SB 1.1.4

naimiṣe 'nimiṣa-kṣetre
ṛṣayaḥ śaunakādayaḥ
satraṁ svargāya lokāya
sahasra-samam āsata
Palabra por palabra: 
naimiṣe — en el bosque conocido como Naimiṣāraṇya; animiṣa-kṣetre — el lugar que, de forma especial, es uno de los favoritos de Viṣṇu (quien no cierra Sus párpados); ṛṣayaḥ — sabios; śaunaka-ādayaḥ — encabezados por el sabio Śaunaka; satram — sacrificio; svargāya — el Señor que es glorificado en el cielo; lokāya — y para los devotos que siempre están en contacto con el Señor; sahasra — mil; samam — años; āsata — realizaron.
Traducción: 
Una vez, en un lugar sagrado del bosque de Naimiṣāraṇya y en aras de la satisfacción del Señor y Sus devotos, unos grandes sabios, encabezados por el sabio Śaunaka, se reunieron a fin de realizar un gran sacrificio de mil años de duración.
Significado: 

El preludio del Śrīmad-Bhāgavatam se expuso en los tres ślokas anteriores. Ahora se está presentando el tema principal de esta gran obra literaria. El Śrīmad-Bhāgavatam, después de que Śrīla Śukadeva Gosvāmī lo recitó por primera vez, se repitió por segunda vez en Naimiṣāraṇya.

En el Vāyavīya Tantra se dice que Brahmā, el ingeniero de este universo en particular, contempló una gran rueda que podía encerrar el universo. El eje de ese gran círculo se fijó en un lugar especial, conocido como Naimiṣāraṇya. De igual manera, en el Varāha Purāṇa se encuentra otra alusión al bosque de Naimiṣāraṇya. En ese Purāṇa se declara que, por realizar sacrificios en ese lugar, se merma la fuerza de la gente demoniaca. Así pues, los brāhmaṇas prefieren Naimiṣāraṇya para esas ejecuciones de sacrificios.

Los devotos del Señor Viṣṇu ofrecen toda clase de sacrificios para placer de Él. Los devotos siempre están apegados al servicio del Señor, mientras que las almas caídas están apegadas a los placeres de la existencia material. En la Bhagavad-gītā se dice que, cualquier cosa que se realice en el mundo material por alguna razón que no sea el placer de Viṣṇu, le ocasiona un mayor cautiverio al ejecutor. Por consiguiente, se ordena que todos los actos se realicen a manera de sacrificio, para la satisfacción de Viṣṇu y Sus devotos. Esto le traerá paz y prosperidad a todo el mundo.

Los grandes sabios siempre están ansiosos de hacerle el bien a la gente en general, y por eso los sabios encabezados por Śaunaka y otros se reunieron en ese sagrado lugar de Naimiṣāraṇya, con el plan de realizar una gran y continua cadena de ceremonias de sacrificio. Los hombres civilizados no conocen el sendero correcto para la paz y la prosperidad. Sin embargo, los sabios lo conocen bien, y, en consecuencia, por el bien de todos los hombres, siempre están ansiosos de realizar actos que tengan por resultado la paz del mundo. Ellos son amigos sinceros de todas las entidades vivientes, y, a riesgo de grandes inconvenientes personales, se dedican siempre al servicio del Señor por el bien de toda la gente. El Señor Viṣṇu es exactamente igual que un enorme árbol, y todos los demás, incluso los semidioses, los hombres, los Siddhas, los Cāraṇas, los Vidyādharas y otras entidades vivientes, son como ramas, ramitas y hojas de ese árbol. Al regar la raíz del árbol, todas las partes de éste se nutren automáticamente. Sólo aquellas ramas y hojas que están desprendidas, no pueden ser satisfechas así. Las ramas y las hojas desprendidas se secan gradualmente, a pesar de que se haga toda clase de intentos de regarlas. De forma similar, cuando la sociedad humana se halla desprendida de la Personalidad de Dios como ramas y hojas desprendidas, no puede ser regada, y aquel que intenta hacerlo, simplemente está desperdiciando su energía y sus recursos.

La sociedad materialista moderna está desprendida de su relación con el Señor Supremo, y es seguro que todos sus planes, elaborados por líderes ateos, fracasarán a cada paso. Aun así, la gente no se da cuenta de ello.

En esta era, el canto en congregación de los santos nombres del Señor es el método prescrito para despertarse y darse cuenta. El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu presenta los medios de forma sumamente científica, y las personas inteligentes pueden sacar provecho de Sus enseñanzas, para hacer que haya paz y prosperidad reales. El Śrīmad-Bhāgavatam se presenta también con el mismo propósito, y posteriormente ello se explicará de una manera más específica.