SB 1.1

SB 1.1.1

oṁ namo bhagavate vāsudevāya
janmādy asya yato 'nvayād itarataś cārtheṣv abhijñaḥ svarāṭ
tene brahma hṛdā ya ādi-kavaye muhyanti yat sūrayaḥ
tejo-vāri-mṛdāṁ yathā vinimayo yatra tri-sargo 'mṛṣā
dhāmnā svena sadā nirasta-kuhakaṁ satyaṁ paraṁ dhīmahi
Palabra por palabra: 
om — ¡oh, mi Señor!; namaḥ — ofreciendo mis reverencias; bhagavate — a la Personalidad de Dios; vāsudevāya — a Vāsudeva (el hijo de Vasudeva), o el Señor Śrī Kṛṣṇa, el Señor primordial; janma-ādi — creación, conservación y destrucción; asya — de los universos manifestados; yataḥ — de quien; anvayāt — directamente; itarataḥ — indirectamente; ca — y; artheṣu — propósitos; abhijñaḥ — plenamente consciente; sva-rāṭ — totalmente independiente; tene — impartió; brahma — el conocimiento védico; hṛdā — la conciencia del corazón; yaḥ — aquel que; ādi-kavaye — al primer ser creado; muhyanti — están engañados; yat — respecto al cual; sūrayaḥ — grandes sabios y semidioses; tejaḥ — fuego; vāri — agua; mṛdām — tierra; yathā — tanto como; vinimayaḥ — acción y reacción; yatra — con lo cual; tri-sargaḥ — las tres modalidades de la creación, las facultades creadoras; amṛṣā — casi real; dhāmnā — junto con todos los enseres trascendentales; svena — de forma autosuficiente; sadā — siempre; nirasta — negación por la ausencia de; kuhakam — ilusión; satyam — verdad; param — absoluta; dhīmahi — yo medito en.
Traducción: 
¡Oh, mi Señor, Śrī Kṛṣṇa, hijo de Vasudeva!, ¡oh, Personalidad de Dios omnipresente!, a Ti Te ofrezco mis respetuosas reverencias. Yo medito en el Señor Śrī Kṛṣṇa, porque Él es la Verdad Absoluta y la causa primordial de todas las causas de la creación, conservación y destrucción de los universos manifestados. Él está directa e indirectamente consciente de todas las manifestaciones, y es independiente, pues no existe ninguna otra causa más allá de Él. En el principio fue únicamente Él quien impartió el conocimiento védico en el corazón de Brahmājī, el ser viviente original. Él hace que hasta los grandes sabios y semidioses se engañen, tal como a uno lo confunden las representaciones ilusorias del agua que se ve en el fuego, o de la tierra que se ve en el agua. Únicamente debido a Él, los universos materiales, manifestados temporalmente por las reacciones de las tres modalidades de la naturaleza, parecen reales, aunque son irreales. Por consiguiente, yo medito en Él, el Señor Śrī Kṛṣṇa, quien existe eternamente en la morada trascendental, la cual siempre está libre de las representaciones ilusorias del mundo material. Yo medito en Él, pues Él es la Verdad Absoluta.
Significado: 

Las reverencias a la Personalidad de Dios, Vāsudeva, denotan directamente al Señor Śrī Kṛṣṇa, quien es el divino hijo de Vasudeva y Devakī. Este hecho se explicará más explícitamente en el texto de esta obra. Śrī Vyāsadeva afirma aquí que Śrī Kṛṣṇa es la Personalidad de Dios original, y que todas las demás son Sus porciones plenarias directas o indirectas, o bien porciones de la porción. Śrīla Jīva Gosvāmī, en su Kṛṣṇa-sandarbha, ha explicado el tema en cuestión de una forma aún más explícita. Y Brahmā, el ser viviente original, en su tratado llamado Brahma-saṁhitā, ha explicado sustancialmente el tema que trata de Śrī Kṛṣṇa. En el Sāma-veda Upaniṣad, también se declara que el Señor Śrī Kṛṣṇa es el divino hijo de Devakī. Por lo tanto, en esta oración, la primera proposición sostiene que el Señor Śrī Kṛṣṇa es el Señor primordial, y si ha de entenderse que existe alguna nomenclatura trascendental propia de la Absoluta Personalidad de Dios, ha de ser el nombre indicado por la palabra Kṛṣṇa, que significa “el supremamente atractivo”. En muchos lugares de la Bhagavad-gītā, el Señor afirma que Él es la Personalidad de Dios original, y esto lo confirma Arjuna, y también grandes sabios, tales como Nārada, Vyāsa, y muchos otros. En el Padma Purāṇa también se declara que, de los innumerables nombres del Señor, el nombre de Kṛṣṇa es el principal. Vāsudeva denota la porción plenaria de la Personalidad de Dios, y todas las diferentes formas del Señor, siendo idénticas a Vāsudeva, se indican en este texto. El nombre Vāsudeva denota en particular al divino hijo de Vasudeva y Devakī. Los paramahaṁsas, que son aquellos miembros de la orden de vida de renuncia que se han perfeccionado, siempre meditan en Kṛṣṇa.

Vāsudeva, o el Señor Śrī Kṛṣṇa, es la causa de todas las causas. Todo lo que existe emana del Señor. La manera en que ello ocurre, se explica en capítulos posteriores de esta obra. Mahāprabhu Śrī Caitanya ha descrito esta obra como el Purāṇa inmaculado, debido a que contiene la narración trascendental acerca de la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa. La historia del Śrīmad-Bhāgavatam también es muy gloriosa. Fue recopilado por Śrī Vyāsadeva, después de éste haber alcanzado la madurez en el conocimiento trascendental. Él lo escribió bajo las instrucciones de Śrī Nāradajī, su maestro espiritual. Vyāsadeva recopiló toda la literatura védica, que contiene las cuatro divisiones de los Vedas, los Vedānta-sūtras (o los Brahma-sūtras), los Purāṇas, el Mahābhārata, etc. Mas, no obstante, no estaba satisfecho con ello. Nārada, su maestro espiritual, advirtió su descontento, y, por lo tanto, le aconsejó que escribiera acerca de las actividades trascendentales del Señor Śrī Kṛṣṇa. Esas actividades trascendentales se describen específicamente en el Décimo Canto de esta obra. Pero, a fin de poder llegar hasta su propia esencia, uno tiene que proceder gradualmente, mediante el desarrollo de conocimiento de las categorías.

Es natural que una mente filosófica quiera saber del origen de la creación. De noche ve las estrellas en el cielo, y naturalmente especula acerca de sus habitantes. Esa clase de preguntas son naturales en el hombre, pues éste tiene una conciencia desarrollada, más elevada que la de los animales. El autor del Śrīmad-Bhāgavatam da una respuesta directa a esas preguntas. Él dice que el Señor Śrī Kṛṣṇa es el origen de todas las creaciones. No sólo es el creador del universo, sino también el destructor del mismo. Por la voluntad del Señor, la naturaleza cósmica manifestada es creada en un cierto período, es conservada por algún tiempo, y luego, también por la voluntad de Él, es aniquilada. Por consiguiente, la voluntad suprema se halla tras todas las actividades cósmicas. Desde luego que existen ateos de varias categorías que no creen en un creador, pero ello se debe a un escaso acopio de conocimiento. Por ejemplo, el científico moderno ha creado satélites espaciales, y mediante uno que otro dispositivo estos satélites son lanzados al espacio sideral, a volar por algún tiempo bajo el control del científico, que se encuentra muy lejos de ellos. De igual modo, todos los universos, con sus innumerables estrellas y planetas, los controla la inteligencia de la Personalidad de Dios.

En las Escrituras védicas se dice que la Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, es la principal de todas las personalidades vivientes. Todos los seres vivientes, desde Brahmā, el primer ser creado, hasta la más pequeña de las hormigas, son seres vivientes individuales. Por encima de Brahmā existen incluso otros seres vivientes con capacidades individuales, y también la Personalidad de Dios es un ser viviente de ese tipo. Y Él es un individuo, tal como también lo son los demás seres vivientes. Pero el Señor Supremo, o el ser viviente supremo, tiene la mayor inteligencia, y posee las más inconcebibles energías de toda clase de diferentes variedades. Si el cerebro de un hombre puede producir un satélite espacial, uno puede imaginar muy fácilmente cómo cerebros más elevados que los del hombre pueden producir cosas igual de maravillosas y muy superiores. La persona sensata aceptará fácilmente este argumento, pero hay ateos obstinados que jamás estarán de acuerdo. Sin embargo, Śrīla Vyāsadeva acepta de inmediato que la inteligencia suprema es el parameśvara. Él le ofrece sus respetuosas reverencias a la inteligencia suprema, a quien se le da el tratamiento de para, o parameśvara, o Suprema Personalidad de Dios. Y ese parameśvara es Śrī Kṛṣṇa, como se reconoce en la Bhagavad-gītā y otras Escrituras presentadas por Śrī Vyāsadeva, y específicamente en este Śrīmad-Bhāgavatam. En la Bhagavad-gītā, el Señor dice que no existe ningún otro para-tattva (summum bonum) aparte de Él mismo. Por consiguiente, Śrī Vyāsadeva adora de inmediato al para-tattva, Śrī Kṛṣṇa, cuyas actividades trascendentales se describen en el Décimo Canto.

Algunas personas inescrupulosas van inmediatamente al Décimo Canto, y especialmente a los cinco capítulos que describen la danza rāsa del Señor. Esa porción del Śrīmad-Bhāgavatam es la parte más íntima de esta gran obra literaria. A menos que uno esté totalmente versado en el conocimiento trascendental del Señor, es seguro que entenderá equivocadamente los venerables pasatiempos trascendentales del Señor conocidos con el nombre de la danza rāsa, y Sus amoríos con las gopīs. Este tema es altamente espiritual, y sólo las personas liberadas que han llegado gradualmente a la etapa de paramahaṁsa, pueden saborear de modo trascendental esa danza rāsa. Por lo tanto, Śrīla Vyāsadeva le da al lector la oportunidad de desarrollar de manera paulatina su comprensión espiritual, antes de saborear de hecho la esencia de los pasatiempos del Señor. En consecuencia, él invoca a propósito un mantra Gāyatrī, dhīmahi. Este mantra Gāyatrī está hecho para la gente adelantada espiritualmente. Cuando uno canta con éxito el mantra Gāyatrī, puede entender la posición trascendental del Señor. De manera que, uno debe adquirir cualidades brahmínicas o encontrarse perfectamente situado bajo la cualidad de la bondad, para poder cantar con éxito el mantra Gāyatrī y alcanzar luego la etapa en la que comprenda trascendentalmente al Señor, Su nombre, Su fama, Sus cualidades, etc.

El Śrīmad-Bhāgavatam es la narración acerca del svarūpa del Señor que Su potencia interna manifiesta, y esta potencia se diferencia de la potencia externa que ha manifestado al mundo cósmico, el cual está al alcance de nuestra experiencia. En este śloka, ŚrīlaVyāsadeva hace una clara distinción entre las dos. Śrī Vyāsadeva dice aquí que la potencia interna manifestada es real, mientras que la energía externa manifestada en la forma de la existencia material, es únicamente temporal e ilusoria, como el espejismo que aparece en el desierto. En el espejismo del desierto no hay verdadera agua, sino únicamente la apariencia de agua. El agua verdadera se encuentra en algún otro lugar. La creación cósmica manifestada parece la realidad, pero no es más que una sombra de ella, pues la realidad se encuentra en el mundo espiritual. La Verdad Absoluta está en el cielo espiritual, no en el cielo material. En el cielo material, todo es verdad relativa, es decir, una verdad depende de alguna otra cosa. Esta creación cósmica es el resultado de la interacción de las tres modalidades de la naturaleza, y las manifestaciones temporales están creadas de forma tal que le presenten una ilusión de la realidad a la mente confundida del alma condicionada, quien aparece en muchísimas especies de vida, incluso entre los semidioses superiores, tales como Brahmā, Indra, Candra, etc. De hecho, no existe realidad en el mundo manifestado. Sin embargo, parece haber realidad, a causa de la verdadera realidad que existe en el mundo espiritual, en donde la Personalidad de Dios existe eternamente con Sus enseres trascendentales.

El ingeniero en jefe de una complicada construcción no participa personalmente en la misma, pero conoce cada rincón y escondrijo de ella, porque todo se hace bajo su dirección. Él conoce todo lo referente a dicha construcción, tanto directa como indirectamente. De forma similar, la Personalidad de Dios, que es el ingeniero supremo de esta creación cósmica, conoce cada rincón y escondrijo de ella, aunque los asuntos los llevan a cabo los semidioses. En la creación material, desde Brahmā hasta la insignificante hormiga, nadie es independiente. La mano del Señor se ve por doquier. Todos lo elementos materiales, así como también todas las chispas espirituales, emanan únicamente de Él. Y todo lo que se crea en este mundo material no es más que la interacción de dos energías, la material y la espiritual, que emanan de la Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa. Un químico puede producir agua en el laboratorio químico, mezclando hidrógeno y oxígeno. Mas, en realidad, la entidad viviente trabaja en el laboratorio bajo la dirección del Señor Supremo, y los materiales con los que trabaja, también los proporciona el Señor. El Señor conoce todo directa e indirectamente, está consciente de todos los detalles diminutos, y es completamente independiente. De Él se dice que se asemeja a una mina de oro, y las creaciones cósmicas, que tiene tantas formas diferentes, se asemejan a objetos hechos de ese oro, como anillos, collares, etc. El anillo de oro y el collar de oro son cualitativamente iguales que el oro de la mina, pero cuantitativamente el oro de la mina es diferente. Por lo tanto, la Verdad Absoluta es simultáneamente idéntica y diferente. Nada es absolutamente igual a la Verdad Absoluta, pero, al mismo tiempo, nada es independiente de la Verdad Absoluta.

Todas las almas condicionadas están creando - desde Brahmā, el ingeniero de todo el universo, hasta la insignificante hormiga - , pero ninguna de ellas es independiente del Señor Supremo. El materialista piensa equivocadamente que no hay ningún creador aparte de él mismo. Esto se denomina māyā, o ilusión. A causa de su escaso acopio de conocimiento, el materialista no puede ver más allá del alcance de sus imperfectos sentidos, y, en consecuencia, piensa que la materia adopta su propia forma automáticamente, sin la ayuda de una inteligencia superior. ŚrīlaVyāsadeva refuta eso en este śloka: “Como el todo completo, o la Verdad Absoluta, es la fuente de todo, nada puede ser independiente del cuerpo de la Verdad Absoluta”. Todo lo que le ocurre al cuerpo, llega a ser conocido rápidamente por el que está dentro del cuerpo. De igual manera, la creación es el cuerpo del todo absoluto, y, por ende, el Absoluto conoce directa e indirectamente todo lo que ocurre en la creación.

En el śruti-mantra, también se declara que el todo absoluto, o Brahman, es la fuente última de todas las cosas. Todo emana de Él y todo es mantenido por Él, y al final, todo entra en Él. Ésa es la ley de la naturaleza. En el smṛti-mantra se confirma lo mismo. Se dice que la Verdad Absoluta, o Brahman, es la fuente de donde todo emana al comienzo del milenio de Brahmā, y el depósito en el que todo finalmente entra. Los científicos materialistas dan por sentado que el Sol es la fuente máxima del sistema planetario, pero son incapaces de explicar la fuente del Sol. Aquí se explica la fuente máxima. De acuerdo con las Escrituras védicas, Brahmā, que puede decirse que es como el Sol, no es el creador último. En este śloka se declara que la Personalidad de Dios le enseñó el conocimiento védico a Brahmā. Uno podría argüir que Brahmā, siendo el ser viviente original, no podía ser inspirado, porque en esa época no había ningún otro ser viviente. Aquí se declara que el Señor Supremo inspiró a Brahmā, el creador secundario, para que Brahmā pudiera desempeñar sus funciones creadoras. De manera que, la inteligencia suprema que se encuentra detrás de todas las creaciones, es Śrī Kṛṣṇa, la Divinidad Absoluta. En la Bhagavad-gītā, el Señor Śrī Kṛṣṇa declara que únicamente Él supervisa la energía creadora, prakṛti, que constituye la totalidad de la materia. Por eso, Śrī Vyāsadeva no adora a Brahmā, sino al Señor Supremo, que es quien guía a Brahmā en sus actividades creadoras. En este śloka, las palabras abhijñaḥ y svarāṭ, en particular, son muy significativas. Estas dos palabras distinguen al Señor Supremo de todas las demás entidades vivientes. Ninguna otra entidad viviente es ni abhijñaḥ ni svarāṭ. Es decir, nadie está plenamente consciente, ni nadie es totalmente independiente. Hasta Brahmā tiene que meditar en el Señor Supremo para poder crear. ¡Qué decir, entonces, de los grandes científicos como Einstein! Desde luego, la inteligencia de un científico como ése no es producto de ningún ser humano. Los científicos no pueden fabricar un cerebro como ése, y, ¿qué decir de los tontos ateos que desafían la autoridad del Señor? Aun los impersonalistas māyāvādīs que se jactan de que pueden volverse uno con el Señor, no son ni abhijñaḥ ni svarāṭ. Esos impersonalistas se someten a severas austeridades, para adquirir el conocimiento con el cual volverse uno con el Señor. Pero, finalmente, se vuelven dependientes de algún discípulo rico que les provee de dinero para construir monasterios y templos. Ateos como Rāvaṇa o Hiraṇyakaśipu tuvieron que someterse a severas penitencias antes de que pudieran burlarse de la autoridad del Señor. Pero, en fin de cuentas, se hizo que fueran impotentes, y no pudieron salvarse cuando el Señor apareció ante ellos en forma de la cruel muerte. Esto es lo que ocurre también con los ateos modernos que se atreven a burlarse de la autoridad del Señor. Dichos ateos serán tratados de forma similar, pues la historia siempre se repite. Cada vez que los hombres desdeñan la autoridad del Señor, la naturaleza y sus leyes se encargan de castigarlos. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā, en el conocido verso yadā yadā hi dharmasya glāniḥ. “Cuando quiera que hay una declinación del dharma y un aumento del adharma, ¡oh, Arjuna!, en ese momento Yo Me encarno” (Bg. 4.7).

En todos los śruti-mantras se confirma que el Señor Supremo es supremamente perfecto. Se dice en los śruti-mantras que el sumamente perfecto Señor lanzó una mirada sobre la materia, y creó así a todos los seres vivientes. Los seres vivientes son partes integrales del Señor, y Él impregna de semillas de chispas espirituales a la vasta creación material, y de esa manera las energías creadoras son puestas en movimiento para realizar las muchas y maravillosas creaciones. Un ateo podría argüir que Dios no es más experto que un relojero, pero por supuesto que Dios es más grande, ya que Él puede crear máquinas en formas dobles, masculinas y femeninas. Las formas masculinas y femeninas de los diferentes tipos de maquinarias continúan produciendo innumerables máquinas similares, sin la necesidad de la atención adicional de Dios. Si un hombre pudiera fabricar un conjunto semejante de máquinas que pudieran producir otras máquinas sin su atención, podría entonces acercarse a la inteligencia de Dios. Pero eso no es posible, pues cada máquina tiene que ser manipulada individualmente. En consecuencia, nadie puede crear tan bien como Dios. Otro nombre de Dios es asamordhva, que significa que nadie es igual ni más grande que Él. Paraṁ satyam, o la Verdad Suprema, es Aquel ante el cual nadie es igual ni superior. Esto se confirma en los śruti-mantras. Se dice que antes de la creación del universo material existía únicamente el Señor, quien es el amo de todos. Ese Señor instruyó a Brahmā en lo referente al conocimiento védico. Ese Señor tiene que ser obedecido en todo aspecto. Cualquiera que desee deshacerse del enredo material, debe entregarse a Él. Esto también se confirma en la Bhagavad-gītā.

A menos que uno se entregue a los pies de loto del Señor Supremo, es seguro que estará confundido. Cuando un hombre inteligente se entrega a los pies de loto de Kṛṣṇa y entiende completamente que Kṛṣṇa es la causa de todas las causas, como se confirma en la Bhagavad-gītā, sólo entonces puede un hombre así de inteligente volverse un mahātmā, o una gran alma. Pero un alma tan grande se ve muy rara vez. Sólo los mahātmās pueden entender que el Señor Supremo es la causa primordial de toda las creaciones. Él es parama, o la verdad última, porque todas las demás verdades están relacionadas con Él. Él es omnisciente. Para Él no existe ilusión alguna.

Algunos eruditos māyāvādīs arguyen que el Śrīmad-Bhāgavatam no fue recopilado por Śrī Vyāsadeva, y otros sugieren que este libro es una creación moderna, escrita por un tal Vopadeva. Para refutar semejantes argumentos insensatos, Śrī Śrīdhara Svāmī señala que en muchos de los Purāṇas más antiguos se hace referencia al Bhāgavatam. Este primer śloka del Bhāgavatam comienza con el mantra Gāyatrī. En el Matsya Purāṇa, que es el más antiguo de todos los Purāṇas, se hace referencia a esto. En relación con el mantra Gāyatrī del Bhāgavatam, en ese Purāṇa se dice que existen muchas narraciones de instrucciones espirituales que comienzan con el mantra Gāyatrī. Y existe la historia de Vṛtrāsura. Todo aquel que regale esta gran obra en un día de luna llena, alcanzará la perfección más elevada de la vida, que consiste en regresar a Dios. También se hace referencia al Bhāgavatam en otros Purāṇas, en los que se afirma claramente que esta obra fue completada en doce cantos, que comprenden dieciocho mil ślokas. En el Padma Purāṇa también se hace referencia al Bhāgavatam, en una conversación entre Gautama y Mahārāja Ambarīṣa. Allí se le aconsejó al Rey que, si deseaba liberarse del cautiverio material, leyera regularmente el Śrīmad-Bhāgavatam. Ante tales circunstancias, no hay duda respecto a la autoridad del Bhāgavatam. En los últimos quinientos años, muchos eruditos sabios y ācāryas, tales como Jīva Gosvāmī, Sanātana Gosvāmī, Viśvanātha Cakravartī, Vallabhācārya, y muchos otros distinguidos eruditos, incluso después de la época del Señor Caitanya, elaboraron detallados comentarios acerca del Bhāgavatam. El estudiante sincero haría bien en tratar de examinarlos, para saborear con mayor deleite los mensajes trascendentales.

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura trata específicamente la psicología sexual original y pura (ādi-rasa), despojada de toda embriaguez mundana. Toda la creación material se mueve bajo el principio de la vida sexual. En la civilización moderna, la vida sexual es el punto focal de todas las actividades. Adondequiera que uno mire, ve que la vida sexual es lo preponderante. Por consiguiente, la vida sexual no es irreal. Su realidad se experimenta en el mundo espiritual. La vida sexual material no es más que un reflejo pervertido del hecho original. El hecho original se halla en la Verdad Absoluta, y por eso la Verdad Absoluta no puede ser impersonal. No es posible ser impersonal y contener vida sexual pura. De manera que, los filósofos impersonalistas le han dado un impulso indirecto a la abominable vida sexual mundana, por haber hecho demasiado énfasis en el carácter impersonal de la verdad última. Como consecuencia de ello, el hombre ha aceptado la pervertida vida sexual como lo máximo que existe, por no tener información de la verdadera forma espiritual de la vida sexual. Existe una diferencia entre la vida sexual en la enferma condición material, y la vida sexual espiritual.

Este Śrīmad-Bhāgavatam elevará gradualmente al lector imparcial a la más elevada y perfecta etapa de la trascendencia. Lo capacitará para trascender las tres modalidades de las actividades materiales: las acciones fruitivas, la filosofía especulativa y la adoración de deidades funcionales tal como se inculca en los versos védicos.

SB 1.1.2

dharmaḥ projjhita-kaitavo 'tra paramo nirmatsarāṇāṁ satāṁ
vedyaṁ vāstavam atra vastu śivadaṁ tāpa-trayonmūlanam
śrīmad-bhāgavate mahā-muni-kṛte kiṁ vā parair īśvaraḥ
sadyo hṛdy avarudhyate 'tra kṛtibhiḥ śuśrūṣubhis tat-kṣaṇāt
Palabra por palabra: 
dharmaḥ — religiosidad; projjhita — rechazada por completo; kaitavaḥ — cubierta por la intención fruitiva; atra — aquí; paramaḥ — lo más elevado; nirmatsarāṇām — de los que tienen el corazón cien por cien puro; satām — devotos; vedyam — comprensible; vāstavam — real; atra — aquí; vastu — esencia; śivadam — bienestar; tāpa-traya — sufrimiento triple; unmūlanam — causando el desarraigo de; śrīmat — hermoso; bhāgavate — el Bhāgavata Purāṇa; mahā-muni — el gran sabio; kṛte — habiendo recopilado; kim — cuál es; — la necesidad; paraiḥ — otras; īśvaraḥ — el Señor Supremo; sadyaḥ — de inmediato; hṛdi — dentro del corazón; avarudhyate — se consolida; atra — aquí; kṛtibhiḥ — por los hombres piadosos; śuśrūṣubhiḥ — mediante el cultivo; tat-kṣaṇāt — sin demora.
Traducción: 
Rechazando por completo todas las actividades religiosas que tienen motivaciones materiales, este Bhāgavata Purāṇa expone la verdad más elevada que existe, y que entienden aquellos devotos cuyo corazón está totalmente puro. La verdad más elevada que existe es la realidad que, por el bien de todos, se hace distinguir de lo ilusorio. Esa verdad elimina el sufrimiento triple. Este hermoso Bhāgavatam, recopilado por el gran sabio Vyāsa [en su madurez], es suficiente en sí para comprender a Dios. ¿Qué necesidad hay de alguna otra Escritura? Tan pronto como se cultiva conocimiento mediante el hecho de oír atenta y sumisamente el mensaje del Bhāgavatam, el Señor Supremo se establece en el corazón de uno.
Significado: 

La religión comprende cuatro cuestiones principales: las actividades piadosas, el desarrollo económico, la satisfacción de los sentidos y, finalmente, la liberación del cautiverio material. La vida irreligiosa constituye una condición de barbarie. En efecto, la vida humana comienza cuando comienza la religión. Comer, dormir, temer y aparearse son los cuatro principios de la vida animal. Éstos son comunes tanto a los animales como a los seres humanos. Pero la religión es la función adicional del ser humano. Sin religión, la vida humana no es más que vida animal. Por ello en las sociedades humanas existe alguna forma de religión que apunta hacia la autorrealización, y que hace referencia a la eterna relación que el hombre tiene con Dios.

En las etapas bajas de la civilización humana, siempre existe una competencia para enseñorearse de la naturaleza material, o, en otras palabras, hay una rivalidad continua para satisfacer los sentidos. Impulsado por esa clase de conciencia, el hombre recurre a la religión. En consecuencia, realiza actividades piadosas o funciones religiosas con el propósito de obtener algo material. Pero si esos beneficios materiales se pueden obtener de otra manera, entonces se hace caso omiso de la supuesta religión. Ésa es la situación en que se encuentra la civilización moderna. El hombre está prosperando económicamente, por lo cual actualmente no está muy interesado en la religión. Hoy en día, las iglesias, mezquitas o templos están prácticamente vacíos. Los hombres están más interesados en fábricas, tiendas y cines, que en lugares religiosos erigidos por sus antepasados. Esto demuestra de forma práctica que la religión se profesa en busca de algunos beneficios económicos. A menudo, cuando uno fracasa en la consecución de la complacencia de los sentidos, se dedica a la salvación y trata de volverse uno con el Supremo. Así pues, todos esos estados son sencillamente diferentes tipos de complacencia de los sentidos.

En los Vedas se prescribe la ejecución de forma regulada de las cuatro actividades antes mencionadas, para que no exista una competencia desmedida en pos de la complacencia de los sentidos. Pero el Śrīmad-Bhāgavatam es trascendental a todas esas actividades que buscan satisfacer los sentidos. Es un material de lectura puro y trascendental, que únicamente pueden entender los devotos puros del Señor, quienes se encuentran en un estado trascendental a la complacencia sensual competitiva. En el mundo material existe una reñida competencia entre los animales, entre los hombres, entre las comunidades y entre las naciones. Pero los devotos del Señor se elevan por encima de esas competencias. Ellos no compiten con los materialistas, pues se encuentran en el sendero que conduce de vuelta a Dios, en cuya morada la vida es eterna y bienaventurada. Esos trascendentalistas no sienten envidia, y son de corazón puro. En el mundo material, cada cual envidia a todos los demás, y por ello existe la competencia. Pero los trascendentales devotos del Señor no sólo están libres de la envidia material, sino que además son bienquerientes de todo el mundo, pues procuran establecer una sociedad sin competencias, que tenga a Dios en el centro. El concepto socialista contemporáneo de una sociedad sin competencias es artificial, porque en el Estado socialista se compite por el puesto de dictador. Desde el punto de vista de los Vedas o desde el punto de vista de las actividades humanas comunes, la complacencia de los sentidos constituye la base de la vida material. En los Vedas se mencionan tres senderos. Uno de ellos comprende las actividades fruitivas para obtener la promoción a planetas mejores que éste. Otro implica la adoración de diferentes semidioses para lograr la promoción a los planetas de los semidioses; y el último trata de la comprensión de la Verdad Absoluta y Su aspecto impersonal, y del hecho de volverse uno con Él.

El aspecto impersonal de la Verdad Absoluta no es el más elevado de todos. Por encima del aspecto impersonal está el aspecto Paramātmā, y por encima de éste se halla Bhagavān, o el aspecto personal de la Verdad Absoluta. El Śrīmad-Bhāgavatam nos da información acerca de la Verdad Absoluta en Su aspecto personal. Es más elevado que los libros impersonalistas, y más elevado que la división jñāna-kāṇḍa de los Vedas. Es incluso más elevado que la división karma-kāṇḍa y que la división upāsanā-kāṇḍa, debido a que recomienda la adoración de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa. En el karma-kāṇḍa hay competencia por llegar a los planetas celestiales en pos de una mejor complacencia de los sentidos, y hay una competencia similar en el jñāna-kāṇḍa y en el upāsanā-kāṇḍa. El Śrīmad-Bhāgavatam es superior a todos ellos, porque tiene como meta la Verdad Absoluta, que es la esencia o la raíz de todas las categorías. Con el Śrīmad-Bhāgavatam uno puede llegar a conocer la esencia, así como también las categorías. La esencia es la Verdad Absoluta, el Señor Supremo, y todas las emanaciones son formas relativas de energía.

No hay nada que esté separado de la esencia, pero al mismo tiempo las energías son diferentes de la esencia. Este concepto no es contradictorio. El Śrīmad-Bhāgavatam promulga de forma explícita esa filosofía de la unidad y diferencia simultáneas que figura en el Vedānta-sūtra, el cual comienza con el sūtra janmādy asya”.

Ese conocimiento que expone que el Señor y Su energía son uno y, simultáneamente, diferentes, es una respuesta al intento que realizan los especuladores mentales para establecer que la energía es el Absoluto. Cuando de hecho uno entiende ese conocimiento, ve que los conceptos de monismo y dualismo son imperfectos. El desarrollo de esta conciencia trascendental, basado en la concepción de la unidad y diferencia simultáneas, lo conduce a uno inmediatamente a la etapa en que se libera del sufrimiento triple. El sufrimiento triple está constituido por (1) aquellos sufrimientos que provienen de la mente y del cuerpo, (2) aquellos sufrimientos que infligen otros seres vivientes, y (3) aquellos sufrimientos que resultan de las catástrofes naturales sobre las que uno no tiene control. El Śrīmad-Bhāgavatam comienza con la entrega del devoto a la Persona Absoluta. El devoto está plenamente consciente de que es uno con el Absoluto y que, al mismo tiempo, tiene la posición eterna de ser sirviente del Absoluto. En el concepto material, uno cree falsamente ser el amo de todo lo que ve, y, por consiguiente, siempre lo molesta el sufrimiento triple de la vida. Pero tan pronto como uno llega a comprender su verdadera posición de sirviente trascendental, de inmediato queda libre de todos los sufrimientos. Mientras la entidad viviente esté tratando de dominar la naturaleza material, no hay ninguna posibilidad de que se vuelva sirviente del Supremo. El servicio que se le presta al Señor, se realiza con una conciencia pura de la identidad espiritual de uno; mediante el servicio, uno queda libre de inmediato de las molestias materiales.

Por encima de esto, el Śrīmad-Bhāgavatam es un comentario personal que Śrī Vyāsadeva le hizo al Vedānta-sūtra. Fue escrito en la madurez de su vida espiritual, a través de la misericordia de Nārada. Śrī Vyāsadeva es la encarnación autorizada de Nārāyaṇa, la Personalidad de Dios. Por lo tanto, no hay ninguna duda de su autoridad. Él es el autor de todas las demás Escrituras védicas, más, no obstante, recomienda el estudio del Śrīmad-Bhāgavatam por encima de todas las demás. En otros Purāṇas se presentan diferentes métodos mediante los cuales uno puede adorar a los semidioses. Pero en elBhāgavatam se menciona únicamente al Señor Supremo. El Señor Supremo es el cuerpo completo, y los semidioses son las diferentes partes del cuerpo. En consecuencia, al adorar al Señor Supremo, uno no necesita adorar a los semidioses. El Señor Supremo queda de inmediato fijo en el corazón del devoto. El Señor Caitanya Mahāprabhu ha recomendado el Śrīmad-Bhāgavatam, diciendo que es el Purāṇa inmaculado, y lo distingue de los demás Purāṇas.

El método apropiado para recibir este mensaje trascendental, consiste en oírlo sumisamente. Una actitud desafiante no puede ayudarlo a uno a comprender este mensaje trascendental. Una palabra en particular se usa aquí para dar la guía debida. Esa palabra es śuśrūṣu. Uno debe estar ansioso de oír este mensaje trascendental. El deseo de oírlo sinceramente es el primer requisito que debe cumplirse.

Las personas poco afortunadas no están interesadas en absoluto en oír este Śrīmad-Bhāgavatam. El proceso es simple, pero la aplicación es difícil. La gente desafortunada encuentra suficiente tiempo para oír ociosas conversaciones sociales y políticas, pero cuando se les invita a asistir a una reunión de devotos y a oír el Śrīmad-Bhāgavatam, repentinamente se vuelven renuentes. A veces, los lectores profesionales del Bhāgavatam se sumergen de inmediato en los temas íntimos de los pasatiempos del Señor Supremo, que aparentemente interpretan como literatura sexual. El Śrīmad-Bhāgavatam está hecho para oírlo desde el principio. En este śloka se menciona a aquellos que son aptos para asimilar esta obra: “Uno se capacita para oír el Śrīmad-Bhāgavatam, después de muchas acciones piadosas”. El gran sabio Vyāsadeva le asegura a la persona inteligente que posee un discernimiento cuidadoso, que podrá llegar a comprender a la Suprema Personalidad directamente, por el hecho de oír el Śrīmad-Bhāgavatam. Sin tener que pasar por las diferentes etapas de comprensión que se presentan en los Vedas, uno puede ser elevado de inmediato a la posición de paramahaṁsa, si simplemente consiente en recibir este mensaje.

SB 1.1.3

nigama-kalpa-taror galitaṁ phalaṁ
śuka-mukhād amṛta-drava-saṁyutam
pibata bhāgavataṁ rasam ālayaṁ
muhur aho rasikā bhuvi bhāvukāḥ
Palabra por palabra: 
nigama — Las Escrituras védicas; kalpa-taroḥ — el árbol de los deseos; galitam — completamente madura; phalam — fruto; śuka — Śrīla Śukadeva Gosvāmī, el orador original del Śrīmad-Bhāgavatam; mukhāt — de los labios de; amṛta — néctar; drava — semisólido y blando, y por ello, fácil de tragar; saṁyutam — perfecto en todos los aspectos; pibata — lo saborea; bhāgavatam — el libro que trata de la ciencia acerca de la relación eterna con el Señor; rasam — jugo (lo que se saborea); ālayam — hasta la liberación, o incluso en una condición liberada; muhuḥ — siempre; aho — ¡oh!; rasikāḥ — aquellos que poseen pleno conocimiento acerca de los sabores trascendentales; bhuvi — en la Tierra; bhāvukāḥ — pensadores y expertos.
Traducción: 
¡Oh, hombres pensadores y expertos!, saboread el Śrīmad-Bhāgavatam, el fruto maduro de las Escrituras védicas, las cuales son como un árbol de los deseos. Puesto que ese fruto ha emanado de los labios de Śrīla Śukadeva Gosvāmī, se ha vuelto aún más sabroso, si bien todos, incluso las almas liberadas, consideraban que su nectáreo jugo ya era apetitoso.
Significado: 

En los dos ślokas anteriores se ha demostrado definitivamente que, en virtud de sus cualidades trascendentales, el Śrīmad-Bhāgavatam es la obra literaria sublime que supera a todas las demás Escrituras védicas. Además, es trascendental a todas las actividades y conocimiento mundanos. En este śloka se declara que el Śrīmad-Bhāgavatam no es tan sólo una obra literaria superior, sino que también es el fruto maduro de todas las Escrituras védicas. En otras palabras, es la crema de todo el conocimiento védico. Considerando todo esto, es definitivamente esencial el oír paciente y sumisamente. Con gran respeto y atención, uno debe recibir el mensaje y las lecciones que imparte el Śrīmad-Bhāgavatam.

Se dice que los Vedas se asemejan al árbol de los deseos, porque contienen todas las cosas que el hombre puede conocer. Ellos tratan de las necesidades mundanas, así como también de la comprensión espiritual. Los Vedas contienen principios regulados de conocimiento, que abarcan temas sociales, políticos, religiosos, económicos, militares, medicinales, químicos, físicos y metafísicos, y todo lo que sea necesario saber para mantener el cuerpo y el alma juntos. Mas, por encima de todo eso, hay indicaciones específicas para la comprensión espiritual. El conocimiento regulado lleva consigo una elevación gradual de la entidad viviente a la plataforma espiritual, y la comprensión espiritual más elevada que existe la constituye el conocimiento de que la Personalidad de Dios es el manantial de todos los sabores espirituales, o rasas.

Toda entidad viviente, desde Brahmā, el ser viviente primogénito dentro del mundo material, hasta la insignificante hormiga, desea disfrutar de algún tipo de sabor que las percepciones de los sentidos proporcionen. Esos placeres sensuales se denominan técnicamente rasas. Dichos rasas son de diferentes variedades. En las Escrituras reveladas se enumeran las siguientes doce variedades de rasas: (1) raudra (ira), (2) adbhuta (asombro), (3) śṛṅgāra (amor conyugal), (4) hāsya (comedia), (5) vīra (caballerosidad), (6) dayā (misericordia), (7) dāsya (servidumbre), (8) sakhya (fraternidad), (9) bhayānaka (horror), (10) bībhatsa (conmoción), (11) śānta (neutralidad), (12) vātsalya (paternidad).

La suma de todos esos rasas se denomina afecto o amor. Esos signos de amor se manifiestan principalmente mediante la adoración, el servicio, la amistad, el afecto paternal y el amor conyugal. Y cuando estos cinco se hallan ausentes, el amor está presente indirectamente en la ira, el asombro, la comedia, la caballerosidad, el temor, la conmoción, etc. Por ejemplo, cuando un hombre está enamorado de una mujer, el rasa se denomina amor conyugal. Pero cuando esos amoríos son perturbados, puede haber asombro, ira, conmoción o incluso horror. A veces, los amoríos entre dos personas culminan en horribles asesinatos. Esos rasas se exhiben entre hombre y mujer, y entre animal y animal. No hay posibilidad de un intercambio de rasa entre un hombre y un animal, o entre un hombre y alguna otra especie de seres vivientes del mundo material. Los rasas se intercambian entre miembros de una misma especie. Pero en lo que respecta a las almas espirituales, ellas y el Señor Supremo son uno, cualitativamente. Por lo tanto, los rasas se intercambian originalmente entre el ser viviente espiritual y el todo espiritual, la Suprema Personalidad de Dios. El intercambio espiritual o rasa se exhibe a plenitud en la existencia espiritual, entre los seres vivientes y el Señor Supremo.

Por consiguiente, a la Suprema Personalidad de Dios se le describe en los śruti-mantras, o himnos védicos, como “el manantial de todos los rasas”. El ser viviente es realmente feliz, cuando se asocia con el Señor Supremo e intercambia con el Señor el rasa que por constitución posee.

Estos śruti-mantras indican que cada ser viviente tiene su posición constitucional, dotada de un tipo particular de rasa a intercambiar con la Personalidad de Dios. Únicamente en la condición liberada se experimenta a plenitud este rasa primario. En la existencia material, el rasa se experimenta en la forma pervertida, que es temporal. Y, así pues, los rasas del mundo material se exhiben en la forma material de raudra (ira), etc.

Por consiguiente, aquel que logra tener pleno conocimiento de estos diferentes rasas, que son los principios básicos de las actividades, puede entender las falsas representaciones que de los rasas originales se reflejan en el mundo material. El erudito entendido busca disfrutar del verdadero rasa en la forma espiritual. Al comienzo, desea volverse uno con el Supremo. Así que, sin tener conocimiento de los diferentes rasas, los trascendentalistas poco inteligentes no pueden ir más allá de esta concepción de volverse uno con el espíritu total.

En este śloka, se afirma de forma definitiva que el rasa espiritual que se saborea incluso en la etapa liberada, puede experimentarse en la literatura del Śrīmad-Bhāgavatam, por ser éste el fruto maduro de todo conocimiento védico. Por el hecho de oír sumisamente la exposición de esta trascendental obra literaria, uno puede obtener el placer completo que más anhela, pero uno debe ser muy cuidadoso y oír el mensaje de labios de la fuente correcta. El Śrīmad-Bhāgavatam se recibe precisamente de la fuente correcta. Fue traído del mundo espiritual por Nārada Muni, quien se lo dio a su discípulo Śrī Vyāsadeva. Éste, a su vez, le entregó el mensaje a su hijo, Śrīla Śukadeva Gosvāmī, y Śrīla Śukadeva Gosvāmī le entregó el mensaje a Mahārāja Parīkṣit, justo siete días antes de la muerte del Rey. Śrīla Śukadeva Gosvāmī era un alma liberada desde su mismo nacimiento. Él estaba liberado aun en el vientre de su madre, y después de su nacimiento, nunca se sometió a ninguna clase de entrenamiento espiritual. Al nacer, nadie está capacitado, ni en sentido mundano, ni en sentido espiritual. Pero Śrī Śukadeva Gosvāmī, por ser un alma perfectamente liberada, no tuvo que someterse a un proceso evolutivo en pos de la comprensión espiritual. Sin embargo, a pesar de ser una persona completamente liberada, situada en la posición trascendental que se encuentra más allá de las tres modalidades materiales, se sintió atraído por este rasa trascendental de la Suprema Personalidad de Dios, a quien adoran las almas liberadas que cantan himnos védicos. Los pasatiempos del Señor Supremo son más atractivos para las almas liberadas que para la gente mundana. Por fuerza, Él no puede ser impersonal, porque sólo con una persona es posible mantener un rasa trascendental.

En el Śrīmad-Bhāgavatam se narran los pasatiempos trascendentales del Señor, y la narración la realiza sistemáticamente Śrīla Śukadeva Gosvāmī. Por eso, el tema les resulta atrayente a todas las clases de personas, incluso a aquellas que buscan la liberación, y a las que buscan volverse uno con el todo supremo.

En sánscrito, al loro se le conoce también como śuka. Cuando una fruta madura es mordida por los rojos picos de esas aves, su dulce sabor se realza. El fruto védico, maduro en su conocimiento, se habla a través de los labios de Śrīla Śukadeva Gosvāmī, de quien se dice que se asemeja al loro, no por su habilidad de recitar el Bhāgavatam tal como lo oyó de su erudito padre, sino por su habilidad de presentar la obra de una manera que les resultaría atractiva a todas las clases de hombres.

La materia se presenta de una forma tal a través de los labios de Śrīla Śukadeva Gosvāmī, que cualquier oyente sincero que lo escuche sumisamente, de inmediato puede probar con deleite sabores trascendentales, distintos de los sabores pervertidos del mundo material. El fruto maduro no se deja caer repentinamente desde Kṛṣṇaloka, el más elevado de todos los planetas, sino que ha descendido cuidadosamente a través de la cadena de sucesión discipular, sin cambio ni alteración. Gente tonta que no forma parte de la sucesión discipular trascendental, comete grandes equivocaciones al tratar de entender el rasa trascendental más elevado de todos - conocido como la danza rasa - sin seguir los pasos de Śukadeva Gosvāmī, que, muy cuidadosamente, presenta este fruto a través de etapas de comprensión trascendental. Uno debe ser lo suficientemente inteligente como para saber cuál es la posición del Śrīmad-Bhāgavatam, mediante el examen de personalidades como Śukadeva Gosvāmī, quien trata el tema con sumo cuidado. Este proceso de sucesión discipular de la escuela Bhāgavata sugiere que también en el futuro hay que entender el Śrīmad-Bhāgavatam con una persona que realmente sea un representante de Śrīla Śukadeva Gosvāmī. Un profesional que hace un negocio de la recitación ilegal del Bhāgavatam, desde luego que no es un representante de Śukadeva Gosvāmī. Lo que a ese hombre le interesa es únicamente ganarse la vida. En consecuencia, uno debe abstenerse de oír las conferencias de dichos profesionales. Esos hombres usualmente van a la parte más confidencial de la obra, sin pasar por el proceso gradual necesario para entender esa importante materia. Por lo general, ellos se zambullen en el tema de la danza rasa, que es erróneamente entendida por los hombres tontos. Algunos de ellos consideran inmoral el tema, mientras que otros tratan de cubrirlo mediante sus propias y estúpidas interpretaciones. Ellos no tienen deseo alguno de seguir los pasos de Śrīla Śukadeva Gosvāmī.

Uno debe concluir, por lo tanto, que el estudiante sincero del rasa debe recibir el mensaje del Bhāgavatam en la cadena de sucesión discipular que desciende de Śrīla Śukadeva Gosvāmī, quien describe el Bhāgavatam desde su propio comienzo, y no caprichosamente o para satisfacer a la persona mundana que tiene muy poco conocimiento de la ciencia trascendental. El Śrīmad-Bhāgavatam se presenta de una forma tan cuidadosa, que una persona sincera y dedicada puede disfrutar de inmediato del fruto maduro del conocimiento védico, simplemente con beber el nectáreo jugo a través de la boca de Śukadeva Gosvāmī o su representante genuino.

SB 1.1.4

naimiṣe 'nimiṣa-kṣetre
ṛṣayaḥ śaunakādayaḥ
satraṁ svargāya lokāya
sahasra-samam āsata
Palabra por palabra: 
naimiṣe — en el bosque conocido como Naimiṣāraṇya; animiṣa-kṣetre — el lugar que, de forma especial, es uno de los favoritos de Viṣṇu (quien no cierra Sus párpados); ṛṣayaḥ — sabios; śaunaka-ādayaḥ — encabezados por el sabio Śaunaka; satram — sacrificio; svargāya — el Señor que es glorificado en el cielo; lokāya — y para los devotos que siempre están en contacto con el Señor; sahasra — mil; samam — años; āsata — realizaron.
Traducción: 
Una vez, en un lugar sagrado del bosque de Naimiṣāraṇya y en aras de la satisfacción del Señor y Sus devotos, unos grandes sabios, encabezados por el sabio Śaunaka, se reunieron a fin de realizar un gran sacrificio de mil años de duración.
Significado: 

El preludio del Śrīmad-Bhāgavatam se expuso en los tres ślokas anteriores. Ahora se está presentando el tema principal de esta gran obra literaria. El Śrīmad-Bhāgavatam, después de que Śrīla Śukadeva Gosvāmī lo recitó por primera vez, se repitió por segunda vez en Naimiṣāraṇya.

En el Vāyavīya Tantra se dice que Brahmā, el ingeniero de este universo en particular, contempló una gran rueda que podía encerrar el universo. El eje de ese gran círculo se fijó en un lugar especial, conocido como Naimiṣāraṇya. De igual manera, en el Varāha Purāṇa se encuentra otra alusión al bosque de Naimiṣāraṇya. En ese Purāṇa se declara que, por realizar sacrificios en ese lugar, se merma la fuerza de la gente demoniaca. Así pues, los brāhmaṇas prefieren Naimiṣāraṇya para esas ejecuciones de sacrificios.

Los devotos del Señor Viṣṇu ofrecen toda clase de sacrificios para placer de Él. Los devotos siempre están apegados al servicio del Señor, mientras que las almas caídas están apegadas a los placeres de la existencia material. En la Bhagavad-gītā se dice que, cualquier cosa que se realice en el mundo material por alguna razón que no sea el placer de Viṣṇu, le ocasiona un mayor cautiverio al ejecutor. Por consiguiente, se ordena que todos los actos se realicen a manera de sacrificio, para la satisfacción de Viṣṇu y Sus devotos. Esto le traerá paz y prosperidad a todo el mundo.

Los grandes sabios siempre están ansiosos de hacerle el bien a la gente en general, y por eso los sabios encabezados por Śaunaka y otros se reunieron en ese sagrado lugar de Naimiṣāraṇya, con el plan de realizar una gran y continua cadena de ceremonias de sacrificio. Los hombres civilizados no conocen el sendero correcto para la paz y la prosperidad. Sin embargo, los sabios lo conocen bien, y, en consecuencia, por el bien de todos los hombres, siempre están ansiosos de realizar actos que tengan por resultado la paz del mundo. Ellos son amigos sinceros de todas las entidades vivientes, y, a riesgo de grandes inconvenientes personales, se dedican siempre al servicio del Señor por el bien de toda la gente. El Señor Viṣṇu es exactamente igual que un enorme árbol, y todos los demás, incluso los semidioses, los hombres, los Siddhas, los Cāraṇas, los Vidyādharas y otras entidades vivientes, son como ramas, ramitas y hojas de ese árbol. Al regar la raíz del árbol, todas las partes de éste se nutren automáticamente. Sólo aquellas ramas y hojas que están desprendidas, no pueden ser satisfechas así. Las ramas y las hojas desprendidas se secan gradualmente, a pesar de que se haga toda clase de intentos de regarlas. De forma similar, cuando la sociedad humana se halla desprendida de la Personalidad de Dios como ramas y hojas desprendidas, no puede ser regada, y aquel que intenta hacerlo, simplemente está desperdiciando su energía y sus recursos.

La sociedad materialista moderna está desprendida de su relación con el Señor Supremo, y es seguro que todos sus planes, elaborados por líderes ateos, fracasarán a cada paso. Aun así, la gente no se da cuenta de ello.

En esta era, el canto en congregación de los santos nombres del Señor es el método prescrito para despertarse y darse cuenta. El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu presenta los medios de forma sumamente científica, y las personas inteligentes pueden sacar provecho de Sus enseñanzas, para hacer que haya paz y prosperidad reales. El Śrīmad-Bhāgavatam se presenta también con el mismo propósito, y posteriormente ello se explicará de una manera más específica.

SB 1.1.5

ta ekadā tu munayaḥ
prātar huta-hutāgnayaḥ
sat-kṛtaṁ sūtam āsīnaṁ
papracchur idam ādarāt
Palabra por palabra: 
te — los sabios; ekadā — un día; tu — pero; munayaḥ — sabios; prātaḥ — de la mañana; huta — ardiendo; huta-agnayaḥ — el fuego de sacrificio; sat-kṛtam — los debidos respetos; sūtam — Śrī Sūta Gosvāmī; āsīnam — sentado en; papracchuḥ — hicieron preguntas; idam — acerca de esto (lo siguiente); ādarāt — con la debida consideración.
Traducción: 
Un día, después de encender el fuego de sacrificio, ofrecerle un asiento de honor a Śrīla Sūta Gosvāmī y concluir así sus deberes matutinos, los grandes sabios, con mucho respeto, hicieron preguntas acerca de los temas siguientes.
Significado: 

La mañana es el mejor período para llevar a cabo servicios espirituales. Los grandes sabios le ofrecieron al orador del Bhāgavatam un elevado asiento de honor, llamado vyāsāsana, o el asiento de Śrī Vyāsadeva. Śrī Vyāsadeva es el preceptor espiritual original de todos los hombres, y a todos los demás preceptores se les considera representantes de él. Un representante es alguien que puede presentar de manera exacta el punto de vista de Śrī Vyāsadeva. Śrī Vyāsadeva le inculcó el mensaje del Bhāgavatam a Śrīla Śukadeva Gosvāmī, y Śrī Sūta Gosvāmī lo oyó cuando éste (Śrīla Śukadeva Gosvāmī) lo expuso. A todos los representantes genuinos de Śrī Vyāsadeva que descienden en la cadena de sucesión discipular, se les debe considerar gosvāmīs. Estos gosvāmīs dominan todos sus sentidos, y se ciñen al sendero que han hecho los ācāryas anteriores. Los gosvāmīs no dictan conferencias sobre el Bhāgavatam de manera caprichosa. Más bien, ejecutan sus servicios con sumo cuidado, siguiendo a sus predecesores, los cuales les entregaron intacto el mensaje espiritual.

Aquellos que escuchan el Bhāgavatam pueden hacerle preguntas al orador a fin de obtener el significado claro, pero ello no debe hacerse con un espíritu desafiante. Uno debe presentar las preguntas con un gran respeto por el orador y el tema. También es éste el camino que se recomienda en la Bhagavad-gītā. Uno debe aprender la materia trascendental, oyendo sumisamente a las fuentes correctas. Por lo tanto, estos sabios se dirigieron al orador Sūta Gosvāmī con gran respeto.

SB 1.1.6

ṛṣaya ūcuḥ
tvayā khalu purāṇāni
setihāsāni cānagha
ākhyātāny apy adhītāni
dharma-śāstrāṇi yāny uta
Palabra por palabra: 
ṛṣayaḥ — los sabios; ūcuḥ — dijeron; tvayā — por ti; khalu — indudablemente; purāṇāni — los suplementos de los Vedas con narraciones ilustrativas; sa-itihāsāni — junto con las historias; ca — y; anagha — liberado de todos los vicios; ākhyātāni — explicado; api — aunque; adhītāni — bien versado; dharma-śāstrāṇi — Escrituras que dan instrucciones idóneas para la vida progresiva; yāni — todos estos; uta — dijeron.
Traducción: 
Los sabios dijeron: respetado Sūta Gosvāmī, tú estas completamente libre de todo vicio, y estás bien versado en todas las Escrituras famosas por la vida religiosa que presentan, así como también en los Purāṇas y las historias, pues los has examinado a fondo, bajo la guía apropiada, y también los has explicado.
Significado: 

Un gosvāmī, o el representante genuino de Śrī Vyāsadeva, debe estar libre de toda clase de vicios. Los cuatro vicios principales de Kali-yuga son: (1) la relación ilícita con las mujeres, (2) la matanza de animales, (3) el embriagarse, y (4) los juegos especulativos de toda clase. Un gosvāmī debe estar libre de todos estos vicios, antes de que pueda atreverse a sentarse en el vyāsāsana. A alguien que no tenga un carácter inmaculado y que no esté libre de los vicios mencionados, no se le debe permitir sentarse en el vyāsāsana. No sólo debe estar liberado de todos estos vicios, sino que además debe estar bien versado en todas las Escrituras reveladas, o en los Vedas. Los Purāṇas son también parte de los Vedas. Y también lo son las historias como el Mahābhārata o el Rāmāyana. El ācārya o el gosvāmī debe estar muy familiarizado con todas esas Escrituras. Oír su exposición y explicarlas es más importante que leerlas. Uno puede asimilar el conocimiento de las Escrituras reveladas, únicamente oyendo y explicando. Oír se denomina śravaṇa, y explicar se denomina kīrtana. Los dos procesos de śravaṇa y kīrtana son de vital importancia para la vida espiritual progresiva. Sólo puede explicar bien el tema, aquel que, por oír sumisamente a la fuente correcta, ha captado el conocimiento trascendental como es debido.

SB 1.1.7

yāni veda-vidāṁ śreṣṭho
bhagavān bādarāyaṇaḥ
anye ca munayaḥ sūta
parāvara-vido viduḥ
Palabra por palabra: 
yāni — todo eso; veda-vidām — versados en los Vedas; śreṣṭhaḥ — el mayor de todos; bhagavān — encarnación de Dios; bādarāyaṇaḥ — Vyāsadeva; anye — otros; ca — y; munayaḥ — los sabios; sūta — ¡oh, Sūta Gosvāmī!; parāvara-vidaḥ — aquel que, entre los sabios eruditos, está versado en el conocimiento físico y metafísico; viduḥ — aquel que conoce.
Traducción: 
¡Oh, Sūta Gosvāmī!, como tú eres el vedantista erudito de mayor edad, estás familiarizado con el conocimiento de Vyāsadeva, la encarnación de Dios, y además conoces a otros sabios que están plenamente versados en todas las clases de conocimiento físico y metafísico.
Significado: 

El Śrīmad-Bhāgavatam es un comentario natural acerca del Brahma-sūtra, o los Bādarāyaṇi Vedanta-sūtras. Se dice que es natural, debido a que Vyāsadeva es el autor tanto de los Vedānta-sūtras como del Śrīmad-Bhāgavatam, o la esencia de todas las Escrituras védicas. Además de Vyāsadeva, existen otros sabios que son autores de seis sistemas filosóficos diferentes. Ellos son: Gautama, Kanāda, Kapila, Patañjali, Jaimini y Aṣṭāvakra. En el Vedānta-sūtra, el teísmo se encuentra explicado por completo, mientras que en otros sistemas de especulaciones filosóficas prácticamente no se hace ninguna mención de la causa última de todas las causas. Uno sólo puede sentarse en el vyāsāsana después de estar versado en todos los sistemas filosóficos, de manera que pueda presentar íntegramente los puntos teístas del Bhāgavatam en desafío a todos los demás sistemas. Śrīla Sūta Gosvāmī era el maestro indicado, y, en consecuencia, los sabios de Naimiṣāraṇya lo elevaron al vyāsāsana. A Śrīla Vyāsadeva se le designa aquí como la Personalidad de Dios, debido a que es la encarnación autorizada y apoderada.

SB 1.1.8

vettha tvaṁ saumya tat sarvaṁ
tattvatas tad-anugrahāt
brūyuḥ snigdhasya śiṣyasya
guravo guhyam apy uta
Palabra por palabra: 
vettha — tú estás bien versado; tvam — Su Eminencia; saumya — aquel que es puro y sencillo; tat — esos; sarvam — todos; tattvataḥ — de hecho; tat — su; anugrahāt — por la gracia de; brūyuḥ — dirás; snigdhasya — del que es sumiso; śiṣyasya — del discípulo; guravaḥ — los maestros espirituales; guhyam — secreto; api uta — dotado de.
Traducción: 
Y porque tú eres sumiso, tus maestros espirituales te han concedido todas las gracias que se le otorgan a un discípulo sencillo. Por lo tanto, tú puedes decirnos todo lo que has aprendido científicamente de ellos.
Significado: 

El secreto del éxito en la vida espiritual consiste en satisfacer al maestro espiritual, y de esa manera obtener sus sinceras bendiciones. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura ha cantado lo siguiente en sus ocho famosas estrofas acerca del maestro espiritual: “Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual. Sólo por satisfacerlo a él puede uno complacer a la Personalidad de Dios, y cuando uno no lo satisface, únicamente hay desastres en el sendero de la iluminación espiritual”. Por consiguiente, es esencial que el discípulo sea muy obediente y sumiso con el maestro espiritual genuino. Śrīla Sūta Gosvāmī llenó todos estos requisitos como discípulo, y, en consecuencia, sus eruditos y autorrealizados maestros espirituales, tales como Śrīla Vyāsadeva y otros, le concedieron todas sus gracias. Los sabios de Naimiṣāraṇya estaban seguros de que Śrīla Sūta Gosvāmī era genuino. Por lo tanto, estaban ansiosos de oírlo hablar.

SB 1.1.9

tatra tatrāñjasāyuṣman
bhavatā yad viniścitam
puṁsām ekāntataḥ śreyas
tan naḥ śaṁsitum arhasi
Palabra por palabra: 
tatra — de eso; tatra — de eso; añjasā — facilitado; āyuṣman — bendecido con una larga vida; bhavatā — por ti; yat — todo lo que; viniścitam — averiguado; puṁsām — para la gente en general; ekāntataḥ — absolutamente; śreyaḥ — el bien máximo; tat — eso; naḥ — a nosotros; śaṁsitum — explicar; arhasi — merecer.
Traducción: 
Así que, como has sido bendecido con una larga vida, por favor explícanos de una manera fácilmente comprensible, lo que has averiguado que es el absoluto y máximo bien para la gente en general.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā se recomienda la adoración del ācārya. Los ācāryas y los gosvāmīs siempre están absortos en pensamientos acerca del bienestar del público en general, especialmente de su bienestar espiritual. El bienestar material sigue automáticamente al bienestar espiritual. Por ello, los ācāryas dan instrucciones en aras del bienestar espiritual de la gente en general. Previendo las incompetencias de la gente de esta era de Kali, o la era de hierro y de riña, los sabios le pidieron a Sūta Gosvāmī que hiciera un resumen de todas las Escrituras reveladas, debido a que la gente de esta era está condenada en todos los aspectos. Por consiguiente, los sabios hicieron preguntas acerca del bien absoluto, que es el máximo bien para la gente. La reprobada condición de la gente de esta era se describe de la manera siguiente.

SB 1.1.10

prāyeṇālpāyuṣaḥ sabhya
kalāv asmin yuge janāḥ
mandāḥ sumanda-matayo
manda-bhāgyā hy upadrutāḥ
Palabra por palabra: 
prāyeṇa — casi siempre; alpa — escasa; āyuṣaḥ — duración de la vida; sabhya — miembro de una sociedad culta; kalau — en esta era de Kali (riña); asmin — aquí; yuge — era; janāḥ — la gente; mandāḥ — perezosa; sumanda-matayaḥ — desencaminada; manda-bhāgyāḥ — desafortunada; hi — y sobre todo; upadrutāḥ — perturbada.
Traducción: 
¡Oh, sabio!, en esta era de Kali, la era de hierro, los hombres no tienen sino una vida corta; son pendencieros, perezosos, mal dirigidos, desafortunados y, sobre todo, siempre están perturbados.
Significado: 

Los devotos del Señor siempre están preocupados por el mejoramiento espiritual de la gente en general. Cuando los sabios de Naimiṣāraṇya analizaron la condición de la gente de esta era de Kali, previeron que los hombres vivirían poco. En Kali-yuga, la duración de la vida se acorta no tanto por la insuficiencia de alimentos, sino por los hábitos irregulares. Cualquier hombre puede conservar su salud si observa hábitos regulares y si se alimenta con comidas sencillas. El comer en exceso, el abusar de la complacencia de los sentidos, el depender excesivamente de la misericordia de otro, y las normas artificiales de vida, menoscaban la vitalidad misma de la energía humana. Por consiguiente, la duración de la vida se acorta.

La gente de esta era es además muy perezosa, no sólo materialmente, sino también en lo referente a la autorrealización. La vida humana tiene especialmente por objeto la autorrealización. Es decir, el hombre debe llegar a saber qué es él, qué es el mundo y qué es la verdad suprema. La vida humana es un medio por el cual la entidad viviente puede terminar con todos los sufrimientos que ocasiona la ardua lucha por la vida en la existencia material, y es también un medio por el cual la entidad viviente puede regresar a Dios, a su hogar eterno. Pero, debido a un mal sistema de educación, los hombres no tienen ningún deseo de lograr la autorrealización. Incluso si llegan a saber de ella, desafortunadamente se vuelven víctimas de maestros mal orientados.

En esta era, los hombres son víctimas no sólo de diferentes creencias políticas y partidos políticos, sino también de muchos tipos diferentes de diversiones para complacer los sentidos, tales como los cines, los deportes, los juegos de azar, los clubes, las bibliotecas mundanas, las malas compañías, el fumar, el beber, engaños, hurtos, riñas, y demás cosas por el estilo. Sus mentes están siempre perturbadas y llenas de ansiedades, debido a sus muchas y diferentes ocupaciones. En esta era, muchos hombres inescrupulosos fabrican sus propias creencias religiosas que no están basadas en ninguna Escritura revelada, y con mucha frecuencia, la gente que está adicta a la complacencia de los sentidos es atraída por esas instituciones. A causa de esto, en el nombre de la religión se están realizando tantos actos pecaminosos, que la generalidad de la gente no tiene ni paz mental ni salud física. Las comunidades estudiantiles (de brahmacārī) se han dejado de mantener, y los padres de familia ya no observan las reglas y regulaciones del gṛhastha-āśrama. Como consecuencia de ello, los supuestos vānaprasthas y sannyāsīs que salen de esa clase de gṛhastha-āśramas, fácilmente son desviados del sendero rígido. En el Kali-yuga, toda la atmósfera está sobrecargada de falta de fe. Los hombres han dejado de estar interesados en los valores espirituales. La complacencia material de los sentidos es ahora la pauta de la civilización. Para poder mantener esa clase de civilizaciones materiales, el hombre ha formado complejas naciones y comunidades, y entre estos diferentes grupos existe una tensión constante de guerras frías y calientes. Por lo tanto, se ha vuelto muy difícil elevar el nivel espiritual, debido a los desvirtuados valores actuales de la sociedad humana. Los sabios de Naimiṣāraṇya están ansiosos de desenredar a todas las almas caídas, y aquí están tratando de que Śrīla Sūta Gosvāmī les dé el remedio para ello.

SB 1.1.11

bhūrīṇi bhūri-karmāṇi
śrotavyāni vibhāgaśaḥ
ataḥ sādho 'tra yat sāraṁ
samuddhṛtya manīṣayā
brūhi bhadrāya bhūtānāṁ
yenātmā suprasīdati
Palabra por palabra: 
bhūrīṇi — variados; bhūri — muchos; karmāṇi — deberes; śrotavyāni — que han de aprenderse; vibhāgaśaḥ — mediante las divisiones de un tema; ataḥ — por consiguiente; sādho — ¡oh, sabio!; atra — aquí; yat — todo lo que; sāram — esencia; samuddhṛtya — seleccionando; manīṣayā — lo mejor que conozcas; brūhi — por favor, dinos; bhadrāya — por el bien de; bhūtānām — los seres vivientes; yena — mediante lo cual; ātmā — el ser; suprasīdati — queda plenamente satisfecho.
Traducción: 
Existen muchas variedades de Escrituras, y en todas ellas hay muchos deberes prescritos, que pueden llegar a aprenderse sólo después de muchos años de estudio en sus diferentes divisiones. Por consiguiente, ¡oh, sabio!, selecciona, por favor, lo que es la esencia de todas esas Escrituras, y explícala por el bien de todos los seres vivientes, de manera que, mediante dicha instrucción, sus corazones puedan ser satisfechos por completo.
Significado: 

El ātmā, o ser, se diferencia de la material y de los elementos materiales. Él es de constitución espiritual, y, por ello, nunca se satisface con ninguna cantidad de planes materiales. Todas las Escrituras e instrucciones espirituales están dirigidas a la satisfacción de ese ser, o ātmā. Existen muchas variedades de caminos que se recomiendan para los diferentes tipos de seres vivientes, en diferentes épocas y en diferentes lugares. En consecuencia, la cantidad de Escrituras reveladas es innumerable. En esas diversas Escrituras, se recomiendan diferentes métodos y deberes prescritos. Los sabios de Naimiṣāraṇya, teniendo en cuenta la caída condición en que se encuentra la generalidad de la gente de esta era de Kali, sugirieron que Śrī Sūta Gosvāmī expusiera la esencia de todas dichas Escrituras, pues en esta era no les es posible a las almas caídas entender y someterse a todas las lecciones de todas esas diversas Escrituras, en un sistema de varṇa y āśrama.

La sociedad de varṇa y āśrama se considera que era la mejor institución para elevar al ser humano a la plataforma espiritual, pero, debido a Kali-yuga, no es posible ejecutar las reglas y regulaciones de esas instituciones. Ni tampoco le es posible a la generalidad de la gente romper relaciones con sus familias, tal como lo prescribe la institución varṇāśrama. Toda la atmósfera está sobrecargada de oposición. Considerando esto, uno puede ver que para el hombre común de esta era es muy difícil la emancipación espiritual. La razón por la cual los sabios le presentaron este asunto a Śrī Sūta Gosvāmī se explica en los versos siguientes.

SB 1.1.12

sūta jānāsi bhadraṁ te
bhagavān sātvatāṁ patiḥ
devakyāṁ vasudevasya
jāto yasya cikīrṣayā
Palabra por palabra: 
sūta — ¡oh, Sūta Gosvāmī!; jānāsi — tú sabes; bhadram te — todas las bendiciones a ti; bhagavān — la Personalidad de Dios; sātvatām — de los devotos puros; patiḥ — el protector; devakyām — en el vientre de Devakī; vasudevasya — por Vasudeva; jātaḥ — nacido de; yasya — con el propósito de; cikīrṣayā — ejecutar.
Traducción: 
Todas las bendiciones a ti, ¡oh Sūta Gosvāmī! Tú sabes con qué propósito apareció la Personalidad de Dios en el vientre de Devakī, como hijo de Vasudeva.
Significado: 

Bhagavān significa el Todopoderoso Dios, que es el controlador de toda la opulencia, poder, fama, belleza, conocimiento y renunciación. Él es el protector de Sus devotos puros. Aunque Dios tiene la misma disposición para con todo el mundo, tiene especial inclinación por Sus devotos. Sat significa la Verdad Absoluta, y las personas que son servidores de la Verdad Absoluta, reciben el nombre de sātvats. Y la Personalidad de Dios, quien protege a esos devotos puros, es conocido como el protector de los sātvats. Bhadraṁ te, o “bendiciones a ti”, indica lo ansiosos que estaban los sabios de que el orador les diera a conocer la Verdad Absoluta. El Señor Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, se le apareció a Devakī, la esposa de Vasudeva. Vasudeva es el símbolo de la posición trascendental en la que se lleva a cabo la aparición del Señor Supremo.

SB 1.1.13

tan naḥ śuśrūṣamāṇānām
arhasy aṅgānuvarṇitum
yasyāvatāro bhūtānāṁ
kṣemāya ca bhavāya ca
Palabra por palabra: 
tat — esos; naḥ — a nosotros; śuśrūṣamāṇānām — aquellos que se están esforzando por; arhasi — debe hacerlo; aṅga — ¡oh, Sūta Gosvāmī!; anuvarṇitum — explicar mediante el hecho de seguir los pasos de los ācāryas anteriores; yasya — cuya; avatāraḥ — encarnación; bhūtānām — de los seres vivientes; kṣemāya — por el bien; ca — y; bhavāya — elevación; ca — y.
Traducción: 
¡Oh, Sūta Gosvāmī!, estamos ansiosos por saber de la Personalidad de Dios y Sus encarnaciones. Por favor, explícanos esas enseñanzas que impartieron los maestros anteriores [ācāryas], pues uno se eleva tanto por hablarlas como por oírlas.
Significado: 

Aquí se exponen las condiciones necesarias para oír el mensaje trascendental de la Verdad Absoluta. La primera condición es que el auditorio sea muy sincero y esté ansioso de oír. Y el orador debe formar parte de la línea de sucesión discipular que desciende del ācārya reconocido. El mensaje trascendental del Absoluto no puede ser entendido por aquellos que están absortos en lo material. Bajo la dirección de un maestro espiritual genuino, uno se purifica gradualmente. Por lo tanto, uno debe formar parte de la cadena de sucesión discipular y aprender el arte espiritual de oír sumisamente. En el caso de Sūta Gosvāmī y los sabios de Naimiṣāraṇya, todas esas condiciones se cumplen, debido a que Śrīla Sūta Gosvāmī está en la línea de Śrīla Vyāsadeva, y los sabios de Naimiṣāraṇya son todos almas sinceras que están ansiosos de aprender la verdad. Así pues, las narraciones trascendentales acerca de las actividades sobrehumanas del Señor Śrī Kṛṣṇa, Su encarnación, Su nacimiento, aparición o desaparición, Sus formas, Sus nombres, etc., son todos de fácil comprensión, pues se satisfacen todos los requisitos. Esa clase de discursos ayudan a todos los hombres que se encuentran en el sendero de la iluminación espiritual.

SB 1.1.14

āpannaḥ saṁsṛtiṁ ghorāṁ
yan-nāma vivaśo gṛṇan
tataḥ sadyo vimucyeta
yad bibheti svayaṁ bhayam
Palabra por palabra: 
āpannaḥ — estando enredado; saṁsṛtim — en la malla del nacimiento y la muerte; ghorām — demasiado complicada; yat — lo que; nāma — el nombre absoluto; vivaśaḥ — inconscientemente; gṛṇan — cantando; tataḥ — de eso; sadyaḥ — de inmediato; vimucyeta — se libera; yat — aquello que; bibheti — teme; svayam — personalmente; bhayam — el temor mismo.
Traducción: 
Los seres vivientes que están atrapados en las complicadas redes del nacimiento y la muerte, pueden liberarse de inmediato con cantar aun inconscientemente el santo nombre de Kṛṣṇa, que es temido por el temor personificado.
Significado: 

Vāsudeva, o el Señor Kṛṣṇa, la Absoluta Personalidad de Dios es el supremo controlador de todo. No hay nadie que no le tema a la furia del Todopoderoso. Grandes asuras, tales como Rāvaṇa, Hiraṇyakaśipu, Kaṁsa y otros que eran entidades vivientes muy poderosas, fueron matados por la Personalidad de Dios, y el todopoderoso Vāsudeva ha apoderado Su nombre con los poderes de Su propio ser. Todo está relacionado con Él, y todo tiene su identidad en Él. Aquí se afirma que el nombre de Kṛṣṇa es temido incluso por el temor personificado. Esto indica que el nombre de Kṛṣṇa no es diferente de Kṛṣṇa. Por lo tanto, el nombre de Kṛṣṇa es tan poderoso como el propio Señor Kṛṣṇa. No existe ninguna diferencia en absoluto. Luego cualquiera puede sacar provecho de los santos nombres del Señor Śrī Kṛṣṇa, aun en medio de los mayores peligros. El trascendental nombre de Kṛṣṇa, aun a pesar de que se profiera inconscientemente o debido a las circunstancias, puede ayudarlo a uno a lograr liberarse de la malla del nacimiento y la muerte.

SB 1.1.15

yat-pāda-saṁśrayāḥ sūta
munayaḥ praśamāyanāḥ
sadyaḥ punanty upaspṛṣṭāḥ
svardhuny-āpo 'nusevayā
Palabra por palabra: 
yat — cuyos; pāda — pies de loto; saṁśrayāḥ — aquellos que se han refugiado en; sūta — ¡oh, Sūta Gosvāmī!; munayaḥ — grandes sabios; praśamāyanāḥ — absortos en la devoción por el Supremo; sadyaḥ — de inmediato; punanti — santifican; upaspṛṣṭāḥ — simplemente mediante la asociación; svardhunī — del sagrado Ganges; āpaḥ — agua; anusevayā — poniendo en uso.
Traducción: 
¡Oh, Sūta!, esos grandes sabios que se han refugiado por completo en los pies de loto del Señor, pueden santificar de inmediato a aquellos que se ponen en contacto con ellos, mientras que las aguas del Ganges pueden santificar únicamente después de un uso prolongado.
Significado: 

Los devotos puros del Señor son más poderosos que las aguas del sagrado río Ganges. Uno puede obtener beneficio espiritual del prolongado uso de las aguas del Ganges. Pero uno puede ser santificado de inmediato por la misericordia de un devoto puro del Señor. En la Bhagavad-gītā se dice que cualquier persona, sin tener en cuenta que haya nacido como śūdra , mujer o comerciante, puede refugiarse en los pies de loto del Señor, y por hacer eso puede regresar a Dios. Refugiarse en los pies de loto del Señor significa refugiarse en los devotos puros. Los devotos puros cuyo único interés es el de servir, son honrados con los nombres de Prabhupāda y Viṣṇupāda, que indican que dichos devotos son representantes de los pies de loto del Señor. Por consiguiente, todo aquel que se refugia en los pies de loto de un devoto puro mediante el hecho de aceptarlo como su maestro espiritual, puede purificarse de inmediato. Esa clase de devotos del Señor son honrados de la misma manera en que se honra al Señor, pues liberan del mundo material a las almas caídas, que el Señor quiere que regresen al hogar, de vuelta a Dios. Según las Escrituras reveladas, dichos devotos puros son mejor conocidos como vicedioses. El discípulo sincero del devoto puro considera que el maestro espiritual es igual al Señor, mas siempre se considera a sí mismo un humilde sirviente del Señor. Ése es el sendero devocional puro.

SB 1.1.16

ko vā bhagavatas tasya
puṇya-ślokeḍya-karmaṇaḥ
śuddhi-kāmo na śṛṇuyād
yaśaḥ kali-malāpaham
Palabra por palabra: 
kaḥ — quien; — más bien; bhagavataḥ — del Señor; tasya — Su; puṇya — virtuoso; śloka-īḍya — a quien se puede adorar mediante oraciones; karmaṇaḥ — actos; śuddhi-kāmaḥ — deseando liberarse de todos los pecados; na — no; śṛṇuyāt — oye; yaśaḥ — glorias; kali — de la era de la riña; mala-apaham — el agente de santificación.
Traducción: 
¿Acaso hay alguien que, deseando liberarse de los vicios de esta era de riña, no esté dispuesto a oír hablar de las virtuosas glorias del Señor?
Significado: 

La era de Kali es la más condenada de todas las eras, por sus características conflictivas. Kali-yuga está tan saturada de hábitos viciosos, que hasta por el más ligero malentendido ocurre una gran pelea. Aquellos que están dedicados al servicio devocional puro del Señor, que no tienen ningún deseo de engrandecimiento personal y que están libres de los efectos de las acciones fruitivas y de las áridas especulaciones filosóficas, son capaces de escaparse de las desavenencias de esta complicada era. Los líderes de la gente están sumamente ansiosos de vivir en una atmósfera de paz y amistad, pero no tienen información del sencillo método de oír hablar de las glorias del Señor. Por el contrario, dichos líderes se oponen a la propagación de las glorias del Señor. En otras palabras, los necios líderes quieren negar por completo la existencia del Señor. En nombre del Estado seglar, esos líderes hacen diversos planes cada año. Mas, debido a las insuperables complejidades de la naturaleza material del Señor, todos esos planes para el progreso están siendo frustrados constantemente. Ellos no tienen ojos para ver que sus intentos de establecer la paz y la amistad están fracasando. Pero he aquí la clave para salvar el obstáculo. Si queremos verdadera paz, debemos abrir el camino hacia la comprensión del Supremo Señor Kṛṣṇa, y glorificarlo a Él por Sus virtuosas actividades, tal como éstas se describen en las páginas del Śrīmad-Bhāgavatam.

SB 1.1.17

tasya karmāṇy udārāṇi
parigītāni sūribhiḥ
brūhi naḥ śraddadhānānāṁ
līlayā dadhataḥ kalāḥ
Palabra por palabra: 
tasya — Su; karmāṇi — actos trascendentales; udārāṇi — magnánimos; parigītāni — difundidos; sūribhiḥ — por las grandes almas; brūhi — por favor; naḥ — a nosotros; śraddadhānānām — preparados para recibir con respeto; līlayā — pasatiempos; dadhataḥ — advenidas; kalāḥ — encarnaciones.
Traducción: 
Sus actos trascendentales son magníficos y placenteros, y los cantan grandes y eruditos sabios, tales como Nārada. De manera que, por favor, háblanos, pues estamos ansiosos de oír hablar de las aventuras que Él lleva a cabo en Sus diversas encarnaciones.
Significado: 

La Personalidad de Dios nunca está inactivo, como sugieren algunas personas poco inteligentes. Sus obras son magníficas y magnánimas. Todas Sus creaciones, tanto materiales como espirituales, son maravillosas, y contienen plena variedad. Almas liberadas, tales como Śrīla Nārada, Vyāsa, Vālmīki, Devala, Asita, Madhva, Śrī Caitanya, Rāmānuja, Viṣṇusvāmi, Nimbārka, Śrīdhara, Viśvanātha, Baladeva, Bhaktivinoda, Siddhānta Sarasvati, y muchas otras almas eruditas y autorrealizadas, las describen muy bien. Esas creaciones, tanto las materiales como las espirituales, están llenas de opulencia, belleza y conocimiento, pero el ámbito espiritual es más magnífico, por estar colmado de conocimiento, bienaventuranza y eternidad. Las creaciones materiales se manifiestan por algún tiempo como sombras pervertidas del reino espiritual, y puede decirse que se asemejan a los cines: atraen a la gente de un calibre poco inteligente, que es atraída por cosas falsas. Semejantes necios no tienen información alguna acerca de la realidad, y dan por sentado que la falsa manifestación material es lo máximo que existe. Pero hombres más inteligentes, guiados por sabios como Vyāsa y Nārada, saben que el eterno reino de Dios es más delicioso y grande, y que está colmado eternamente de bienaventuranza y conocimiento. Aquellos que no están versados en las actividades del Señor y Su reino trascendental, a veces son favorecidos por el Señor en Sus aventuras como encarnaciones, en las que despliega la dicha eterna que proporciona Su compañía en el reino trascendental. Mediante esas actividades, Él atrae a las almas condicionadas del mundo material. Algunas de esas almas condicionadas están dedicadas al falso disfrute de los sentidos materiales, y otras simplemente están negando la verdadera vida que tienen en el mundo espiritual. Esas personas poco inteligentes son conocidas como karmīs, o trabajadores fruitivos, y jñānīs, o áridos especuladores mentales. Pero, por encima de estas dos clases de hombres, se halla el trascendentalista conocido como sātvat, o el devoto, que ni se ocupa de la desenfrenada actividad material, ni de la especulación material. Él se dedica al servicio positivo del Señor, y en virtud de ello obtiene el más elevado beneficio espiritual, que les es desconocido a los karmīs y jñānīs.

El Señor, como controlador supremo tanto del mundo material como del mundo espiritual, tiene diferentes encarnaciones de ilimitadas categorías. Encarnaciones tales como, Brahmā, Rudra, Manu, Pṛthu y Vyāsa son Sus encarnaciones cualitativas materiales, pero Sus encarnaciones como Rāma, Narasiṁha, Varāha y Vāmana son Sus encarnaciones trascendentales. El Señor Śrī Kṛṣṇa es el manantial de todas las encarnaciones, y, por consiguiente, Él es la causa de todas las causas.

SB 1.1.18

athākhyāhi harer dhīmann
avatāra-kathāḥ śubhāḥ
līlā vidadhataḥ svairam
īśvarasyātma-māyayā
Palabra por palabra: 
atha — por lo tanto; ākhyāhi — describe; hareḥ — del Señor; dhīman — ¡oh, tú, el sagaz!; avatāra — encarnaciones; kathāḥ — narraciones; śubhāḥ — auspiciosas; līlā — aventuras; vidadhataḥ — realizadas; svairam — pasatiempos; īśvarasya — del controlador supremo; ātma — personal; māyayā — energías.
Traducción: 
¡Oh, sabio Sūta!, por favor, nárranos los pasatiempos trascendentales de las múltiples encarnaciones de la Divinidad Suprema. Esos auspiciosos pasatiempos y aventuras del Señor, el controlador supremo, los realizan Sus poderes internos.
Significado: 

Para la creación, conservación y destrucción de los mundos materiales, el propio Señor Supremo y Personalidad de Dios aparece en muchos miles de formas de encarnaciones, y las aventuras específicas que se observan en esas formas trascendentales, son todas auspiciosas. Tanto los que se encuentran presentes durante dichas actividades, así como también aquellos que oyen las trascendentales narraciones de esas actividades, se benefician.

SB 1.1.19

vayaṁ tu na vitṛpyāma
uttama-śloka-vikrame
yac-chṛṇvatāṁ rasa-jñānāṁ
svādu svādu pade pade
Palabra por palabra: 
vayam — nosotros; tu — pero; na — no; vitṛpyāmaḥ — estará descansando; uttama-śloka — la Personalidad de Dios, a quien se le glorifica mediante oraciones trascendentales; vikrame — aventuras; yat — las cuales; śṛṇvatām — por oír continuamente; rasa — humor; jñānām — aquellos que están versados en; svādu — saboreando; svādu — sabroso; pade pade — a cada paso.
Traducción: 
Nosotros nunca nos cansamos de oír hablar de los pasatiempos trascendentales de la Personalidad de Dios, a quien se le glorifica mediante himnos y oraciones. Aquellos que han desarrollado un gusto por las relaciones trascendentales que se tienen con Él, disfrutan de oír hablar de Sus pasatiempos en todo momento.
Significado: 

Existe una gran diferencia entre los cuentos mundanos, la ficción mundana o la historia mundana, y los pasatiempos trascendentales del Señor. Las historias de todo el universo contienen referencias acerca de los pasatiempos de las encarnaciones del Señor. El Rāmāyana, el Mahābhārata y los Purāṇas son historias de épocas pasadas, que se han escrito en relación con los pasatiempos de las encarnaciones del Señor, y, en consecuencia, permanecen frescas aun después de repetidas lecturas. Por ejemplo, cualquiera puede leer la Bhagavad-gītā o el Śrīmad-Bhāgavatam repetidamente a lo largo de toda su vida, y, aun así, encontrará en ellos nueva información iluminadora. Las noticias mundanas son estáticas, mientras que las noticias trascendentales son dinámicas, ya que el espíritu es dinámico y la materia es estática. Aquellos que han desarrollado un gusto por llegar a comprender los asuntos trascendentales, nunca se cansan de oír esas narraciones. Uno se sacia rápidamente con las actividades mundanas, pero nadie se sacia con las actividades trascendentales o devocionales. Uttama-śloka se refiere a aquella literatura que no va dirigida a la nesciencia. La literatura mundana se halla bajo el control de la modalidad de la oscuridad o ignorancia, mientras que la literatura trascendental es muy diferente. La literatura trascendental se encuentra por encima de la modalidad de la oscuridad, y su luz se vuelve más luminosa con lectura y vivencia progresivas acerca de los asuntos trascendentales. Las supuestas personas liberadas nunca logran la satisfacción mediante la repetición de las palabras ahaṁ brahmāsmi. Esa comprensión artificial del Brahman se vuelve trillada, y por ello, para disfrutar de verdadero placer, se dirigen hacia las narraciones del Śrīmad-Bhāgavatam. Aquellos que no son tan afortunados, pasan al altruismo y la filantropía mundana. Esto significa que la filosofía māyāvāda es mundana, mientras que la filosofía de la Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam es trascendental.

SB 1.1.20

kṛtavān kila karmāṇi
saha rāmeṇa keśavaḥ
atimartyāni bhagavān
gūḍhaḥ kapaṭa-mānuṣaḥ
Palabra por palabra: 
kṛtavān — hecho por; kila — los cuales; karmāṇi — actos; saha — juntamente con; rāmeṇa — Balarāma; keśavaḥ — Śrī Kṛṣṇa; atimartyāni — sobrehumanos; bhagavān — la Personalidad de Dios; gūḍhaḥ — disfrazados de; kapaṭa — aparentemente; mānuṣaḥ — ser humano.
Traducción: 
El Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, juntamente con Balarāma, actuó como un ser humano, y, disfrazado así, realizó muchos actos sobrehumanos.
Significado: 

Las doctrinas de antropomorfismo y zoomorfismo nunca se le pueden aplicar a Śrī Kṛṣṇa, o la Personalidad de Dios. La teoría de que un hombre se vuelve Dios a fuerza de penitencia y austeridades está muy difundida hoy en día, especialmente en la India. Desde que los sabios y santos detectaron que el Señor Rama, el Señor Kṛṣṇa y el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu eran la Personalidad de Dios - tal como se indica en las Escrituras reveladas - , muchos hombres inescrupulosos han creado sus propias encarnaciones. Este proceso de fabricar una encarnación de Dios se ha vuelto una cosa corriente, especialmente en Bengala. Cualquier personaje popular, con unas cuantas trazas de poderes místicos, exhibe alguna hazaña de malabarismo y se vuelve fácilmente una encarnación de Dios por votación popular. El Señor Śrī Kṛṣṇa no era ese tipo de encarnación, Él era de hecho la Personalidad de Dios, desde el mismo comienzo de Su aparición. Él apareció ante Su supuesta madre como Viṣṇu con cuatro brazos. Luego, a pedido de la madre, adoptó la forma de un niño humano, y de inmediato la dejó por otro devoto, este último de Gokula, donde fue aceptado como hijo de Nanda Mahārāja y Yaśodā Mātā. De manera similar, a Śrī Baladeva, la pareja del Señor Śrī Kṛṣṇa, también se le tuvo por un niño humano, nacido de otra esposa de Śrī Vasudeva. En la Bhagavad-gītā, el Señor dice que Su nacimiento y actos son trascendentales, y que todo aquel que es tan afortunado como para conocer la naturaleza trascendental de Su nacimiento y actos, de inmediato se liberará y se volverá merecedor de regresar al reino de Dios. Así que el conocimiento acerca de la naturaleza trascendental del nacimiento y acciones del Señor Śrī Kṛṣṇa es suficiente para la liberación. En el Bhāgavatam, la naturaleza trascendental del Señor se describe en nueve cantos, y en el Décimo Canto se estudian Sus pasatiempos específicos. Todo esto se llega a conocer a medida que progresa nuestra lectura de esta obra literaria. Es importante destacar aquí, sin embargo, que el Señor exhibió Su divinidad incluso cuando se encontraba en el regazo de Su madre, que Sus actos son todos sobrehumanos (a los siete años de edad levantó la colina Govardhana), y que todos esos actos demuestran de manera definitiva que Él es verdaderamente la Suprema Personalidad de Dios. No obstante, debido a Su cobertura mística, Su supuesto padre, supuesta madre y otros familiares, siempre lo consideraban un niño humano ordinario. Cuando quiera que Él realizaba alguna labor hercúlea, el padre y la madre lo tomaban de otra manera. Y ellos permanecían satisfechos con el amor filial inquebrantable que tenían por su hijo. En virtud de esto, al describirlo, los sabios de Naimiṣāraṇya dicen que se asemeja a un ser humano, pero, en realidad, Él es la suprema y todopoderosa Personalidad de Dios.

SB 1.1.21

kalim āgatam ājñāya
kṣetre 'smin vaiṣṇave vayam
āsīnā dīrgha-satreṇa
kathāyāṁ sakṣaṇā hareḥ
Palabra por palabra: 
kalim — la era de Kali (era de hierro y riña); āgatam — habiendo llegado; ājñāya — sabiendo esto; kṣetre — en esta extensión de tierra; asmin — en esta; vaiṣṇave — especialmente dirigido al devoto del Señor; vayam — nosotros; āsīnāḥ — sentados; dīrgha — prolongado; satreṇa — para la ejecución de sacrificios; kathāyām — en las palabras de; sa-kṣaṇāḥ — con el tiempo a nuestra disposición; hareḥ — de la Personalidad de Dios.
Traducción: 
Sabiendo bien que la era de Kali ya ha comenzado, estamos reunidos aquí, en este sagrado lugar, para oír con todo detalle el mensaje trascendental de Dios, y de esa forma realizar sacrificio.
Significado: 

Esta era de Kali no es apropiada en absoluto para la autorrealización, como lo era Satya-yuga, la edad de oro, o Tretā-yuga o Dvāpara-yuga, las edades de plata y cobre. La gente de Satya-yuga, que vivía durante cien mil años, era capaz de realizar una prolongada meditación en aras de la autorrealización. Y en Tretā-yuga, cuando la duración de la vida era de diez mil años, la autorrealización se lograba mediante la ejecución de grandes sacrificios. Y en Dvāpara-yuga, cuando la duración de la vida era de mil años, la autorrealización se lograba mediante la adoración del Señor. Pero como en el Kali-yuga la duración máxima de la vida es de cien años únicamente, y eso unido a diversas dificultades, el proceso de autorrealización recomendado es el de oír y cantar acerca del santo nombre, fama y pasatiempos del Señor. Los sabios de Naimiṣāraṇya comenzaron ese proceso en un lugar destinado específicamente a los devotos del Señor. Ellos se prepararon para oír la narración de los pasatiempos del Señor por un período de mil años. Con el ejemplo de esos sabios, uno debe aprender que el oír y recitar regularmente el Bhāgavatam es la única manera de lograr la autorrealización. Otros intentos son simplemente una pérdida de tiempo, ya que no dan ningún resultado tangible. El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu predicó este sistema de bhāgavata-dharma, y recomendó que todos aquellos que hubieren nacido en la India asumieran la responsabilidad de difundir los mensajes del Señor Śrī Kṛṣṇa, principalmente el mensaje de la Bhagavad-gītā. Y cuando uno se halla bien establecido en las enseñanzas de la Bhagavad-gītā, puede dedicarse al estudio del Śrīmad-Bhāgavatam, para una mayor iluminación en lo referente a la autorrealización.

SB 1.1.22

tvaṁ naḥ sandarśito dhātrā
dustaraṁ nistitīrṣatām
kaliṁ sattva-haraṁ puṁsāṁ
karṇa-dhāra ivārṇavam
Palabra por palabra: 
tvam — Su Gracia; naḥ — a nosotros; sandarśitaḥ — encuentro; dhātrā — por la providencia; dustaram — insuperable; nistitīrṣatām — para aquellos que desean atravesar; kalim — la era de Kali; sattva-haram — aquello que deteriora las buenas cualidades; puṁsām — de un hombre; karṇa-dhāraḥ — capitán; iva — como; arṇavam — el océano.
Traducción: 
Nosotros creemos haber conocido a Su Gracia por la voluntad de la Providencia, sólo para que lo aceptemos como capitán del barco de aquellos que desean atravesar el peligroso océano de Kali, el cual deteriora todas las buenas cualidades de un ser humano.
Significado: 

La era de Kali es muy peligrosa para el ser humano. La vida humana tiene únicamente por objeto la autorrealización, pero debido a esta peligrosa era, los hombres han olvidado por completo el objetivo de la vida. En esta era, la duración de la vida disminuirá de manera gradual. Paulatinamente, la gente perderá su memoria, sus mejores sentimientos, su fuerza y sus mejores cualidades. En el Duodécimo Canto de esta obra se da una lista de las anomalías de esta era. Así que, esta era es muy difícil para aquellos que quieran utilizar esta vida para la autorrealización. La gente está tan ocupada con la complacencia de los sentidos, que olvida por completo la autorrealización. Por locura, dicen abiertamente que no hay necesidad de autorrealización, porque no se dan cuenta de que esta breve vida no es más que un momento en nuestra gran jornada hacia la autorrealización. Todo el sistema educativo está encaminado hacia la complacencia de los sentidos, y si un hombre culto lo analiza bien, verá que los niños de esta época están siendo enviados intencionalmente a los mataderos de la mal llamada educación. Por consiguiente, los hombres cultos deben cuidarse de esta era, y si acaso quieren atravesar el peligroso océano de Kali, deben seguir los pasos de los sabios de Naimiṣāraṇya y aceptar como capitán del barco a Śrī Sūta Gosvāmī o a su representante genuino. El barco es el mensaje del Señor Kṛṣṇa en la forma de la Bhagavad-gītā o el Śrīmad-Bhāgavatam.

SB 1.1.23

brūhi yogeśvare kṛṣṇe
brahmaṇye dharma-varmaṇi
svāṁ kāṣṭhām adhunopete
dharmaḥ kaṁ śaraṇaṁ gataḥ
Palabra por palabra: 
brūhi — por favor di; yoga-īśvare — el Señor de todos los poderes místicos; kṛṣṇe — el Señor Kṛṣṇa; brahmaṇye — la Verdad Absoluta; dharma — religión; varmaṇi — protector; svām — propia; kāṣṭhām — morada; adhunā — hoy en día; upete — habiéndose ido; dharmaḥ — religión; kam — a quien; śaraṇam — refugio; gataḥ — ido.
Traducción: 
Como Śrī Kṛṣṇa, la Verdad Absoluta, el amo de todos los poderes místicos, ha partido hacia Su propia morada, por favor, dinos a quién han acudido ahora los principios religiosos en busca de refugio.
Significado: 

En esencia, la religión consiste en los códigos prescritos que la propia Personalidad de Dios enuncia. Siempre que ocurre un gran abuso o incumplimiento de los principios religiosos, aparece el Señor Supremo Mismo para restablecerlos. Eso se declara en la Bhagavad-gītā. Aquí los sabios de Naimiṣāraṇya están preguntando por esos principios. La respuesta a esa pregunta se da más adelante. El Śrīmad-Bhāgavatam es la trascendental representación sonora de la Personalidad de Dios, y, en consecuencia, es la representación en pleno del conocimiento trascendental y los principios religiosos.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Primer Capítulo, Primer Canto, del , titulado: “Las preguntas de los sabios”.