SB 3.13.50
purā-kathānāṁ bhagavat-kathā-sudhām
āpīya karṇāñjalibhir bhavāpahām
aho virajyeta vinā naretaram
La narración de las actividades de la Personalidad de Dios es como un flujo incesante de néctar. Nadie puede negarse a beber ese néctar, a excepción de quien no es ser humano. El servicio devocional al Señor es la meta más elevada en la vida de todo ser humano, y ese servicio devocional empieza por el hecho de escuchar las actividades trascendentales de la Personalidad de Dios. Sólo un animal, o un hombre que por comportamiento sea prácticamente un animal, puede rechazar interesarse en oír el mensaje trascendental del Señor. En el mundo hay muchos libros de cuentos e historias, pero, aparte de las historias o narraciones que tratan temas acerca de la Personalidad de Dios, ninguno tiene la capacidad de disminuir el peso de los sufrimientos materiales. La consecuencia es que la persona seria en acabar con la existencia material debe cantar y oír las actividades trascendentales de la Personalidad de Dios. De lo contrario, la persona debe equipararse con los no humanos.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Decimotercero del Canto Tercero del , titulado: «La aparición de Śrī Varāha».
