SB 1.17.5

kas tvaṁ mac-charaṇe loke
balād dhaṁsy abalān balī
nara-devo 'si veṣeṇa
naṭavat karmaṇādvijaḥ
Palabra por palabra: 
kaḥ — quién eres; tvam — tú; mat — mi; śaraṇe — bajo la protección; loke — en este mundo; balāt — a la fuerza; haṁsi — matando; abalān — aquellos que están indefensos; balī — aunque lleno de fuerza; nara-devaḥ — hombre-dios; asi — pareces ser; veṣeṇa — por tu ropa; naṭa-vat — como un actor de teatro; karmaṇā — por actos; advijaḥ — un hombre que, por cultura, no ha nacido por segunda vez.
Traducción: 
¡Oh!, ¿quién eres tú? ¡Pareces ser fuerte, y aun así te atreves a matar dentro de mi jurisdicción a aquellos que son indefensos! Con tu atuendo te haces pasar por un hombre divino [por un rey], pero con tus actos te estás oponiendo a los principios de los kṣatriyas nacidos por segunda vez.
Significado: 

A los brāhmaṇas, kṣatriyas y vaiśyas se los llama “nacidos por segunda vez”, porque para estas clases altas existe el nacimiento a través de la unión de los padres, y existe otro nacimiento que consiste en el rejuvenecimiento cultural mediante la iniciación espiritual que da el ācārya, o el maestro espiritual genuino. De modo que, un kṣatriya también nace por segunda vez, como el brāhmaṇa, y es su deber proteger a los indefensos. Al rey kṣatriya se lo considera el representante de Dios encargado de proteger a los indefensos y castigar a los herejes. Cuando quiera que hay anomalías en esta función de rutina que desempeñan los administradores, hay una encarnación del Señor para restablecer los principios de un reino divino. En la era de Kali se mata sin restricción a los pobres e indefensos animales, especialmente a las vacas, a quienes los gobernantes les deben toda clase de protección. Así pues, los dirigentes en cuyas narices ocurren ese tipo de cosas, son representantes de Dios sólo de nombre. Esos poderosos administradores son gobernantes de los pobres ciudadanos en virtud del traje o la posición, pero de hecho son hombres indignos y de baja categoría, que no poseen los atributos culturales de los “nacidos por segunda vez”. Nadie puede esperar justicia ni trato equitativo de hombres de baja categoría nacidos una vez (incultos en sentido espiritual). Por consiguiente, en la era de Kali todoel mundo es infeliz debido a la mala administración del Estado. La sociedad humana moderna no ha nacido por segunda vez mediante la cultura espiritual. De manera que, el gobierno del pueblo, por un pueblo que no ha nacido por segunda vez, tiene que ser un gobierno de Kali en el que todo el mundo es infeliz.