SB 1.11.21
paurāṇām anuvartinām
yathā-vidhy upasaṅgamya
sarveṣāṁ mānam ādadhe
El Señor Supremo y Personalidad de Dios no es ni impersonal ni un objeto inerte incapaz de corresponder con los sentimientos de Sus devotos. Aquí es significativa la palabra yathā-vidhi, o “como es debido”. Él corresponde “como es debido” con Sus diferentes tipos de admiradores y devotos. Claro que, los devotos puros son de un solo tipo, porque no tienen a nadie más a quien servir aparte del Señor, y, por consiguiente, el Señor también corresponde con esos devotos puros como es debido, es decir, siempre está atento a todos los asuntos de Sus devotos puros. Hay otros que lo designan como impersonal, y, en consecuencia, el Señor no manifiesta a Su vez ningún interés personal. Él satisface a todo el mundo en términos del desarrollo de conciencia espiritual de cada cual, y una muestra de esa correspondencia se exhibe aquí con las diferentes personas que lo estaban recibiendo.
