evaṁ vrajaukasāṁ prītiṁ
yacchantau bāla-ceṣṭitaiḥ
kala-vākyaiḥ sva-kālena
vatsa-pālau babhūvatuḥ
Traducción:
De ese modo, Kṛṣṇa y Balarāma, actuando como niños pequeños y balbuceando Sus primeras palabras, daban placer trascendental a todos los habitantes de Vraja. Con el paso del tiempo, crecieron lo bastante como para cuidar de los terneros.