SB 1.10.34-35
śūrasenān sayāmunān
brahmāvartaṁ kurukṣetraṁ
matsyān sārasvatān atha
maru-dhanvam atikramya
sauvīrābhīrayoḥ parān
ānartān bhārgavopāgāc
chrāntavāho manāg vibhuḥ
Las provincias por las que pasó el Señor recibían en esos días nombres diferentes a los que tienen en la actualidad, pero las indicaciones que se dan son suficientes para señalar que Él viajó a través de Delhi, Punjab, Rajasthan, Madhya Pradesh, Saurastra y Gujarat, y finalmente llegó a la provincia donde se hallaba Su hogar, Dvārakā. Nada ganamos con sólo investigar las provincias análogas de aquellos días hasta los actuales momentos, pero parece ser que el desierto de Rajasthan y las provincias de agua escasa, tales como Madhya Pradesh, existían incluso hace cinco mil años. La teoría de los expertos en suelos que dice que el desierto se desarrolló en años recientes, no la respaldan las declaraciones del Bhāgavatam. El asunto se lo podemos dejar a los expertos en geología para que lo investiguen, ya que el universo cambiante tiene diferentes fases de desarrollo geológico. A nosotros nos satisface el hecho de que el Señor haya llegado ahora a Su propia provincia, Dvārakā-dhāma, proveniente de las provincias Kuru. Kurukṣetra sigue existiendo desde la época védica, y es pura necedad el hecho de que los intérpretes hagan caso omiso de la existencia de Kurukṣetra o la nieguen.
