SB 3.14.28
svātman-ratasyāviduṣaḥ samīhitam
yair vastra-mālyābharaṇānulepanaiḥ
śva-bhojanaṁ svātmatayopalālitam
Śiva no acepta nunca ropajes lujosos, collares, adornos ni ungüentos. Pero, los adictos a la decoración del cuerpo, que es, en última instancia, comida para los perros, lo mantienen con gran lujo, como si del ser se tratara. Ese tipo de personas no comprenden a Śiva, pero se dirigen a él para conseguir lujosas comodidades materiales. Hay dos tipos de devotos de Śiva. Una clase es la de los materialistas zafios, que quieren de Śiva, únicamente, comodidades para el cuerpo, y los de la otra clase desean ser uno con él. En su mayor parte son impersonalistas, y prefieren cantar śivo 'ham, «yo soy Śiva», o «tras liberarme seré uno con Śiva». En otras palabras, los karmīs y jñānīs son, generalmente, devotos de Śiva, pero no entienden apropiadamente el verdadero propósito que él tiene en la vida. A veces, supuestos devotos de Śiva le imitan usando intoxicantes venenosos. Śiva, en cierta ocasión, se tragó un océano de veneno, y su garganta pasó de este modo a ser azul. Los Śivas de imitación intentan seguirle entregándose al consumo de venenos, y de esta manera, se destruyen. El verdadero propósito de Śiva es servir al Alma del alma, Śrī Kṛṣṇa. Su deseo es que todos los artículos lujosos, como hermosos vestidos, collares, adornos y cosméticos, se entreguen solamente a Śrī Kṛṣṇa, porque Kṛṣṇa es el verdadero disfrutador. Personalmente, se niega a aceptar esos objetos lujosos, porque están destinados únicamente a Kṛṣṇa. Sin embargo, como no conocen este propósito de Śiva, las personas necias, o bien se ríen de él, o bien tratan infructuosamente de imitarle.
