SB 10.10.20-22
putrau bhūtvā tamaḥ-plutau
na vivāsasam ātmānaṁ
vijānītaḥ sudurmadau
ato 'rhataḥ sthāvaratāṁ
syātāṁ naivaṁ yathā punaḥ
smṛtiḥ syān mat-prasādena
tatrāpi mad-anugrahāt
vāsudevasya sānnidhyaṁ
labdhvā divya-śarac-chate
vṛtte svarlokatāṁ bhūyo
labdha-bhaktī bhaviṣyataḥ
Los árboles no son conscientes: si los cortamos, no sienten dolor. Nārada Muni, sin embargo, quiso que Nalakūvara y Maṇigrīva permanecieran conscientes, y que no olvidasen las circunstancias a que obedecía su castigo ni siquiera después de liberarse de esa vida en forma de árboles. Así, para concederles una gracia especial, Nārada Muni dispuso las cosas de tal manera que, una vez liberados, pudieran ver a Kṛṣṇa en Vṛndāvana y revivir de ese modo el bhakti latente en ellos.
Cada día de los semidioses, en el sistema planetario superior, equivale a seis de nuestros meses. Los semidioses del sistema planetario superior, pese a estar apegados al disfrute material, son devotos, y por eso precisamente se dice que son semidioses. Hay dos clases de personas, los devas y los asuras. Los asuras olvidan su relación con Kṛṣṇa (āsuraṁ bhāvam āśritāḥ), pero los devas no la olvidan.
dvau bhūta-sargau loke 'smin
daiva āsura eva ca
viṣṇu-bhaktaḥ smṛto daiva
āsuras tad-viparyayaḥ
La diferencia entre un devoto puro y un devoto karma-miśra es la siguiente: el devoto puro no desea nada para el disfrute material, mientras que el devoto con mezcla se hace devoto para obtener el mejor disfrute posible en este mundo material.
Quien se halla en contacto directo con la Suprema Personalidad de Dios mediante el servicio devocional permanece puro, sin que los deseos materiales lleguen a contaminarle (anyābhilāṣitā-śūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam).
La práctica de karma-miśra-bhakti nos eleva al reino celestial; con jñāna-miśra-bhakti podemos fundirnos en la refulgencia del Brahman; y con yoga-miśra-bhakti podemos experimentar la omnipotencia de la Suprema Personalidad de Dios. Pero el bhakti puro no depende ni del karma, ni del jñāna ni del yoga, pues consiste simplemente en relaciones amorosas. Por consiguiente, la liberación del bhakta, que no es sólo mukti, sino vimukti, es superior a las otras cinco clases de liberación (sāyujya, sārūpya, sālokya, sārṣṭi y sāmīpya). El devoto puro siempre se ocupa en servicio puro (ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanaṁ bhaktir uttamā). El hecho de nacer como semidiós en el sistema planetario superior es una oportunidad para purificarse un poco más como devoto e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Con su supuesta maldición, Nārada Muni dio indirectamente a Maṇigrīva y Nalakūvara la mayor de las oportunidades.
