SB 1.11.27
prasūna-varṣair abhivarṣitaḥ pathi
piśaṅga-vāsā vana-mālayā babhau
ghano yathārkoḍupa-cāpa-vaidyutaiḥ
El Sol, la Luna, el arco iris y el relámpago no aparecen en el cielo simultáneamente. Cuando hay sol, la luz de la Luna se vuelve insignificante, y si hay nubes y un arco iris, el relámpago no se manifiesta. El color del cuerpo del Señor es tal como el de una nube nueva del monzón. Aquí se dice que Él es como una nube. La sombrilla blanca que tiene sobre la cabeza es como el Sol. El movimiento del abanico de pelos es como la Luna. Las lluvias de flores son como las estrellas. Su ropa amarilla es como el arco iris. Así que todas estas actividades del firmamento, siendo factores cuya simultaneidad es imposible, no pueden conciliarse mediante la comparación. El ajuste sólo es factible cuando pensamos en la potencia inconcebible del Señor. El Señor es todopoderoso, y en Su presencia cualquier cosa imposible puede hacerse realidad, por medio de Su energía inconcebible. Pero la situación que se creó en la ocasión en que Él pasaba por los caminos de Dvārakā era hermosa, y no se la podía comparar con nada mas, fuera de la descripción de los fenómenos naturales.
