CC Madhya 19.155

tāhāṅ vistārita hañā phale prema-phala
ihāṅ mālī sece nitya śravaṇādi jala
Palabra por palabra: 
tāhāṅ — allí, en el mundo espiritual (en el planeta Goloka Vṛndāvana); vistārita — expandida; hañā — volviéndose; phale — produce; prema-phala — el fruto llamado amor por Dios; ihāṅ — en el mundo material, donde se encuentra todavía el devoto; mālī — igual que un jardinero; sece — riega; nitya — de formar regular, sin fallar; śravaṇa-ādi jala — el agua de śravaṇa, kīrtana, etc.
Traducción: 
«En el planeta Goloka Vṛndāvana, la enredadera crece mucho y produce el fruto del amor por Kṛṣṇa. El jardinero, aunque sigue en el mundo material, riega continuamente la enredadera con el agua de escuchar y cantar.
Significado: 

SIGNIFICADO: En Goloka Vṛndāvana, los devotos tienen relaciones muy íntimas con la Suprema Personalidad de Dios. El devoto se ocupa en el servicio del Señor con gran amor extático. Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó personalmente ese amor en Sus enseñanzas a las personas que viven en el mundo material. El fruto de la enredadera devocional es el deseo puro de servir y complacer los sentidos de la Suprema Personalidad de Dios. Kṛṣṇendriya-prīti-icchā dare ‘prema’ nāma (Cc. Ādi 4.165). En el mundo espiritual, el único deseo del devoto es complacer los sentidos de la Suprema Personalidad de Dios. Las almas condicionadas del mundo material no pueden ni entender ni apreciar el hecho de que el devoto puro que se encuentra en el mundo material puede ofrecer servicio íntimo al Señor llevado por sentimientos de amor extático y ocuparse constantemente en complacer los sentidos del Señor Supremo. Aunque se le ve en el mundo material, el devoto puro está siempre ocupado en el servicio íntimo del Señor. Esto no puede entenderlo un devoto neófito común y corriente; por esa razón, las Escrituras dicen: vaiṣṇavera kriyā-mudrā vijñeha na bujhaya. Ni siquiera los sabios eruditos del mundo material pueden entender las actividades del vaiṣṇava puro.

Todas las entidades vivientes están vagando por el universo pasando por diversas especies y por diversos sistemas planetarios conforme a sus actividades fruitivas. De entre muchos millones de entidades vivientes, tal vez una sea lo bastante afortunada como para recibir la semilla de la enredadera del servicio devocional, bhakti-latā. Por la gracia del maestro espiritual y de Kṛṣṇa, alimenta la bhakti-latā regándola frecuentemente con el agua del proceso de escuchar y cantar, śravaṇa-kīrtana. De ese modo, la semilla de bhakti-latā brota y crece más y más alta, cruzando todo el universo hasta que atraviesa la cubierta del universo material y llega al mundo espiritual. La bhakti-latā continúa creciendo hasta que llega al sistema planetario más elevado, Goloka Vṛndāvana, donde vive Kṛṣṇa. Allí, la enredadera se refugia en los pies de loto del Señor, que son su destino final. En ese momento, la enredadera comienza a dar los frutos del amor extático por Dios. El devoto que alimenta la enredadera tiene el deber de ser muy cuidadoso. Se explica que el riego de la enredadera debe continuar: ihāṅ mālī sece nitya śravaṇādi jala. No es que en determinada fase podemos dejar de cantar y escuchar y ser ya devotos maduros. Quien interrumpa la práctica, caerá del servicio devocional con toda seguridad. Nadie, por muy elevado que sea, debe abandonar el proceso de riego de śravaṇa-kīrtana. Si se abandona ese proceso, se debe a una ofensa. Así se explica en el verso siguiente.