SB 1.10.2

sūta uvāca
vaṁśaṁ kuror vaṁśa-davāgni-nirhṛtaṁ
saṁrohayitvā bhava-bhāvano hariḥ
niveśayitvā nija-rājya īśvaro
yudhiṣṭhiraṁ prīta-manā babhūva ha
Palabra por palabra: 
sūtaḥ uvāca — Sūta Gosvāmī respondió; vaṁśam — dinastía; kuroḥ — del rey Kuru; vaṁśa-dava-agni — un incendio forestal causado por los bambúes; nirhṛtam — acabada; saṁrohayitvā — el retoño de la dinastía; bhava-bhāvanaḥ — el sustentador de la creación; hariḥ — la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa; niveśayitvā — habiendo restablecido; nija-rājye — en su propio reino; īśvaraḥ — el Señor Supremo; yudhiṣṭhiram — a Mahārāja Yudhiṣṭhira; prīta-manāḥ — con la mente complacida; babhūva ha — quedó.
Traducción: 
Sūta Gosvāmī dijo: El Señor Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, quien es el sustentador del mundo, quedó complacido después de restablecer a Mahārāja Yudhiṣṭhira en su propio reino y después de restaurar la dinastía Kuru, que había sido acabada por el fuego de la ira, el cual es como el que causan los bambúes en el bosque.
Significado: 

Se dice que este mundo es como un incendio forestal causado por la fricción de las matas del bambú. Esa clase de incendio forestal ocurre automáticamente, pues la fricción entre los bambúes ocurre sin causa externa. De igual modo, en el mundo material la ira de aquellos que quieren enseñorearse de la naturaleza material interacciona, y ocurre el fuego de la guerra, acabando con la población no deseada. Esos fuegos o guerras ocurren, y el Señor no tiene nada que ver con ellos. Pero debido a que Él quiere mantener la creación, desea que las masas sigan la senda correcta, la senda de la autorrealización, la cual les permite a los seres vivientes entrar en el Reino de Dios. El Señor quiere que los seres humanos que sufren vayan de vuelta al hogar, de vuelta a Él, y dejen de sufrir con las tres clases de tormentos materiales. Todo el plan de la creación está hecho de esa manera, y aquel que no entra en razón sufre en el mundo material, debido a los tormentos que la energía ilusoria del Señor le inflige. Por lo tanto, el Señor quiere que su representante genuino rija el mundo. El Señor Śrī Kṛṣṇa descendió para establecer esa clase de régimen y matar a las personas indeseables que no tienen nada que ver con Su plan. La Batalla de Kurukṣetra se libró conforme al plan del Señor, de manera que las personas indeseables pudieran salir del mundo y pudiera establecerse un reino pacífico bajo el control de Su devoto. Así pues, el Señor se sintió plenamente satisfecho cuando el rey Yudhiṣṭhira subió al trono y el retoño de la dinastía Kuru, en la persona de Mahārāja Parīkṣit, se salvó.