CC Madhya 22.88-90
śamo damo bhagaś ceti yat-saṅgād yāti saṅkṣayam
teṣv aśānteṣu mūḍheṣu khaṇḍitātmasv asādhuṣu
saṅgaṁ na kuryāc chocyeṣu yoṣit-krīḍā-mṛgeṣu ca
na tathāsya bhaven moho bandhaś cānya-prasaṅgataḥ
yoṣit-saṅgād yathā puṁso yathā tat-saṅgi-saṅgataḥ
SIGNIFICADO: Estos versos, citas del Śrīmad-Bhāgavatam (3.31.33-35), fueron hablados por Kapiladeva, una encarnación de la Suprema Personalidad de Dios, a Su madre. En este pasaje, Kapiladeva habla de las actividades pías e impías y de las características de quienes carecen del servicio devocional a Kṛṣṇa. La gente, por lo general, no sabe lo miserable que es la vida en el vientre de una madre en cualquier especie de vida. Las malas compañías nos llevan poco a poco a degradarnos a especies inferiores. En relación con esto, se hace especial hincapié en la relación con mujeres. Quien se apega a las mujeres o a quienes están apegados a las mujeres, se degrada a especies inferiores.
puruṣaḥ prakṛti-stho hi bhuṅkte prakṛti-jān guṇān
kāraṇaṁ guṇa-saṅgo ’sya sad-asad-yoni-janmasu
«La entidad viviente que se encuentra en la naturaleza material sigue así los caminos de la vida, disfrutando de las tres modalidades de la naturaleza. Ello se debe a su contacto con esa naturaleza material. De ese modo, se encuentra con el bien y el mal entre las diversas especies» (Bhagavad-gītā 13.22).
Según la civilización védica, la relación íntima con mujeres debe ser muy limitada. En la vida espiritual hay cuatro āśramas: brahmacarya, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsa. El brahmacāri, el vānaprastha y el sannyāsī tienen prohibida por completo la relación íntima con mujeres. Sólo a los gṛhasthas se les permite la relación con mujeres, siempre de forma muy restringida, es decir, se les permite tener relaciones íntimas con mujeres para procrear buenos hijos. Tener relaciones con mujeres con otras intenciones se condena.
