SB 1.1.5

ta ekadā tu munayaḥ
prātar huta-hutāgnayaḥ
sat-kṛtaṁ sūtam āsīnaṁ
papracchur idam ādarāt
Palabra por palabra: 
te — los sabios; ekadā — un día; tu — pero; munayaḥ — sabios; prātaḥ — de la mañana; huta — ardiendo; huta-agnayaḥ — el fuego de sacrificio; sat-kṛtam — los debidos respetos; sūtam — Śrī Sūta Gosvāmī; āsīnam — sentado en; papracchuḥ — hicieron preguntas; idam — acerca de esto (lo siguiente); ādarāt — con la debida consideración.
Traducción: 
Un día, después de encender el fuego de sacrificio, ofrecerle un asiento de honor a Śrīla Sūta Gosvāmī y concluir así sus deberes matutinos, los grandes sabios, con mucho respeto, hicieron preguntas acerca de los temas siguientes.
Significado: 

La mañana es el mejor período para llevar a cabo servicios espirituales. Los grandes sabios le ofrecieron al orador del Bhāgavatam un elevado asiento de honor, llamado vyāsāsana, o el asiento de Śrī Vyāsadeva. Śrī Vyāsadeva es el preceptor espiritual original de todos los hombres, y a todos los demás preceptores se les considera representantes de él. Un representante es alguien que puede presentar de manera exacta el punto de vista de Śrī Vyāsadeva. Śrī Vyāsadeva le inculcó el mensaje del Bhāgavatam a Śrīla Śukadeva Gosvāmī, y Śrī Sūta Gosvāmī lo oyó cuando éste (Śrīla Śukadeva Gosvāmī) lo expuso. A todos los representantes genuinos de Śrī Vyāsadeva que descienden en la cadena de sucesión discipular, se les debe considerar gosvāmīs. Estos gosvāmīs dominan todos sus sentidos, y se ciñen al sendero que han hecho los ācāryas anteriores. Los gosvāmīs no dictan conferencias sobre el Bhāgavatam de manera caprichosa. Más bien, ejecutan sus servicios con sumo cuidado, siguiendo a sus predecesores, los cuales les entregaron intacto el mensaje espiritual.

Aquellos que escuchan el Bhāgavatam pueden hacerle preguntas al orador a fin de obtener el significado claro, pero ello no debe hacerse con un espíritu desafiante. Uno debe presentar las preguntas con un gran respeto por el orador y el tema. También es éste el camino que se recomienda en la Bhagavad-gītā. Uno debe aprender la materia trascendental, oyendo sumisamente a las fuentes correctas. Por lo tanto, estos sabios se dirigieron al orador Sūta Gosvāmī con gran respeto.