Solapas principales
El Upadeśāmṛta
TEXTO UNO
jihvā-vegam udaropastha-vegam
etān vegān yo viṣaheta dhīraḥ
sarvām apīmāṁ pṛthivīṁ sa śiṣyāt
En El Śrīmad-Bhāgavatam (6..9-0), Parīkṣit Mahārāja hizo a Śukadeva Gosvāmī una serie de preguntas inteligentes. Una de estas preguntas era: “¿Por qué la gente se somete a la expiación si no puede controlar sus sentidos?”. Por ejemplo, puede que un ladrón conozca perfectamente bien la posibilidad de ser arrestado por robar, y puede que incluso vea a la policía arrestando a otro ladrón, y sin embargo continuará robando. Se adquiere experiencia oyendo y viendo. Alguien que es poco inteligente adquiere experiencia viendo, y aquel que es más inteligente adquiere experiencia oyendo. La persona inteligente se abstiene de robar al oír de los libros de leyes y de los śāstras, o Escrituras, que no es bueno robar, y al escuchar que el ladrón es castigado cuando se le arresta. La persona menos inteligente quizá primero tenga que ser arrestada y castigada por haber robado, para que aprenda a dejar de robar. Sin embargo el pícaro, el hombre necio, quizá tenga la experiencia de haber visto y oído, y puede que hasta haya sido castigado, pero aun así continuará robando. Aunque esa persona expíe y reciba el castigo del gobierno, robará de nuevo tan pronto como salga de la cárcel. Si se considera que el castigo de la cárcel es un tipo de expiación, entonces, ¿de qué sirve esa expiación? Por ello, Parīkṣit Mahārāja preguntó:
dṛṣṭa-śrutābhyāṁ yat pāpaṁ
jānann apy ātmano 'hitam
karoti bhūyo vivaśaḥ
prāyaścittam atho katham
kvacin nivartate 'bhadrāt
kvacic carati tat punaḥ
prāyaścittam atho 'pārthaṁ
manye kuñjara-śaucavat
Él comparó la expiación con el baño de un elefante. Puede que el elefante se bañe muy bien en el río, pero tan pronto como sale a la orilla se echa tierra en todo el cuerpo. ¿De qué le sirve entonces su baño? Similarmente, muchos practicantes espirituales cantan el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa y al mismo tiempo incurren en muchas actividades prohibidas, pensando que por cantar, contrarrestarán sus ofensas. De los diez tipos de ofensas que se pueden cometer al cantar el santo nombre, esta ofensa es denominada nāmno balād yasya hi pāpa-buddhiḥ: incurrir en actividades pecaminosas fundándose en el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. En forma similar, ciertos cristianos van a la iglesia para confesar sus pecados, pensando que al confesar sus pecados ante el sacerdote y ejecutar alguna penitencia, se liberarán del resultado de sus pecados semanales. Tan pronto como se termina el sábado y llega el domingo, ellos reinician sus actividades pecaminosas esperando ser perdonados el siguiente sábado. Parīkṣit Mahārāja, el rey más inteligente de su época, condena este tipo de prāyaścitta, o expiación. Śukadeva Gosvāmī, siendo igualmente inteligente, tal como corresponde al maestro espiritual de Mahārāja Parīkṣit, le contestó y le confirmó al Rey que su afirmación relativa a la expiación era correcta. No es posible contrarrestar una actividad pecaminosa con una actividad piadosa. Por eso el verdadero prāyaścitta, o expiación, consiste en despertar nuestra conciencia de Kṛṣṇa latente.La verdadera expiación implica progresar hasta alcanzar el verdadero conocimiento, y para lograrlo hay un proceso autorizado. Cuando alguien sigue un proceso regulado de higiene no se enferma. El ser humano debe ser entrenado conforme a ciertos principios que revivan su conocimiento original. A esa vida metódica se le denomina tapasya. Uno puede elevarse gradualmente a la altura del verdadero conocimiento, o conciencia de Kṛṣṇa, por practicar la austeridad y el celibato (brahmacarya), por controlar la mente, por controlar los sentidos, por abandonar las posesiones propias, dándolas como caridad, por ser declaradamente veraz, por mantenerse limpio, y por practicar los yoga-āsanas. Sin embargo, si alguien es lo suficientemente afortunado como para asociarse con un devoto puro, podrá sobrepasar fácilmente todas las prácticas de control de la mente, ejecutadas con el proceso místico de yoga, simplemente por seguir los principios regulativos del sendero de conciencia de Kṛṣṇa - absteniéndose de la vida sexual ilícita, de comer carne, de drogarse o embriagarse, y de los juegos de azar- y dedicarse a servir al Señor Supremo bajo la dirección del maestro espiritual genuino. Śrīla Rūpa Gosvāmī recomienda este sencillo proceso.
Uno primero debe controlar la facultad del habla. Todos nosotros tenemos la facultad del habla; tan pronto como se nos presenta una oportunidad comenzamos a hablar. Si no hablamos acerca del cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, hablaremos todo tipo de disparates. El sapo del campo habla croando, y en forma similar, todo aquel que tiene una lengua quiere hablar, aunque todo lo que tenga que decir sean disparates. Sin embargo, el croar del sapo únicamente invita a la serpiente: “Por favor ven aquí y cómeme”. No obstante, aunque el sapo está invitando a la muerte, continúa croando. Las conversaciones de los hombres materialistas y de los filósofos impersonalistas māyāvādīs pueden ser comparadas con el croar de las ranas. Ellos siempre están hablando disparates, invitando así a que la muerte los atrape. Sin embargo, controlar el habla no significa el silencio autoimpuesto (el proceso externo de mauna), tal como lo creen los filósofos māyāvādīs. Puede que el silencio parezca provechoso durante algún tiempo, pero finalmente resultará ser un fracaso. El significado que Śrīla Rūpa Gosvāmī quiere dar al término de “habla controlada” aboga por el proceso positivo de kṛṣṇa-kathā: el ocupar el habla en glorificar al Señor Supremo, Śrī Kṛṣṇa. La lengua puede glorificar así el nombre, la forma, las cualidades y los pasatiempos del Señor. El predicador del kṛṣṇa-kathā siempre se encuentra fuera de las garras de la muerte. He ahí la importancia de controlar el impulso de hablar.
Se puede controlar la inquietud o la inconstancia de la mente (mano-vega), cuando uno la fija en los pies de loto de Kṛṣṇa. El Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.3 dice:
kṛṣṇa - sūrya-sama; māyā haya andhakāra
yāhāṅ kṛṣṇa, tāhāṅ nāhi māyāra adhikāra
Kṛṣṇa es igual al Sol, y māyā es igual a la oscuridad. Si el Sol está presente no es posible que haya oscuridad. En forma similar, si Kṛṣṇa se encuentra presente en la mente, no hay posibilidad de que la mente se agite debido a la influencia de māyā. De nada servirá el proceso yóguico de negar todos los pensamientos materiales. Es artificial tratar de crear un vacío en la mente. El vacío no permanecerá. Sin embargo, la mente quedará controlada en forma natural si uno siempre piensa en Kṛṣṇa, y en cómo servir mejor a Kṛṣṇa.
En forma similar, también es posible controlar la ira. No podemos detener totalmente la ira, pero habremos controlado nuestra ira a través del proceso de conciencia de Kṛṣṇa si sólo nos enojamos con los que blasfeman en contra del Señor o en contra de los devotos del Señor. El Señor Caitanya Mahāprabhu se enojó con los hermanos herejes Jagāi y Mādhāi, quienes blasfemaron en contra de Nityānanda Prabhu y lo golpearon. En su Śikṣāṣṭaka, El Señor Caitanya escribió, tṛṇād api sunīcena taror api sahiṣṇunā: “Uno de be ser más humilde que el pasto y más tolerante que el árbol”. Tal vez uno se pregunte entonces por qué el Señor manifestó su ira. El punto es que uno debe estar dispuesto a tolerar todos los insultos que reciba, pero cuando se blasfema en contra de Kṛṣṇa o en contra de Su devoto puro, el devoto genuino se enoja y reacciona con los ofensores como si fuese fuego. No es posible detener la ira, o krodha, pero ésta puede ser aplicada correctamente. Fue cuando estaba iracundo que Hanumān incendió Laṅkā, pero él es adorado como el mejor devoto del Señor Rāmacandra. Esto significa que utilizó su ira en la forma correcta. Arjuna nos sirve como otro ejemplo. Él no quería pelear, pero Kṛṣṇa incitó su ira: “¡Debes pelear!”. No es posible pelear sin estar iracundo. Sin embargo, la ira queda controlada cuando es utilizada en el servicio del Señor.
En lo relativo a los impulsos de la lengua, todos experimentamos que la lengua quiere comer platos sabrosos. Generalmente no debemos permitir que la lengua coma lo que quiera, sino que debemos controlarla dándole prasāda. La actitud del devoto es la de comer únicamente cuando Kṛṣṇa le dé prasāda. Ésta es la forma de controlar el impulso de la lengua. Uno debe tomar prasāda a horas fijas, y no debe comer en restaurantes ni dulcerías sólo para satisfacer los caprichos de la lengua o del estómago. Si nos aferramos al principio de únicamente comer prasāda, será posible controlar los impulsos del estómago y de la lengua.
De manera similar, es posible controlar los impulsos del órgano genital, el impulso sexual, si no se usa innecesariamente. El órgano genital debe usarse para procrear un niño consciente de Kṛṣṇa, de lo contrario no debe usarse. El movimiento de conciencia de Kṛṣṇa fomenta el matrimonio para procrear niños conscientes de Kṛṣṇa, y no para satisfacer el órgano genital. Tan pronto como los niños han crecido un poco, son enviados a nuestras escuelas Gurukula ubicadas en todo el mundo, donde se les educa para que se conviertan en devotos plenamente conscientes de Kṛṣṇa. Son necesarios muchos de esos niños conscientes de Kṛṣṇa, y aquel que es capaz de procrear hijos conscientes de Kṛṣṇa, recibe permiso para utilizar su órgano genital.
Cuando alguien es un experto consumado en los métodos para controlarse que ofrece el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, puede quedar capacitado para ser un maestro espiritual genuino.
En su explicación Anuvṛtti del Upadeśāmṛta, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura escribe que nuestra identificación con lo material crea tres tipos de impulsos: el impulso de hablar, el impulso o exigencias de la mente, y las exigencias del cuerpo. La vida de la entidad viviente se torna desfavorable cuando cae víctima de estos tres tipos de impulsos. Alguien que practica resistir estas exigencias o impulsos es llamado un tapasvī, o sea uno que practica austeridades. Gracias a esa tapasya se puede dejar de ser una víctima de la energía material, la potencia externa de la Suprema Personalidad de Dios.
Cuando mencionamos el impulso de hablar nos referimos a las pláticas inútiles, tales como las de filósofos impersonales māyāvādī, o las de personas ocupadas en actividades fruitivas (técnicamente llamadas karma-kāṇḍa), o las de personas materialistas que sólo quieren disfrutar de la vida sin ninguna restricción. Todas esas pláticas o publicaciones son exhibiciones prácticas del impulso de hablar. Mucha gente está hablando tonterías y escribiendo volúmenes de libros inútiles, y todo esto es el resultado del impulso de hablar. Para contrarrestar esta tendencia debemos encauzar nuestras pláticas hacia el tema de Kṛṣṇa. Esto se explica en El Śrīmad-Bhāgavatam (1.5.10-11):
na yad vacaś citra-padaṁ harer yaśo
jagat-pavitraṁ pragṛṇīta karhicit
tad vāyasaṁ tīrtham uśanti mānasā
na yatra haṁsā niramanty uśikkṣayāḥ
“Las personas santas consideran como un lugar de peregrinación para los cuervos, a aquellas palabras que no describen las glorias del Señor, quien es el único que puede santificar la atmósfera de todo el universo. Las personas completamente perfectas no sienten ningún placer allí, pues son habitantes de la morada trascendental”.
tad-vāg-visargo janatāgha-viplavo
yasmin prati-ślokam abaddhavaty api
nāmāny anantasya yaśo 'ṅkitani yat
ṣṛṇvanti gāyanti gṛṇanti sādhavaḥ
“Por otro lado, la literatura que está colmada de descripciones sobre las glorias trascendentales del nombre, la fama, las formas, los pasatiempos, etc., del ilimitado Señor Supremo, constituye una creación diferente, llena de palabras trascendentales encaminadas a ocasionar una revolución en la vida impía de la errada civilización de este mundo. Tales obras literarias trascendentales, aunque estén compuestas de manera imperfecta, son oídas, cantadas y aceptadas por los hombres purificados que son completamente honestos”.
La conclusión es que sólo podemos abstenernos de las pláticas inútiles y disparatadas cuando hablamos acerca del servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios. Siempre debemos esforzarnos por utilizar nuestra facultad del habla con el propósito exclusivo de iluminarnos con conciencia de Kṛṣṇa.En lo concerniente a las agitaciones de la mente fluctuante, éstas son divididas en dos categorías. La primera se llama avirodha-prīti, o sea un apego sin restricción, y la otra se llama viroda-yukta-krodha, la ira que surge de la frustración. Se llama aviroda-prīti a la adherencia a la filosofía de los māyāvādīs, a la creencia en los resultados fruitivos de los karma-vādīs, y a la creencia en los planes que se basan en deseos materialistas. Los jñānīs, los karmīs, y los planificadores materialistas generalmente atraen la atención de las almas condicionadas, pero los materialistas se enojan cuando no pueden realizar sus planes, y cuando sus ardides quedan frustrados. La frustración de los deseos materiales produce la ira.
En forma similar, las exigencias del cuerpo pueden ser divididas en tres categorías: las exigencias de la lengua, del estómago y del órgano genital. Se puede observar que estos tres sentidos están situados físicamente en una línea recta en el cuerpo, y que las exigencias corporales comienzan con la lengua. Si uno puede restringir las exigencias de la lengua, limitando las actividades de ésta al proceso de comer prasada, entonces podrán controlarse automáticamente los impulsos del estómago y del órgano genital. En relación con esto Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice:
śarīra avidyā-jāla, jaḍendrya tāhe kāla,
jīve phele viṣaya-sāgare
tā'ra madhye jihvā ati, lobhamaya sudurmati,
tā'ke jetā kaṭhina saṁsāre
kṛṣṇa baḍa dayāmaya, karibāre jihvā jaya,
sva-prasāda-anna dila bhāI
sei annāmṛta khāo, rādhā-kṛṣṇa-guṇa gāo,
preme ḍāka caitanya-nitāi
“¡Oh, Señor! Este cuerpo material es una masa de ignorancia, y los sentidos son una red de caminos que conducen a la muerte. De una u otra manera hemos caído en el océano del goce material de los sentidos, y la lengua es el más voraz e incontrolable de todos los sentidos. En este mundo es muy difícil conquistar la lengua. Pero tú, querido Kṛṣṇa, eres muy bondadoso con nosotros. Tú has enviado este excelente prasāda para ayudarnos a conquistar la lengua. Tomemos pues este prasāda a nuestra entera satisfacción y glorifiquemos a Vuestra Señorías Śrī Śrī Rādhā y Kṛṣṇa, y amorosamente invoquemos la ayuda del Señor Caitanya y de Prabhu Nityānanda”.Hay seis tipos de rasas (sabores), y si uno se siente agitado por cualquiera de ellos, queda controlado por los impulsos de la lengua. Algunas personas sienten atracción por comer carne, pescado, cangrejos, huevos, y otras cosas producidas a partir del semen y la sangre, y que se comen en la forma de cuerpos muertos. Otras sienten atracción por comer verduras, legumbres, espinaca o productos lácteos, pero hacen todo esto para satisfacer las exigencias de la lengua. Las personas conscientes de Kṛṣṇa deben dejar de comer cosas para complacer los sentidos - incluyendo el uso excesivo de especias tales como el chile y el tamarindo. Para satisfacer exigencias ilícitas se recurre al uso del pan, haritaki, areca, diversas especias usadas para hacer el pan, el tabaco, el LSD, la marihuana, el opio, el licor, el café y el té. Si podemos acostumbrarnos a tomar únicamente los remanentes del alimento ofrecido a Kṛṣṇa, podremos dejar de ser víctimas de māyā. Las verduras, los granos, las frutas, los productos lácteos y el agua, son alimentos adecuados para ofrecer al Señor, tal como el Señor Kṛṣṇa Mismo lo prescribe. Sin embargo, si alguien toma prasāda sólo porque es sabroso, y en consecuencia come demasiado, también cae víctima de tratar de satisfacer las exigencias de la lengua. Śrī Caitanya Mahāprabhu nos enseñó a evitar los platos muy sabrosos, incluso al estar comiendo prasāda. Si ofrecemos platos sabrosos a la Deidad con la intención de comernos ese alimento tan excelente, quedaremos comprometidos en tratar de satisfacer las exigencias de la lengua. Si aceptamos la invitación de un hombre rico con la idea de recibir alimentos sabrosos, estaremos también tratando de satisfacer las exigencias de la lengua. En el Caitanya-caritāmṛta (Antya 6.227) se afirma:
jihvāra lālase yei iti-uti dhāya
sisnodara-parāyaṇa kṛṣṇa nāhi pāya
“La persona que corre de aquí para allá buscando complacer el paladar, y que siempre está apegada a los deseos del estómago y del órgano genital, es incapaz de alcanzar a Kṛṣṇa”.
Como se dijo antes, la lengua, el estómago y el órgano genital están todos situados en una línea recta, y todos caen dentro de la misma categoría. El Señor Caitanya ha dicho, bhāla nā khāibe āra bhāla nā paribe: “No te vistas lujosamente ni comas alimentos deliciosos”. (Cc. Antya 6.236)
Por lo menos de acuerdo con este análisis, aquellos que padecen de enfermedades estomacales deben ser incapaces de controlar los impulsos del estómago. Cuando deseamos comer más de lo necesario, creamos automáticamente muchos inconvenientes en la vida. Sin embargo, si observamos los días de ayuno tales como el Ekādaśī y el Janmāṣṭamī, podremos refrenar las exigencias del estómago.
En lo relativo a los impulsos del órgano genital, hay de dos clases: el correcto y el incorrecto, o sea la vida sexual legal y la ilícita. Cuando el hombre ha madurado completamente, puede casarse conforme a las reglas y regulaciones de los śāstras, y usar el órgano genital para procrear niños hermosos. Esto es legal y religioso. De lo contrario, puede que adopte muchos medios artificiales para satisfacer las exigencias del órgano genital, y quizá lo haga sin restricción alguna. Uno queda capturado en las garras de māyā cuando se entrega a la vida sexual ilícita, tal como la definen los śāstras, ya sea pensando, planeando, hablando acerca de ello, o de hecho teniendo una relación sexual, o satisfaciendo el órgano genital por medios artificiales. Estas instrucciones no son sólo para los casados sino también para los tyāgīs, o sea aquellos que están en la orden de vida renunciante. En su libro Prema-vivarta, Capítulo Siete, Śrī Jagadānanda Paṇḍita dice:
vairāgī bhāi grāmya-kathā nā śunibe kāne
grāmya-vārtā nā kahibe yabe milibe āne
svapane o nā kara bhāi strī-sambhāṣaṇa
gṛhe strī chāḍiyā bhāi āsiyācha vana
yadi cāha praṇaya rākhite gaurāṅgera sane
choṭa haridāsera kathā thāke yena mane
bhāla nā khāibe āra bhāla nā paribe
hṛdayete rādhā-kṛṣṇa sarvadā sevibe
“Mi querido hermano, te encuentras en la orden de vida renunciante y no debes escuchar las pláticas acerca de cosas mundanas y ordinarias, ni debes hablar de cosas mundanas cuando te encuentres con otros. No pienses en mujeres, ni siquiera en sueños. Has adoptado la orden de vida renunciante con un voto que te prohibe asociarte con mujeres. Si deseas asociarte con Caitanya Mahāprabhu, siempre debes recordar el incidente de Choṭa Haridāsa, y cómo él fue rechazado por el Señor. No comas platos suntuosos ni te vistas con prendas finas, sino que permanece siempre humilde y sirve a Sus Señorías Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa en lo más recóndito de tu corazón”.
La conclusión es que debe llamarse svāmī o gosvāmī a alguien que puede controlar estos seis elementos: el habla, la mente, la ira, la lengua, el estómago y el órgano genital. Svāmī significa amo, y gosvāmī significa el amo de los go, o sea los sentidos. Cuando alguien adopta la orden de vida renunciante, asume automáticamente el título de svāmī. Esto no significa que es el amo de su familia, su comunidad o su sociedad; él debe ser el amo de sus sentidos. A menos que uno sea el amo de sus sentidos no debe ser llamado un gosvāmī, sino un go-dāsa, el sirviente de los sentidos. Siguiendo los pasos de los seis Gosvāmīs de Vṛndāvana, todos los svāmīs y gosvāmīs deben dedicarse completamente al servicio amoroso trascendental del Señor. Contrario a esto, los go-dāsa se ocupan en servir a los sentidos o en servir al mundo material. Ellos no tienen otra actividad. Prahlāda Mahārāja ha descrito además a los go-dāsa como adānta-go, término que se refiere a aquel cuyos sentidos no están controlados. El adānta-go no puede volverse sirviente de Kṛṣṇa. En El Śrīmad-Bhāgavatam (7.5.30), Prahlāda Mahārāja ha dicho:
matir na kṛṣṇe parataḥ svato vā
mitho 'bhipadyeta gṛhavratānām
adānta-gobhir viśatāṁ tamisraṁ
punaḥ punaś carvita-carvaṇānām
“Aquellos que han decidido continuar su existencia en este mundo material para complacer sus sentidos, no tienen ninguna posibilidad de volverse conscientes de Kṛṣṇa, ni por el esfuerzo personal, ni por instrucciones recibidas de otros, ni por una combinación de las dos cosas. Ellos son arrastrados por los sentidos desenfrenados hasta la región más oscura de la ignorancia, y así se dedican alocadamente a hacer lo que se llama 'masticar lo masticado”.
TEXTO DOS
prajalpo niyamāgrahaḥ
jana-saṅgaś ca laulyaṁ ca
ṣaḍbhir bhaktir vinaśyati
La existencia humana tiene por objeto llevar una vida sencilla con pensamientos elevados, Ya que todos los seres vivientes condicionados están bajo el control de la tercera energía del Señor, este mundo material está concebido de tal forma que uno esté obligado a trabajar. La Suprema Personalidad de Dios posee tres Energías o potencias primarias. La primera se llama antaraṅga-śakti, o sea la potencia interna La segunda se llama taṭastha-śakti, o sea la potencia marginal, La tercera se llama bahiraṅga-śakti, o sea la potencia externa. Estando subordinadas como sirvientas eternas de la Suprema Personalidad de Dios, las jīvātmās, o sea las entidades vivientes atómicas, tienen que permanecer ya sea bajo el control de la potencia interna o el de la externa, Cuando ellas están bajo el control de la potencia interna, exhiben su actividad natural y constitucional, a saber, dedicarse constantemente al servicio devocional del Señor En El Bhagavad-gītā (9.13) se afirma esto:
mahātmānas tu māṁ pārta
daivīṁ prakṛtim āśrītaḥ
bhajanty ananya-manaso
jñātvā bhūtādim avyayam
“¡Oh, hijo de Pṛthā! Aquellos que no están alucinados, las grandes almas, están bajo la protección de la naturaleza divina. Ellos se dedican completamente al servicio devocional pues Me reconocen como la original e inagotable Suprema Personalidad de Dios”.
La palabra mahātmā se refiere a aquellos que son compresivos, sin una mentalidad tullida. Las personas de mentalidad tullida, siempre ocupadas en satisfacer sus sentidos, a veces extienden sus actividades para hacer el bien a otras personas mediante algún “ismo”, tal como el nacionalismo, el humanitarismo o el altruismo, Puede que ellos rechacen la complacencia personal de sus sentidos de otros, tales como sus familiares, los miembros de su comunidad o de su sociedad-ya sea nacional o internacional, En realidad, todo esto es una complacencia extendida. Sólo se puede llamar mahātmā, o persona comprensiva, a aquel que complace los sentidos del Señor Supremo.
En el verso de El Bhagavad-gītā recién citado, las palabras daivīṁ prakṛtim se refiere al control que ejerce la potencia interna, o sea la potencia dadora de placer, de la Suprema Personalidad Dios. Esta potencia dadora de placer se manifiesta como Śrīmatī Rādhārāṇī, o como la expansión de Ella, Lakṣmī la diosa de la fortuna. Cuando las almas individuales jīva están bajo el control de la energía interna, su única actividad es satisfacer a Kṛṣṇa, o sea Viṣṇu. Ésa es la posición del mahātmā. Si uno no es un mahātmā, entonces es un durātmā, o sea una persona de mentalidad tullida, Tales durātmā, mentalmente tullidos son puestos bajo el control de la potencia externa del Señor, mahāmāyā.
Todas las entidades vivientes dentro de este mundo material están en realidad bajo el control de mahāmāyā, cuya tarea es someterla a las tres clases de sufrimientos: adhidaivika-kleśa (los sufrimientos que causan los semidioses, tales como las sequías, los sismos y las tormentas); adhibhautika-kleśa (los sufrimientos causados por otras entidades vivientes, tales como los insectos o los enemigos), y adhyātmika-kleśa (los sufrimientos causados por el cuerpo y la mente de uno, tales como las enfermedades físicas y mentales). Daiva bhūtātma-hetavah: las almas condicionadas sufren diversas dificultades, al estar sujetas a estos tres sufrimientos debido al control de la energía externa.
El principal problema al que se enfrentan las almas condicionadas es la repetición del nacimiento, la vejez, las enfermedades y la muerte. En el mundo material uno tiene que trabajar para mantener juntos el cuerpo y el alma, pero, ¿cómo realizar ese trabajo de manera que favorezca la ejecución del proceso de conciencia de Kṛṣṇa? Todo el mundo requiere posesiones tales como granos alimenticios, ropa dinero y otras cosas necesarias para mantener el cuerpo, pero uno no debe acumular más de lo que necesite para satisfacer sus verdaderas necesidades básicas, Si se sigue este principio natural, no habrá ninguna dificultad para mantener el cuerpo.
Las entidades vivientes inferiores de la escala evolutiva por arreglo de la naturaleza, no comen ni acumulan más de lo necesario. En consecuencia, en el reino animal generalmente no hay ningún problema económico ni escasez de los artículos de primera necesidad. Si se deja un saco de arroz en un lugar público, los pájaros vendrán a comer unos pocos granos y se irán. Sin embargo, el ser humano se llevará todo el saco. Él se comerá todo lo que le quepa en el estómago, y luego tratará de guardar lo que sobre. Según las Escrituras, está prohibido este acto de acumular más de lo necesario (atyāhāra). El mundo entero está sufriendo ahora debido a eso.
El acumular y comer más de lo necesario también ocasiona prayāsa, o sea un esfuerzo innecesario. Por disposición de Dios, cualquier persona de cualquier parte del mundo puede vivir muy pacíficamente si tiene alguna tierra y una vaca lechera. El hombre no necesita trasladarse de un lugar a otro para ganarse la vida, ya que puede producir granos alimenticios localmente y obtener leche de las vacas. Con eso se puede resolver todos los problemas económicos. Afortunadamente, el hombre ha recibido una inteligencia superior para cultivar conciencia de Kṛṣṇa, o sea la comprensión de Dios, su relación con Él, y la meta final de la vida: amor por Dios. Desafortunadamente, el supuesto hombre civilizado, sin darle importancia a la comprensión de Dios, utiliza su inteligencia para adquirir más de lo necesario y comer sólo para satisfacer la lengua. Por disposición de Dios, hay suficientes facilidades para producir leche y granos para los seres humanos de todo el mundo, pero en vez de usar su inteligencia superior para cultivar conciencia de Dios, los supuestos hombres inteligentes emplean mal su inteligencia produciendo muchas cosas innecesarias e indeseables. Si se le aconseja a la gente que no acumule demasiados bienes, ni coma en exceso, ni trabaje innecesariamente para adquirir comodidades artificiales, ellos pensarán que se les está aconsejando regresar a una forma de vida primitiva. A la gente generalmente no le gusta adoptar la vida sencilla con pensamientos elevados. Así es su desafortunada situación.
El objetivo de la vida humana es comprender a Dios, y el ser humano recibe una inteligencia superior para lograrlo. Los que creen que esta inteligencia superior tiene por objetivo alcanzar un estado superior, deben seguir las instrucciones de las Escrituras védicas. Cuando alguien recibe esas instrucciones dadas por las autoridades superiores, puede situarse realmente en el estado donde hay conocimiento perfecto, y darle un verdadero significado a la vida.
En El Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.9) Śrī Sūta Gosvāmī describe de estas manera el dharma humano correcto:
dharmasya hy āpavargyasya
nārtho 'rthāyopakalpate
nārthasya dharmaikāntasya
kāmo lābhāya hi smṛtaḥ
“Ciertamente que el propósito de todas las actividades ocupacionales [dharma] es alcanzar la liberación final. Nunca deben efectuarse éstas para obtener una ganancia material. Además aquel que está dedicado al servicio ocupacional más elevado [dharma], no debe utilizar nunca la ganancia material para cultivar la complacencia de los sentidos”.
El primer paso de la civilización humana lo componen las actividades ocupacionales efectuadas según los mandatos de las Escrituras. La inteligencia superior del ser humano debe ser entrenada para que comprendan el dharma básico, En la sociedad humana existen diversos conceptos religiosos descritos como hindú, cristiano, hebreo, mahometano, budista, etc., ya que sin religión, la sociedad humana no es mejor que la sociedad animal.
Como se afirmó antes (dharmasya hy āpavargyasya nārtho 'rthāyopakalpate), la religión existe para alcanzar la emancipación, y no para conseguir pan. A veces la sociedad humana manufactura algún supuesto sistema de religión encaminado a lograr el progreso material, pero eso está lejos del objetivo del dharma verdadero. Religión significa comprender las leyes de Dios, ya que la ejecución correcta de estas leyes lo conduce a uno finalmente fuera del enredo material. Ése es el verdadero propósito de la religión. Desafortunadamente la gente adopta la religión para prosperar materialmente, esto debido a atyāhāra, o sea un deseo excesivo por alcanzar esa prosperidad. Sin embargo, la verdadera religión educa a la gente para que esté satisfecha con lo indispensable en la vida mientras cultiva conciencia de Kṛṣṇa. Aunque necesitamos el desarrollo económico, la verdadera religión lo permite únicamente para que provea lo más indispensable de la existencia material. Jivasya tattva jijñāsā: el verdadero propósito de la vida es preguntar sobre la Verdad Absoluta. Si nuestro esfuerzo (prayāsa) no es para preguntar acerca de la Verdad Absoluta, únicamente incrementaremos el esfuerzo por satisfacer mis necesidades artificiales. El aspirante espiritual debe evitar el esfuerzo mundano.
Otro impedimento es prajalpa, el hablar innecesariamente. Cuando nos reunimos con algunos amigos, de inmediato comenzamos a hablar innecesariamente, lo cual suena igual a unos sapos que croan. Si tenemos que hablar, debemos hablar acerca del movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. Aquellos que no pertenecen al movimiento de conciencia de Kṛṣṇa se interesan en leer montones de periódicos, revistas y novelas, en resolver crucigramas, y en hacer muchos otros disparates. De este modo la gente simplemente pierde su valioso tiempo y energía. Los ancianos de los países occidentales, retirados de la vida activa, juegan a los naipes, pescan, ven televisión y tienen debates sobre ideas sociopolíticas inútiles. Todas estas actividades frívolas y otras más, están incluidas dentro de la categoría de prajalpa. Las personas inteligentes interesadas en desarrollar conciencia de Kṛṣṇa, nunca deben participar en tales actividades.
El término jana-saṅga se refiere a asociarse con personas que no están interesadas en desarrollar conciencia de Kṛṣṇa. Uno debe evitar estrictamente semejante compañía. Por eso Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura nos ha recomendado vivir sólo en compañía de los devotos conscientes de Kṛṣṇa (bhakta-sane vāsa). Uno siempre debe dedicarse a servir al Señor en compañía de los devotos del Señor. El asociarse con gente dedicada a un tipo similar de actividad es muy conducente a progresar en dicha actividad. En consecuencia, las personas materialistas forman diversas asociaciones y clubes para intensificar sus esfuerzos. Por ejemplo, en el mundo de los negocios encontráramos instituciones tales como la bolsa de valores y la cámara de comercio. En forma similar, nosotros hemos establecido la Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa, para darle a la gente la oportunidad de asociarse con aquellos que no han olvidado a Kṛṣṇa. Esta compañía espiritual que ofrece nuestro movimiento “ISKCON” está incrementando día a día. Mucha gente de diferentes partes del mundo está uniéndose a esta Sociedad, para despertar su conciencia de Kṛṣṇa latente.
Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura escribe en su comentario Anuvṛtti, que el esfuerzo excesivo hecho por los especuladores mentales o los filósofos áridos para adquirir conocimiento, cae dentro de la categoría de atyāhāra (acumular más de lo necesario). Según El Śrīma-Bhāgavatam, es enteramente vano el esfuerzo que hacen los especuladores filosóficos al escribir muchísimos libros sobre el desarrollo económico, también cae dentro de la categoría de atyāhāra. Quedan también incluidos dentro del control de atyāhāra todos los que no tienen ningún deseo por desarrollar conciencia de Kṛṣṇa y que únicamente se interesan en poseer más y más cosas materiales, ya sea en la forma de conocimiento científico o de ganancia monetaria.
Los karmīs sólo trabajan para acumular más y más dinero para las generaciones futuras, debido a que desconocen su propia posición futura, Estando interesados únicamente en conseguir más y más dinero para sus hijos y nietos, dichos tontos ni siquiera saben cuál será su propia posición en la próxima vida. Hay muchos incidentes que ilustran este punto. Una vez un gran karmī acumuló una inmensa fortuna para sus hijos y nietos, pero ms tarde, conforme a su karma, él nació en la casa de un zapatero situada cerca del edificio que había construido en su vida anterior para sus hijos. Sucedió que cuando ese mismo zapatero fue a su antigua casa, sus hijos y nietos pasados lo golpearon a zapatazos. A menos que los karmīs y los jñānīs se interesen en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, solamente continuarán desperdiciando su vida en actividades infructuosas.
Se llama niyama-āgraha al hecho de adoptar algunas reglas y regulaciones de las Escrituras para derivar algún beneficio inmediato, tal como lo abogan los utilitarios; y se llama niyama-agraha significa “afán por adoptar”, y agraha significa “no adoptar”. Agregando cualquiera de estas dos palabras a la palabra niyama (“reglas y regulaciones”), se forma la palabra niyamāgraha. Así pues, el término niyamāgraha tiene un significado doble que se entiende conforme a la combinación particular de palabras. Los interesados en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa no deben ansiar adoptar reglas y regulaciones con la finalidad de mejorar económicamente; en vez de eso deben adoptar muy fielmente las reglas y regulaciones de las Escrituras para avanzar en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Ellos deben seguir estrictamente los principios regulativos evitando la vida sexual ilícita, comer carne, los juegos de azar y drogarse o embriagarse.
Uno debe evitar también asociarse con māyāvādīs, quienes solamente blasfeman en contra de los vaiṣṇavas (devotos). Se clasifica como atyāhārīs a los bhukti-kārmīs, que se interesan en la felicidad material, a los mukti- karmīs, que desean liberarse al fundirse en la existencia del Absoluto carente de forma (Brahman), y a los siddhi-kārmīs, que desean perfeccionar la práctica del yoga místico. No es conveniente en absoluto asociarse con tales personas.
Quedan incluidos dentro de la categoría de avaricia (laulya), los deseos de desarrollar la mente al perfeccionar la práctica del yoga místico, al fundirse en la existencia del Brahman, o al desarrollar una prosperidad material caprichosa. Todos los intentos por adquirir semejantes beneficios materiales o supuesto avance espiritual, son estorbos en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa.
La moderna guerra que libran los capitalistas y comunistas, se debe a que han eludido el consejo de Śrīla Rūpa Gosvāmī referente a atyāhāra. Los capitalistas modernos acumulan más riqueza de la necesaria, y los comunistas, envidiando su prosperidad, quieren nacionalizar todas las riquezas y propiedades. Desafortunadamente los comunistas no saben cómo resolver el problema de la riqueza y su distribución. En consecuencia no se soluciona nada cuando la riqueza de los capitalistas cae en manos de los comunistas. En oposición a estas dos filosofías, la ideología consciente de Kṛṣṇa afirma que toda la riqueza le pertenece a Kṛṣṇa. Así que, no podrá solucionarse el problema económico de la humanidad, a menos que toda la riqueza pase a ser administrada por Kṛṣṇa. No puede resolverse nada al poner la riqueza en manos de los comunistas o de los capitalistas. Si hay un billete de cien dólares tirado en la calle, puede que alguien lo recoja y lo guarde en su bolsillo, pero esa persona no es honesta. Puede que otro hombre vea el dinero y decida dejarlo ahí, pensando que no deber tocar la propiedad ajena. Aunque este segundo hombre no se roba el dinero, ignora su uso correcto. El tercer hombre que ve el billete de cien dólares, puede que lo recoja, encuentre al hombre que lo ha perdido y se lo entregue. Este hombre no se roba el dinero, para gastárselo, ni lo abandona permitiendo que se quede en la calle. Este hombre es tanto honesto como sabio al tomarlo y entregarlo a la persona que lo ha perdido.
El simple hecho de transferir la riqueza de los capitalistas a los comunistas no puede resolver el problema de la política moderna, pues se ha demostrado que cuando un comunista obtiene dinero, lo utiliza para complacer sus sentidos. La riqueza del mundo, en realidad, le pertenece a Kṛṣṇa, y toda entidad viviente, hombre y animal, tiene derechos por nacimiento de usar la propiedad de Dios para su propia manutención. Cuando alguien toma más de lo necesario para mantenerse-ya sea él un capitalista o un comunista-se convierte en un ladrón, y como tal, está sujeto al castigo las leyes de la naturaleza.
Se debe utilizar la riqueza del mundo para el bienestar de todas las entidades vivientes, ya que ése es el plan de la Madre Naturaleza. Todos tienen derecho de vivir usando la riqueza del Señor. Cuando la gente aprenda el arte de utilizar científicamente la propiedad del Señor, no usurpará más los derechos de los demás, Entonces se podrá formar una sociedad ideal. El primer mantra del Śrī Īśopaniṣad enuncia el principio básico de dicha sociedad espiritual:
īśāvāsyam idaṁ sarvaṁ
yat kiñca jagatyāṁ jagat
tena tyaktena bhuñjīthā
mā gṛdhaḥ kasya svid dhanam
“El Señor posee y controla todo lo animado e inanimado que hay en el universo. Por eso, uno debe aceptar solamente las cosas que necesita para sí mismo, las cuales están reservadas a quién pertenecen”.
Los devotos conscientes de Kṛṣṇa saben muy bien que el Señor ha concebido este mundo material con una disposición perfecta, de manera que satisfaga todas las necesidades vitales de todos los seres vivientes, sin que unos tengan que inmiscuirse en las vidas de otros, o usurpar sus derechos.
Esta disposición perfecta le provee a todo el mundo la cuota adecuada de riqueza conforme a sus verdaderas necesidades, para que todos puedan así vivir pacíficamente conforme al principio de “llevar una vida sencilla con pensamientos elevados”. Los materialistas que desafortunadamente no tienen fe en el plan de Dios, y que tampoco aspiran a lograr un desarrollo espiritual superior, emplean mal la inteligencia que Dios les ha dado, sólo para acrecentar sus posesiones materiales, Ellos ingenian muchos sistemas -tales como el capitalismo y el comunismo materialista- para mejorar su posición material. Ellos no están interesados en las leyes de Dios, ni en una meta superior, Ansiando siempre satisfacer sus deseos ilimitados por complacer sus sentidos, ellos sobresalen por sus habilidades para explotar a los otros seres vivientes.
Cuando la sociedad humana abandone estas faltas primarias que enumeran Śrīla Rūpa Gosvāmī (atyāhāra, etc.), cesará toda la enemistad que existe entre los hombres y los animales, los capitalistas y los comunistas, etc. Además se resolverán todos los problemas debidos al desequilibrio y a la inestabilidad política y económica. Esta conciencia pura se despierta mediante la educación y prácticas espirituales adecuadas que ofrece científicamente el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa.
Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa propone crear una sociedad espiritual que pueda traerle paz al mundo. Todo hombre inteligente debe purificar su conciencia y liberarse de los seis factores ya mencionados, que impiden la ejecución del servicio devocional, refugiándose de todo corazón en este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa.
TEXTO TRES
tat-tat-karma- pravartanāt
saṅga-tyāgāt sato vṛtteḥ
ṣaḍbhir bhaktiḥ prasidhyati
El servicio devocional no es una cuestión de especulación sentimental, ni de éxtasis imaginario. Su esencia es la actividad práctica. En su Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.1.11) śrīla Rūpa Gosvāmī ha definido así el servicio devocional:
anyābhilāṣitā-śūnyaṁ
jñāna- karmādy-anāvṛtam
ānukūlyena kṛṣṇānu-
śīlanaṁ bhaktir uttamā
“Uttamā bhakti, o sea la devoción pura a la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, implica prestar servicio devocional de una manera que sea favorable al Señor. Ese servicio debe estar libre de todo motivo ajeno, y desprovisto de karma fruitivo, jñāna impersonal y de todos los demás deseos egoístas”.
Bhakti es un tipo de cultivo. Tan pronto como decimos “cultivo” estamos hablando de actividad. El cultivo de la espiritualidad no significa sentarse ociosamente a meditar, tal como enseñan algunos seudoyogīs. Puede que dicha meditación ociosa le sirva a los que no tienen información sobre el servicio devocional, y por ese motivo es recomendada a veces como un medio para detener actividades materialistas que distraen. Meditación significa parar con todas las actividades disparatadas, por lo menos durante algún tiempo. Sin embargo, el servicio devocional no únicamente acaba con todas las actividades mundanas y disparatadas, sino que también lo ocupa a uno en actividades devocionales significativas. Śrī Prahlāda Mahārāja recomienda:
śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ
smaraṇaṁ pāda-sevanam
arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ
sakhyam ātma-nivedanam
Los nueve procesos del servicio devocional son los siguientes:
2. cantar Sus glorias
3. recordar al Señor
4. servir a los pies del Señor
5. adorar a la Deidad
6. ofrecer reverencias al Señor
7. actuar como sirviente del Señor
8. hacer amistad con el Señor
9. entregarse completamente al Señor
Śravaṇam, o escuchar, es el primer paso para adquirir conocimiento trascendental. Uno no debe escuchar a personas desautorizadas, sino que debe acercarse a la persona indicada, tal como se recomienda en El Bhagavad-gītā (4.34)
tad viddhi praṇipātena
paripraśnena sevayā
upadekṣyanti te jñānaṁ
jñāninas tattva-darśinaḥ
“Tan sólo trata de aprender la verdad acercándote a un maestro espiritual. Hazle preguntas sumisamente y préstale servicio. El alma autorrealizada puede impartirte conocimiento porque ha visto la verdad”.
En El Muṇḍaka Upaniśad se recomienda tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet: “Uno debe acercarse a un maestro espiritual fidedigno para comprender esa ciencia trascendental”. Así pues, este método de recibir conocimiento trascendental y confidencial con sumisión, no se basa meramente en la especulación mental. Al respecto, Śrī Caitanya Mahāprabhu le dijo a Rūpa Gosvāmī:
brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa prasāde pāya bhakti-latā - bīja
“Durante su travesía por la creación universal de Brahmā, quizá algún alma afortunada reciba la semilla de bhakti-latā, la enredadera del servicio devocional. Todo esto se debe a la gracia del guru y de Kṛṣṇa”. (Caitanya-caritāmṛta, Madhya 19. 151) El mundo material es un lugar donde están recluidas las entidades vivientes, quienes por naturaleza son ānandamaya, buscadoras de placer. Ellas en realidad quieren estar libres del encierro que es este mundo de felicidad condicional, pero al desconocer el proceso de liberación, son forzadas a transmigrar de una especie de vida a otra, y de un planeta a otro. Las entidades vivientes están así errando en todo el universo material. Cuando alguien entra por fortuna en contacto con un devoto puro, y lo escucha pacientemente, comienza a seguir el sendero del servicio devocional.
La persona sincera recibe semejante oportunidad. La Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa está brindando esa oportunidad a la humanidad en general. Si por fortuna alguien aprovecha esta oportunidad de dedicarse al servicio devocional, se abre inmediatamente el sendero de su liberación.
Uno debe aceptar muy entusiastamente esta oportunidad de regresar a casa, ir de vuelta a Dios. Nadie puede tener éxito si carece de entusiasmo. Aun en el mundo material hay que ser muy entusiasta en un campo particular de actividades para poder tener éxito. El estudiante, el hombre de negocios, el artista, o cualquier otro, debe ser entusiasta si desea tener éxito en su especialidad. En forma similar, uno debe ser muy entusiasta en el servicio devocional. Entusiasmos significa acción, pero ¿acción a favor de quién? La respuesta es que uno siempre debe actuar a favor de Kṛṣṇa- kṛṣṇārthākhila-ceṣṭā (Bhakti-rasāmṛta-sindhu).
A fin de alcanzar la perfección del bhakt-yoga, se debe ejecutar actividades devocionales bajo la dirección del maestro espiritual en todas las fases de la vida. No es que se deban restringir o reducir las actividades. Kṛṣṇa es omnipresente, y por lo tanto, nada es independiente de Kṛṣṇa, tal como Kṛṣṇa Mismo afirma en El Bhagavad-gītā (9.4):
mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtina
mat- sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ
“En Mi forma no manifiesta penetro todo este universo. Todo los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos”. Bajo la dirección del maestro espiritual genuino, uno debe hacer que todo sea favorable para el servicio de Kṛṣṇa. Por ejemplo, ahora estamos utilizando un dictáfono. El materialista que inventó este aparato lo destinó para los hombres de negocios, o para los escritores de temas mundanos. Lo cierto es que nunca pensó utilizar el dictáfono en el servicio de Dios, pero nosotros lo estamos usando para escribir literatura consciente de Kṛṣṇa. Todas las piezas del aparato, incluyendo los dispositivos electrónicos, están hechas de diferentes combinaciones e interaciones de los cinco tipos básicos de energía material, a saber: bhūmi, jala, agni, vāyu y ākāśa. El inventor usó su cerebro para construir este complicado aparato, pero su cerebro, y también los ingredientes, los proveyó Kṛṣṇa. Según la afirmación de Kṛṣṇa, mat-sthāni sarva- bhūtāni:
“Todo está dependiendo de Mi energía”. El devoto puede así entender que todo debe ser enlazado con el servicio a Kṛṣṇa, pues nada es independiente de la energía de Kṛṣṇa.
El esfuerzo desempeñado con inteligencia dentro del sendero de conciencia de Kṛṣṇa es llamado utsāha, o sea entusiasmo. Los devotos encuentran los medios correctos para utilizarlo todo en el servicio del Señor (nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe yuktaṁ vairāgyam ucyate). La ejecución de servicio devocional no es una cuestión de meditación ociosa, sino una acción práctica muy importante en la vida espiritual.
Hay que llevar a cabo estas actividades con paciencia. No se debe ser impaciente al seguir el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, en efecto, fue empezado sin ninguna ayuda, y al principio no hubo una acogida, pero debido a que continuamos ejecutando nuestras actividades devocionales con paciencia, la gente empezó a comprender gradualmente la importancia de este movimiento, y ahora está participando con vehemencia. No se debe ser impaciente al desempeñar el servicio devocional, sino recibir instrucciones de labios del maestro espiritual y ejecutarlas con paciencia, y depender de la misericordia del guru y de Kṛṣṇa. La ejecucción exitosa de actividades conscientes de Kṛṣṇa requiere tanto de paciencia como de confianza. La joven recién casada espera naturalmente que su esposo le dé hijos, pero no puede esperar engendrarlos inmediatamente después de casarse. Claro que tan pronto como se casa puede intentar engendrar un hijo, pero debe entregarse al esposo, confiando que su hijo se desarrollará y nacerá a su debido tiempo. Similarmente, entrega al ejecutar servicio devocional significa sentir confianza. El devoto piensa, avaśya rakṣibe kṛṣṇa:” Sin duda Kṛṣṇa me protegerá y me ayudará a desempeñar exitosamente el servicio devocional”. A esto se le llama confianza.
Como ya se explicó, uno no debe ser ocioso sino muy entusiasta por cumplir los principios regulativos, tat-tat-karma-pravartana. El incumplimiento de los principios regulativos destruirá el servicio devocional. Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa sigue cuatro principios regulativos básicos que prohiben la vida sexual ilícita, comer carne, los juegos de azar y drogarse. El devoto debe ser muy entusiasta por seguir estos principios. Si él afloja el seguir cualquiera de ellos, su progreso seguramente se detendrá. Śrīla Rūpa Gosvāmī por lo tanto recomienda, tat-tat- karma-pravartanat:
“Se deben seguir estrictamente los principios regulativos del vaidhī bhakti”. Además de estas cuatro prohibiciones (yama), hay unos principios regulativos positivos (niyama), tales como cantar diariamente dieciséis rondas en las cuentas de japa-mālā. Estas actividades regulativas se deben llevar a cabo fielmente y con entusiasmo. Esto recibe el nombre de tat-tat-karma-pravartana, o sea actividades diversas en el servicio devocional.
Se debe además abandonar la compañía de gente indeseable si se quiere tener éxito en el sendero del servicio devocional. Esto incluye a los kamīs, los jñānīs, los yogīs y otros no devotos. En una ocasión, un devoto casado de Śrī Caitanya Mahāprabhu Le preguntó sobre los principios generales del vaiṣṇava, y Śrī Caitanya Mahāprabhu inmediatamente le contestó, asat-saṇga tyāga, ---ei vaiṣṇava ācāra:
“Como característica propia, el vaiṣṇava es alguien que abandona la compañía de gente mundana, o sea los no devotos”. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura por lo tanto ha recomendado, tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa: se debe vivir en compañía de devotos puros, y cumplir los principios regulativos establecidos por los ācāryas anteriores, los seis Gosvāmī (a saber, Śrī Rūpa Gosvāmī, Śrī Sanātana Gosvāmī, Śrī jīva Gosvāmī, Śrī Raghunātha dāsa Gosvāmī, Śrī Gopāla Bhaṭṭa Gosvāmī y Śrī Raghunātha Bhaṭṭa Gosvāmī). Si se vive en compañía de devotos, hay poca posibilidad de asociarse con los no devotos. La Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛsṇa está abriendo muchos centros, con el único objeto de invitar a la gente para que viva en compañía de devotos, y practique los principios regulativos de la vida espiritual.
Servicio devocional sigfica actividades trascendentales. En el plano trascendental no existe la contaminación causada por las tres modalidades de la naturaleza material. Esto recibe el nombre de viśuddha-sattva, el plano de bondad pura, o sea bondad libre de la ignorancia. En este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa le pedimos a todo el mundo que se levante muy temprano, a más tardar a las 4 A.M., y asista al maṅgala-ārati, o sea la adoración matutina, luego lea El Śrīmad- Bhāgavatam, participe en el kīrtana, etc. Nosotros tenemos así actividades ininterrumpidas de servicio devocional. durante las veinticuatro horas del día. A esto se le llama sato vṛtti, o sea seguir los pasos de los ācāryas anteriores, quienes eran expertos en llenar cada instante de su tiempo con actividades conscientes de Kṛṣṇa.
Uno de seguro avanzará en el sendero del servicio devocional si sigue estrictamente el consejo que Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura señala que el cultivo del conocimiento a través de la especulación filosófica, la acumulación de opulencia mundana mediante el avance de las actividades fruituvas, y el deseo por yoga-siddhis, o sea perfecciones materiales, son todos opuesto a los principios del servicio devocional. Uno debe volverse completamente insensible a estas actividades temporales y en vez de eso poner atención a los principios regulativos del servicio devocional. De acuerdo con El Bhagavad-gita (2.69):
yā niśā sarva-bhūtānāṁ
tasyāṁ jāgarti saṁyamī
yasyāṁ jāgrati bhūtāni
sā niśā paśyato muneḥ
“Lo que para todos los seres es noche, es momento de despertar para el autocontrolado; y el momento de despertar para todos los seres, es noche para el sabio instropectivo”.
La vida misma de la entidad viviente consiste en dedicarse al servicio devocional del Señor. Es la meta deseada y la perfección suprema de la vida humana. Uno debe tener confianza sobre esto, y también tener la seguridad de que todas las demás actividades que no sean servicio devocional-tales como la especulación mental, el trabajo fruitivo o el esfuerzo místico-nunca producirán un beneficio perdurable. Si uno tiene plena confianza en el sendero del servicio devocional, podrá llegar a la meta deseada, pero si intenta seguir otros senderos sólo quedará agitado. En el Séptimo Canto de El Śrīmad-Bhāgavatam se afirma:” Se debe estar plenamente convencido de que alguien que ha abandonado el proceso de servicio devocional, para dedicarse a hacer severas austeridades con otros propósitos, no tiene una mente purificada, a pesar de sus elevadas austeridades, pues no tiene información alguna sobre el trascendental y amoroso servicio al Señor”.
En el Séptimo Canto se afirma además: “Aunque los especuladores mentales y trabajadores fruitivos hagan grandes austeridades y penitencias, de todos modos caen, En El Bhagavad-gītā (9.31) la Suprema Personalidad de Dios le asegura a Arjuna, kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ paraṇaśyati: “¡Oh hijo de Kuntī!, declara osadamente que Mi devoto jamás perece”.
En El Bhagavad-gītā (2.40) Kṛṣṇa nuevamente dice:
nehābhikrama-nāśo śti
pratyavāyo na vidyate
svalpam apy asya dharmasya
trāyate mahato bhayāt
“En este esfuerzo no hay ninguna pérdida ni disminución, y un pequeño avance en esta senda lo puede proteger a uno del más peligroso tipo de temor”.
El servicio devocional es tan puro y perfecto que, habiendolo empezado, uno es arrastrado por la fuerza hasta el éxito final. Alguna persona a veces abandona sus actividades materiales ordinarias y, sentimentales, se refugia en los pies de loto del Señor Supremo, iniciando así la ejecución preliminar del servicio devocional. Aunque dicho devoto inmaduro caiga, no pierde nada. Por otro lado, ¿qué gana alguien que cumple los deberes prescritos de su varṇa y āśrama, pero que no adopta el servicio devocional? Aunque el devoto caído nazca luego en una familia baja, su servicio devocional sin embargo continuará a partir de donde haya cesado. El servicio devocional es ahaituky apratihatā; no es el efecto de alguna causa mundana, ni puede quedar permanentemente reducido debido a alguna interrpción material. El devoto en consecuencia debe sentir confianza en la ocupación que tiene, y no estar muy interesado en las actividades de los karmīs, los jñānīs y los yogīs.
Los trabajadores fruitivos, los especuladores filosóficos y los yogīs místicos tienen de seguro muchas buenas cualidades, pero todas las buenas cualidades se desarrollan automáticamente en la personalidad del devoto. No se necesita ningún esfuerzo ajeno. En El Śrīmad-Bhāgavatam (5.18.12) se confirma que todas las buenas cualidades de los semidioses se manifiestan progresivamente en alguien que ha desarrollado servicio devocional puro. El devoto no queda contaminado materialmente, debido a que no está interesado en ninguna actividad material. El se sitúa inmediatamente en el plano de la vida trascendental. Sin embargo, alguien que se ocupa en actividades mundanas no puede llegar a la etapa más elevada denominada mahātmā, aunque sea un supuesto jñānī. yogī, karmī filántropo, nacionalista, o lo que sea. Él permanece como un durātmā, o sea una persona de mentalidad tullida. Según El Bhagavad-gītā (9.13):
mahātmānas tu māṁ pārtha
daivīṁ prakṛtim āśritāḥ
bhajanty ananya-manaso
jñātvā bhūtādim avyayam
“¡Oh, hijo de Pṛthā!, aquellos que no están alucinados, las grandes almas, están bajo la protección de la naturaleza divina. Ellos se dedican completamente al servicio devocional pues Me reconocen como la original e inagotable Suprema Personalidad de Dios”.
Ya que todos los devotos del Señor están bajo la protección de Su potencia suprema, no deben desviarse del sendero de servicio devocional para adoptar los senderos del karmī, del jñānī o del yogī. Estos es llamado utsāhān niścayād dhairyāt tat-tat-karma-pravartanāt,llevar a cabo entusiastamente las actividades regulativas del servicio devocional con paciencia y confianza. De esta forma uno puede progresar sin impedimentos en el servicio devocional.
TEXTO CUATRO
guhyam ākhyāti pṛcchati
bhuṅkte bhojayate caiva
ṣaḍ-vidhaṁ prīti-lakṣaṇam
En este verso Śrīla Rūpa Gosvāmī explica cómo realizar actividades devocionales en compañía de otros devotos. Hay seis tipos de actividades: (1) dar caridad a los devotos, (2) aceptar todo lo que los devotos puedan ofrecer a cambio, (3) abrir la mente a los devotos, (4) preguntarles sobre el servicio confidencial del Señor, (5) aceptar respetuosamente el prasāda, o sea el alimento espiritual, que dan los devotos, y (6) alimentar a los devotos con prasāda. El devoto de experiencia explica algo, y el devoto inexperto aprende de él.
Estos es guhyam ākhyāti pṛcchati. Cuando el devoto distribuye prasāda, que son los remanentes del alimento ofrecido a la Suprema Personalidad de Dios, debemos aceptar este prasāda, para mantener el espíritu de nuestro servicio devocional, considerándolo la gracia del Señor recibida a través de los devotos puros. También debemos invitar a los devotos puros a nuestra casa, ofrecerles prasāda, y estar preparados para complacerlos en todo sentido. Esto es llamado bhuṅkte bhojayate caiva.
Incluso en las actividades sociales ordinarias, son imprescindibles estas seis clases de tratos entre dos amigos íntimos. Por ejemplo, cuando un hombre de negocios quiere ponerse en contacto con otro, organiza un banquete en un hotel, y durante el banquete expresa abiertamente lo que desea hacer. Luego le pregunta a su amigo de negocios cómo actuar, y a veces intercambian regalos. Así, siempre se llevan a cabo estas seis actividades cuando hay un trato de prīti, o sea amor en tratos íntimos. En el verso anterior Śrīla Rūpa Gosvāmī recomendó renunciar a la compañía mundana, y mantenerse en compañía de devotos (saṅga-tyāgāt sato vṛtteḥ). La Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa ha sido establecida para facilitar esas seis clases de intercambios amorosos entre devotos. Esta Sociedad fue empezada sin ninguna ayuda, pero ahora se está respondiendo a la llamada, y está siguiendo este sistema de tratos mutuos. Nos alegra que la gente esté ayudando generosamente condonaciones para el desarrollo de las actividades de la sociedad, y también esté aceptando ávidamente cualquier humilde contribución que les estamos brindando en la forma de libros y revistas que tratan estrictamente sobre el tema del cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. A veces celebramos festivales Hare Kṛṣṇa e invitamos a miembros vitalicios y amigos a que participen en el banquete aceptando prasāda. Aunque la mayoría de nuestros miembros proviene de los estratos superiores de la sociedad, no obstante vienen y toman el poco prasāda que podamos ofrecerles. Nuestros miembros y partidarios a veces preguntan muy confidencialmente sobre los métodos para practicar servicio devocional, y nosotros tratamos de explicárselo. Nuestra Sociedad está expandiéndose así exitosamente en todo el mundo, y la intelectualidad de todos los países está apreciando gradualmente nuestras actividades conscientes de Kṛṣṇa. La vida de la sociedad de conciencia de Kṛṣṇa se nutre con esas seis clases de intercambio amorosos entre sus miembros; por eso la gente debe recibir la oportunidad de asociarse con los devotos de ISKCON, pues el simple hecho de reciprocar de las seis maneras ya mencionadas, permite que el hombre ordinario reviva totalmente su conciencia de Kṛṣṇa latente. En El Bhagavad-gītā (2.62) se afirma, saṅgāt sañjāyate kāmaḥ: los deseos y aspiraciones de uno se desarrollan según la compañía que mantenga. A menudo se dice: "Dime con quién andas y te diré quién eres"; si el hombre ordinario se asocia con devotos, revivirá sin falta su conciencia de Kṛṣṇa, latente. Toda entidad viviente tiene innato el poder para comprender qué es conciencia de Kṛṣṇa, y dicha comprensión se encuentra desarrollada hasta cierto punto cuando la entidad viviente recibe un cuerpo humano. Se dice en El Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.107):
nitya-siddha kṛṣṇa-prema 'sādhya ' kabhu naya
śravaṇādi-śuddha-citte karaye udaya
"El amor puro por Kṛṣṇa está asentado eternamente en el corazón de las entidades vivientes. No es algo que se tenga que adquirir de otra fuente. La entidad viviente se despierta con naturalidad cuando el corazón se purifica al oír y cantar”. Ya que la conciencia de Kṛṣṇa es inherente en todas las entidades vivientes, éstas deben recibir la oportunidad de oír acerca de Kṛṣṇa. Por sólo oír cantar - śravaṇaṁ kīrtanam - uno purifica su corazón directamente, y su conciencia original de Kṛṣṇa se despierta de inmediato. Esta conciencia de Kṛṣṇa no es impuesta artificialmente en el corazón, sino que ya existe allí. Cuando uno canta el santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios, limpia el corazón de toda la contaminación mundana. El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu dice en la primera estrofa de Su Śrī Śikśāṣṭaka:
ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni-nivāpaṇaṁ
śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇaṁ-vidyā-vadhū jīvanam
ānandāmbudhi-vardhanaṁ pratipadaṁ pūrṇāmṛtāsvādanaṁ
sarvātma snapanaṁ paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam
"Todas las glorias al Śrī Kṛṣṇa saṅkīrtana, el cual limpia el corazón de todo el polvo acumulado por muchos años y extingue el fuego de la vida condicionada, de repetidos nacimientos y muertes. Este movimiento de saṅkīrtana es la bendición principal para la humanidad en general porque difunde los rayos de la luna de la bendición. Es la vida de todo el conocimiento trascendental, y nos permite saborear completamente el néctar que siempre estamos ansiando".
No únicamente se purifica el que canta el mahā-mantra, sino que también se limpia el corazón de cualquiera que llegue a oír la vibración trascendental de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Incluso las almas encarnadas en otras especies de vida, también quedan purificadas y listas para volverse completamente conscientes de Kṛṣṇa, por el solo hecho de oír la vibración trascendental. Ṭhākura Haridāsa explicó esto cuando Caitanya Mahāprabhu le preguntó cómo pueden ser salvadas del cautiverio material las entidades viviente inferiores a los seres humanos. Haridāsa Ṭhākura dijo que el canto de los santos nombres es tan poderoso que, incluso si uno los canta en las partes más remotas de la jungla, los árboles y animales avanzarán en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa por sólo oír la vibración. El Mismo Śrī Caitanya Mahāprabhu efectivamente comprobó esto cuando pasó por el bosque de Jhārikhaṇḍa. En esa ocasión los tigres, las serpientes, los venados los demás animales, abandonaron su animosidad natural y comenzaron a cantar y a bailar en saṅkīrtana. Por supuesto que nosotros no podemos imitar las actividades de Śrī Caitanya Mahāprabhu, pero debemos seguir Sus pasos. No somos suficientemente poderosos para encantar animales inferiores tales como tigres, serpientes, gatos, y perros, o atraerlos para que bailen, pero al cantar los santos nombres del Señor, podemos realmente volver consciente de Kṛṣṇa a mucha gente de todo el mundo. Un ejemplo sublime de contribuir o dar caridad (el principio dadāti) es contribuir o distribuir el santo nombre del Señor. Por la misma razón, uno también debe seguir el principio de pratigṛhṇāti, y estar dispuesto y deseoso de recibir el regalo trascendental, Se debe indagar sobre el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa y abrir la mente para comprender la situación de este mundo material. Así se cumple los principios de guhyam ākhyāti pṛcchati.
Los miembros de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa invitan a sus miembros y partidarios a que coman con ellos cuando celebran convites en todos sus centros cada domingo. Mucha gente interesada viene y acepta respetuosamente el prasāda, y cuando es posible invitan a los miembros de la Sociedad a sus casas y los alimentan suntuosamente con prasāda. De esta forma se benefician tanto los miembros de la Sociedad como el público en general. La gente debe abandonar la compañía de los supuestos yogīs, jñānīs, karmīs, y filántropos pues nadie se beneficiara al relacionarse con ellos. Si uno realmente quiere alcanzar la meta de la vida humana, debe asociarse con devotos del movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, pues es el único movimiento que enseña a desarrollar amor por Dios. La religión es la función específica da la sociedad humana, y constituye la diferencia entre la sociedad humana y la sociedad animal. La sociedad animal no tiene iglesias, ni mesquitas, ni sistemas religiosos. En todas partes del mundo existe algún sistema religioso, sin importar lo oprimida que se encuentre la sociedad humana. Incluso los aborígenes de tribus de la jungla poseen sistemas de religión. Un sistema religioso es exitoso cuando evoluciona y produce amor por Dios. Tal como se afirma en el Primer Canto de El Śrīmad-Bhāgavatam ( 1.2.6):
sa vai puṁsāṁ paro dharmo
yato bhaktir adhokṣaje
ahaituky apratihatā
yayātmā suprasīdati
"La ocupación suprema {dharma} para toda la humanidad es ésta mediante la cual los hombres puedan alcanzar el servicio devocional amoroso al Señor trascendente. Tal servicio devocional debe ser inmotivado e interrumpido para poder satisfacerlo completamente a uno".
Si los miembros de la sociedad humana realmente quieren paz mental, tranquilidad, y relaciones amistosas entre hombres y naciones, entonces deben seguir el sistema de religión consciente de Kṛṣṇa, con el cual pueden perfeccionar su amor latente por Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Tan pronto como la gente haga esto, su mente se llenará de inmediato con paz y tranquilidad.
Al respecto Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura advierte a todos los devotos dedicados a difundir el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, que no hablen con los māyāvādīs impersonalistas, quienes siempre están determinados a oponerse a tales movimiento teístas. El mundo está lleno de māyāvādīs y ateos, y los partidos políticos del mundo se aprovechan de la filosofía māyāvāda y de otras filosofías ateas, para promover el materialismo. A veces incluso respaldan a un partido poderoso para que se oponga al moviento de conciencia de Kṛṣṇa. Los māyāvādīs y otros ateos no desean el desarrollo de conciencia de Kṛṣṇa, pues educa a la gente cómo desarrollar conciencia de Dios. Así es la política de los ateos. No se logra ningún beneficio al alimentar a una serpiente con leche y plátanos, debido a que ella nunca estará satisfecha. Al contrario, al tomar leche y plátanos la serpiente sólo se vuelve más venenosa (kevalaṁ viṣa-vardhanam). El veneno de una serpiente simplemente aumenta si se le da a beber leche. Por un motivo similar, no debemos revelar nuestras mentes a los serpentinos māyāvādīs y karmīs. Tales revelaciones nunca servirán. Es mejor evitar asociarse con ellos por completos y nunca preguntarles nada confidencial, ya que no pueden aconsejarnos bien. Tampoco debemos hacer invitaciones a los māyāvādīs ni a los ateos, ni aceptar sus invitaciones, pues con dicho intercambio íntimo, puede afectarnos su mentalidad atea (saṅgāt sañjayate kāmaḥ). El mandato negativo de este verso es que debemos abstenernos de darles cualquier cosa o aceptar cualquier cosa de los māyāvādīs y ateos. Śrī Caitanya Mahāprabhu también ha advertido, viṣayīra anna khāile duṣṭa haya mana: " Nuestra mente se vuelve perversa si comemos alimentos preparados por materialistas".
A menos que alguien sea muy avanzado, no podrá utilizar la aportación de todos para promover el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa; por lo tanto, por principio, uno no debe aceptar la caridad de los māyāvādīs ni de los ateos. En realidad, Śrī Caitanya Mahāprabhu ha prohibido que los devotos se asocien incluso con hombres ordinarios demasiados adictos a la complacencia material de los sentidos.
La compañía es que siempre debemos mantenernos en compañía de devotos, observar los principios regulativos devocionales, seguir los pasos de los ācāryas, y cumplir las órdenes del maestro espiritual con completa obediencia. De esta forma podremos desarrollar nuestro servicio devocional y nuestra conciencia de Kṛṣṇa latente. Se espera que el devoto que no es un neófito ni un mahā-bhāgavata (un devoto altamente avanzado), sino que ésta en la posición intermedia del servicio devocional, ame a la Suprema Personalidad de Dios, haga amistad con los devotos, favorezca a los ignorantes y rechace a los envidiosos y a los demoníacos. En este verso se menciona con brevedad el proceso para llevar a cabo transacciones amorosas con la Suprema Personalidad de Dios, y para hacer amistad con los devotos. Según el principio de dadāti, se espera que el devoto avanzado gaste por lo menos el cincuenta por ciento de sus ingresos en el servicio del Señor y de Sus devotos. Śrīla Rūpa Gosvāmī dio ese ejemplo en su vida. Cuando decidió retirarse, distribuyó el cincuenta por ciento de las ganancias de su vida al servicio de Kṛṣṇa, y el veinticinco por ciento a sus familiares, y guardó el veinticinco por ciento para emergencias personales. Todos los devotos deben seguir este ejemplo. No importa cuánto ganemos, el cincuenta por ciento debe gastarse en beneficio de Kṛṣṇa y Sus devotos, y esto satisfará los requerimientos de dadāti.
En el siguiente verso, Śrīla Rūpa Gosvāmī nos informa qué tipo de vaiṣṇava debemos seleccionar como amigo, y cómo se debe servir a los vaiṣṇavas.
TEXTO CINCO
dīkṣāsti cet praṇatibhiś ca bhajantam īśam
śuśrūṣayā bhajana-vijñam ananyam anya-
nindādi-śūnya-hṛdam īpsita-saṅga-labdhyā
Para aplicar inteligentemente las seis clases de correspondencias recíprocas amorosas mencionadas en el verso anterior, uno debe seleccionar a las personas indicadas con un discernimiento cuidadoso. Por lo tanto, Śrīla Rūpa Gosvāmī nos recomienda relacionarnos correctamente con los vaiṣṇavas, dependiendo de la posición particular que tengan.
En este verso él nos dice cómo tratar con los tres tipos de devotos: el kaniṣṭha-adhikārī, el madhyama-adhikārī, y el uttama-adhikārī. El kaniṣṭha-adhikārī es el neófito que ha recibido del maestro espiritual la iniciación en el hari-nāma, y está tratando de cantar el santo nombre de Kṛṣṇa. Uno debe respetar mentalmente a esa persona aceptándola como un kaniṣṭha- vaiṣṇava. El madhyama-adhikārī ha recibido la iniciación espiritual del maestro espiritual, quien lo ha ocupado totalmente en el servicio amoroso trascendental del Señor. El madhyama-adhikārī debe ser considerado como situado a medio camino en el servicio devocional. El uttama-adhikārī, o sea el devoto más avanzado, es alguien muy avanzado en el servicio devocional. devocional. El uttama-adhikārī no se interesa en blasfemar a otros, su corazón está completamente limpio, y ha alcanzado el estado iluminado de conciencia de Kṛṣṇa pura. De acuerdo con Śrīla Rūpa Gosvāmī, la compañía de ese mahā-bhāgavata, o vaiṣṇava perfecto, y el prestarle servicio a él, es de lo más deseable.
No se debe permanecer como kaniṣṭha-adhikārī, o sea alguien situado en el plano más bajo del servicio devocional, y quien únicamente se interesa en adorar a la Deidad del templo. Dicho devoto es descrito en el Undécimo Canto de El Śrīmad-Bhāgavatam (11.2.47):
arcāyām eva haraye
pūjāṁ yaḥ śraddhayehate
na tad-bhakteṣu cānyeṣu
sa bhaktaḥ prākṛtaḥ smṛtaḥ
“Se llama prākṛta-bhakta, o sea un kaniṣṭha-adhikārī, a la persona que se dedica muy fielmente a adorar a la Deidad del templo, pero que no sabe cómo comportarse con los devotos, o con la gente en general”.
Por lo tanto uno debe elevarse de la posición de kaniṣṭa-adhikārī al plano de madhyama-adhikārī. El Śrīad-Bhāgavatam (11.2.46), describe así al madhyama-adhikārī:
īśvare tad-adhīneṣu
bāliśeṣu dviṣatsu ca
prema-maitrī-kṛpopekṣā
yaḥ karoti sa madhyamaḥ
“El madhyama-adhikārī es el devoto que adora a la Suprema Personalidad de Dios como el objeto más elevado del amor, hace amistad con los devotos del Señor, es misericordioso con los ignorantes, y evita a los que por naturaleza son envidiosos”.
Ésta es la manera de cultivar correctamente el servicio devocional; puro eso Śrīla Rūpa Gosvāmī nos ha aconsejado en este verso cómo tratar a diferentes devotos. Por experiencia práctica podemos ver que hay distintos tipos de vaiṣṇavas. Los prākṛta-sahajiyās generalmente cantan el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, y aun así están apegados a las mujeres, al dinero y a drogarse. Dichas personas no se han purificado debidamente, aunque canten el santo nombre del Señor. Esa gente debe ser respetada mentalmente, pero debe evitarse su compañía. Aquellos que son inocentes pero que sencillamente se han desviado debido a la mala compañía, deben ser favorecidos si anhelan recibir las oportunas instrucciones de los devotos puros, pero se deben ofrecer reverencias respetuosas a los devotos neófitos que de hecho han recibido la iniciación del maestro espiritual genuino, y que se han dedicado seriamente a cumplir sus órdenes.
En este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa todos reciben una oportunidad, sin hacer distinciones de casta, credo o color. Todos están invitados a unirse a este movimiento, sentarse con nosotros, tomar prasāda y oír acerca de Kṛṣṇa. Cuando vemos que alguien se interesa realmente en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa y quiere ser iniciado, lo aceptamos como discípulo en el canto del santo nombre del Señor. Cuando el devoto neófito está realmente iniciado y está entregado al servicio devocional por órdenes del maestro espiritual, debe ser aceptado inmediatamente como un vaiṣṇava genuino y se le deben ofrecer reverencias. De entre muchos vaiṣṇavas así, quizás haya alguno que esté dedicado muy seriamente a servir al Señor, y esté siguiendo estrictamente todos los principios regulativos, cantando el número prescrito de rondas en las cuentas de japa, y siempre esté pensando cómo expandir el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. Dicho vaiṣṇava debe ser aceptado como un uttama-adhikārī, un devoto muy avanzado, y siempre se debe buscar su compañía.
En El Caitanya-caritāmṛta (Antya 4.192) se describe el proceso por el cual el devoto se apega a Kṛṣṇa:
dīkṣā-kāle bhakta kare ātma-samarpaṇa
sei-kāle kṛṣṇa tāre kare ātma-sama
“Al momento de la iniciación, cuando el devoto se entrega totalmente al servicio del Señor, Kṛṣṇa lo acepta como si estuviese en el mismo nivel que Él”.
Śrīla Jīva Gosvāmī explica en El Bhakti-sandarbha (868) lo que es dīkṣā, o sea la iniciación espiritual:
divyaṁ jñānaṁ yato dadyāt
kuryāt pāpasya saṅkṣayam
tasmād dīkṣeti sā proktā
deśikais tattva-kovidaiḥ
“Por el proceso de dīkṣā uno le pierde gradualmente interés al goce material, y gradualmente se interesa en la vida espiritual”.
Hemos visto muchos ejemplos prácticos de esto, especialmente en Europa y América. Muchos estudiantes de familias ricas y respetables que se acercan a nosotros, pierden rápidamente todo interés por el goce material y desarrollan un gran anhelo por emprender la vida espiritual. Aunque provienen de familias muy acaudaladas, muchos aceptan vivir en condiciones poco confortables. En realidad, para complacer a Kṛṣṇa están dispuestos a vivir en cualquier condición, con tal de poder vivir en el templo y asociarse con los vaiṣṇavas. Cuando uno se desinteresa así del goce material, queda listo para la iniciación del maestro espiritual. Para avanzar en la vida espiritual, El Śrīmad-Bhāgavatam (6.1.13) prescribe: tapasā brahmacaryeṇa śamera ca damena ca. Cuando una persona es seria en aceptar dīkṣā, debe estar dispuesta a practicar austeridades, celibato y control de la mente y cuerpo. Si uno está preparado así, y desea recibir la iluminación espiritual (divyaṁ jñānam), entonces está listo para ser iniciado.
Él termino divyaṁ jñānam es llamado técnicamente tad-vijñāna, o sea conocimiento acerca del Supremo. Tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet: uno debe ser iniciado cuando desarrolla interés en el tema trascendental de la Verdad Absoluta. Tal persona debe acercares al maestro espiritual para recibir el dīkṣā. El Śrīmad-Bhāgavatam (11.3.21) también prescribe: tasmād guruṁ prapadyeta jijñāsuḥ śreya uttamam: “Uno debe acercarse al maestro espiritual cuando está realmente interesado en la ciencia trascendental de la Verdad Absoluta”.
No se debe aceptar un maestro espiritual si no se siguen sus instrucciones. Tampoco se debe aceptar un maestro espiritual sólo como una moda de vida espiritual. Uno debe ser jijñāsu, muy inquisitivo por aprender del maestro espiritual genuino. Las preguntas que uno haga deben corresponder estrictamente a la ciencia trascendental (jijñāsuḥ śreya uttamam). La palabra uttamam se refiere a aquello que está por encima del conocimiento material. Tama significa “la oscuridad de este mundo material”, y ut significa “trascendental”. Por lo general, la gente está muy interesada en preguntar sobre temas mundanos, pero cuando uno ha perdido ese interés y sólo se interesa en los temas trascendentales, está completamente preparado para ser iniciado. Uno debe ser aceptado como madhyama-adhikārī cuando es realmente iniciado por el maestro espiritual genuino y se dedica seriamente al servicio del Señor.
El canto de los santos nombres de Kṛṣṇa es tan sublime que, si uno canta sin ofensas el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, evitando cuidadosamente las diez ofensas, de seguro se elevará gradualmente hasta el punto en que pueda comprender que no existe diferencia entre el santo nombre del Señor y el Señor Mismo. Los devotos neófitos deben respetar mucho aquel que ha desarrollado esa comprensión. Debe saberse con certeza que si uno canta con ofensas el santo nombre del Señor, no podrá ser un buen candidato para avanzar en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Se dice en El Śrī Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.69):
yāhāra komala śrddhā, se 'kaniṣṭha 'jana
krame krame teṅho bhakta ha-ibe 'uttama'
“Se llama neófito a alguien cuya fe es suave y flexible, pero él se elevará al plano del devoto de primera clase por seguir el proceso gradualmente”. La vida devocional de todos principia en la etapa neófita, pero si uno completa correctamente el canto del número prescrito de rondas de hari-nāma, es ascendido paso a paso hasta el plano más elevado: uttama-adhikārī. El movimiendo de conciencia de Kṛṣṇa prescribe que se cantan dieciséis rondas diariamente, pues la gente de los países occidentales no puede concentrarse por periodos largos al estar cantando con sus cuentas. Por eso se prescribe el número mínimo de rondas. Sin embargo, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura solía decir que alguien es considerado un caído (patita); a menos que cante un mínimo de sesenta y cuatro rondas de japa (cien mil nombres). Según sus cálculos, prácticamente todos somos unos caídos, pero debido a que estamos tratando de servir al Señor Supremo con suma seriedad y sin duplicidad, podemos contar con la misericordia del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien es célebre como patita-pāvana, el salvador de los caídos.
Cuando Śrīla Satyarāja Khan, un gran devoto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, le pregunto al Señor cómo reconocer a un vaiṣṇava, el Señor contestó:
prabhu kahe,-“yāṅra mukte śuni eka-bāra
kṛṣṇa-nāma, sei pūjya,-śerṣṭha sabākāra”
“Si alguien oye a una persona decir aunque sea una vez la palabra 'Kṛṣṇa', debe aceptar a esa persona como la mejor de entre todas las del grupo común”. (Cc. Madhya 15.106) El Señor Caitanya Mahāprabhu continuó:
“ataeva yāṅra mukte eka kṛṣṇa-nāma
sei ta ' vaiṣṇava, kariba tāṅhāra sammāna”
“Se debe aceptar como vaiṣṇava y ofrecerle respetos como tal, por lo menos mentalmente, a aquel que se interesa en cantar el santo nombre de Kṛṣṇa o aquel que por la práctica gusta de cantar los nombres de Kṛṣṇa”.
(Cc. Madhya 15.111) Uno de nuestros amigos es un famoso músico inglés ha quedado atraído al canto de los santos nombres de Kṛṣṇa, y aun en sus discos ha mencionado varias veces el santo nombre de Kṛṣṇa. En su casa ofrece respetos a los cuadros de Kṛṣṇa y también a los predicadores del movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. En todo aspecto tiene gran estima por el nombre de Kṛṣṇa y las actividades de Kṛṣṇa; por eso le ofrecemos respetos sin reservas, pues realmente estamos viendo que ese caballero ha avanzado gradualmente en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Siempre se debe respetar a una persona así. La conclusión es que los vaiṣṇavas siempre deben respetar a todo aquel que está tratando de avanzar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa al cantar regularmente el santo nombre. Por otra parte hemos visto personalmente que algunos de nuestros contemporáneo, que se supone son grandes predicadores, han caído gradualmente dentro del concepto material de la vida, debido a que han dejado de cantar el santo nombre del Señor.
Cuando instruía a Sanātana Gosvāmī, el Señor Caitanya Mahāprabhu dividió el servicio devocional en tres categorías.
śāstra-yukti nāhí jāne dṛḍha, śraddhāvān
'madhyama-adhikārī' sei mahā-bhāgyavān
“Se debe considerar como madhyama-adhikārī a la persona cuyo conocimiento conclusivo de los śāstras no es muy bueno, pero que ha desarrollado una fe firme en el proceso de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, y que también es indesviable al ejecutar su servicio devocional prescrito. Una persona así es muy afortunada”. (Cc.Madhya 22.67) El madhyama-adhikārī es un śraddhāvān, una persona decididamente fiel, y es en verdad un candidato para avanzar más en el servicio devocional. Por lo tanto, se dice en El Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.64):
śraddhāvān jana haya bhakti-adhikārī
'uttama', 'madhyama', 'kaniṣṭha'-śraddhā-anusārī
“Uno se capacita como devoto del plano elemental, del plano intermedio o del plano más elevado del servicio devocional según el desarrollo de su śraddhā [fe]”. Además, en El Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.62) se dice:
'śraddhā-śabde - viśvāsa kahe sudṛḍha niścaya
kṛṣṇe bhakti kaile sarva-karma kṛta haya
“Al prestarle servicio trascendental a Kṛṣṇa, uno cumple automáticamente todas las demás actividades subsidiarias'. Esta fe firme y llena de confianza, favorable para el desempeño del servicio devocional, es llamada śraddhā”. Śraddhā, fe en Kṛṣṇa, es el comienzo del desarrollo de conciencia de Kṛṣṇa. Fe significa tener una fe ardiente. Las palabras de El Bhagavad-gīṭa son instrucciones autoritativas para los hombres fieles, y todo lo que Kṛṣṇa dice en El Bhagavad- gītā debe aceptarse tal como es, sin interpretaciones. Fue así como Arjuna aceptó El Bhagavad-gītā. Después de oír El Bhagavad-gītā, Arjuna le dijo a Kṛṣṇa: sarvam etad ṛtaṁ manye yan ṁāṁ vadasi keśava. "¡Oh, Kṛṣṇa!, acepto completamente como verdad todo lo que me has dicho”. (Bg.10.14)
Ésta es la manera correcta de entender El Bhagavad-gītā, y esto es llamado śraddhā. No es que uno acepta una porción de El Bhagavad-gītā según sus propias interpretaciones caprichosas, y luego rechaza otra porción. Esto no es śraddhā. Śraddhā significa aceptar las instrucciones de El Bhagavad-gītā en su totalidad, especialmente la última instrucción: sara-dharmān parityajya mām ekaṁ śaranaṁ vraja. «Abandona todas las variedades de religión y sólo entrégate a Mí». (Bg. 18.66) Cuando alguien desarrolla total fe en esta instrucción, esa fe ardiente se vuelve el fundamento de avance en la vida espiritual.
Cuando uno se dedica de lleno a cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, comprende gradualmente su propia identidad espiritual. Kṛṣṇa no se revela a uno a menos que cante fielmente el mantra Hare Kṛṣṇa: sevonmukhe hi jihvādau svayam eva sphuraty adaḥ. (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.234) No podemos comprender a la Suprema Personalidad de Dios usando algún medio artificial. Debemos ocuparnos fielmente en servir al Señor. Dicho servicio principia con la lengua (sevonmukhe hi jihvādau), y eso significa que siempre debemos cantar los santos nombres del Señor y tomar kṛṣṇa-prasāda. No debemos cantar ni tomar nada más. Cuando se sigue fielmente este proceso, el Señor Supremo se revela al devoto.
Una persona pierde interés por todo excepto por servir a Kṛṣṇa, cuando comprende que es un servicio eterno de Kṛṣṇa. Siempre pensando en Kṛṣṇa, ingeniando medios para propagar el santo nombre de Kṛṣṇa, él comprender que su único deber consiste en difundir el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa en todo el mundo. Dicha persona debe relacionarse de inmediato con ella conforme a los seis procesos (dadāti, pratigṛhṅāti, etc.). En realidad, se debe aceptar como maestro espiritual al avanzado devoto vaiṣṇava uttama-adhikārī. Uno debe ofrecerle todo lo que posea, pues se ordena entregar todo lo que se tenga al maestro espiritual. En particular le corresponde al brahmacārī pedir limosna a otros y ofrecerla al maestro espiritual. Sin embargo, si uno no está autorrealizado no debe imitar el comportamiento del devoto avanzado, o sea mahā- bhāgavata, pues se degradará finalmente por tal imitación.
En este verso, Śrīla Rūpa Gosvāmī le aconseja al devoto ser lo suficiente inteligente como para distinguir entre el kaniṣṭha-adhikārī, el madhyama-adhikārī, y el uttama-adhikārī. El devoto también debe conocer su propia posición, y no debe tratar de imitar al devoto que está situado en un plano superior. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura ha insinuado que se puede reconocer al uttama-adhikārī vaiṣ
TEXTO SEIS
na prākṛtatvam iha bhakta-janasya paśyet
gaṅgāmbhasāṁ na khalu budbuda-phena-paṅkair
brahma-dravatvam apagacchati nīra-dharmaiḥ
El śuddha-bhakti, la actividad del alma misma - en otras palabras, la dedicación al amoroso servicio trascendental del Señor - se lleva a cabo en la condición liberada. En El Bhagavad-gītā (14.26) se afirma:
māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate
"Aquel que se ocupa totalmente en el servicio devocional, que no cae bajo ninguna circunstancia, de inmediato trasciende las modalidades de la naturaleza material y así llega al nivel del Brahman".
Avyabhicāriṇī bhakti significa devoción pura. La persona dedicada al servicio devocional debe estar libre de los motivos materiales. En este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa uno debe transformar su conciencia. Si la conciencia es dirigida hacia el goce material, es una conciencia material; y si es dirigida al servicio de Kṛṣṇa sin hacer consideraciones materiales (anyābhilāsitā-śūnyam). Jñāna-karmādy-anāvṛtam: se llama bhakti yoga puro al servicio devocional inmaculado, que es trascendental a las actividades del cuerpo y de la mente, tales como el jñana (especulación mental) y el karma (trabajo fruitivo). Bhakti-yoga es la actividad del alma misma, y uno ya está liberado al dedicarse realmente al servicio devocional puro y libre de contaminación, (sa guṇān samatīyaitān). El devoto de Kṛṣṇa no está sujeto a las condiciones materiales, aunque sus características corporales parezcan condicionadas materialmente. Por eso no debe verse al devoto puro desde un punto de vista materialista. A menos que uno sea realmente devoto, no puede ver a otro devoto perfectamente. Como se explicó en el verso anterior, hay tres tipos de devotos: el kaniṣṭha-adhikārī, el madhyama-adhikārī y el uttama-adhikārī. El kaniṣṭha adhikārī no puede distinguir entre un devoto y un no devoto. A él sólo le interesa adorar a la Deidad del templo. Sin embargo, el madhyama-adhikārī puede distinguir entre el devoto y el no devoto, y también entre el devoto y el Señor. Así pues, él trata a la Suprema Personalidad de Dios, al devoto, y al no devoto de diferentes maneras.
Nadie debe criticar los defectos corporales del devoto puro. Si tales defectos existen, deben ser pasados por alto. Lo que debe tomarse en cuenta es la misión principal del maestro espiritual, que es el servicio devocional, el servicio puro al Señor Supremo. El Bhagavad-gītā (9. 30) declara eso:
api cet sudurācāro
bhajate mān ananya-bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ
Aunque a veces parezca que el devoto se dedica a actividades abominables, debe ser considerado un sādhu, una persona santa, debido a que su identidad real es estar dedicado al servicio amoroso del Señor. En otras palabras, no debe ser considerado un ser humano ordinario.
Aunque el devoto puro no haya nacido en una familia brāhmaṅa o gosvāmī, no debe ser despreciado si se dedica al servicio del Señor. En realidad, no es posible que exista una familia de gosvāmī basándose en consideraciones materiales, casta ni herencia. El título de gosvāmī es en realidad monopolio de los devotos puros; por eso hablamos de los seis Gosvāmīs, encabezados por Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī. Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī prácticamente se habían vuelto mahometanos, y por eso habían cambiado sus nombres por los de Dabira Khāsa y Sākara Mallika; pero Śrī Caitanya Mahāprabhu Mismo los hizo gosvāmīs. En consecuencia, el título de gosvāmī no es hereditario. La palabra gosvāmī indica a alguien que puede controlar sus sentidos, alguien que es amo de los sentidos. El devoto no es controlado por lo sentidos, sino que controla los sentidos. En consecuencia debe ser llamado svāmī o gosvāmī, aunque no haya nacido en una familia gosvāmī.
Según esta fórmula, los gosvāmī descendientes de Śrī Nityānanda Prabhu y de Śrī Advaita Prabhu por supuesto son devotos, pero no se deben hacer discriminaciones en contra de los devotos procedentes de otras familias; en realidad, se debe tratar por igual a los devotos que procedan de una familia de ācāryas anteriores o de una familia ordinaria. No se debe pensar: "¡Oh!, éste es un gosvāmī americano", y hacer discriminaciones en contra de él. Uno tampoco deberá pensar: "Éste es un nityānanda-vaṁśa-gosvāmī". Hay una corriente oculta de protestas porque otorgamos el título de gosvāmī a los vaiṣṇavas americanos del movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. A veces la gente les dice abiertamente a los devotos americanos que no es genuino su sannyāsa, o sea su título de gosvāmī. Sin embargo, de acuerdo con las declaraciones que hace Śrīla Rūpa Gosvāmī en este verso, no son diferentes el gosvāmī americano y el gosvāmī de una familia de ācāryas.
Por otra parte, el devoto que ha recibido el título de gosvāmī pero que no ha nacido de un padre brāhmaṅa, o de un gosvāmī de la familia de Nityānanda o Advaita Prabhu, no debe envanecerse pensando que se ha vuelto un gosvāmī. Él siempre debe recordar que tan pronto como se envanezca materialmente, caerá de inmediato. Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa es una ciencia trascendental, y no hay lugar para la envidia. Este movimiento es para los paramahaṁsas que se han liberado completamente de toda envidia (paramaṁ nirmatsarāṇām). Uno no debe ser envidioso, ya sea que haya nacido en una familia de gosvāmī, o que haya recibido el título de gosvāmī. Tan pronto como alguien se vuelva envidioso, cae del plano de paramahaṁsa.
Si reparamos en los defectos corporales del vaiṣṇava, debemos entender que estamos cometiendo una ofensa a los pies de loto del vaiṣṇava. Una ofensa a los pies de loto del vaiṣṇava es algo muy serio. En realidad Śrī Caitanya Mahāprabhu ha descrito esta ofensa como hātī-mātā, la ofensa del elefante loco. El elefante loco puede ocasionar un desastre, especialmente cuando entra a un jardín bellamente arreglado. Por lo tanto, uno debe tener mucho cuidado de no cometer ninguna ofensa en contra del vaiṣṇava. Todo devoto debe estar dispuesto a recibir instrucciones de un vaiṣṇava superior, y el vaiṣṇava superior debe estar dispuesto a ayudar en todo sentido al vaiṣṇava inferior. Uno es superior o inferior según el desarrollo espiritual logrado en conciencia de Kṛṣṇa. Se prohibe observar las actividades del vaiṣṇava puro desde un punto de vista material. Uno debe por eso evitar observar externamente al devoto puro, y en cambio tratar de ver los aspectos internos, y comprender cómo está dedicado al servicio amoroso trascendental del Señor. Uno puede así evitar ver al devoto puro desde un punto de vista material, y así volverse gradualmente un devoto purificado.
Aquellos que piensan que el proceso de conciencia de Kṛṣṇa está limitado a determinado sector de la población, a cierta sección de devotos, o a determinada comarca, están generalmente propensos a ver las características externas del devoto. Dichos neófito, siendo incapaces de apreciar el excelso servicio prestado por el devoto avanzado, tratan de rebajar al mahā-bhāgavata a su mismo plano. Nosotros experimentamos tal dificultad al propagar este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa en todo el mundo. Por desgracia estamos rodeados de hermanos espirituales neófitos que no aprecian las actividades extraordinarias de difundir el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa en todo el mundo. Ellos sencillamente tratan de rebajarnos a su nivel, y tratan de criticarnos en todo aspecto. Lamentamos mucho sus tontas actividades y su poca reserva de conocimiento. No se debe tratar como a un ser humano ordinario a la persona facultada que se dedica efectivamente al servicio confidencial del Señor, pues se afirma que, a menos que uno esté facultado por Kṛṣṇa, no podrá difundir el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa en todo el mundo.
Cuando uno critica así al devoto puro, comete una ofensa (vaiṣṇava-aparādha) que es una gran obstrucción y es muy peligrosa para aquellos que desean hacer avance en la senda de conciencia de Kṛṣṇa. Cuando una persona ofende los pies de loto del vaiṣṇava, no puede lograr ningún beneficio espiritual. Por consiguiente, todo el mundo debe cuidarse mucho de envidiar al vaiṣṇava facultado, o sea un śuddha-vaiṣṇava. También en una ofensa considerar al vaiṣṇava facultado, como objeto de una medida disciplinaria. Es ofensivo tratar de aconsejarlo o de corregirlo. Se puede distinguir al vaiṣṇava neófito del vaiṣṇava avanzado por sus actividades. El vaiṣṇava avanzado siempre está situado como maestro espiritual, y el neófito siempre es considerado su discípulo. El maestro espiritual no debe ser sometido a los consejos del discípulo, ni tampoco debe estar obligado a recibir instrucciones de los que no son sus discípulos. Ésta es la esencia del consejo que da Śrīla Rūpa Gosvāmī en el sexto.
TEXTO SIETE
pittopatapta-rasanasya na rocikā nu
kintv ādarād anudinaṁ khalu saiva juṣṭā
svādvī kramād bhavati tad-gada-mūla-hantrī
El santo nombre del Señor Kṛṣṇa, Su naturaleza, pasatiempos, etc., pertenece todos a la naturaleza de la verdad, la belleza y la bienaventuranza absolutas. Naturalmente que son muy dulces, igual que el azúcar cande que gusta a todos. Sin embargo, la ignorancia es comparada con la enfermedad llamada ictericia, que es causada por las secreciones biliares. Estando atacada por la ictericia, la lengua de una persona enferma no puede saborear gustosamente el azúcar cande. Más bien, la persona con ictericia considera muy amargas las cosas dulces. En forma similar, avidyā (la ignorancia) pervierte la habilidad para saborear el nombre, la naturaleza, la forma y los pasatiempos de Kṛṣṇa, que son trascendentalmente sabrosos. Si a pesar de esta enfermedad uno adopta con mucho cuidado y atención el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, cantando el santo nombre y escuchando los pasatiempos trascendentales de Kṛṣṇa, su ignorancia quedará destruida y su lengua podrá saborear la dulzura de la naturaleza trascendental de Kṛṣṇa y de las cosas que lo rodean. Tal recuperación de la salud espiritual sólo es posible si se cultiva conciencia de Kṛṣṇa regularmente.
El hombre del mundo material es considerado enfermo cuando se interesa más en la vida materialista que en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. La condición normal es permanecer como un sirviente eterno del Señor (jīvera 'svarūpa' haya-kṛṣṇera 'nitya-dāsa'). Esta salud se pierde cuando la entidad viviente olvida a Kṛṣṇa al quedar atraída por los aspectos externos de la energía māyā de Kṛṣṇa. Este mundo de māyā es llamado durāśraya, lo que significa “un refugio falso o malo". Aquel que deposita su fe en durāśraya, vive teniendo esperanzas en lo imposible. En el mundo material todos tratan de ser felices, y aunque todos sus intentos materiales siempre quedan frustrados, ellos no pueden comprender sus equivocaciones debido a su propia ignorancia.
La gente trata de rectificar un error cometiendo otro. Así es la lucha por la existencia en el mundo material. Si alguien así es aconsejado que emprenda el sendero de conciencia de Kṛṣṇa y sea feliz, no aceptará tales instrucciones.
Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa está siendo propagado en todo el mundo con la única finalidad de remediar esta crasa ignorancia. La gente en general es descarriada por los líderes ciegos. Los líderes de la sociedad humana - los políticos, filósofos y científicos - son ciegos porque no son conscientes de Kṛṣṇa. De acuerdo con El Bhagavad-gītā son en realidad unos pícaros pecadores y son los más bajos de la humanidad, porque carecen de todo verdadero conocimiento debido a su vida atea.
na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
praradyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ
"No se entregan a Mí aquellos malvados que son excesivamente necios, los más bajos de la humanidad, cuyo conocimiento ha sido robado por la ilusión, y que participan de la naturaleza atea de los demonios". (Bg.7.15)
Tal gente nunca se entrega a Kṛṣṇa, y se opone a los esfuerzos de quienes desean refugiarse en Kṛṣṇa. Cuando semejantes ateos se vuelven líderes de la sociedad, toda la atmósfera se sobrecarga de ignorancia. En una condición así la gente no se entusiasma mucho por recibir este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, al igual que la persona enferma de ictericia que no saborea el gusto del azúcar cande. Sin embargo, debe saberse que el azúcar cande es la única medicina específica para la ictericia. En forma similar, el único remedio para poner en orden al mundo, en medio de la confusa condición actual de la humanidad, es el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, el canto del santo nombre del Señor: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare /Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Aunque la persona enferma no apetezca adoptar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, Śrīla Rūpa Gosvāmī de todos modos aconseja emprenderlo con sumo cuidado y atención para poder sanar de la enfermedad material. El tratamiento empieza con el canto del mahā mantra Hare Kṛṣṇa, pues por cantar este santo nombre del Señor, la persona condicionada materialmente se liberará de todos los conceptos erróneos (ceto-darpaṇa-mārjanam). Avidyā, un entendimiento equivocado sobre la propia identidad espiritual de uno, sirve de fundamento para el ahaṅkāra, o sea el ego falso que existe en el corazón.
La verdadera enfermedad está en el corazón. Sin embargo si la mente se limpia, si la conciencia se limpia, la persona no podrá ser afectada por la enfermedad material. Uno debe adoptar el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa para limpiar la mente y el corazón de todos los entendimientos equivocados que se tengan. Esto es sencillo y beneficioso. Por cantar el santo nombre del Señor, uno se libera inmediatamente del fuego ardiente de la existencia material.
El santo nombre del Señor se canta en tres etapas: la etapa ofensiva, la etapa de aminorar las ofensas, y la etapa pura. Cuando el neófito emprende el canto del mantra Hare Kṛṣṇa, generalmente comete muchas ofensas. Hay diez ofensas básicas, y el devoto que las evita puede entrever la siguiente etapa, que está situada entre el canto ofensivo y el canto puro. Cuando alguien alcanza la etapa de pureza se libera inmediatamente, Esto es llamado bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇam. Uno puede saborear el gusto de la vida trascendental tan pronto como se libera del fuego ardiente de la existencia material.
La conclusión es que uno debe emprender el canto del mantra Hare Kṛṣṇa para liberarse de la enfermedad material. El movimiento de conciencia de Kṛṣṇa está hecho especialmente para crear una atmósfera que permita a la gente emprender el canto del mantra Hare Kṛṣṇa. Uno debe principiar con fe, y cuando esa fe incrementa con el canto, la persona puede volverse miembro de la Sociedad. Estamos enviando grupos de saṅkīrtana por todo el mundo, y ellos están experimentando que el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa atrae miles de personas a nuestro programa, incluso en las partes más remotas del mundo, donde no se conoce a Kṛṣṇa. En algunas parte la gente comienza a imitar a los devotos, y se rapa la cabeza y canta el mahā mantra Hare Kṛṣṇa apenas unos cuantos días después de oír el mantra. Puede que esto sea una imitación, pero es bueno imitar lo bueno. Algunos imitadores se interesan gradualmente en ser iniciados por el maestro espiritual, y se ofrecen para recibir la iniciación.
Si uno es sincero es iniciado, y esta etapa es llamada bhajana-kriyā. Luego uno se ocupa efectivamente en servir al Señor, cantando regularmente el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa dieciséis rondas al día, y se abstiene de la vida sexual ilícita, de las drogas y el alcohol, de comer carne, y de los juegos de azar. Gracias al bhajana-kriyā uno logra liberarse de la contaminación de la vida materialista. Él ya no va a restaurantes u hoteles para probar los así llamados platos sabrosos preparados con carne y cebollas, ni se interesa por fumar o por beber té o café. Él no únicamente se abstiene de la vida sexual ilícita, sino que evita la vida sexual por completo. Él tampoco se interesa en perder su tiempo especulando, o con juegos de azar. Se debe entender entonces que uno se está limpiando de las cosas indeseables (anartha-nivṛtti). La palabra anartha se refiere a las cosas indeseables. Los anarthas desaparecen cuando uno se apega al movimiento de conciencia de Kṛṣṇa.
Cuando una persona se libera de lo indeseable, se sitúa en la ejecución de sus actividades relacionadas con Kṛṣṇa. En realidad, ella se apega a dichas actividades y experimenta éxtasis al realizar su servicio devocional. Esto recibe el nombre de bhāva, el despertar preliminar del amor latente por Dios. El alma condicionada se libera así de la existencia material y pierde interés por el concepto corporal de la vida, incluyendo la opulencia material, el conocimiento material, y los atractivos materiales de todo tipo. En ese momento uno puede comprender quién es la Suprema Personalidad de Dios y qué es Su māyā.
Aunque māyā esté presente, no puede perturbar al devoto que ha alcanzado la etapa de bhāva. Esto ocurre porque el devoto puede ver la verdadera posición de māyā. Māyā significa el olvido de Kṛṣṇa, y el olvido de Kṛṣṇa y la conciencia de Kṛṣṇa están ubicados lado a lado, tal como la luz y la sombra. Si uno permanecer en la sombra, no puede disfrutar las facilidades de la luz y si permanece en la luz, no puede ser perturbado por la oscuridad de la sombra. Al emprender el sendero de conciencia de Kṛṣṇa uno se libra gradualmente y permanece en la luz. En realidad, él ni siquiera toca la oscuridad. En El Caitanya-cartāmṛta (Madhya 22. 31) se confirma esto
kṛṣṇa-sūrya-sama; māyā haya andhakāra
yāhāṅ kṛṣṇa, tāhaṅ nāhi māyāra adhikāra
"Kṛṣṇa es comparado con la luz del Sol, y māyā es comparada con la oscuridad. Dondequiera que hay luz del Sol no puede haber oscuridad. Tan pronto como uno emprenda el sendero de conciencia de Kṛṣṇa, se desvanecerá inmediatamente la oscuridad de la ilusión, la influencia de la energía externa ".
TEXTO OCHO
smṛtyoḥ krameṇa rasanā-manasī niyojya
tiṣṭhan vraje tad-anurāgi-janānugāmī
kālaṁ nayed akhilam ity upadeśa-sāram
Ya que la mente puede ser el amigo o el enemigo de uno, debe ser entrenada para que se vuelva un amigo. El movimiento de conciencia de Kṛṣṇa está hecho especialmente para entrenar a la mente de manera que siempre se ocupe en actividades relacionadas con Kṛṣṇa. La mente encierra cientos y miles de impresiones, no únicamente de esta vida sino imágenes contradictorias. El funcionamiento de la mente puede así volverse un peligro para el alma condicionada. Los estudiantes de psicología están conscientes de los diversos cambios psicológicos de la mente. En El Bhagavad-gītā (8.6) se dice:
yaṁ yaṁ vāpi smaran bhāvaṁ
tyajaty ante kalevaram
taṁ tam evaiti kaunteya
sadā tad-bhāva-bhāvitaḥ
"Uno alcanzará sin duda alguna el estado de existencia que recuerde cuando abandone su cuerpo".
Al momento de la muerte, la mente y la inteligencia de la entidad viviente crean la forma sutil de un determinado tipo de cuerpo para la siguiente vida. Si la mente piensa repentinamente en algo poco conveniente uno tendrá que aceptar en la siguiente vida el nacimiento correspondiente. En cambio, si uno puede pensar en Kṛṣṇa al momento de la muerte, será trasladado al mundo espiritual, Goloka Vṛndāvana. Este proceso de la transmigración es muy sutil; por lo tanto Śrīla Rūpa Gosvāmī les recomienda a los devotos entrenar su mente para sólo puedan recordar a Kṛṣṇa En forma similar, la lengua debe ser entrenada para que hable únicamente sobre Kṛṣṇa y sólo pruebe kṛṣṇa-prasāda. Śrīla Rūpa Gosvāmī recomienda además, tiṣṭhan vraje: uno debe vivir en Vṛndāvana o en cualquier parte de Vrajabhūmi. A Vrajabhūmi, o sea la tierra de Vṛndāvana, le corresponde una superficie de ochenta y cuatro krośas. Un krośas equivale a 5,2 kilómetros cuadrados. Cuando uno establece su residencia en Vṛndāvana, debe refugiarse en algún devoto avanzado de ahí. De esta manera uno siempre debe pensar en Kṛṣṇa y en Sus pasatiempos. Śrīla Rūpa Gosvāmī ilustra más esto en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu (l.2.294):
kṛṣṇaṁ smaran janaṁ cāsya
preṣṭhaṁ nija-samīhitam
tat-tat-kathā-rataś cāsau
kuryād vāsaṁ vraje sadā
"El devoto siempre debe residir en el reino trascendental de Vraja, y siempre ocuparse en kṛṣṇaṁ smaran janaṁ cāsya preṣṭham, o sea recordar a Śrī Kṛṣṇa y a Sus amados asociados. Por seguir los pasos de dichos asociados y quedar bajo su guía eterna, se puede desarrollar un deseo intenso por servir a la Suprema Personalidad de Dios".
Además Śrīla Rūpa Gosvāmī afirma en El Bhakti-rasāmrṭa-sindhu (l.2.295):
sevā sādhaka-rūpeṇa
siddha-rūpeṇa cātra hi
tad-bhāva-lipsunā kāryā
vraja-lokānusārataḥ
"Uno debe servir al Señor Supremo, Śrī Kṛṣṇa, en el reino trascendental de Vraja [Vraja-dhāma] con un sentimiento similar al de Sus asociados, y debe ponerse bajo la guía directa de algún asociado particular de Kṛṣṇa, y seguir sus pasos. Este método es aplicable tanto en la etapa de sādhana [las prácticas espirituales que se ejecutan mientras se está en la etapa de cautiverio] como en la etapa de sādhya [compresión perfecta de Dios], cuando uno es ya un sidha-puruṣa, o sea un alma espiritualmente perfecta".
Śrīla Bhaktisiddhanta Sarasvatī Ṭhakura ha comentado este verso de la siguiente manera: “Alguien que todavía no ha desarrollado interés en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, debe abandonar todos sus motivos materiales y entrenar su mente siguiendo los principios regulativos progresivos, o sea cantar y recordar a Kṛṣṇa y Su nombre, forma, naturaleza, pasatiempos, etc. De este modo, después de desarrollar gusto por tales cosas, uno debe tratar de vivir en Vṛndāvana y pasar un tiempo recordando constantemente el nombre, la fama, los pasatiempos y las cualidades de Kṛṣṇa, bajo la dirección y la protección de algún devoto experto. Ésta es la esencia de toda instrucción relativa al cultivo del servicio devocional.
"En la etapa neófita uno debe dedicarse siempre a oír el kṛṣṇa-kathā. Esto es llamado śravaṇa-daśā, la etapa de oír. Por constantemente el santo nombre trascendental de Kṛṣṇa y escuchar acerca de Su forma, cualidades y pasatiempos trascendentales, uno puede alcanzar la etapa de aceptación llamada varaṇa-daśā. Cuando uno llega a esa etapa, se apega a escuchar el kṛṣṇa-kathā. Cuando uno puede cantar en éxtasis, alcanza la etapa de smaraṇāvasthā, la etapa de recordar. Recuerdo, absorción, meditación, remembranza constante, y trance son los cinco elementos del kṛṣṇa-smaraṇa progresivo. Puede que al principio el recuerdo de Kṛṣṇa se interrumpa a intervalos, pero más tarde el recuerdo prosigue ininterrumpidamente. Cuando el recuerdo es ininterrumpido, se concreta y es llamado meditación. Cuando la meditación se expande y se hace constante, se llama anusmṛti. Por el anusmṛti ininterrumpido e incesante uno entra en la etapa de samādhi, o sea el trance espiritual. Cuando el smaraṇa-daśā o samādhi se ha desarrollado totalmente, el alma comprende su posición constitucional original. En ese momento puede entender perfecta y claramente su relación eterna con Kṛṣṇa. Esto es llamado sampatti-daśā, la perfección de la vida.
"El Caitanya-caritāmṛta recomienda a los neófitos abandonar todo tipo de deseos motivados y sólo dedicarse al servicio devocional regulativo del Señor conforme a las instrucciones de las Escrituras. Con eso el neófito puede desarrollar gradualmente apego por el nombre, la fama, la forma, las cualidades, etc., de Kṛṣṇa. Cuando uno ha desarrollado tal apego, puede servir a los pies de loto de Kṛṣṇa espontáneamente, incluso sin seguir los principios regulativos. Esta etapa es llamada rāga-bhakti, o sea servicio devocional en el estado de amor espontáneo. En esa etapa el devoto puede seguir los pasos de alguno de los asociados eternos de Kṛṣṇa de Vṛndāvana. Esto es llamado rāgānuga-bhakti. Rāgānuga-bhakti, o sea el servicio devocional espontáneo, puede desempeñarse en el śānta-rasa cuando uno aspira ser como las vacas de Kṛṣṇa, o como la vara o la flauta en la mano de Kṛṣṇa, o como las flores que están alrededor del cuello de Kṛṣṇa. En el dāsya-rasa uno sigue los pasos de sirvientes como Citraka, Patraka o Raktaka. En el amistoso sakhya-rasa uno puede volverse un amigo como Baladeva, Śrīdāmā o Sudāmā. En el vātsalya-rasa, caracterizado por el afecto paternal o maternal, uno puede volverse como Nanda Mahārāja y Yaśodā: y en el mādhurya-rasa, caracterizado por Rādhārāṇī o amigas Suyas tales como Lalitā y Sus doncellas sirvientes (mañjarīs) como Rūpa y Rati. Ésta es la esencia de toda instrucción en el tema del servicio devocional".
TEXTO NUEVE
vṛndāraṇyam udāra-pāṇi-ramaṇāt tatrāpi gavardhanaḥ
rādhā-kuṇḍam ihāpi gokula-pateḥ premāmṛtāplāvanāt
kuryād asya virājato giri-taṭe sevāṁ vivekī na kāḥ
El mundo espiritual abarca las tres cuartas partes de la creación total de la Suprema Personalidad de Dios, y es la región más excelsa. El mundo espiritual es naturalmente superior al mundo material; sin embargo, Mathurā y las áreas contiguas, aunque aparecen en el mundo material, son consideradas superiores al mundo espiritual pues la Misma Suprema Personalidad de Dios apareció en Mathurā. Los bosques interiores de Vṛdāvana son considerados superiores a Mathurā debido a la presencia de los doce bosques (dvādaśa-vana) tales como Tālavana, Madhuvana Bahulāvana, los cuales son famosos por los diversos pasatiempos del Señor. Así, el bosque interior de Vṛndāvana es considerado superior a Mathurā, pero superior a estos bosques es la divina colina de Govardhana, debido a que Kṛṣṇa la levantó con Su bella mano semejante al loto, como si fuese un paraguas, para proteger a Sus asociados los residentes de Vraja, de las lluvias torrenciales enviadas por el enojado Indra, el Rey de los semidioses. También en la colina de Govardhana Kṛṣṇa cuida de las vacas junto con Sus amigos pastorcillos de vacas, y allí también tuvo Sus encuentros con Su muy amada Śrī Rādhā, y tuvo Sus pasatiempos amorosos con Ella. Rādhā-kuṇḍa, al pie de Govardhana, es superior a todos porque allí rebosa el amor por Kṛṣṇa. Los devotos avanzados prefieren residir en Rādhā-kuṇḍa pues este lugar es el sitio de muchos recuerdos de los amoríos eternos de Kṛṣṇa y Rādhārāṇī (rati-vilāsa).
En El Caitanya-caritāmṛta (Madhya-līlā) se afirma que cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu visitó por primera vez el área de Vṛajabhūmi, no podía encontrar al principio la ubicación del Rādhā-kuṇḍa. Esto significa que Śrī Caitanya Mahāprabhu de hecho estaba buscando la ubicación exacta del Rādhā-kuṇḍa. Finalmente encontró el santo sitio y allí había un pequeño estanque. Él se bañó en ese pequeño estanque y les dijo a Sus devotos que ése era el verdadero Rādhā-kuṇḍa. Más tarde, los devotos del Señor Caitanya excavaron el estanque, encabezados primero por los seis Gosvāmī, como Rūpa y Raghunātha dāsa. Ahora hay allí un gran lago llamado Rādhā-kuṇḍa. Śrīla Rūpa Gosvāmī ha hecho mucho hincapié en el Rādhā-kuṇḍa debido al deseo de Śrī Caitanya Mahāprabhu por encontrarlo. ¿Quién, entonces, abandonaría el Rādhā-kuṇḍa y trataría de residir en algún otro lugar? Ninguna persona con inteligencia trascendental lo haría. Sin embargo, otros sampradāyas vaiṣṇavas no pueden darse cuenta de la importancia del Rādhā-kuṇḍa, y las personas desinteresadas del servicio devocional del Señor Caitanya Mahāprabhu tampoco pueden comprender la importancia espiritual y la naturaleza divina del Rādhā-kuṇḍa. Por eso el Rādhā-kuṇḍa es adorado principalmente por los gaudiya vaiṣṇavas, los seguidores del Señor Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu.
TEXTO DIEZ
tebhyo jñāna-vimukta-bhakti-paramāḥ premaika-niṣṭhās tataḥ
tabhyas tāḥ paśu-pāla-paṅkaja-dṛśas tābhyo 'pi sā rādhikā
preṣṭhā tadvad iyaṁ tadīya-sarasī tāṁ nāśrayet kaḥ kṛtī
En la actualidad casi todo el mundo está ocupado en algún tipo de actividades fruitiva. Se llama karmīs, o sea trabajadores fruitivos, a aquellos que desean ganar beneficios materiales mediante su trabajo. Todas las entidades vivientes de este mundo material han quedado bajo el hechizo de māyā. El Viṣṇu Purāṅa (6.7.61) describe esto:
viṣṇu-śaktiḥ parā proktā
kṣetrajñākhyā tathā parā
avidyā-karma-saṁjñānyā
tṛtīyā śaktir iṣyate
Los sabios han dividido las energías de la Suprema Personalidad de Dios en tres categorías, llamadas la energía espiritual, la energía marginal, y la energía material. La energía material es considerada la energía de tercera clase (tṛtīyā śaktiḥ), Los seres vivientes que están dentro de la jurisdicción de la energía material a veces actúan como perros y cerdos trabajando muy arduamente simplemente para complacer sus sentidos. Sin embargo, ya sea en esta vida o en la siguiente vida, después de haber ejecutado actividades piadosas, algunos karmīs quedan fuertemente atraídos a realizar diversos sacrificios que se mencionan en los Vedas. Así, ellos son elevados a los planetas celestiales en base a sus méritos piadosos. Efectivamente, aquellos que realizan sacrificios que están estrictamente en conformidad con los mandatos védicos, son elevados a la Luna y a los planetas que están por encima de la Luna. Tal como se menciona en El Bhagavad-gītā (9.21), kṣṣṇe puṇye martya-lokaṁ viśanti: después de agotar los resultados de sus supuestas actividades piadosas, ellos regresan de nuevo a la Tierra, la cual es llamada martya-loka, el lugar de la muerte. Aunque dichas personas quizá sean elevadas a los planetas celestiales a causa de sus actividades piadosas, y disfruten allí de la vida durante muchos miles de años, de todos modos deben regresar a este planeta cuando se hayan agotado los resultados de sus actividades piadosas.
Éstas es la situación de todos los karmīs, incluyendo a los que actúan en forma piadosa o impía. Observando que en este planeta hay muchos hombres de negocios, políticos y otros, que únicamente se interesan en la felicidad material. Ellos tratan de ganar dinero usando cualquier medio, sin tomar en cuenta que dicho medio sea piadoso o impío. Tales personas son llamadas karmīs, o sea muy materialistas. Entre los karmīs hay algunos vikarmīs, o sea gente que actúa sin la guía del conocimiento védico. Aquellos que actúan en base al conocimiento védico realizan sacrificios para satisfacer al Señor Viṣṇu y recibir Sus bendiciones. Ellos son elevados así a los sistemas planetarios superiores. Dichos karmīs son superiores a los vikarmīs, ya que son fieles a los mandatos de los Vedas e indudablemente le son queridos a Kṛṣṇa. En El Bhagavad-gītā (4. 11) Kṛṣṇa dice: ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham. “Yo recompenso a alguien según la manera en que se entregue a Mí”. Kṛṣṇa en tan bondadoso que satisfizo los deseos de los karmīs y de los jñānīs, y qué decir de los bhaktas. Aunque los karmīs son a veces elevados a los sistemas planetarios superiores, deberán tomar nuevos cuerpos materiales después de la muerte mientras continúen apegados a las actividades fruitivas. Si uno actúa piadosamente, puede recibir un cuerpo nuevo entre los semidioses de los sistemas planetarios superiores, o alcanzar otra posición en la que pueda disfrutar un nivel superior de felicidad material. Por otro lado, quienes se ocupan en actividades impías se degradan y nacen como animales, árboles o plantas. Las personas eruditas y santas no aprecian por eso a los trabajadores fruitivos (vikarmīs) que hacen caso omiso de las instrucciones védicas. Como se afirma en El Śrīmad-Bhāgavatam (5.5.4):
nūnaṁ pramattaḥ kurute vikarma
yad indriya-prītaya āpṛṇoti
na sādhu manye yata ātmano 'yam
asann api kleśada āsa dehaḥ
“Los materialistas que trabajan arduamente como perros y cerdos, sólo para complacer sus sentidos, en realidad son unos locos. Ellos simplemente realizan todo tipo de actividades abominables para satisfacer sus sentidos. Las actividades materialistas no son en absoluto dignas de un hombre inteligente, pues como resultado de dichas actividades uno recibe un cuerpo material, el cual está lleno de sufrimiento”. El propósito de la vida humana es liberarse de las tres clases de condiciones desoladoras, las cuales son concomitantes a la existencia material. Desgraciadamente los trabajadores fruitivos están locos por ganar dinero y adquirir comodidades materiales temporales y están dispuestos a usar cualquier medio, por lo tanto se arriesgan a ser degradados a especies inferiores de vida. Los materialistas hacen tontamente muchos planes para ser felices en este mundo material. Ellos no se paran a reflexionar que vivirán sólo un determinado número de años, la mayoría de los cuales pasarán adquiriendo dinero para complacer sus sentidos. Finalmente dichas actividades terminarán con la muerte. Los materialistas no reflexionan que después de abandonar su cuerpo, pueden encarnar como animales inferiores, plantas o árboles. Así todas sus actividades simplemente arruinan el propósito de la vida. No únicamente nacen ignorantes, sino que también actúan en la plataforma de ignorancia, pensando que están obteniendo beneficios materiales en la forma de rascacielos, grandes automóviles, posiciones honorables, etc. Los materialistas no saben que en la siguiente vida serán degradados, y que todas sus actividades sólo sirven como parābhava, su derrota. Éste es el veredicto de El Śrīmad-Bhāgavatam (5.5.5): parābhava tāvad abodha- jātaḥ.
Por lo tanto, uno debe anhelar comprender la ciencia del alma (ātma-tattva). Uno permanece en el plano de la ignorancia a menos que ascienda al plano de ātma-tattva, en el cual se comprende que uno es alma y no el cuerpo. De entre miles y millones de ignorantes que sólo pierden el tiempo complaciendo sus sentidos. Puede que uno ascienda al plano del conocimiento y comprenda los valores más elevados de la vida. Tal persona recibe el nombre de jñānī. El jñānī sabe que las actividades fruitivas lo atarán a la existencia material y le harán transmigrar de un tipo de cuerpo a otro. El Śrīmad-Bhāgavatam indica con el término śarīra-bandha (atado a la existencia corporal) que, mientras se mantenga algún concepto de disfrute de los sentidos, la mente permanecerá absorta en karma, las actividades fruitivas, y esto obligará que uno transmigre de un cuerpo a otro.
Así, se considera que el jñānī es superior al karmī, pues por lo menos se abstiene de las ciegas actividades del goce de los sentidos. Éste es el veredicto de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, aunque el jñānī esté libre de la ignorancia (avidyā), a menos que ascienda a la plataforma del servicio devocional. Aunque se acepte a alguien como jñānī, o sea alguien avanzado en cuanto al conocimiento, se considera que su conocimiento en impuro porque no tiene información sobre el servicio devocional, y por ello olvida la adoración directa de los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios.
Cuando el jñānī adopta el proceso de servicio devocional, se vuelve rápidamente superior al jñānī ordinario. Dicha persona avanzada es descrita como jñāna-vimukta-bhakti-parama. En El Bhagavad-gītā (7.19) se menciona la forma en que el jñānī abraza el proceso de servicio devocional; allí Kṛṣṇa dice:
bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyante
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ
“Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que realmente tiene conocimiento se entrega a Mí, conociéndome como la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Es muy raro encontrar a semejante gran alma”. En realidad, una persona es sabia cuando se entrega a los pies de loto de Kṛṣṇa, pero es muy raro encontrar a tal mahātmā, gran alma.
Después de que la persona adopta la causa del servicio devocional siguiendo los principios regulativos, puede pasar al plano de amor espontáneo por Dios, si sigue los pasos de grandes devotos tales como Nārada, Sanaka y Sanātana. Entonces la Suprema Personalidad de Dios lo reconoce como superior. Los devotos que han desarrollado amor por Dios ciertamente están en una posición excelsa.
De todo estos devotos, se reconoce a las gopīs como superiores debido a que no saben nadaexcepto satisfacer a Kṛṣṇa.Las gopīs no esperan que Kṛṣṇa les dé nada a cambio. En verdad Kṛṣṇa a veces las hace sufrir en sumo grado separándose de ellas. Sin embargo, ellas no pueden olvidar a Kṛṣṇa. Cuando Kṛṣṇa dejó Vṛndāvana para ir a Mathurā, las gopīs quedaron sumamente abatidas y simplemente pasaron el resto de su vida llorando en separación de Kṛṣṇa. Eso significa que en un sentido nunca se separaron realmente de Kṛṣṇa. No hay diferencia alguna entre pensar en Kṛṣṇa y asociarse con Él. Más bien, vipralambha-sevā, pensar en Kṛṣṇa en separación, tal como lo hizo Śrī Caitanya Mahāprabhu, es mucho mejor que servir a Kṛṣṇa directamente. Es por eso que, de entre todos los devotos que han desarrollado amor devocional puro por Kṛṣṇa, las gopīs son de lo más excelso, y de entre todas estas gopīs excelsas, Śrīmatī Rādhārāṇī es la más elevada. Nadie puede superar el servicio devocional de Śrīmatī Rādhārāṇī. En realidad ni siquiera Kṛṣṇa puede comprender la actitud de Śrīmatī Rādhārāṇī; por eso tomó la posición de Ella y apareció como Śrī Caitanya Mahāprabhu, únicamente para comprender los sentimientos trascendentales de Ella.
Śrīla Rūpa Gosvāmī concluye gradualmente que Śrīmatī Rādhārāṇī es la devota más excelsa de Kṛṣṇa, y que Su kuṇḍa (lago), Śrī Rdhā-kuṇḍa, es el lugar más excelso. Esto es verificado en un pasaje de El Laghu-bhāgavatāmṛta (Uttara-khaṇḍa 45), citado en El Caitanya-caritāmṛta:
yathā rādhā priyā viṣṇos
tasyāḥ kuṇḍaṁ priyaṁ tathā
sarva-gopīṣu saivaikā
viṣṇor atyanta-vallabhā
“Así como el Señor Supremo Kṛṣṇa [Viṣṇu] quiere a Śrīmatī Rādhārāṇī, Kṛṣṇa también quiere igualmente al sitio de Su baño [Rādhā-kuṇḍa]. De entre todas las gopīs, sólo Ella figura como suprema, siendo la más amada del Señor”.
Por consiguiente, todo aquel que esté interesado en cultivar conciencia de Kṛṣṇa debe refugiarse finalmente en el Rādhā-kuṇḍa y ejecutar allí servicio devocional durante toda su vida. Ésta es la conclusión de Rūpa Gosvāmī en el décimo verso de El Upadeśāmṛta.
TEXTO ONCE
cāsyā munibhir abhitas tādṛg eva vyadhāyi
yat preṣṭhair apy alam asulabhaṁ kiṁ punar bhakti-bhājāṁ
tat premedaṁ sakṛd api saraḥ snātur āviṣkaroti
¿Por qué es Rādhā-kuṇḍa tan excelso? Ese lago es tan excelso porque pertenece a Śrīmatī Rādhārāṇī, quien es el objeto más amado de Śrī Kṛṣṇa. De entre todas las gopīs Ella es la más amada. En forma similar, los grandes sabios también describen que Su lago, Śrī Rādhā-kuṇḍa, es un lago tan querido de Kṛṣṇa como lo es Rādhārāṇī Misma. En realidad, el amor que Kṛṣṇa siente por Rādhā-kuṇḍa y por Śrīmatī Rādhārāṇī es el mismo en todo sentido. Es muy raro poder llegar a Rādhā-kuṇḍa, incluso para las grandes personalidades totalmente dedicadas al servicio devocional, y qué decir de los devotos ordinarios que apenas están ocupadas en practicar el vaidhī bhakti.
Se afirma que si el devoto se baña tan sólo una vez en el Rādhā-kuṇḍa, desarrollará de inmediato amor por puro por Kṛṣṇa en la modalidad de las gopīs. Śrīla Rūpa Gosvāmī recomienda que si uno no puede vivir permanentemente a las orillas del Rādhā-kuṇḍa, por lo menos debe bañarse en el lago todas las veces que pueda. Éste es un elemento muy importante en el desempeño del servicio devocional. En relación con esto, Śrīla Bhaktisiddhanta Ṭhākura escribe que Śrī Rādhā-kuṇḍa es el lugar más selecto para quienes se interesan en aumentar su servicio devocional en la modalidad de las amigas (sakhīs) y las sirvientas confidenciales (mañjarīs) de Śrīmatī Rādhārāṇī. Las entidades vivientes que anhelan regresar a casa, al reino trascendental de Dios, Goloka Vṛndāvana, al adquirir cuerpos espirituales (siddha-deha), deben vivir en Rādhā-kuṇḍa, refugiarse en las sirvientas confidenciales de Śrīmatī Rādhārāṇī, y dedicarse constantemente a servirle bajo la dirección de ellas. Éste es el método más excelso que puedan seguir aquellos que están entregados al servicio devocional bajo la protección de Śrī Caitanya Mahāprabhu. En relación con esto, Śrīla Bhaktisiddhanta Sarasvatī Ṭhākura escribe que incluso grandes sabios y devotos como Nārada y Sanaka no tienen oportunidad de ir a Rādhā-kuṇḍa a bañarse. ¿Qué hablar entonces de los devotos ordinarios? Si alguien tiene la gran fortuna de poder ir a Rādhā-kuṇḍa y bañarse aunque sea una sola vez, puede despertar su amor trascendental por Kṛṣṇa exactamente como lo hicieron las gopīs. También se recomienda vivir a las orillas del Rādhā-kuṇḍa y absorberse en el servicio amoroso del Señor. Uno debe bañarse allí regularmente y abandonar todos los conceptos materiales, refugiándose en Śrīmatī Rādhārāṇī y Sus gopīs asistentes. Si uno actúa continuamente así mientras vive, al abandonar su cuerpo regresará a Dios a servir a Śrīmatī Rādhārāṇī de la misma manera que meditaba mientras vivía en las orillas del Rādhā-kuṇḍa. La conclusión es que vivir a la orilla del Rādhā-kuṇḍa y bañarse allí diariamente constituye la perfección más elevada del servicio devocional. Es una posición difícil de alcanzar, incluso para grandes sabios y devotos como Nārada, Por ello no tiene límite la gloria de Śrī Rādhā-kuṇḍa. Por servir a Rādhā-kuṇḍa uno puede recibir la oportunidad de volverse un asistente de Śrīmatī Rādhārāṇī bajo la guía eterna de las gopīs.
