuna para tu gobernador. Que venga a visitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.177 «Sin embargo, que quede claro que debe venir sin armas. Puede traer cinco o siete sirvientes.»
CC Madhya 16.178 El secretario regresó con el gobernador musulmán y le comunicó la noticia. El gobernador musulmán, vestido de hindú, fue entonces a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.179 Al ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu desde lejos, el gobernador musulmán se postró en el suelo y ofreció reverencias. Las lágrimas le llenaban los ojos, y estaba rebosante de júbilo y emociones extáticas.
CC Madhya 16.180 Cuando el gobernador musulmán llegó, el mahā-pātra le condujo respetuosamente ante Śrī Caitanya Mahāprabhu. De pie ante el Señor y con las manos juntas, el gobernador cantó el santo nombre de Kṛṣṇa.
CC Madhya 16.181 El gobernador preguntó con actitud sumisa: «¿Por qué he nacido en familia musulmana? Eso se considera un nacimiento bajo. ¿Por qué la suprema Providencia no me hizo nacer en una familia hindú?
CC Madhya 16.182 «Si hubiera nacido en una familia hindú, me habría sido fácil permanecer cerca de Tus pies de loto. Puesto que mi cuerpo ahora es inútil, quisiera morirme inmediatamente.»
CC Madhya 16.183 Cuando escuchó las sumisas palabras del gobernador, el mahā-pātra no cabía en sí de júbilo. Tomándose de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Le ofreció las siguientes oraciones.
CC Madhya 16.184 «Hasta un caṇḍāla, el más bajo de los hombres, puede purificarse sólo con escuchar Tu santo nombre. Ahora, esta alma condicionada ha recibido Tu audiencia.
CC Madhya 16.185 «No es sorprendente que este gobernador musulmán haya alcanzado esos resultados. Por el simple hecho de verte, todo eso es posible.
CC Madhya 16.186 «“No diré nada del avance espiritual de quienes ven directamente a la Persona Suprema, pero incluso una persona nacida en una familia de comedores de perros adquiere inmediatamente las aptitudes necesarias para ejecutar sacrificios védicos si, aunque sea una sola vez, pronuncia el santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios o canta acerca de Él, escucha Sus pasatiempos, Le ofrece reverencias o simplemente Le recuerda.”»
CC Madhya 16.187 Śrī Caitanya Mahāprabhu miró entonces con misericordia al gobernador musulmán. Tranquilizándole, le pidió que cantase los santos nombres «Kṛṣṇa» y «Hari».
CC Madhya 16.188 El gobernador musulmán dijo entonces: «Puesto que has tenido la gran bondad de aceptarme, dame, por favor, alguna orden para que yo pueda ofrecerte algún servicio».
CC Madhya 16.189 A continuación, el gobernador musulmán oró por liberarse de las ilimitadas reacciones pecaminosas en las que hasta entonces había incurrido, envidiando a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas y matando vacas.
CC Madhya 16.190 Mukunda Datta dijo entonces al gobernador musulmán: «Mi querido señor, escucha, por favor. Śrī Caitanya Mahāprabhu desea ir a la orilla del Ganges.
CC Madhya 16.191 «Por favor, ofrécele tu ayuda en todo lo necesario para que pueda ir allí. Ésa es la primera gran orden que se te da, y‚ si puedes cumplirla, habrás hecho un gran servicio.»
CC Madhya 16.192 Después de esto, el gobernador musulmán ofreció oraciones a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu y de todos Sus devotos y partió. En verdad, estaba muy complacido.
CC Madhya 16.193 Antes de que el gobernador se fuese, el mahā-pātra le abrazó y le ofreció muchos regalos. Así estableció una amistad con él.
CC Madhya 16.194 A la mañana siguiente, el gobernador envió a su secretario con muchos barcos muy bien decorados para llevar a Śrī Caitanya Mahāprabhu a la otra orilla del río.
CC Madhya 16.195 El mahā-pātra cruzó el río con Śrī Caitanya Mahāprabhu, y, cuando llegaron a la otra orilla, el gobernador musulmán en persona recibió al Señor y adoró Sus pies de loto.
CC Madhya 16.196 Uno de los barcos estaba recién construido, y en el centro tenía una habitación. En ella instalaron a Śrī Caitanya Mahāprabhu y a Sus acompañantes.
CC Madhya 16.197 Por último, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió del mahā-pātra. De pie en la orilla del río, mirando al barco, el mahā-pātra lloraba.
CC Madhya 16.198 El gobernador musulmán acompañó personalmente a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Debido a los piratas, el gobernador llevaba diez barcos repletos de soldados.
CC Madhya 16.199 El gobernador musulmán acompañó a Śrī Caitanya Mahāprabhu hasta pasada Mantreśvara. Ese lugar era muy peligroso debido a los piratas. Llevó al Señor a un lugar llamado Pichaldā, cercano a Mantreśvara.
CC Madhya 16.200 Finalmente, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió del gobernador. El intenso amor extático que manifestó el gobernador no se puede describir.
CC Madhya 16.201 Los pasatiempos del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu son extraordinarios. Todo el que escucha de Sus actividades se llena de gloria, y su vida se vuelve perfecta.
CC Madhya 16.202 El Señor finalmente llegó a Pānihāṭi y, como acto de misericordia, dio al capitán del barco una de Sus prendas personales.
CC Madhya 16.203 Pānihāṭi estaba situada a orillas del Ganges. Al saber de la llegada de Śrī Caitanya Mahāprabhu, toda clase de personas se reunieron allí, tanto en tierra como en el agua.
CC Madhya 16.204 Finalmente, fue Rāghava Paṇḍita quien se llevó a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por el camino se había formado una gran multitud, y al Señor Le costó muchísimo llegar a la casa de Rāghava Paṇḍita.
CC Madhya 16.205 El Señor Se quedó en casa de Rāghava Paṇḍita un solo día. A la mañana siguiente fue a Kumārahaṭṭa, donde vivía Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Madhya 16.206 De casa de Śrīvāsa Ṭhākura, el Señor fue a casa de Śivānanda Sena, y de allí a casa de Vāsudeva Datta.
CC Madhya 16.207 El Señor pasó algún tiempo en casa de Vidyā-vācaspati, pero después, como la muchedumbre era ya excesiva, fue a Kuliyā.
CC Madhya 16.208 Cuando el Señor Se quedó en casa de Mādhava dāsa, muchos cientos de miles de personas fueron a verle.
CC Madhya 16.209 El Señor pasó allí siete días y liberó a toda clase de ofensores y pecadores.
CC Madhya 16.210 Tras marcharse de Kuliyā, Śrī Caitanya Mahāprabhu visitó la casa de Advaita Ācārya en Śāntipura. Fue allí donde la madre del Señor, Śacīmātā, fue a verle y se vio así aliviada de su gran sufrimiento.
CC Madhya 16.211 El Señor visitó entonces la aldea de Rāmakeli y el lugar conocido con el nombre de Kānāi Nāṭaśālā. De allí regresó a Śāntipura.
CC Madhya 16.212 Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó en Śāntipura diez días. Todo esto lo ha narrado Vṛndāvana dāsa Ṭhākura con todo detalle.
CC Madhya 16.213 No explicaré esos pasajes porque ya Vṛndāvana dāsa Ṭhākura los ha narrado. No hay necesidad de repetir la misma información, pues, si lo hiciera, aumentaría ilimitadamente el tamaño de este libro.
CC Madhya 16.214-215 Esas narraciones nos cuentan el primer encuentro de Śrī Caitanya Mahāprabhu con los hermanos Rūpa y Sanātana y la decoración que hizo Nṛsiṁhānanda del camino. Ya he hablado de ello cuando antes resumí el libro; por lo tanto, no repetiré aquí esas narraciones.
CC Madhya 16.216 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Śāntipura, Raghunātha dāsa fue a verle.
CC Madhya 16.217 Dos hermanos llamados Hiraṇya y Govardhana, que vivían en Saptagrāma, tenían unos ingresos anuales de 1.200.000 rupias.
CC Madhya 16.218 Hiraṇya Majumadāra y Govardhana Majumadāra eran muy opulentos y magnánimos. Eran de buen comportamiento y devotos de la cultura brahmínica. Pertenecían a una familia aristocrática, y, entre las personas religiosas, eran muy destacados.
CC Madhya 16.219 La práctica totalidad de los brāhmaṇas de Nadia dependían de la caridad de Hiraṇya y Govardhana, que les daban dinero, tierras y aldeas.
CC Madhya 16.220 Nīlāmbara Cakravartī, el abuelo de Śrī Caitanya Mahāprabhu, era muy venerado por los dos hermanos; Nīlāmbara Cakravartī, en cambio, solía tratarles como a hermanos.
CC Madhya 16.221 En el pasado, los dos hermanos habían hecho grandes servicios a Miśra Purandara, el padre de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Debido a ello, también el Señor les conocía muy bien.
CC Madhya 16.222 Raghunātha dāsa era el hijo de Govardhana Majumadāra. Desde niño, no sentía la menor atracción por el disfrute material.
CC Madhya 16.223 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Śāntipura tras entrar en la orden de vida de renuncia, Raghunātha dāsa fue a verle.
CC Madhya 16.224 Raghunātha dāsa fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu y, lleno de amor extático, se postró a los pies de loto del Señor. Mostrándose misericordioso con él, el Señor le tocó con Sus pies.
CC Madhya 16.225 El padre de Raghunātha dāsa, Govardhana, siempre había ofrecido mucho servicio a Advaita Ācārya. Por esa razón, Advaita Ācārya estaba muy complacido con la familia.
CC Madhya 16.226 Mientras Raghunātha dāsa estuvo en Su casa, Advaita Ācārya le favoreció con los remanentes de la comida del Señor. De ese modo, Raghunātha dāsa se ocupó durante cinco o siete días en el servicio de los pies de loto del Señor.
CC Madhya 16.227 Tras despedirse de Raghunātha dāsa, Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Jagannātha Purī. Una vez en casa, Raghunātha dāsa enloqueció de amor extático.
CC Madhya 16.228 Raghunātha dāsa se escapaba de casa una y otra vez para ir a Jagannātha Purī, pero su padre le detenía y le hacía regresar a casa.
CC Madhya 16.229 Su padre llegó hasta el extremo de poner cinco guardias para que le vigilasen día y noche. Cuatro sirvientes personales tenían la misión de velar por su comodidad, y dos brāhmaṇas le cocinaban.
CC Madhya 16.230 De ese modo, había once personas encargadas de tener siempre bajo control a Raghunātha dāsa. Así, no podía ir a Jagannātha Purī, y debido a ello se sentía muy desdichado.
CC Madhya 16.231 Cuando Raghunātha dāsa se enteró de que Śrī Caitanya Mahāprabhu había llegado a Śāntipura, hizo una petición a su padre.
CC Madhya 16.232 Raghunātha dāsa pidió a su padre: «Por favor, dame permiso para ir a ver los pies de loto del Señor. Si no lo haces, mi vida no podrá permanecer en este cuerpo».
CC Madhya 16.233 Al escuchar la petición de Raghunātha dāsa, su padre estuvo conforme. Disponiendo que muchos sirvientes le acompañasen, y surtiéndole de muchos objetos necesarios, le envió a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu, pidiéndole que regresase pronto.
CC Madhya 16.234 Durante siete días, Raghunātha dāsa gozó de la compañía de Śrī Caitanya Mahāprabhu en Śāntipura. Durante esos días y noches, tuvo los siguientes pensamientos.
CC Madhya 16.235 Raghunātha dāsa pensaba: «¿Cómo podría yo liberarme de las manos de estos guardianes? ¿Cómo podría irme con Śrī Caitanya Mahāprabhu a Nīlācala?».
CC Madhya 16.236 Śrī Caitanya Mahāprabhu, siendo omnisciente, comprendió lo que pasaba por la mente de Raghunātha dāsa. Para tranquilizarle, el Señor le instruyó con las siguientes palabras.
CC Madhya 16.237 «Ten paciencia y vuelve a casa. No seas loco. Paso a paso, lograrás cruzar el océano de la existencia material.
CC Madhya 16.238 «No debes hacer de ti un devoto de exhibición ni un falso renunciante. Por ahora, disfruta del mundo material de un modo adecuado y no te apegues a él.»
CC Madhya 16.239 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «En tu corazón, debes mantenerte siempre muy fiel, pero externamente puedes comportarte como un hombre común. Así, Kṛṣṇa pronto estará muy complacido y te liberará de las garras de māyā.
CC Madhya 16.240 «Puedes venir a verme a Nīlācala, Jagannātha Purī, cuando regrese después de visitar Vṛndāvana. Para entonces, podrás ingeniarte la manera de escapar.
CC Madhya 16.241 «En ese momento, Kṛṣṇa te revelará la forma de hacerlo. Cuando alguien tiene la misericordia de Kṛṣṇa, nadie puede detenerle.»
CC Madhya 16.242 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió de Raghunātha dāsa, que regresó a casa e hizo exactamente lo que el Señor le había dicho.
CC Madhya 16.243 Una vez en su casa, Raghunātha dāsa abandonó toda locura y toda seudo renunciación externa y se ocupó en sus deberes de casado, libre de apegos.
CC Madhya 16.244 Cuando el padre y la madre de Raghunātha dāsa vieron que su hijo actuaba como un hombre de familia, se sintieron muy felices. Debido a ello, redujeron su vigilancia.
CC Madhya 16.245-246 Mientras tanto, en Śāntipura, Śrī Caitanya Mahāprabhu reunió a todos Sus devotos, comenzando con Advaita Ācārya y Nityānanda Prabhu, les abrazó, y les pidió permiso para regresar a Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.247 Como les había visto a todos en Śāntipura, Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió a los devotos que no fuesen a Jagannātha Purī ese año.
CC Madhya 16.248 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Ciertamente iré a Vṛndāvana desde Jagannātha Purī. Si vosotros Me dais permiso, regresaré aquí sin dificultad».
CC Madhya 16.249 Tomándose de los pies de Su madre, Śrī Caitanya Mahāprabhu le pidió permiso con gran humildad. Así ella Le autorizó a ir a Vṛndāvana.
CC Madhya 16.250 Śrīmatī Śacīdevī fue enviada de regreso a Navadvīpa, y el Señor y Sus devotos partieron hacia Jagannātha Purī, Nīlādri.
CC Madhya 16.251 De camino a Nīlācala, Jagannātha Purī, los devotos que acompañaban a Śrī Caitanya Mahāprabhu ofrecieron toda clase de servicios. Así, el Señor regresó con gran felicidad.
CC Madhya 16.252 Al llegar a Jagannātha Purī, Śrī Caitanya Mahāprabhu visitó el templo del Señor. La noticia de Su regreso Se propagó por toda la ciudad.
CC Madhya 16.253 Muy felices, todos los devotos fueron a ver al Señor. El Señor, lleno de amor extático, les abrazó a todos, uno por uno.
CC Madhya 16.254 Kāśī Miśra, Rāmānanda Rāya, Pradyumna, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Vāṇīnātha Rāya, Śikhi Māhiti y todos los demás devotos fueron a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 16.255 También Gadādhara Paṇḍita fue a ver al Señor. Entonces, ante todos los devotos, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo lo siguiente.
CC Madhya 16.256 «Había decidido ir a Vṛndāvana pasando por Bengala para ver a Mi madre y al río Ganges.
CC Madhya 16.257 «Y fui a Bengala, pero empezaron a seguirme miles de devotos.
CC Madhya 16.258 «Muchos cientos de miles de personas venían a verme, llenas de curiosidad; debido a esa gran multitud, no podía ir libremente por el camino.
CC Madhya 16.259 «En verdad, era una multitud tan grande que la casa donde Me hospedaba y los muros que la rodeaban quedaban destruidos; allí donde miraba, lo único que podía ver eran grandes multitudes.
CC Madhya 16.260 «Con gran dificultad, llegué a la ciudad de Rāmakeli, donde conocí a los dos hermanos Rūpa y Sanātana.
CC Madhya 16.261 «Esos dos hermanos son grandes devotos, dignos candidatos de la misericordia de Kṛṣṇa, pero en su vida corriente son funcionarios del gobierno, ministros del rey.
CC Madhya 16.262 «Śrīla Rūpa y Sanātana son muy expertos en todo lo que es educación, servicio devocional, inteligencia y fuerza, pero se consideran inferiores a una brizna de hierba del camino.
CC Madhya 16.263-264 «En verdad, hasta las piedras se derretirían con la humildad de esos dos hermanos. Muy complacido con su comportamiento, les dije: “Vosotros dos sois muy elevados, pero os consideráis inferiores; por esa razón, Kṛṣṇa os va a liberar muy pronto”.
CC Madhya 16.265-266 «Después de hablarles con esas palabras, Me despedí de ellos. Cuando Me iba, Sanātana Me dijo: “No es apropiado ir a Vṛndāvana seguido por una multitud de miles de personas”.
CC Madhya 16.267 «Aunque escuché sus palabras, no les presté ninguna atención, y por la mañana fui a un lugar llamado Kānāi Nāṭaśālā.
CC Madhya 16.268 «Sin embargo, por la noche reflexioné en lo que Me había dicho Sanātana.
CC Madhya 16.269 «Llegué a la conclusión de que Sanātana tenía mucha razón. Realmente, Me seguía una gran multitud; al ver a tanta gente, lo más probable es que Me criticasen diciendo: “Ahí está el impostor de turno”.
CC Madhya 16.270 «Entonces estuve pensando en que Vṛndāvana es un lugar muy solitario. Es invencible, y muy difícil de alcanzar. Por eso decidí ir allí solo, o, a lo sumo, con un solo acompañante.
CC Madhya 16.271 «Mādhavendra Purī fue a Vṛndāvana solo, y Kṛṣṇa, con el pretexto de darle leche, le concedió una audiencia.
CC Madhya 16.272 «Entendí que estaba yendo a Vṛndāvana como lo haría un mago con su espectáculo, y eso, sin duda, no es bueno. No se debe ir a Vṛndāvana con tanta gente.
CC Madhya 16.273 «Por eso he decidido ir solo o, a lo sumo, con un sirviente. De ese modo, Mi viaje a Vṛndāvana será hermoso.
CC Madhya 16.274 «Pensé: “En vez de ir a Vṛndāvana solo, voy con soldados y redoble de tambores”.
CC Madhya 16.275 «Por eso dije: “¡Vergüenza debería darme!”, y, muy agitado, regresé a la orilla del Ganges.
CC Madhya 16.276 «Entonces dejé allí a todos los devotos y no traje conmigo más que a cinco o seis personas.
CC Madhya 16.277 «Ahora deseo que todos vosotros os sintáis complacidos conmigo y Me deis un buen consejo. Decidme cómo puedo ir a Vṛndāvana sin obstáculos.
CC Madhya 16.278 «Dejé aquí a Gadādhara Paṇḍita y él se sintió muy desdichado. Por esa razón, no pude ir a Vṛndāvana.»
CC Madhya 16.279 Animado por las palabras de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Gadādhara Paṇḍita quedó absorto en amor extático. De inmediato, tomándose de los pies de loto del Señor, habló con gran humildad.
CC Madhya 16.280 Gadādhara Paṇḍita dijo: «Allí donde Tú estás, están Vṛndāvana, el río Yamunā, el río Ganges y todos los demás lugares de peregrinaje.
CC Madhya 16.281 «Donde Tú estás, ese lugar es Vṛndāvana. Aun así, Tú irás a Vṛndāvana para dar ejemplo a la gente. Por lo demás, harás lo que creas mejor.»
CC Madhya 16.282 Aprovechando la oportunidad, Gadādhara Paṇḍita dijo: «Ahora acaban de empezar los cuatro meses de la estación de las lluvias. Por lo tanto, los próximos cuatro meses debes pasarlos en Jagannātha Purī.
CC Madhya 16.283 «Después de pasar aquí esos cuatro meses, estarás libre para hacer lo que quieras. En realidad, nadie puede impedir que Te quedes o que Te vayas.»
CC Madhya 16.284 Al escuchar estas palabras, los devotos presentes a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu confirmaron que Gadādhara Paṇḍita había expresado correctamente lo que todos ellos deseaban.
CC Madhya 16.285 Ante el ruego de todos los devotos, Śrī Caitanya Mahāprabhu consintió en quedarse en Jagannātha Purī durante cuatro meses. Al escuchar esto, el rey Pratāparudra se sintió muy feliz.
CC Madhya 16.286 Ese día, Gadādhara Paṇḍita invitó a Śrī Caitanya Mahāprabhu, y el Señor almorzó en su casa con los demás devotos.
CC Madhya 16.287 Probablemente, ningún ser humano corriente podría describir la afectuosa ofrenda de alimentos de Gadadhāra Paṇḍita o cómo Śrī Caitanya Mahāprabhu la saboreó.
CC Madhya 16.288 De ese modo lleva a cabo Śrī Caitanya Mahāprabhu Sus pasatiempos, que son ilimitados e insondables. De una forma u otra, los hemos presentado brevemente. No es posible explicarlos con más detalle.
CC Madhya 16.289 Con Sus miles de bocas, el Señor Anantadeva está siempre narrando los pasatiempos del Señor, pero ni siquiera Él puede llegar al final de uno solo de los pasatiempos del Señor.
CC Madhya 16.290 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.