SB 10.1.23

vasudeva-gṛhe sākṣād
bhagavān puruṣaḥ paraḥ
janiṣyate tat-priyārthaṁ
sambhavantu sura-striyaḥ
Palabra por palabra: 
vasudeva-gṛhe — en la casa de Vasudeva (que sería el padre de Kṛṣṇa cuando el Señor descendiese); sākṣāt — personalmente; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios, que goza de plena potencia; puruṣaḥ — la persona original; paraḥ — que es trascendental; janiṣyate — nacerá; tat-priya-artham — y para Su satisfacción; sambhavantu — deben nacer; sura-striyaḥ — todas las esposas de los semidioses.
Traducción: 
La Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, que goza de plena potencia, nacerá personalmente como hijo de Vasudeva. Por lo tanto, todas las esposas de los semidioses deberán nacer también a fin de satisfacerle.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (4.9), el Señor dice: tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti: Después de abandonar el cuerpo material, el devoto del Señor va de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Eso significa que el devoto, en primer lugar, pasa por el universo en que el Señor Se encuentra manifestando Sus pasatiempos en ese momentos. Hay innumerables universos, y el Señor está naciendo en uno de esos universos a cada instante. Por eso Sus pasatiempos reciben el nombre de nitya-līlā, pasatiempos eternos. El advenimiento del Señor en forma de niño en casa de Devakī está sucediendo continuamente en un universo tras otro. Por consiguiente, el devoto se eleva, en primer lugar, a aquel universo donde Se están manifestando los pasatiempos del Señor. Como se afirma en la Bhagavad-gītā, el devoto que no complete su servicio devocional disfrutará de la felicidad de los planetas celestiales, donde viven las personas más piadosas, para luego nacer en la casa de un śuci o de un śrīmān, un brāhmaṇa piadoso o un rico vaiśya (śucīnāṁ śrīmatāṁ gehe yoga-bhraṣṭo 'bhijāyate). De ese modo, el devoto puro, aunque no logre completar sus prácticas de servicio devocional, se eleva al sistema planetario superior, donde viven las personas piadosas. Y, si completa su servicio devocional, el devoto pasa de esos planetas al lugar en que se están manifestando los pasatiempos del Señor. En este verso se dice: sambhavantu sura-striyaḥ. Sura-strī, las mujeres de los planetas celestiales, recibieron la orden de nacer en la dinastía Yadu, en Vṛndāvana, para enriquecer los pasatiempos del Señor. Esas sura-strī, después de aprender a vivir con Kṛṣṇa, se elevarían al Goloka-Vṛndāvana original. Durante los pasatiempos del Señor en este mundo, las sura-strī nacerían en diversas familias y en distintas circunstancias, y complacerían al Señor, de forma que, antes de regresar al Goloka Vṛndāvana eterno, habrían adquirido toda la formación necesaria. Debido a su relación con el Señor Kṛṣṇa, ya fuera en Dvārakā-purī, en Mathurā-purī o en Vṛndāvana, es indudable que acabarían yendo de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Entre las sura-strī, las mujeres de los planetas celestiales, hay muchas devotas, como la madre de Upendra, la encarnación de Kṛṣṇa. La orden que se da en este verso iba dirigida a esas mujeres devotas.