SB 1.3.4

paśyanty ado rūpam adabhra-cakṣuṣā
sahasra-pādoru-bhujānanādbhutam
sahasra-mūrdha-śravaṇākṣi-nāsikaṁ
sahasra-mauly-ambara-kuṇḍalollasat
Palabra por palabra: 
paśyanti — ven; adaḥ — la forma del puruṣa; rūpam — forma; adabhra — perfecto; cakṣuṣā — mediante los ojos; sahasra-pāda — miles de piernas; ūru — muslos; bhuja-ānana — manos y caras; adbhutam — maravillosos; sahasra — miles de; mūrdha — cabezas; śravaṇa — orejas; akṣi — ojos; nāsikam — narices; sahasra — miles; mauli — guirnaldas; ambara — atuendos; kuṇḍala — aretes; ullasat — todos refulgentes.
Traducción: 
Los devotos, con sus ojos perfectos, ven la forma trascendental del puruṣa, que tienen miles de piernas, muslos, brazos y caras, todos ellos extraordinarios. En ese cuerpo hay miles de cabezas, orejas, ojos y narices, decorados con miles de yelmos y refulgentes aretes, y adornados con guirnaldas.
Significado: 

Con nuestros actuales sentidos materializados, no podemos percibir nada del trascendental Señor. Nuestros actuales sentidos tienen que ser corregidos mediante el proceso del servicio devocional, y entonces el propio Señor queda desvelado ante nosotros. En la Bhagavad-gītā se confirma que el trascendental Señor puede ser percibido únicamente mediante el servicio devocional puro. En los Vedas se confirma, pues, que únicamente el servicio devocional puede llevarlo a uno al lado del Señor, y que únicamente el servicio devocional puede revelarlo a Él. En la Brahma-saṁhitā también se dice que el Señor siempre puede ser visto por los devotos cuyos ojos han sido ungidos con el tinte del servicio devocional. Así, para recibir información acerca de la forma trascendental del Señor, tenemos que acudir a las personas que verdaderamente lo han visto con ojos perfectos ungidos con servicio devocional. En el mundo material tampoco vemos siempre las cosas con nuestros propios ojos; a veces vemos a través de la experiencia de aquellos que verdaderamente han visto o hecho las cosas. Si ése es el proceso para experimentar lo que es un objeto mundano, puede aplicarse más perfectamente a los asuntos trascendentales. De modo que, únicamente con paciencia y perseverancia puede uno comprender la materia trascendental, referente a la Verdad Absoluta y Sus diferentes formas. Para los neófitos, Él no tiene forma, pero para el servidor experto Él tiene forma trascendental.