SB 2.9.7

niśamya tad-vaktṛ-didṛkṣayā diśo
vilokya tatrānyad apaśyamānaḥ
svadhiṣṇyam āsthāya vimṛśya tad-dhitaṁ
tapasy upādiṣṭa ivādadhe manaḥ
Palabra por palabra: 
niśamya — después de oír; tat — eso; vaktṛ — el que habló; didṛkṣayā — sólo para averiguar quién habló; diśaḥ — todos los lados; vilokya — viendo; tatra — ahí; anyat — ningún otro; apaśyamānaḥ — no habría de encontrarse; svadhiṣṇyam — en su asiento de loto; āsthāya — sentarse; vimṛśya — pensando; tat — ello; hitam — bienestar; tapasi — en penitencia; upādiṣṭaḥ — como fue instruido; iva — siguiendo; ādadhe — prestó; manaḥ — atención.
Traducción: 
Cuando él oyó el sonido, trató de encontrar al que habló, buscando por todos lados. Pero al no poder encontrar a nadie a excepción de sí mismo, consideró que era prudente sentarse firmemente en su asiento de loto y prestarle su atención a la ejecución de la penitencia, tal como fue instruido.
Significado: 

Para tener éxito en la vida, uno debe seguir el ejemplo del Señor Brahmā, la primera criatura viviente que hubo en el comienzo de la creación. Después de ser iniciado por el Señor Supremo para ejecutar tapasya, él se encontraba firme en su determinación de hacerlo, y si bien no pudo encontrar a nadie además de sí, pudo entender bien que el sonido fue transmitido por el propio Señor. Brahmā era el único ser viviente de esa época, debido a que no había ninguna otra creación, y no podía encontrarse a nadie allí a excepción de él mismo. Al comienzo del Primer Canto, en el Primer Capítulo, verso primero, del Śrīmad-Bhāgavatam, ya se ha mencionado que Brahmā fue iniciado desde dentro por el Señor. El Señor se encuentra dentro de toda entidad viviente en forma de la Superalma, y Él inició a Brahmā debido a que Brahmā estaba dispuesto y deseoso de recibir la iniciación. El Señor puede iniciar en forma similar a todo aquel que sienta inclinación por tenerla.

Como ya se dijo, Brahmā es el maestro espiritual original del universo, y puesto que él fue iniciado por el propio Señor, el mensaje del Śrīmad-Bhāgavatam desciende por sucesión discipular; y con objeto de recibir el verdadero mensaje del Śrīmad-Bhāgavatam, uno debe acercarse al eslabón actual, o maestro espiritual actual, de la cadena de sucesión discipular. Después de ser iniciado por el maestro espiritual apropiado de esa cadena de sucesión, uno debe dedicarse al desempeñó de tapasya en la ejecución del servicio devocional. Sin embargo, uno no debe creer que se encuentra en el nivel de Brahmā para ser iniciado directamente por el Señor desde dentro, debido a que en la presente era no puede aceptarse que haya alguien que sea tan puro como Brahmā. El puesto de Brahmā, de actuar como autoridad en la creación del universo, se le ofrece al ser viviente más puro de todos, y a menos que uno esté capacitado de esa forma, no puede esperar ser tratado directamente como Brahmājī. Pero uno puede recibir la misma facilidad a través de los devotos puros del Señor, a través de las instrucciones de las Escrituras (tal como se revelan en la Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam especialmente), y también a través del maestro espiritual genuino que está a disposición del alma sincera. El propio Señor se le aparece como el maestro espiritual a una persona que es sincera de todo corazón respecto a servir al Señor. Por lo tanto, el maestro espiritual genuino que llega a encontrarse con el devoto sincero, debe ser aceptado como el representante más confidente y querido del Señor. Si una persona es puesta bajo la guía de esa clase de maestro espiritual genuino, debe aceptarse sin duda alguna que el aspirante ha conseguido la gracia del Señor.