SB 1.18.42

na vai nṛbhir nara-devaṁ parākhyaṁ
sammātum arhasy avipakva-buddhe
yat-tejasā durviṣaheṇa guptā
vindanti bhadrāṇy akutobhayāḥ prajāḥ
Palabra por palabra: 
na — nunca; vai — de hecho; nṛbhiḥ — por ningún hombre; nara-devam — a un hombre dios; para-ākhyam — quien es trascendental; sammātum — poner en la misma posición; arhasi — merece; avipakva — inmaduro; buddhe — inteligencia; yat — de quien; tejasā — mediante el poder; durviṣaheṇa — insuperable; guptāḥ — protegido; vindanti — disfruta; bhadrāṇi — plena prosperidad; akutaḥ-bhayāḥ — totalmente defendido; prajāḥ — los súbditos.
Traducción: 
¡Oh, hijo mío!, tienes una inteligencia inmadura, y, por consiguiente, no sabes que el rey, que es el mejor de los seres humanos, es como la Personalidad de Dios. A él nunca se le debe poner en el mismo nivel que los hombres comunes. Los ciudadanos del Estado viven con prosperidad, gracias a la protección que les brinda su insuperable valor.