SB 2.9.24
grasāmi tapasā punaḥ
bibharmi tapasā viśvaṁ
vīryaṁ me duścaraṁ tapaḥ
Al ejecutar penitencia, uno tiene que estar determinado a regresar al hogar, regresar a Dios, y estar dispuesto a someterse a toda clase de tribulaciones con ese fin. Incluso para conseguir prosperidad, nombre y fama materiales, uno tiene que someterse a severos tipos de penitencias; de lo contrario, nadie puede volverse una figura importante en este mundo material. ¿Por qué, entonces, existen severos tipos de penitencias para conseguir la perfección del servicio devocional? Una vida fácil y el logro de la perfección en el campo de la iluminación trascendental, no pueden ir juntos. El Señor es más astuto que cualquier otra entidad viviente; por lo tanto, Él desea ver cuán aplicado es el devoto en el servicio devocional. La orden se recibe del Señor, bien sea directamente, o a través del maestro espiritual genuino, y ejecutar esa orden, por exigente que sea, constituye el tipo severo de penitencia. Aquel que sigue el principio rígidamente, es seguro que logrará el éxito de obtener la misericordia del Señor.
