CC Madhya 23.79-81

sadā svarūpa-samprāptaḥ sarva-jño nitya-nūtanaḥ
sac-cid-ānanda-sāndrāṅgaḥ sarva-siddhi-niṣevitaḥ

athocyante guṇāḥ pañca ye lakṣmīśādi-vartinaḥ
avicintya-mahā-śaktiḥ
koṭi-brahmāṇḍa-vigrahaḥ
avatārāvalī-bījaṁ hatāri-gati-dāyakaḥ
ātmārāma-gaṇākarṣīty amī kṛṣṇe kilādbhutāḥ
Palabra por palabra: 
sadā — siempre; svarūpa-samprāptaḥ — situado en la propia naturaleza eterna; sarva-jñaḥ — omnisciente; nitya-nūtanaḥ — siempre lozano; sat-cit-ānanda-sāndra-aṅgaḥ — la forma concentrada de eternidad, conocimiento y bienaventuranza; sarva-siddhi-niṣevitaḥ — asistido por todas las perfecciones místicas; atha — ahora; ucyante — reciben el nombre de; guṇāḥ — cualidades; pañca — cinco; ye — que; lakṣmī-īśa — en el propietario de la diosa de la fortuna; ādi — etc; vartinaḥ — representadas; avicintya — inconcebible; mahā-śaktiḥ — que posee energía suprema; koṭi-brahmāṇḍa — formado por un número ilimitado de universos; vigrahaḥ — con un cuerpo; avatāra — de encarnaciones; āvalī — de grupos; bījam — la fuente; hata-ari — a enemigos matados por Él; gati-dāyakaḥ — dar la liberación; ātmārāma-gaṇa — de quienes están completamente satisfechos en sí mismos; ākarṣī — atraer; iti — así; amī — esas; kṛṣṇe — en Kṛṣṇa; kila — ciertamente; adbhutāḥ — muy maravillosas.
Traducción: 
«“Esas cualidades son: (1) el Señor está siempre situado en Su posición original, (2) es omnisciente, (3) es siempre joven y lozano, (4) es la forma concentrada de eternidad, conocimiento y bienaventuranza, y (5) posee toda perfección mística. Hay otras cinco cualidades, que están presentes en Nārāyaṇa, el Señor de Lakṣmī, en los planetas Vaikuṇṭhas. Esas cualidades están también en Kṛṣṇa, pero no en semidioses como el Señor Śiva o en otras entidades vivientes. Son las siguientes: (1) el Señor posee un poder supremo inconcebible, (2) genera de Su cuerpo innumerables universos, (3) es la fuente original de todas las encarnaciones, (4) otorga la salvación a los enemigos que mata, y (5) tiene la capacidad de atraer a personas excelsas que están satisfechas en sí mismas. Esas cualidades están en Nārāyaṇa, la Deidad que domina los planetas Vaikuṇṭhas, pero en Kṛṣṇa se manifiestan de forma aún más maravillosa.