CC Madhya 20.162

kṛṣṇam enam avehi tvam ātmānam akhilātmanām
jagad-dhitāya so
’py atra dehīvābhāti māyayā
Palabra por palabra: 
kṛṣṇam — en la Suprema Personalidad de Dios; enam — esto; avehi — simplemente trata de entender; tvam — tú; ātmānam — el alma; akhila-ātmanām — de todas las entidades vivientes; jagat-hitāya — el beneficio del universo entero; saḥ — Él; api — ciertamente; atra — aquí; dehī — un ser humano; iva — como; ābhāti — adviene; māyayā — por medio de Su potencia interna.
Traducción: 
«“Debes saber que Kṛṣṇa es el alma original de todas las ātmās [entidades vivientes]. Para beneficio del universo entero, Él, por Su misericordia sin causa, advino como un ser humano corriente. Lo hizo por medio de Su propia potencia interna.”
Significado: 

SIGNIFICADO: Esta cita pertenece al Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.55). Parīkṣit Mahārāja preguntó a Śukadeva Gosvāmī por qué amaban tanto a Kṛṣṇa los habitantes de Vṛndāvana, que Le querían más que a sus propios hijos y que a la vida misma. Śukadeva Gosvāmī contestó que el ātmā, el alma, es sumamente querida para todos, y en especial para todas las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales. Pero esa ātmā, el alma espiritual, es parte integral de Kṛṣṇa. Por esa razón, Kṛṣṇa les es muy querido a todas las entidades vivientes. A todos nos es muy querido nuestro propio cuerpo; queremos protegerlo por todos los medios, pues dentro del cuerpo vive el alma. Debido a la íntima relación entre el alma y el cuerpo, el cuerpo es importante y querido para todos. De forma similar, el alma, como parte integral de Kṛṣṇa, el Señor Supremo, les es muy querida a todas las entidades vivientes. Por desgracia, el alma olvida su posición constitucional y cree que es solamente el cuerpo (deha-ātma-buddhi). De ese modo, queda sujeta a las reglas y regulaciones de la naturaleza material. La entidad viviente que, por medio de la inteligencia, logra revivir su atracción por Kṛṣṇa, puede entender que no es el cuerpo, sino parte integral de Kṛṣṇa. Así llena de conocimiento, deja de actuar bajo la influencia del apego al cuerpo y a todo lo relacionado con el cuerpo. Janasya moho ’yam ahaṁ mameti (SB. 5.5.8). La existencia material, en la que pensamos: «Yo soy el cuerpo, y esto me pertenece a mí», es también ilusoria. Debemos dirigir de nuevo nuestra atracción hacia Kṛṣṇa. El Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.7) afirma:

vāsudeve bhagavati bhakti-yogaḥ prayojitaḥ
janayaty āśu vairāgyaṁ jñānaṁ ca yad ahaitukam

«Por ofrecer servicio devocional a la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, inmediatamente se adquiere conocimiento sin causa y desapego del mundo».