SB 10.4.4

tam āha bhrātaraṁ devī
kṛpaṇā karuṇaṁ satī
snuṣeyaṁ tava kalyāṇa
striyaṁ mā hantum arhasi
Palabra por palabra: 
tam — a Kaṁsa; āha — dijo; bhrātaram — a su hermano; devī — madre Devakī; kṛpaṇā — desamparadamente; karuṇam — lastimosamente; satī — la casta dama; snuṣā iyam tava — esta niña será tu nuera, la esposa de tu futuro hijo; kalyāṇa — ¡oh, tú, fuente de buena fortuna!; striyam — a una mujer; — no; hantum — matar; arhasi — es digno de ti.
Traducción: 
Sin poder hacer otra cosa, Devakī suplicó lastimosamente a Kaṁsa: Mi querido hermano, te deseo toda buena fortuna. No mates a esta niña. Ella será tu nuera. En verdad, es indigno de ti matar a una mujer.
Significado: 

Kaṁsa había perdonado a Devakī hasta entonces porque pensaba que no se debe matar a una mujer, especialmente si está embarazada. Pero ahora, por la influencia de māyā, se disponía a matar a una mujer, que, para colmo, no era más que una indefensa recién nacida. Devakī quiso proteger a su hermano de aquel terrible pecado, y por eso le dijo: «No cometas la atrocidad de matar a una niña. Te deseo toda buena fortuna». Cuando se trata de su propio beneficio, los demonios pueden llegar a cualquier extremo, sin pararse a pensar en actividades piadosas o malvadas. Devakī, por el contrario, aunque se sentía tranquila porque ya había dado a luz a su hijo Kṛṣṇa, se angustiaba por salvar a la hija de otra persona. Para ella, eso era algo natural.