SB 1.18.50
parair dvandveṣu yojitāḥ
na vyathanti na hṛṣyanti
yata ātmāguṇāśrayaḥ
Los trascendentalistas son los filósofos empíricos, los místicos y los devotos del Señor. Los filósofos empíricos tiene por meta la perfección de fundirse en el ser del Absoluto, los místicos buscan percibir a la Superalma omnipresente, y los devotos del Señor están dedicados al amoroso y trascendental servicio de la Personalidad de Dios. Como Brahman, Paramātmā y Bhagavān son diferentes fases de la misma Trascendencia, todos esos trascendentalistas están por encima de las tres modalidades de la naturaleza material. Las aflicciones y felicidades materiales son producto de las tres modalidades, y, por consiguiente, las causas de esas aflicciones y felicidades materiales no tienen nada que ver con los trascendentalistas. El Rey era un devoto, y el ṛṣi era un místico. Así pues, ambos estaban desapegados del incidente fortuito creado por la voluntad suprema. El niño travieso fue un instrumento para cumplir la voluntad del Señor.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Decimoctavo Capítulo, Primer Canto, del , titulado: “Mahārāja Parīkṣit es maldecido por un niño brāhmaṇa”.
