SB 2.5.20

sa eṣa bhagavāl liṅgais
tribhir etair adhokṣajaḥ
svalakṣita-gatir brahman
sarveṣāṁ mama ceśvaraḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — Él; eṣaḥ — esta; bhagavān — la Personalidad de Dios; liṅgaiḥ — por los síntomas; tribhiḥ — por las tres; etaiḥ — por todas éstas; adhokṣajaḥ — el Supremo Observador trascendental; su-alakṣita — de hecho, no visto; gatiḥ — movimiento; brahman — ¡oh, Nārada!; sarveṣām — de todos; mama — mío; ca — así como también; īśvaraḥ — el controlador.
Traducción: 
¡Oh, brāhmaṇa Nārada!, el Supremo Observador, el Señor trascendental, se encuentra más allá de la percepción de los sentidos materiales de las entidades vivientes, debido a las tres modalidades de la naturaleza anteriormente mencionadas. Pero Él es el controlador de todos, incluso de mí.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (7.24-25), el Señor ha dicho muy claramente que el impersonalista, que les da más importancia a los rayos trascendentales del Señor en la forma del brahmajyoti, y que concluye que la Verdad Absoluta es, en fin de cuentas, impersonal y que solo manifiesta una forma en un momento de necesidad, es menos inteligente que el personalista, a pesar de cuanto aquel pudiera encontrarse dedicado al estudio del Vedānta. Lo cierto es que esos impersonalistas se encuentran cubiertos por las tres modalidades de la naturaleza material anteriormente mencionadas; por lo tanto, ellos son incapaces de acercarse a la trascendental Personalidad del Señor. El Señor no puede ser abordado por todo el mundo, debido a que Él se encuentra cubierto por la cortina creada por Su potencia yogamāyā. Pero uno no debe confundir equivocadamente que el Señor se encontraba antes no manifestado y que ahora se ha manifestado en la forma humana. Esa errada concepción que dice que la Suprema Personalidad de Dios no tiene forma, se debe a la cortina yogamāyā del Señor, y sólo la Voluntad Suprema puede quitarla, tan pronto como el alma condicionada se rinde a Él. Los devotos del Señor que son trascendentales a las tres modalidades de la naturaleza material anteriormente mencionadas, pueden ver la plenamente bienaventurada y trascendental forma del Señor con su visión de amor, por la actitud de servicio devocional puro.