SB 2.1.29
karṇau diśaḥ śrotram amuṣya śabdaḥ
nāsatya-dasrau paramasya nāse
ghrāṇo 'sya gandho mukham agnir iddhaḥ
La descripción de la gigantesca forma de la Personalidad de Dios que se hace en el Undécimo Capítulo de la Bhagavad-gītā, se explica adicionalmente aquí, en el Śrīmad-Bhāgavatam. La descripción de la Bhagavad-gītā (11.30) dice lo siguiente: “¡Oh, Viṣṇu!, veo que estás devorando a toda la gente con Tus bocas llameantes, y que estás cubriendo todo el universo con Tus rayos inconmensurables. Quemando los mundos, Tú te manifiestas”. Así pues, el Śrīmad-Bhāgavatam es el estudio de posgrado para el estudiante de la Bhagavad-gītā. Ambos constituyen la ciencia de Kṛṣṇa, la Verdad Absoluta, por lo cual son interdependientes.
La concepción del virāṭ-rūpa, o la forma gigantesca del Señor Supremo, se dice que incluye a todos los semidioses gobernantes, así como también a los seres vivientes gobernados. Hasta la más minúscula parte del ser viviente es controlada por un agente apoderado del Señor. Como los semidioses están incluidos en la gigantesca forma del Señor, el adorar al Señor, ya sea en Su gigantesca concepción material o en Su eterna forma trascendental como el Señor Śrī Kṛṣṇa, también apacigua a los semidioses y a todas las demás partes integrales, tal como el acto de regar la raíz de un árbol les proporciona energía a todas las demás partes del mismo. En consecuencia, la adoración de la gigantesca forma universal del Señor también lleva al materialista a la senda correcta. Uno no tiene que correr el riesgo de equivocarse acudiendo a muchos semidioses para satisfacer diferentes deseos. La verdadera identidad es el propio Señor, y todos los demás son imaginarios, pues únicamente Él lo incluye todo.
