SB 3.13.36
iḍodare camasāḥ karṇa-randhre
prāśitram āsye grasane grahās tu te
yac carvaṇaṁ te bhagavann agni-hotram
Los veda-vādīs dicen que no hay nada más que los Vedas y las ejecuciones de sacrificio que se mencionan en los Vedas. Recientemente han fijado una norma en su grupo para celebrar un sacrificio diario; simplemente encienden un pequeño fuego y ofrecen caprichosamente algo, pero no siguen estrictamente las reglas y regulaciones que se mencionan en los Vedas para los sacrificios. Se entiende como cuestión de regulación que se necesitan diferentes platos de sacrificio, tales como srak, sruvā, barhis, cātur-hotra, iḍā, camasa, prāśitra, graha y agni-hotra. Si no se siguen las estrictas regulaciones, no se pueden conseguir los resultados del sacrificio. En esta era no hay, prácticamente, medios para llevar a cabo sacrificios siguiendo la estricta disciplina. Por esta causa, en esta era de Kali hay una censura al respecto de dichos sacrificios: se ordena explícitamente que hay que llevar a cabo saṅkīrtana-yajña, y nada más. La encarnación del Señor Supremo es Yajñeśvara, y, a no ser que se sienta respeto por la encarnación del Señor, no se puede ejecutar un sacrificio perfectamente. En otras palabras, refugiarse en el Señor y ofrecerle servicio es la auténtica ejecución de todos los sacrificios, como aquí se explica. Diferentes platos de sacrificio se corresponden con las diferentes partes del cuerpo de la encarnación del Señor. En el Canto Undécimo del Śrīmad-Bhāgavatam se ordena explícitamente que hay que llevar a cabo saṅkīrtana-yajña para complacer a la encarnación del Señor como Śrī Caitanya Mahāprabhu. Debe seguirse esto rígidamente, para lograr el resultado de la ejecución de yajña.
