SB 1.10.23

sa vā ayaṁ yat padam atra sūrayo
jitendriyā nirjita-mātariśvanaḥ
paśyanti bhakty-utkalitāmalātmanā
nanv eṣa sattvaṁ parimārṣṭum arhati
Palabra por palabra: 
saḥ — Él; vai — por la providencia; ayam — esto; yat — aquello que; padam atra — he aquí a la misma Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa; sūrayaḥ — grandes devotos; jita-indriyāḥ — que han superado la influencia de los sentidos; nirjita — completamente controlada; mātariśvanaḥ — vida; paśyanti — puede ver; bhakti — a fuerza de servicio devocional; utkalita — desarrollado; amala-ātmanā — aquellos que tienen la mente completamente limpia; nanu eṣaḥ — ciertamente sólo con esto; sattvam — existencia; parimārṣṭum — para purificar la mente por completo; arhati — merecen.
Traducción: 
He aquí a la misma Suprema Personalidad de Dios cuya forma trascendental perciben los grandes devotos que, a fuerza de rígido servicio devocional y pleno control de la vida y de los sentidos, se han limpiado por completo de la conciencia material, Y ésa es la única manera de purificar la existencia.
Significado: 

Como se afirma en la Bhagavad-gītā, al Señor se le puede conocer en Su verdadera naturaleza, únicamente a fuerza de servicio devocional puro. Por eso se afirma aquí que sólo los grandes devotos del Señor, capaces de limpiar la mente de todo el polvo material mediante rígido servicio devocional, pueden percibir al Señor tal como Él es. Jitendriya significa “aquel que tiene pleno control de los sentidos”. Los sentidos son partes activas del cuerpo, y sus actividades no pueden ser detenidas. Los medios artificiales que los procesos yóguicos emplean para hacer que los sentidos se vuelvan inactivos, han demostrado ser un fracaso total, incluso en el caso de grandes yogīs tales como Viśvāmitra Muni. Viśvāmitra Muni controló los sentidos mediante el trance yóguico, pero cuando por casualidad conoció a Menakā (una mujer frívola de la sociedad celestial), fue víctima de la vida sexual, y la manera artificial de controlar los sentidos fracasó. Mas, en el caso de un devoto puro, a los sentidos no se les impide artificialmente nada en absoluto, sino que se les proporcionan diferentes ocupaciones buenas. Cuando los sentidos se dedican a actividades más atractivas, no hay posibilidad de que los atraiga alguna ocupación inferior. En la Bhagavad-gītā se dice que los sentidos únicamente pueden ser controlados mediante mejores ocupaciones. El servicio devocional requiere de la purificación de los sentidos o el ocuparlos en las actividades del servicio devocional. El servicio devocional no es inacción. Cualquier cosa que se haga en el servicio del Señor, se purifica de inmediato de su naturaleza material. El concepto material se debe únicamente a la ignorancia. No hay nada más allá de Vāsudeva. El concepto Vāsudeva se desarrolla paulatinamente en el corazón del erudito, después de una prolongada purificación de los órganos receptivos. Pero el proceso termina en el conocimiento de que Vāsudeva es lo máximo que existe. En el caso del servicio devocional, este mismo método se acepta desde el mismo comienzo, y por la gracia del Señor todo verdadero conocimiento se revela en el corazón del devoto, debido al dictado que el Señor da desde dentro. Así pues, controlar los sentidos mediante el servicio devocional es el único medio y el más fácil de todos.