SB 2.7.53

māyāṁ varṇayato 'muṣya
īśvarasyānumodataḥ
śṛṇvataḥ śraddhayā nityaṁ
māyayātmā na muhyati
Palabra por palabra: 
māyām — asuntos de la energía externa; varṇayataḥ — mientras describe; amuṣya — del Señor; īśvarasya — de la Personalidad de Dios; anumodataḥ — apreciando así; śṛṇvataḥ — oyendo así; raddhayā — con devoción; nityam — regularmente; māyayā — por la energía ilusoria; ātmā — la entidad viviente; na — nunca; muhyati — se ilusiona.
Traducción: 
Las actividades del Señor en relación con Sus diferentes energías han de ser descritas, apreciadas y oídas de acuerdo con las enseñanzas del Señor Supremo. Si ello se realiza regularmente con devoción y respeto, es seguro que uno se escapará de la energía ilusoria del Señor.
Significado: 

La ciencia de aprender una materia con seriedad es diferente de los sentimentalismos de los fanáticos. Los fanáticos o los tontos puede que consideren las actividades del Señor en relación con la energía externa como algo inútil para ellos, y puede que falsamente proclamen ser participantes más elevados de la energía interna del Señor, pero de hecho, las actividades del Señor en relación con la energía externa y la energía interna son igualmente buenas. Por otra parte, aquellos que no están completamente libres de las garras de la energía externa del Señor, deben oír hablar regularmente y con devoción acerca de las actividades del Señor en relación con la energía externa. Ellos no deben saltar tontamente hasta las actividades de la energía interna, atraídos de un modo falso por las actividades de la potencia interna del Señor, como Su rāsa-līlā. Los expositores baratos del Bhāgavatam son muy entusiastas en cuanto a las actividades de la potencia interna del Señor, y los seudodevotos, quien se encuentran absortos en el disfrute material de los sentidos, saltan falsamente a la etapa de almas liberadas, y, así pues, caen por completo en las garras de la energía externa.

Algunos de ellos creen que oír hablar de los pasatiempos del Señor significa oír hablar de Sus actividades con la gopīs, o de pasatiempos de Él tales como el levantamiento de la colina Govardhana, y que a ellos no les interesan las expansiones plenarias del Señor tales como los puruṣāvatāras y Sus pasatiempos de creación, manutención y aniquilación de los mundos materiales. Pero un devoto puro sabe que no hay diferencia entre los pasatiempos del Señor, bien sea en el rāsa-līlā, o en la creación, manutención y destrucción del mundo material. Por el contrario, las descripciones de esas actividades del Señor en la forma de los puruṣāvatāras, son específicamente para la persona que se encuentran en las garras de la energía externa. Los temas tales como el rāsa-līlā son para las almas liberadas y no para las almas condicionadas. Por consiguiente, las almas condicionadas deben oír con aprecio y devoción las narraciones de los pasatiempos del Señor en relación con la energía externa; y actos así se encuentran en el mismo nivel que el oír hablar del rāsa-līlā en el estado liberado. Un alma condicionada no debe imitar las actividades de las almas liberadas. El Señor Śrī Caitanya nunca se ocupó de oír hablar del rāsa-līlā en compañía de hombres ordinarios.

En el Śrīmad-Bhāgavatam, la ciencia de Dios, los primeros nueve cantos preparan el terreno para oír el Décimo Canto. Esto se explicará más en el último capítulo de este canto, y en el Tercer Canto se encontrará más explícito aún. De modo que, un devoto puro del Señor debe comenzar leyendo u oyendo el Śrīmad-Bhāgavatam desde el mismo comienzo, y no desde el Décimo Canto. Algunos supuestos devotos nos han pedido varias veces que nos consagremos de inmediato al Décimo Canto, pero nos hemos abstenido de realizar una acción como esa, debido a que deseamos presentar el Śrīmad-Bhāgavatam como la ciencia de Dios, y no como una interpretación sensual para las almas condicionadas. Ello está prohibido por autoridades tales como Śrī Brahmājī. Por leer y oír el Śrīmad-Bhāgavatam como una presentación científica, las almas condicionadas serán promovidas gradualmente a un nivel más elevado de conocimiento trascendental, después de liberarse de la energía ilusoria basada en el disfrute de los sentidos.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Séptimo Capítulo, Segundo Canto, del , titulado: "Encarnaciones programadas con funciones específicas”.