SB 10.3.11

sa vismayotphulla-vilocano hariṁ
sutaṁ vilokyānakadundubhis tadā
kṛṣṇāvatārotsava-sambhramo 'spṛśan
mudā dvijebhyo 'yutam āpluto gavām
Palabra por palabra: 
saḥ — él (Vasudeva, conocido también con el nombre de Ānakadundubhi); vismaya-utphulla-vilocanaḥ — con los ojos llenos de asombro de contemplar la belleza de la Suprema Personalidad de Dios; harim — al Señor Hari, la Suprema Personalidad de Dios; sutam — como hijo suyo; vilokya — observar; ānakadundubhiḥ — Vasudeva; tadā — en ese momento; kṛṣṇa-avatāra-utsava — para celebrar un festival por el advenimiento de Kṛṣṇa; sambhramaḥ — deseoso de dar la bienvenida al Señor con mucho respeto; aspṛśat — aprovechó para repartir; mudā — lleno de júbilo; dvijebhyaḥ — a los brāhmaṇas; ayutam — diez mil; āplutaḥ — abrumado, sobrecargado; gavām — vacas.
Traducción: 
Cuando Vasudeva vio a su extraordinario hijo, sus ojos no salían de su asombro. Lleno de júbilo trascendental, reunió mentalmente diez mil vacas y celebró un festival trascendental repartiéndolas entre los brāhmaṇas.
Significado: 

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura ha analizado el asombro de Vasudeva al ver a su extraordinario hijo. Vasudeva se estremecía, maravillado de ver a un recién nacido tan bien adornado con los vestidos y las joyas más valiosos. Enseguida comprendió que se trataba de la Suprema Personalidad de Dios, que había venido, no como un niño corriente, sino en Su forma original de cuatro brazos, perfectamente adornado. Su sorpresa se debía, en primer lugar, al hecho de que el Señor no tuviese miedo de nacer en la prisión de Kaṁsa, donde estaban recluidos Vasudeva y Devakī. En segundo lugar, a que el Señor, la Suprema Realidad Trascendental, a pesar de ser omnipresente, había nacido del vientre de Devakī. La tercera causa de asombro fue el hecho de que el niño hubiera salido del vientre con todos aquellos hermosísimos adornos. En cuarto lugar, que la Suprema Personalidad de Dios, la Deidad adorable de Vasudeva, hubiera nacido como hijo suyo. Vasudeva, que por todas esas razones estaba lleno de dicha trascendental, quiso celebrar un festival, como suelen hacer los kṣatriyas para festejar el nacimiento de un hijo. Sin embargo, como su prisión le impedía toda celebración externa, celebró el festival en su mente, lo cual tenía el mismo valor. Cuando no se puede servir externamente a la Suprema Personalidad de Dios, sí es posible servirle mentalmente, pues las actividades de la mente tienen el mismo valor que las de los demás sentidos. Eso es lo que recibe el nombre de situación no dual o absoluta (advaya-jñāna). Por lo general, el nacimiento de un hijo se celebra con ceremonias rituales. Vasudeva, que acababa de tener por hijo al Señor Supremo, no podía menos que celebrar también esa ceremonia.