SB 1.15.28
evaṁ cintayato jiṣṇoḥ
kṛṣṇa-pāda-saroruham
sauhārdenātigāḍhena
śāntāsīd vimalā matiḥ
Como el Señor es absoluto, la profunda meditación en Él es igual que el trance yóguico. El Señor no es diferente de Su nombre, forma, calidad, pasatiempos, séquito y acciones específicas. Arjuna se puso a pensar en las instrucciones que el Señor le había dado en el campo de batalla de Kurukṣetra. Sólo esas instrucciones comenzaron a eliminar las trazas de contaminación material que había en la mente de Arjuna. El Señor es como el Sol; la aparición del Sol entraña la inmediata disipación de la oscuridad o la ignorancia, y la aparición del Señor en la mente del devoto puede de inmediato alejar los desoladores efectos materiales. En consecuencia, el Señor Caitanya ha recomendado el canto constante de los nombre del Señor, para uno protegerse de toda la contaminación del mundo material. El sentimiento de estar separado del Señor es indudablemente doloroso para el devoto, pero debido a que ese sentimiento está relacionado con el Señor, tiene un efecto trascendental específico que tranquiliza el corazón. Los sentimientos de la separación también son fuentes de dicha trascendental, y nunca se los puede comprar con los contaminados sentimientos materiales de la separación.
