SB 10.5.7
haridrā-taila-rūṣitāḥ
vicitra-dhātu-barhasrag-
vastra-kāñcana-mālinaḥ
En la Bhagavad-gītā (18.44), la Suprema Personalidad de Dios indica: kṛṣi-go-rakṣya-vāṇijyaṁ vaiśya-karma-svabhāvajam: «La agricultura, la protección de las vacas y el comercio son el trabajo natural de los vaiśyas». Nanda Mahārāja pertenecía a la comunidad vaiśya, el sector agrícola. Estos versos nos dan una idea de lo que era la protección de las vacas y de lo rica que era esta comunidad. Es difícil imaginar los cuidados que se ofrecían a las vacas, los toros y los terneros, tan bien adornados con mantos y valiosos adornos de oro. Eran muy felices. Como se explica en otro pasaje del Śrīmad-Bhāgavatam, durante el reinado de Mahārāja Yudhiṣṭhira las vacas eran tan felices que los prados solían estar embarrados de leche. Ésa es la civilización hindú. Sin embargo, en ese mismo lugar, la India, Bhāratavarṣa, hoy en día la gente sufre muchísimo por haber abandonado el modo de vida védico y no entender las enseñanzas de la Bhagavad-gītā.
