Solapas principales
SB 10.11
SB 10.11.1
gopā nandādayaḥ śrutvā
drumayoḥ patato ravam
tatrājagmuḥ kuru-śreṣṭha
nirghāta-bhaya-śaṅkitāḥ
SB 10.11.2
dadṛśur yamalārjunau
babhramus tad avijñāya
lakṣyaṁ patana-kāraṇam
Considerando las circunstancias, ¿era aquello obra de Kṛṣṇa? Él Se encontraba en el lugar, y los niños que jugaban con Él dijeron que había sido Kṛṣṇa. ¿De verdad lo había hecho Kṛṣṇa, o eran simples historias de los niños? Aquello creaba confusión.
SB 10.11.3
dāmnā baddhaṁ ca bālakam
kasyedaṁ kuta āścaryam
utpāta iti kātarāḥ
Los pastores de vacas estaban muy agitados porque el bebé Kṛṣṇa, después de todo, Se encontraba entre los dos árbolesy si, por casualidad, se Le hubiesen caído encima, Le hubieran aplastado. Pero allí Se encontraba Él, sano y salvo; lo que no estaba nada claro era quién había hecho todo aquello. ¿Cómo había podido ocurrir de un modo tan maravilloso? Esas reflexiones eran, entre otras, algunas de las razones que les tenían agitados y confusos. Sin embargo, pensaban que, por casualidad, y porque Dios así lo había querido, Kṛṣṇa Se había salvado, de forma que no Le había pasado nada.
SB 10.11.4
tiryag-gatam ulūkhalam
vikarṣatā madhya-gena
puruṣāv apy acakṣmahi
Los niños que jugaban con Kṛṣṇa quisieron dar al padre de Kṛṣṇa información exacta de lo sucedido, explicándole además que de los árboles rotos habían salido dos hombres muy hermosos. «Así sucedió todo - dijeron - . Lo hemos visto con nuestros propios ojos.»
SB 10.11.5
na ghaeteti tasya tat
bālasyotpāṭanaṁ tarvoḥ
kecit sandigdha-cetasaḥ
Para unos, era imposible que un niño tan pequeño pudiera haber tirado aquellos gigantescos árboles. Sin embargo, había quien dudaba, pues, según las predicciones, Kṛṣṇa era como Nārāyaṇa. Los pastores de vacas se encontraban entonces ante un verdadero dilema.
SB 10.11.6
dāmnā baddhaṁ svam ātmajam
vilokya nandaḥ prahasad-
vadano vimumoca ha
Nanda Mahārāja se sorprendió de que Yaśodā, la madre de Kṛṣṇa, hubiera podido atar de aquel modo a su querido niño. Kṛṣṇa y ella se amaban mucho. ¿Cómo había podido tener la crueldad de atarle al mortero de madera? Nanda Mahārāja comprendió aquel intercambio amoroso, de modo que sonrió y soltó a Kṛṣṇa. En otras palabras, Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, del mismo modo que ata a la entidad viviente a las actividades fruitivas, ata también a madre Yaśodā y a Nanda Mahārāja con el cariño paternal. Ése es Su pasatiempo.
SB 10.11.7
bhagavān bālavat kvacit
udgāyati kvacin mugdhas
tad-vaśo dāru-yantravat
SB 10.11.8
pīṭhakonmāna-pādukam
bāhu-kṣepaṁ ca kurute
svānāṁ ca prītim āvahan
SB 10.11.9
ātmano bhṛtya-vaśyatām
vrajasyovāha vai harṣaṁ
bhagavān bāla-ceṣṭitaiḥ
El hecho de que Kṛṣṇa realizase actividades infantiles para aumentar el placer de Sus devotos era otra forma de intercambio trascendental. Él manifestó esas actividades, no sólo para los habitantes de Vrajabhūmi, sino también para otros, que estaban cautivados por Su potencia externa y por Su opulencia. Tanto a los devotos internos, que simplemente estaban absortos en el amor por Kṛṣṇa, como a los devotos externos, que estaban cautivados por Su potencia ilimitada, se les informó del deseo de Kṛṣṇa de dejarse someter por Sus sirvientes.
SB 10.11.10
śrutvā satvaram acyutaḥ
phalārthī dhānyam ādāya
yayau sarva-phala-pradaḥ
Los campesinos suelen ir por las aldeas a vender fruta. En estos versos se explica lo apegadas que estaban a Kṛṣṇa esas personas. Kṛṣṇa, para mostrarles Su favor, iba inmediatamente a comprarles fruta, llevando cereales en la mano para el trueque, como había visto hacer a los mayores.
SB 10.11.11
cyuta-dhānya-kara-dvayam
phalair apūrayad ratnaiḥ
phala-bhāṇḍam apūri ca
En la Bhagavad-gītā (9.26), Kṛṣṇa dice:
patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ
Kṛṣṇa es tan bondadoso que, si alguien Le ofrece una hoja, una fruta, una flor o un poco de agua, Él lo aceptará de inmediato. La única condición que pone es que esos artículos deben ofrecérsele con bhakti (yo me bhaktyā prayacchati). De lo contrario, si, envanecidos de prestigio falso, pensamos: «Tengo muchísima opulencia y voy a dar algo a Kṛṣṇa», Kṛṣṇa no aceptará nuestra ofrenda. La vendedora de frutas, pese a ser una campesina pobre, trató a Kṛṣṇa con mucho cariño, y Le dijo: «Kṛṣṇa, has venido para llevarte un poco de fruta a cambio de unos cereales. Aunque se Te han caído todos los granitos que traías, puedes llevarte lo que quieras». Entonces llenó las manos de Kṛṣṇa con todas las frutas que podía cargar. Kṛṣṇa, por ello, le llenó toda la cesta de joyas y de oro.
La lección que debemos aprender de esta anécdota es que Kṛṣṇa, por cualquier cosa que Le ofrezcamos con amor y cariño, puede recompensarnos millones de veces, tanto material como espiritualmente. El principio básico es un intercambio de amor. Kṛṣṇa, por ello, enseña en la Bhagavad-gītā (9.27):
yat karoṣi yad aśnāsi
yaj juhoṣi dadāsi yat
yat tapasyasi kaunteya
tat kuruṣva mad-arpaṇam
«Todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que ofrezcas y todo lo que des, así como todas las austeridades que realices, hazlo, ¡oh, hijo de Kuntī!, como una ofrenda a Mí». Con amor y cariño, debemos tratar de dar a Kṛṣṇa algo que tomemos de nuestra fuente de ingresos. De ese modo, nuestra vida será un éxito. Kṛṣṇa goza de plenitud en toda opulencia; Él no necesita nada de nadie. Pero si estamos dispuestos a dar algo a Kṛṣṇa, nosotros seremos los beneficiados. El ejemplo que se da en relación con esto es que, si nos maquillamos la cara, el reflejo de nuestra cara también aparece maquillado. Del mismo modo, si tratamos de servir a Kṛṣṇa con todas nuestras opulencias, nosotros, como partes integrales, reflejos de Kṛṣṇa, seremos, a cambio de ello, felices. Kṛṣṇa siempre es feliz, pues es ātmārāma, está perfectamente satisfecho con Su propia opulencia.
SB 10.11.12
bhagnārjunam athāhvayat
rāmaṁ ca rohiṇī devī
krīḍantaṁ bālakair bhṛśam
Madre Yaśodā estaba más apegada a Kṛṣṇa y a Balarāma de lo que lo estaba Rohiṇīdevī, aunque Rohiṇīdevī era la madre de Balarāma. Madre Yaśodā envió a Rohiṇīdevī a buscar a Kṛṣṇa y a Balarāma, que estaban jugando, pues ya era la hora de almorzar. Así pues, Rohiṇīdevī fue a llamarles, interrumpiendo Su juego.
SB 10.11.13
krīḍā-saṅgena putrakau
yaśodāṁ preṣayām āsa
rohiṇī putra-vatsalām
Yaṣodāṁ preṣayām āsa. Estas palabras muestran que, como Kṛṣṇa y Balarāma no habían hecho caso a Rohiṇī y no regresaban, Rohiṇī pensó que volverían si Yaśodā Les llamaba, pues Yaśodā era más cariñosa con Kṛṣṇa y Balarāma.
SB 10.11.14
ativelaṁ sahāgrajam
yaśodājohavīt kṛṣṇaṁ
putra-sneha-snuta-stanī
La palabra ajohavīt significa «llamarles una y otra vez». «¡Kṛṣṇa y Balarāma! - Les llamaba - , venid, por favor. Llegáis tarde para almorzar. Ya habéis jugado bastante. Regresad.»
SB 10.11.15
tāta ehi stanaṁ piba
alaṁ vihāraiḥ kṣut-kṣāntaḥ
krīḍā-śrānto 'si putraka
SB 10.11.16
sānujaḥ kula-nandana
prātar eva kṛtāhāras
tad bhavān bhoktum arhati
SB 10.11.17
bhokṣyamāṇo vrajādhipaḥ
ehy āvayoḥ priyaṁ dhehi
sva-gṛhān yāta bālakāḥ
Parece ser que Nanda Mahārāja solía comer con sus dos hijos, Kṛṣṇa y Balarāma. Yaśodā dijo a los demás niños: «Ahora regresad a vuestros hogares». Padre e hijo suelen sentarse juntos, de modo que madre Yaśodā pidió a Kṛṣṇa y Balarāma que regresasen, y aconsejó a los demás niños que volviesen a sus casas para que sus padres no tuvieran que esperarles.
SB 10.11.18
putra majjanam āvaha
janmarkṣaṁ te 'dya bhavati
viprebhyo dehi gāḥ śuciḥ
En la cultura védica existe la costumbre de que, siempre que se celebre una ceremonia auspiciosa, hay que dar valiosas vacas a los brāhmaṇas como caridad. Madre Yaśodā, por consiguiente, pidió a Kṛṣṇa: «En lugar de estar tan entusiasmado con Tus juegos, ahora ven y, por favor, entusiásmate dando caridad». Yajña-dāna-tapaḥ-karma na tyājyaṁ kāryam eva tat. Como se aconseja en la Bhagavad-gītā (18.5), el sacrificio, la caridad y la austeridad, nunca se deben abandonar. Yajño dānaṁ tapaś caiva pāvanāni manīṣiṇām: Esos tres deberes no se deben abandonar aunque seamos muy avanzados en la vida espiritual. La manera de celebrar el cumpleaños consiste en realizar una actividad basada en uno de estos tres aspectos (yajña, dāna o tapaḥ), o en los tres a la vez.
SB 10.11.19
mātṛ-mṛṣṭān svalaṅkṛtān
tvaṁ ca snātaḥ kṛtāhāro
viharasva svalaṅkṛtaḥ
Por lo general, los niños suelen competir entre sí. Cuando un niño hace algo, algún amigo suyo quiere hacer también lo mismo. Por esa razón, madre Yaśodā señaló lo bien arreglados que estaban los compañeros de Kṛṣṇa, para que Kṛṣṇa Se animase a adornarse como ellos.
SB 10.11.20
matvā sutaṁ sneha-nibaddha-dhīr nṛpa
haste gṛhītvā saha-rāmam acyutaṁ
nītvā sva-vāṭaṁ kṛtavaty athodayam
Kṛṣṇa
SB 10.11.21
gopa-vṛddhā mahotpātān
anubhūya bṛhadvane
nandādayaḥ samāgamya
vraja-kāryam amantrayan
SB 10.11.22
gopo jñāna-vayo-'dhikaḥ
deśa-kālārtha-tattva-jñaḥ
priya-kṛd rāma-kṛṣṇayoḥ
SB 10.11.23
gokulasya hitaiṣibhiḥ
āyānty atra mahotpātā
bālānāṁ nāśa-hetavaḥ
SB 10.11.24
bāla-ghnyā bālako hy asau
harer anugrahān nūnam
anaś copari nāpatat
SB 10.11.25
daityena vipadaṁ viyat
śilāyāṁ patitas tatra
paritrātaḥ sureśvaraiḥ
SB 10.11.26
antaraṁ prāpya bālakaḥ
asāv anyatamo vāpi
tad apy acyuta-rakṣaṇam
SB 10.11.27
vrajaṁ nābhibhaved itaḥ
tāvad bālān upādāya
yāsyāmo 'nyatra sānugāḥ
Upānanda sugirió: «Por la misericordia del Señor Viṣṇu, Kṛṣṇa Se ha salvado de todos estos peligros. Ahora vayámonos de este lugar a algún otro donde podamos adorar al Señor Viṣṇu
SB 10.11.28
paśavyaṁ nava-kānanam
gopa-gopī-gavāṁ sevyaṁ
puṇyādri-tṛṇa-vīrudham
Vṛndāvana está situada entre Nandeśvara y Mahāvana. Anteriormente, los pastores de vacas se habían trasladado a Mahāvana, pero los problemas continuaban. Entonces escogieron Vṛndāvana, que estaba entre las dos aldeas, y decidieron trasladarse allí.
SB 10.11.29
śakaṭān yuṅkta mā ciram
godhanāny agrato yāntu
bhavatāṁ yadi rocate
SB 10.11.30
sādhu sādhv iti vādinaḥ
vrajān svān svān samāyujya
yayū rūḍha-paricchadāḥ
SB 10.11.31-32
sarvopakaraṇāni ca
anaḥsv āropya gopālā
yattā ātta-śarāsanāḥ
godhanāni puraskṛtya
śṛṅgāṇy āpūrya sarvataḥ
tūrya-ghoṣeṇa mahatā
yayuḥ saha-purohitāḥ
En relación con esto, debemos señalar que los habitantes de Gokula, pese a ser en su mayoría pastores de vacas y agricultores, sabían cómo defenderse del peligro y cómo proteger a las mujeres, los ancianos, las vacas y los niños, así como a los purohitas brahmínicos.
SB 10.11.33
kuca-kuṅkuma-kāntayaḥ
kṛṣṇa-līlā jaguḥ prītyā
niṣka-kaṇṭhyaḥ suvāsasaḥ
SB 10.11.34
ekaṁ śakaṭam āsthite
rejatuḥ kṛṣṇa-rāmābhyāṁ
tat-kathā-śravaṇotsuke
Parece ser que madre Yaśodā y Rohiṇī no podían separarse de Kṛṣṇa y Balarāma ni por un momento. Solían pasar el tiempo, o bien cuidando de Kṛṣṇa y Balarāma, o bien cantando acerca de Sus pasatiempos. De ese modo, madre Yaśodā y Rohiṇī aparecían muy hermosas.
SB 10.11.35
sarva-kāla-sukhāvaham
tatra cakrur vrajāvāsaṁ
śakaṭair ardha-candravat
En el Viṣṇu
śakaṭī-vāṭa-paryantaś
candrārdha-kāra-saṁsthite
Y en el Hari-vaṁśa:
kaṇṭakībhiḥ pravṛddhābhis
tathā kaṇṭakībhir drumaiḥ
nikhātocchrita-śākhābhir
abhiguptaṁ samantataḥ
No hacía falta levantar un cercado completo. Un lado estaba ya protegido por árboles espinosos, de forma que esos árboles, con los carromatos y los animales, rodeaban a los pastores en su residencia provisional.
SB 10.11.36
yamunā-pulināni ca
vīkṣyāsid uttamā prītī
rāma-mādhavayor nṛpa
SB 10.11.37
yacchantau bāla-ceṣṭitaiḥ
kala-vākyaiḥ sva-kālena
vatsa-pālau babhūvatuḥ
A
SB 10.11.38
saha gopāla-dārakaiḥ
cārayām āsatur vatsān
nānā-krīḍā-paricchadau
SB 10.11.39-40
kṣepaṇaiḥ kṣipataḥ kvacit
kvacit pādaiḥ kiṅkiṇībhiḥ
kvacit kṛtrima-go-vṛṣaiḥ
vṛṣāyamāṇau nardantau
yuyudhāte parasparam
anukṛtya rutair jantūṁś
ceratuḥ prākṛtau yathā
Vṛndāvana está llena de pavos reales. Kūjat-kokila-haṁsa-sārasa-gaṇākīrṇe mayūrākule. El bosque de Vṛndāvana está siempre lleno de cuclillos, patos, cisnes, pavos reales y grullas, además de monos, toros y vacas. Allí, Kṛṣṇa y Balarāma solían imitar los sonidos de esos animales y disfrutaban jugando.
SB 10.11.41
vatsāṁś cārayatoḥ svakaiḥ
vayasyaiḥ kṛṣṇa-balayor
jighāṁsur daitya āgamat
SB 10.11.42
vatsa-yūtha-gataṁ hariḥ
darśayan baladevāya
śanair mugdha ivāsadat
El sentido de las palabras mugdha iva está en que Kṛṣṇa lo sabe todo, pero, a pesar de ello, fingió que no Se había dado cuenta de que el demonio se había metido entre los terneros, y Se lo indicó a Baladeva con una seña.
SB 10.11.43
saha-lāṅgūlam acyutaḥ
bhrāmayitvā kapitthāgre
prāhiṇod gata-jīvitam
sa kapitthair mahā-kāyaḥ
pātyamānaiḥ papāta ha
Kṛṣṇa mató al demonio de esa forma para que cayesen las frutas kapittha, de modo que Él, Balarāma y los demás niños pudieran aprovechar la oportunidad para comerlas. La kapittha recibe a veces el nombre de kṣatbel-phala. La pulpa de esa fruta es muy sabrosa. Es dulce y agria a la vez, y a todo el mundo le gusta.
SB 10.11.44
śaśaṁsuḥ sādhu sādhv iti
devāś ca parisantuṣtā
babhūvuḥ puṣpa-varṣiṇaḥ
SB 10.11.45
sarva-lokaika-pālakau
saprātar-āśau go-vatsāṁś
cārayantau viceratuḥ
Paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām. La tarea cotidiana de Kṛṣṇa mientras estuvo en el mundo material consistía en matar a los duṣkṛtīs. Esto no suponía ningún obstáculo para Sus quehaceres cotidianos, pues era una parte más de Su rutina. Todos los días, mientras los terneros pacían en la ribera del Yamunā, se producían dos o tres sucesos por el estilo, y, aunque eran realmente peligrosos, el hecho de que matase demonio tras demonio parecía parte de Su rutina diaria.
SB 10.11.46
pāyayiṣyanta ekadā
gatvā jalāśayābhyāśaṁ
pāyayitvā papur jalam
SB 10.11.47
mahā-sattvam avasthitam
tatrasur vajra-nirbhinnaṁ
gireḥ śṛṅgam iva cyutam
SB 10.11.48
asuro baka-rūpa-dhṛk
āgatya sahasā kṛṣṇaṁ
tīkṣṇa-tuṇḍo 'grasad balī
SB 10.11.49
dṛṣṭvā rāmādayo 'rbhakāḥ
babhūvur indriyāṇīva
vinā prāṇaṁ vicetasaḥ
Balarāma puede hacer todo lo que desee, pero, llevado del intenso cariño por Su hermano, quedó momentáneamente confuso. Se afirma que algo parecido sucedió durante el rapto de Rukmiṇī, rukmiṇī-haraṇa. Cuando Kṛṣṇa, después de raptar a Rukmiṇī, fue atacado por todos los reyes, Rukmiṇī pasó momentos de confusión, hasta que el Señor tomó las medidas necesarias.
SB 10.11.50
gopāla-sūnuṁ pitaraṁ jagad-guroḥ
caccharda sadyo 'tiruṣākṣataṁ bakas
tuṇḍena hantuṁ punar abhyapadyata
Kṛṣṇa es siempre tan suave como una flor de loto, pero en la garganta de Bakāsura creó una sensación ardiente, como si quemase más que el fuego. Todo el cuerpo de Kṛṣṇa es más dulce que el azúcar cande, pero a Bakāsura le supo tan amargo que tuvo que vomitar a Kṛṣṇa inmediatamente. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (4.11): ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham. Para el no devoto que considera a Kṛṣṇa su enemigo, Él Se vuelve el objeto más intolerable, y, por ello, no puede soportar Su presencia ni dentro ni fuera. Así podemos verlo en el ejemplo de Bakāsura.
SB 10.11.51
dorbhyāṁ bakaṁ kaṁsa-sakhaṁ satāṁ patiḥ
paśyatsu bāleṣu dadāra līlayā
mudāvaho vīraṇavad divaukasām
SB 10.11.52
samākiran nandana-mallikādibhiḥ
samīḍire cānaka-śaṅkha-saṁstavais
tad vīkṣya gopāla-sutā visismire
SB 10.11.53
rāmādayaḥ prāṇam ivendriyo gaṇaḥ
sthānāgataṁ taṁ parirabhya nirvṛtāḥ
praṇīya vatsān vrajam etya taj jaguḥ
Los habitantes de Vrajabhūmi tenían la costumbre de componer poesías acerca de todo lo que sucedía en el bosque cuando Kṛṣṇa llevaba a cabo Sus actividades de matar a los asuras. O bien ellos mismos ponían en verso esos pasatiempos, o se lo encargaban a poetas profesionales, para después cantarlos ellos. Así, en este verso está escrito que los niños cantaron en voz muy alta.
SB 10.11.54
gopyaś cātipriyādṛtāḥ
pretyāgatam ivotsukyād
aikṣanta tṛṣitekṣaṇāḥ
Debido a su intenso amor por Kṛṣṇa, los pastores de vacas y sus esposas permanecían en silencio, pensando en cómo habían logrado salvarse Kṛṣṇa y los niños. Los pastores y sus esposas miraban a Kṛṣṇa y a los niños sin querer apartar la vista de ellos.
SB 10.11.55
bahavo mṛtyavo 'bhavan
apy āsīd vipriyaṁ teṣāṁ
kṛtaṁ pūrvaṁ yato bhayam
Los pastores de vacas, en su inocencia, pensaban: «Como nuestro Kṛṣṇa es inocente, han sido los mismos que Le amenazaban con la muerte quienes han muerto en vez de Él. Así es la inmensa misericordia de la Suprema Personalidad de Dios».
SB 10.11.56
naiva te ghora-darśanāḥ
jighāṁsayainam āsādya
naśyanty agnau pataṅgavat
Nanda Mahārāja, en su inocencia, pensaba: «Tal vez este niño, Kṛṣṇa, haya matado a todos esos demonios en el pasado, y sea ésa la razón de que en esta vida tengan envidia de Él y Le ataquen. Pero Kṛṣṇa es un fuego, y ellos son moscas; en la lucha entre el fuego y las moscas, el fuego siempre vence». Los demonios siempre están en pugna con el poder de la Personalidad Suprema. Paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām (Bg. 4.8). Todo el que se oponga al control de la Suprema Personalidad de Dios tiene que ser matado, vida tras vida. Los seres vivos corrientes están sujetos al karma, pero la Suprema Personalidad de Dios siempre sale victorioso frente a los demonios.
SB 10.11.57
nāsatyāḥ santi karhicit
gargo yad āha bhagavān
anvabhāvi tathaiva tat
El objetivo de la vida humana se define en el Brahma-sūtra: athāto brahma-jijñāsā. Para alcanzar la perfección de la vida, tanto en el pasado como en el presente y en el futuro, tenemos que aprender acerca del Brahman. Nanda Mahārāja, debido al intenso cariño que sentía por Kṛṣṇa, no podía entenderle tal y como es. Gargamuni, mediante el estudio de los Vedas, podía saberlo todo acerca del pasado, el presente y el futuro, pero Nanda Mahārāja no podía entender a Kṛṣṇa directamente. Debido a su intenso amor por Kṛṣṇa, olvidó quién era Kṛṣṇa y no podía comprender la potencia de Kṛṣṇa. Aunque Kṛṣṇa es Nārāyaṇa
SB 10.11.58
kṛṣṇa-rāma-kathāṁ mudā
kurvanto ramamāṇāś ca
nāvindan bhava-vedanām
Se nos instruye aquí acerca del resultado de estudiar o comentar los kṛṣṇa-līlās recogidos en el Śrīmad-Bhāgavatam. Sadyo hṛdy avarudhyate 'tra kṛtibhiḥ śuśrūṣubhis tat-kṣaṇāt (Bhāg. 1.1.2). Nanda Mahārāja y Yaśodā, en Vṛndāvana, parecían personas corrientes del mundo material, pero nunca sintieron las miserias de este mundo, aunque muchas veces tuvieran que verse ante las peligrosas situaciones creadas por los demonios. Se trata de un ejemplo práctico. Si seguimos los pasos de Nanda Mahārāja y los gopas, todos podemos vivir felices por el simple hecho de hablar acerca de las actividades de Kṛṣṇa.
anarthopaśamaṁ sākṣād
bhakti-yogam adhokṣaje
lokasyājānato vidvāṁś
cakre sātvata-saṁhitām
Vyāsadevanos ha dejado esta obra para que todos podamos entender nuestra posición trascendental siguiendo el sencillo proceso de hablar bhāgavata-kathā. Incluso ahora mismo, sin importar dónde nos encontremos, todos podemos vivir felices y libres de las miserias materiales por el simple hecho de seguir el Śrīmad-Bhāgavatam. No hay necesidad de austeridades y penitencias, que en esta era son muy difíciles de realizar. Por eso, Śrī Caitanya Mahāprabhu proclama: sarvātma-snapanaṁ paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam. Con nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, estamos tratando de propagar el Śrīmad-Bhāgavatam, de manera que, en todas partes del mundo, todos puedan estar absortos en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, cantando y escuchando las actividades de Kṛṣṇa, y permaneciendo así libres de todas las miserias materiales.
SB 10.11.59
kaumāraṁ jahatur vraje
nilāyanaiḥ setu-bandhair
markaṭotplavanādibhiḥ
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Undécimo del Canto Décimo del , titulado «Los pasatiempos infantiles de Kṛṣṇa».
