SB 1.19.31
muniṁ nṛpo bhāgavato 'bhyupetya
praṇamya mūrdhnāvahitaḥ kṛtāñjalir
natvā girā sūnṛtayānvapṛcchat
La medida que Mahārāja Parīkṣit adopta ahora y que consiste en hacerle preguntas a un gran maestro, es muy indicada, según lo señalan los mandatos de las Escrituras. la disposición de la Escritura dice que, para entender la ciencia trascendental, uno debe acudir humildemente a un maestro espiritual. Ahora Mahārāja Parīkṣit se disponía a encontrar la muerte, y en el muy corto plazo de siete días tenía que aprender el proceso para entrar en el Reino de Dios. En casos así de importantes, es necesario que uno acuda a un maestro espiritual. A menos que se necesite resolver los problemas de la vida, no hay por qué acudir a un maestro espiritual. Aquel que no sabe cómo hacerle preguntas al maestro espiritual, no tiene ninguna necesidad de ir a verlo. Y las cualidades del maestro espiritual se encuentran manifestadas perfectamente en la persona de Śukadeva Gosvāmī. Tanto el maestro espiritual como el discípulo, es decir, Śrī Śukadeva Gosvāmī y Mahārāja Parīkṣit, lograron la perfección por intermedio del Śrīmad-Bhāgavatam. Śukadeva Gosvāmī aprendió el Śrīmad-Bhāgavatam con su padre, Vyāsadeva, pero no tuvo la oportunidad de recitarlo. Él recitó el Śrīmad-Bhāgavatam ante Mahārāja Parīkṣit y respondió las preguntas de éste sin vacilar, y de ese modo tanto el maestro como el discípulo lograron la salvación.
