SB 10.2.10

arciṣyanti manuṣyās tvāṁ
sarva-kāma-vareśvarīm
dhūpopahāra-balibhiḥ
sarva-kāma-vara-pradām
Palabra por palabra: 
arciṣyanti — adorará; manuṣyāḥ — la sociedad humana; tvām — a ti; sarva-kāma-vara-īśvarīm — pues eres la mejor entre los semidioses que pueden satisfacer todos los deseos materiales; dhūpa — con incienso; upahāra — con obsequios; balibhiḥ — con diversas formas de adoración mediante el sacrificio; sarva-kāma — de todos los deseos materiales; vara — las bendiciones; pradām — la que puede conceder.
Traducción: 
Debido a tu supremacía en satisfacer los deseos materiales de todos, los seres humanos comunes te ofrecerán una suntuosa adoración con sacrificios de animales y diversos artículos de culto.
Significado: 

Como se afirma en la Bhagavad-gītā (7.20): kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ prapadyante 'nya-devatāḥ: «Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia se entregan a los semidioses». Por lo tanto, en este verso, la palabra manuṣya, que significa «ser humano», se refiere a la persona que no conoce el verdadero objetivo de la vida. Esa persona desea disfrutar del mundo material naciendo en una familia elevada para así gozar de los beneficios de la educación, la belleza y una riqueza inmensa, todo lo cual es deseable en el mundo material. Aquel que ha olvidado el verdadero objetivo de la vida puede adorar a la diosa Durgā, māyā-śakti, con diversos nombres, con diversos objetivos y en diversos lugares. Del mismo modo que hay muchos lugares sagrados para adorar a Kṛṣṇa, en la India hay también muchos lugares sagrados para adorar a Durgādevī, Māyādevī, que nació como hija de Yaśodā. Después de engañar a Kaṁsa, Māyādevī se dispersó por diversos lugares, el principal de los cuales fue Vindhyācala, para aceptar la adoración regulada de los hombres comunes. El verdadero interés del ser humano debe estar en la comprensión de ātma-tattva, la verdad de ātmā, el alma espiritual, y de Paramātmā, el alma suprema. Las personas que centran su interés en ātma-tattva adoran a la Suprema Personalidad de Dios (yasmin vijñāte sarvam evaṁ vijñātaṁ bhavati). Sin embargo, como se explica en el siguiente verso de este capítulo, los que no pueden entender ātma-tattva (apaśyatām ātma-tattvam) adoran los diversos aspectos de Yogamāyā. Por eso el Śrīmad-Bhāgavatam (2.1.2) dice:

śrotavyādīni rājendra
nṛṇāṁ santi sahasraśaḥ
apaśyatām ātma-tattvaṁ
gṛheṣu gṛha-medhinām

«Aquellas personas que están absortas en la materia, como están ciegas al conocimiento de la verdad suprema, tienen muchos temas que escuchar en la sociedad humana, ¡oh, emperador!». Las personas que aspiran a quedarse en el mundo material y que no sienten interés por la salvación espiritual tienen muchos deberes, pero aquel que aspira a la salvación espiritual sólo tiene un deber: entregarse completamente a Kṛṣṇa (sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja). Esa persona no siente el menor interés por el disfrute material.